La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Los arquitectos al fin dan la cara y se muestran defensores del feísmo en el paisaje gallego

Escrito por Cristobal Ramírez
29 de enero de 2015 a las 16:41h

El Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) ha presentado sus alegaciones a la ley del Suelo. Y en ellas sostiene que no comparten «el discurso de acabar con el feísmo, ya que este enunciado del anteproyecto supone una simplificación de la realidad».
El COAG explica en un comunicado el proceso seguido para redactar estas alegaciones, que fueron presentadas a la Xunta el pasado mes de diciembre y el lunes último, a los grupos parlamentarios, y en él rechaza la simplificación de una realidad «que se caracteriza por el desequilibrio territorial y el acelerado proceso de cambio económico, social y cultural que sufre la sociedad como consecuencia de la globalización».

El texto anterior no es mío. Es el arranque de un despacho de la agencia Efe que se puede leer aquí entero. Y hombre, uno celebra que alguien al fin comparta la tesis que vengo defendiendo desde hace muchos años: que los arquitectos son parte activa, muy activa, del deterioro del paisaje gallego hasta haberlo convertido en el esperpento que ahora mismo es. Desde luego que no son los únicos y claro que no hablo del cien por cien de los arquitectos. Pero ahí están: defendiendo el feísmo. Para seguir llenando los bolsillos, claro está.

 

La cara A del pazo de Oca

Escrito por Cristobal Ramírez
22 de enero de 2015 a las 7:07h

Red Natura del río Tambre. Una lectora me reprocha cariñosamente el post de ayer, en el cual denunciaba ejemplos de feísmo alrededor del pazo de Oca, y no mostraba “la gran belleza del pazo”. Hay que reconocer que tiene razón. He dicho, y reitero, que el pazo es una maravilla incluso para los analfabetos de la botánica como yo. Y a pruebas me remito.

Manchones inadmisibles en el entorno del pazo de Oca (A Estrada)

Escrito por Cristobal Ramírez
21 de enero de 2015 a las 4:26h

Red Natura del río Tambre. Del día de Reyes me traje a casa una buena colección de fotos del pazo de Oca, en A Estrada, un lugar que merece la pena ser visto al menos una vez en la vida, y si uno es amante de la botánica, entonces que se disponga a gozar durante hora si es que no tiene días.

El pazo de Oca tiene un buen aparcamiento, y bien señalizado. Como debe ser. Claro que el centenar de metros que lo separan de la entrada hay que recorrerlos por un asfalto con escasa visibilidad y peligroso si se va con niños. Cosas de la geografía. Pero lo que resulta intolerable es que alcanzando el noble edificio aparezca ante los ojos lo que muestran las fotografías. Por supuesto que el pazo no tiene nada que ver, pero el Ayuntamiento sí. Lamentables muestras de feísmo que se pueden suavizar cuanto antes día colocación como Dios manda de los contenedores, y luego metiéndose con los cables. No es fácil: toda Galicia está inundada de ellos, pero para eso están los políticos. Y los ciudadanos, que deben darles fuerza y pedir a voz en grito si hace falta que basta ya de deteriorar nuestro paisaje.

 

César Borgia es recordado en Viana… ¡hasta con admiración!

Escrito por Cristobal Ramírez
20 de enero de 2015 a las 5:02h

Red Natura del río Tambre. El tiempo todo lo dulcifica. Hasta los ataques de jabalíes que está sufriendo la preciosa finca de un amigo que tiene una casa de turismo rural. Y las placas y monumentos van perdiendo su sentido, de manera que poca gente se acuerda de quién este o aquel fulano, o incluso aquel rey o quien fuera que mandó a decenas de miles de hombres al trituradero del campo de batalla se muestra ufano en su caballo o espada en mano o ambas las dos cosas.

La reflexión viene al caso porque un blog que consulto a menudo, Hitos del Camino, publica un post sobre uno de los tipos más siniestros que parió madre. Hijo de un papa crápula, César Borgia fue un elemento digno de todo repudio: lo peor de lo peor. Escapando de Nápoles llegó a Navarra, donde -There is a God!- encontró la muerte en un combate cara a cara. Pero fíjense en la placa que allí le dedican. Les falta llevar flores todos los años a su tumba.

Un gran paso adelante: los peregrinos van a tener un centro de acogida digno en el corazón de Santiago

Escrito por Cristobal Ramírez
19 de enero de 2015 a las 4:06h

Santiago de Compostela. Éramos legión los que lo veníamos pidiendo desde hace años. Desde hace dos decenios largos, para ser un poco más exactos. Porque el peregrino -viniese con fe o sin ella- que recorría el Camino de Santiago arribaba a Compostela, se extasiaba en el Obradoiro (eso sí que es nuevo, porque la entrada clásica era por Azabachería) y… punto final. O sea, necesitaba y necesita un local de acogida, de orientación. Un sitio donde recalar, donde hablar. En el centro de Helsinki ya lo hay, aunque les falten los peregrinos.

Y en Santiago lo habrá. O mejor dicho, el local ya existe: el impresionante y viejo asilo de la calle de Carretaas, justo en la parte trasera del Obradoiro, lugar y emplazamiento inmejorables en los que la Xunta va a invertir millón y medio de euros. El convenio entre Turismo de Galicia y la fundación Catedral de Santiago de Compostela ya está firmado. Tiene razón Nava Castro, directora de Turismo de Galicia, cuando asegura que “la creación de este Centro Internacional de Acollida aos Peregrinos complace una vieja aspiración de los peregrinos, que cuando llegaban al final del Camino no encontraban un lugar donde poder expresar sus emociones y experiencias y donde poder informarse sobre Galicia y sus recursos”. El centro tendrá una superficie algo superior a los 1.400 metros cuadrados, contará con diversos servicios como una oficina del peregrino, un salón de actos, una capilla, un centro interconfesional, un área de información turística, una biblioteca y un centro de documentación jacobea, una zona de idiomas y un área para asociaciones de amigos del Camino.

Lo dicho: a veces da gusto pagar impuestos.

 

 

Los bárbaros llegan a Poio o cómo ultrajar una obra de miles de años

Escrito por Cristobal Ramírez
19 de enero de 2015 a las 3:33h

Red Natura del río Tambre. Rulan por Facebook un par de fotos relacionadas con atentados contra petroglifos gallegos. Uno de ellos cometido por un tractor -no está claro si actuó manu militari o por orden de quien- que en pleno desbroce parece ser que se llevó por delante una espiral milenaria. El otro, en Poio, todavía clama más al cielo, aunque el daño no sea tan grave: un bárbaro tuvo la feliz idea -que a su vez dice a las claras que su nivel de inteligencia roza la subnormalidad profunda, con perdón de aquellos que per natura no alcanzan la normalidad- de meterle esprai azul a otra obra de arte milenaria. Ese es el nivel de educación de este país. Porque me cuesta creer que haya actuado completamente solo y nadie sepa de su hazaña de imberbe. Y ya que no hay educación, por lo menos debería de haber sanción. Con unos miles de multa no se arregla el desaguisado, pero desanima a la cohorte de malparidos que estropean el patrimonio gallego. Y algunos llevan corbata, conste.

(La foto es de Juan Diego, publicada en Pontevedra Viva).

El alcalde de Santiago acierta al peatonalizar una calle más

Escrito por Cristobal Ramírez
16 de enero de 2015 a las 10:34h

Red Natura del río Tambre. Hay cosas que me hacen volver a la realidad: voy mayor. No ya porque lleve 45 años y medio en esto del periodismo, que son años, sino porque suceden cosas que me hacen aflorar recuerdos muy lejanos.

Entre estos últimos están las luchas pacíficas en la calle y en los medios de un sector de la ciudadanía para que se peatonalizara el casco histórico de Santiago. No participé activamente en ellas, estaba a otra cosa y el don de la ubicuidad nunca lo tuve. Al final, la llegada a la alcaldía del socialista Xerardo Estévez dio el impulso definitivo y hoy las viejas rúas son ejemplo de peatonalización. O sin ir tan lejos, ahí está Pontevedra. Y Allariz.

Y ahora resulta que una medida similar que va a tomar en la Carreira do Conde el actual alcalde de Santiago, el popular Agustín Hernández, sufre el mismo rechazo por una parte del vecindario -los comerciantes- que ya hubo que soportar hace decenios. Esa gente que, honrada pero equivocadamente, cree que su negocio irá para abajo si no se forman atascos en doble fila frente a él, cuando esa es una batalla perdida por completo desde que llegaron los grandes centros comerciales. Así que o se le da un valor añadido al hecho de ir de compras por el comercio pequeño o éste tiene los días contados. Y eso es precisamente lo que le intenta dar el Ayuntamiento: el valor añadido del placer de caminar, de encontrar amigos, del saludo, de la charla, de los niños corriendo sin temor a que un coche les dé un susto.

Por supuesto que hay que romperse la cabeza para encontrar una solución a dónde dejar el coche en este pueblo de ricos donde nadie quiere caminar ni 200 metros. Pero no se parte de cero: muy cerca hay tres aparcamientos, amén de que en Santiago no existen las distancias.

Pero además de eso, la decisión del Ayuntamiento de peatonalizar la Carreira do Conde es muy acertada. Se trata de una calle histórica (la raíz de su nombre hay que buscarla en el conde de Altamira, que por ahí entraba y salía) que además permite prolongar con justicia el casco viejo. Y uno de los problemas más serios que tiene esa zona -llamada el Ensanche- es que los millones de turistas y peregrinos llegan al límite del casco viejo, ven que no hay más calles peatonales a la vista y se dan la vuelta. Eso lo saben bien los comerciantes del Ensanche y, sobre todo, los restaurantes.

Así que procede mirar al futuro: la Carreira do Conde se merece ser peatonalizada. Por el bien de sus comerciantes, también.

 

Más sobre las concertinas de O Grove y la limpieza en las playas del municipio

Escrito por Cristobal Ramírez
14 de enero de 2015 a las 18:14h

Red Natura del río Tambre. Una lectora llamada María Jesús Vázquez Fernández, a quien no conozco de nada, ha tenido a bien enviarme dos mails en un tono inusual. Y digo inusual porque facilita su nombre y no se dedica al insulto internético sino a la reflexión. En este blog no admito los comentarios porque durante años he tenido que soportar a los que, amparándose en el siempre cobarde anonimato, se han dedicado a llamarme hasta fascista (me daban ganas de sacar mi curriculum…). En fin, que María Jesús Vázquez discrepa en parte de lo que yo digo, en lo que le asiste legítimo y lícito derecho, y con su permiso reproduzco sus palabras:

Le escribo en referencia al artículo sobre las concertinas colocadas en la playa de los militares en O grove. Estoy de acuerdo con usted, pero de alguna forma debería el Concello de O Grove realizar algún tipo de limpieza, porque los que como yo tenemos una propiedad en ese municipio, aunque sea segunda vivienda, no quiere decir que no vayamos durante todo el año y tengamos que soportar cada vez mas suciedad, no solo en las playas si no también en las carreteras y urbanizaciones. Son muy puntuales a la hora de pasar los recibos al cobro!, pero cada vez se ve menos el resultado. Desde luego que los hosteleros deberían hacer algo al respecto, pero yo mis impuestos se los pago a otros. Es una pena que solo se preocupen de regatas y eventos veraniegos y no cuiden algo mas el entorno.

Al día siguiente publicaba otro post en el que demostraba que el Concello de O Grove está, con perdón, nas patacas. Y el concejal de Seguridade Cidadá no tenía ni idea de dónde estaban las concertinas, amén de que el alcalde, sin citarme, se preguntaba a qué venía mi escrito a estas alturas. Lamentable. Ahora que vienen elecciones, los ciudadanos de O Grove tienen una oportunidad de contar con una representación más digna.

En el segundo mail, mi lectora dice:

La playa que usted menciona pertenece a San Vicente do Mar, municipio de O Grove. En San Vicente do Mar hay dos urbanizaciones:Pedras Negras, en donde se encuentra curiosamente el Club Náutico San Vicente y la urbanización San Vicente a la que yo contribuyo junto con mi marido como propietarios. Los propietarios somos los que costeamos la limpieza , alumbrado y mantenimiento en general (parque infantil, zonas de ocio,etc.) de toda la urbanización, incluso de la carretera que cruza la urbanización; no ocurre así en Pedras Negras, pues lo costea el Concello. Por ley, el ayuntamiento debería haberse hecho cargo del mantenimiento de la urbanización como lo hizo en su día con la de Pedras Negras, pero por alguna extraña razón no quiere hacerlo. Por éllo está el proceso en vía judicial y a la espera de resolución. Mientras tanto los propietarios seguimos costeando la escasa limpieza que nos podemos permitir, pues no todos pensamos de la misma forma, y los que queremos disfrutar de un paraíso natural durante todo el año, para eso hemos invertido allí nuestro dinero y esfuerzo personal, tenemos que conformarnos con lo que usted ha visto.
Aunque soy una persona joven, tengo dos hijos y tres nietos, y me gustaría que todos ellos pudiesen disfrutar de un entorno limpio y unas playas no contaminadas o con algún que otro vertido, como sucedió el pasado verano.

Me permito hacerle una recomendación: que lea este otro texto mío.No le aliviará sus males, pero quizás le dé ideas que pueda transmitir.

(Nota: la foto que acompaña estas líneas pertenece a una de esas playas. Fue tomada hace año y medio, aunque la situación higiénica no mejoró, sino que empeoró).

Esto es lo que hay que hacer: matrícula de honor para la juventud de A Illa de Arousa

Escrito por Cristobal Ramírez
13 de enero de 2015 a las 14:33h

Red Natura del río Tambre. Este es el camino. Y con relación a mi post de ayer, añado: que tomen nota en O Grove.

El concejal de Seguridade Cidadá de O Grove no conoce su municipio

Escrito por Cristobal Ramírez
13 de enero de 2015 a las 11:54h

Red Natura del río Tambre. Ahora resulta que voy a tener que hacer de guía del concejal de Seguridade Cidadá de O Grove, Alfredo Bea. Porque el susodicho -un ignorante de su municipio- ha tenido a bien informar a dos compañeros que en el periódico de hoy ampliaron mi información de ayer sobre las concertinas pegadas a una ruta de senderimos con el argumento de que “están colocadas detrás da (alambrada) antiga, que é de pinchos. Se alguén chega ata ela é porque ten pensado entrar na base”. Lo dicho: un indocumentado. O un mentiroso.

Quiero ver a los hosteleros de O Grove organizando la limpieza de sus playas

Escrito por Cristobal Ramírez
12 de enero de 2015 a las 13:24h

O Grove. Parece ser que va a llover de lo lindo en los próximos días. Así que aprovechamos para hacer una salida pequeña, ocho kilómetros ida y vuelta por la zona menos conocida de la costa de O Grove. Una ruta que coincide en parte con una oficial y que yo publiqué en el 2013 en mi libro de itinerarios por Galicia adelante.

Ni siquiera en verano está aquello plagado. El larguísimo y bellísimo paseo de madera es muy concurrido, pero sin agobios. Un par de piezas que acabaron destrozadas han sido recientemente repuestas, pero queda por hacer un pequeño trabajo: algunos tornillos de la plataforma han ido saliendo un poco, y se tropieza con ellos. Alguien debe hacer ese recorrido y apretarlos. Tampoco son tantos, de manera que en una jornada un operario de mantenimiento solventa el problema.

Lo que me pareció alucinante es que el Ejército haya reforzado la alambrada que define sus propiedades. Un anacronismo total: los cañones se ven llenos de óxido, no operativos, y en caso de conflicto nadie atacará en plan película de la Segunda Guerra Mundial, arrastrándose y cortando las alambradas: desde un millar de kilómetros de distancia se envía un misil de crucero y asunto arreglado. Pero el anacronismo roza la agresión -visual, moral- cuando compruebo que la nueva alambrada no tiene pinchos y púas, sino concertinas, esas afiladas cuchillas que también han sido colocadas en las verjas de Ceuta y Melilla para que no se cuelen los inmigrantes ilegales. Alguien no tiene más en que pensar…

Claro que el problema principal de la ruta no es ese, sino la suciedad que se acumula en los arenales. Teniendo en cuenta que por allí pasamos muy pocos, la deducción es que todo procede del mar, al cual sí que tiramos lo primero que tenemos a mano. Dejando claro que además de agresores somos unos cerdos (y ya ven, lo digo como si yo lo hiciese para que nadie se ofenda por la claridad del término), eso hay que limpiarlo. Pedir que se formen brigadas de voluntarios de O Grove que cobren el paro es predicar en el desierto, al menos aquellos que en primer lugar se benefician del turismo se organicen, se remanguen y dejen eso impoluto. A mano, porque máquinas no entran. Un trabajo ejemplar que haga ponerse colorado de vergüenza a quien no participe. Y los más beneficiados del turismo son los hosteleros. Esos que abren sus puertas y llenan la caja en verano. Es hora de que demuestren que cuidan su negocio. Porque si no lo hacen, por lo menos que tengan la dignidad de callarse si luego el negocio no va a mejor.

A Tenda da Ponte, un enclave de Cuntis con mucho futuro

Escrito por Cristobal Ramírez
9 de enero de 2015 a las 16:27h

Cuntis. Pues es curioso. Y que nadie me diga que me va en la nómina porque hasta ahí llego. Tras mi post anterior criticando el aspecto de Cuntis me ha llegado un puñado de quejas de lectores. Dos de ellas, con un tono afable y respetuoso, y por supuesto las he respondido ya que sólo faltaría que todo el mundo tuviese que opinar como yo; espero haberles ayudado a ver las cosas de otra manera. Otras, en lenguaje internet. O sea, caña al mono demostrando la escasa educación básica de los (supuestos) autores que carecen de la más elemental idea de las formas epistolares. Claro que las veces que escribí cosas afables de Cuntis -tan verdaderas como la última- no recibí ningún agradecimiento, palabra amable o similar. Y mira que habrá habido oportunidades… En fin, esta profesión es así: sólo tienes amigos cuando halagas, los mismos que te ponen verde cuando criticas.

Hecha en alto esa reflexión, lo cierto es que quería centrarme en el sitio al que fui a comer, donde había estado en una ocasión tomando algo, de pasada. Su nombre es A Tenda da Ponte (no tiene web), y el acceso se hace por una calle muy bien reformada hace unas semanas, impecable, y además de un solo sentido y con poco sitio para aparcar, como debe ser; un espacio humanizado con algún edificio interesante.

A la entrada me he topado con la tienda en sí, con productos que no se encuentran en cualquier parte, y eso le da un plus de interés. Quizás un poco oscuro el espacio a pesar del día.

La segunda parte -el mesón, restaurante o como se le quiera llamar, con mesas cuidadas y atmósfera grata y relajada- acabará conviertiéndose en el punto de encuentro de Cuntis.

Traspasada esta, las mesas al aire libre, protegidas por arriba y con el río Gallo corriendo a los pies. Ahí fue donde comí desafiando el poco frío que hace, muy bien atendido, raciones abundantes y bien presentadas por gente amable. Y, encima, barato. Es de esos sitios de los que uno sale pensando “volveré”.

Y a ver qué críticas me caen ahora…

Cuntis sin gente muestra sus vergüenzas

Escrito por Cristobal Ramírez
5 de enero de 2015 a las 13:14h

Cuntis. Aprovecho estos días navideños de desconcierto laboral (no se sabe si alguien está trabajando, o nadie de vacaciones, o si viene o va) para llegarme de nuevo a Cuntis, preciosa villa con enorme potencial turístico que sólo está explotado a medias. Por tener tiene de todo, pero el feísmo y el pequeño caos impiden que sea un lugar encantador… pudiendo serlo sin problemas. El feísmo, que existe, no afecta a su minúsculo pero muy bonito casco histórico, que está, eso sí, anulado por los numerosos coches que aparcar. Y gratis, claro, porque esa asignatura pendiente en toda Galicia -toda España y en general toda la Europa del sur que se queja de lo mala malísima que es ahora la del norte- que es pagar por aparcar y en zonas del extrarradio no en el centro va camino de ser eterna. Eso sí, los malos malísimos de los finlandeses pagan 4 euros la hora por aparcar en el centro de Helsinki.

No hay nadie en Cuntis. Cuatro almas en pena. Y eso que el día es estupendo. Nadie se explica qué pasa, excepto que sea, apunta mi guía María José, porque los hoteles vinculados al balneario están cerrados. Pienso que mejor para mí, que así puedo pasear con más tranquilidad. Pero esa ausencia de movimiento en las calles deja al descubierto los elementos más negativos. Por ejemplo, los agresivos contenedores de basura y reciclaje que afean la entrada al balneario.

Y, desde luego, ese contenedor de vidrio en estado intolerable también en el centro histórico, a escasos metros de los anteriores.

La conclusión: Cuntis me ha decepcionado. Y es la primera vez que tal cosa ocurre.

El mercado del barrio de San Pedro, una iniciativa que se ha ganado la continuidad el año que viene

Escrito por Cristobal Ramírez
30 de diciembre de 2014 a las 13:42h

Santiago de Compostela. El sábado he hecho una escapada a la calle de San Pedro, extramuros de Santiago y por donde históricamente entraban y siguen entrando en la ciudad los miles y miles de peregrinos que recorrían y recorren el Camino Francés. Fui a ver el mercado local que organizaba una empresa amiga, en este año en el que -siguiendo el modelo anglosajón- proliferan esos mercadillos.

La placita, muy acogedora aunque hacía un frío que pelaba. Todo era muy acogedor, aunque le falta darle más tono navideño, algo normal teniendo en cuenta que se está arrancando. Las jaimas de la artesanía ponían una nota de autenticidad, y la enorme bota creaba una atmósfera jacobea.

El resto hay que descubrirlo. Y hoy es el último día, puesto que después de cuatro jornadas echan el cierre. Claro está que ignoro cualquier balance económico. Pero se trata, también, de dinamizar la calle, de generar cohesión social, de sentirse orgulloso de pertenecer a esa comunidad. Y a eso sí que ha contribuido el mercado. De hoxe nun ano…

Mi segunda (y también grata) visita al hotel compostelano Los Abetos

Escrito por Cristobal Ramírez
28 de diciembre de 2014 a las 12:53h

Santiago de Compostela. El amigo Guillermo Campos ha tocado a rebato y me ha citado, junto con otras dos docenas de colegas, en el hotel Los Abetos, en las afueras de Santiago rumbo a Lavacolla pero a tiro de cañón de la catedral. Y por allí aparecí con Telmo, dispuesto a disfrutar de una comida entre compañeros y antes a recorrer de nuevo las instalaciones. Ya las conocía pero de hace por lo menos 13 ó 14 años, y lo cierto es que la impresión que tenía, la ratifico.

Para empezar, el hotel tiene todas las ventajas de no estar en el casco histórico, a lo que ayuda la excelente insonorización de las dobles ventanas. El director me explica que tienen un transfer que constantemente va y viene hasta el corazón de la ciudad, con lo que uno se evita andar buscando aparcamiento y, por lo tanto, de pagarlo. En cualquier caso, el exterior es el punto débil del establecimiento: impecable, pero un poco ampuloso de más con esas columnas tan llamativas y nada discretas.

Claro que el interior cambia radicalmente: elegancia -mucha elegancia-, luminosidad, materiales de primera calidad tanto en la obra, como en los muebles, como en la decoración, estilo, todo en su sitio y, muy importante, amplitud, una amplitud evidente en las habitaciones y que queda claro incluso en las camas: cuando hay dos, son de 1.35, de manera que una pareja con dos niños cabe de sobras y sin agobio alguno. Los baños, impecables y muy acogedores. Aquello destila personalidad.

El hotel tiene dos partes: el edificio principal -que se ve desde la ciudad y la carretera- y uno trasero, bajo, que acoge los llamados apartamentos. Fueron apartamentos, en pasado, porque ahora se les suprimió la cocina y en realidad es una suite junior con capacidad para cuatro personas en dos espacios claramente diferenciados por niveles. Excelente.

Buena idea la de llegarse hasta aquí. Y acabamos comiendo, claro, pero eso lo dejo para otra ocasión.

 

 

La Virgen de la Leche, en la catedral de Santiago de Compostela

Escrito por Cristobal Ramírez
26 de diciembre de 2014 a las 16:59h

No hace muchos días me refería a la joyería Jael. Hoy vuelvo a hablar de esa joyería porque ha sacado un nuevo número de su revista semestral Jael Joyas de Galicia, en la que hay varios reportajes de obligada lectura. Como no es cuestión de hacer aquí una recesión de cada uno, dejo constancia de que el que más me ha interesado es el titulado Virgo Lactans, firmado por José F. Blanco, y que se refiere a una representación pictórica de la Virgen María que se encuentra en la capilla de San Fernando (la del Tesoro) de la catedral de Santiago. Se trata de una obra de la segunda mitad del siglo XVII y lo curioso es que la firma… una mujer. Repetimos: siglo XVII, barroco, una mujer pintora. Se llamaba Luisa Roldán, sevillana, y era conocida como La Roldana. Llegó alto: fue nombrada escultora de cámara de Carlos II y de Felipe V. Quien quiera ver esta obra, que sepa que hablamos de la popular Virgen de la Leche: una Virgen cogiendo –y mostrando en tiempos esplendorosos de la contrarreforma católica ante el avance del luteranismo- el pecho derecho para amamantar al Niño.
Por lo demás, el papel es del bueno, la encuadernación en consonancia y por supuesto que los dueños tienen un interés comercial, pero ojalá todos los establecimientos de Santiago .que deberían de mostrar su agradecimiento al Camino- hicieran lo mismo. Lamentablemente, no es así.

(No tengo ni idea de cómo se consigue la revista, puesto que no está a la venta. Los teléfonos de Jael son 981 576 895 y 982 246 835).

La laguna Bodeira espera a los amantes de la tranquilidad y las aves (pero ahora, no en verano)

Escrito por Cristobal Ramírez
22 de diciembre de 2014 a las 5:02h

O Grove. A la península de O Grove no hay que venir en verano excepto que se busquen playas maravillosas y mucho ambiente. Aparcar en la villa resulta literlamente imposible, y el caos del tráfico parece no importarle a un alcalde tras otro. Porque la única solución es limitar la entrada, construir un park and ride disuasivo con buses lanzadera y punto final. Pero es mucho pedir en un país donde el personal entra con su coche hasta la arena, a ver quién me lo va a impedir. Los únicos que me dan pena son los integrantes de la policía local, que deben de terminar la jornada con un estrés de manual.

Por eso siempre hago dos o tres viajes al año fuera de la temporada alta a ese lugar ya descrito por el ilustrado José Cornide como feligresía que “se intitula San Martín”, y que estaba situada “en un puertecito que se forma luego que se pasa el arenal o istmo que la separa de tierra” (A Lanzada). Hace algo menos de tres siglos decía que O Grove “es de poca consideración el puerto, pero la feligresía tiene doscientos y setenta vecinos del campo y pescadores”.

Y un lugar que siempre visito desde que lo descubrí (tarde descubrimiento, por cierto) es la laguna Bodeira, que en el verano prácticamente se seca y a medida que avanza el año comienza a inundarse. Por suerte para los cientos, quizás miles, de aves de paso que la tienen fichada en su ADN y paran allí. Es un lugar muy tranquilo, retaguardia de la playa Mexilloeira, la sierra de Barbanza de telón de fondo. El acceso, por la carretera de O Grove a San Vicente, y a la altura de una farmacia aislada, desvío a la derecha unos cientos de metros. Ojo, mucho mejor dejar el coche algo antes -ya debería de estar impedido y prohibido el paso- y acercarse sigilosamente para no espantar a las aves. Idóneo para ir también con los pequeños de la familia y, desde luego, si se tiene unos prismáticos no hay que dejarlos en casa.

Samos espectral con niebla

Escrito por Cristobal Ramírez
19 de diciembre de 2014 a las 13:33h

Samos. Las tonalidades de Galicia y una parte de sus paisajes no dejan de sorprenderme. Llevo toda mi vida haciendo kilómetros por aquí y (casi) siempre hay algo nuevo. ¡Mira que no habré ido veces de Sarria a Samos! Subida y bajada, diez minutos. Pero ahora no, ahora fue subida y parada en la parte alta para poder hacer estas fotos. Impresionante.

Una pescadería en el puerto galés de Tenby que rebosa encanto

Escrito por Cristobal Ramírez
18 de diciembre de 2014 a las 17:04h

Red Natura del río Tambre. Hace un mes justo ya me despertaba aquí, en casa. Y todavía tengo una deuda pendiente con una mujer encantadora que no es otra que la vendedora de pescado de la localidad galesa de Tenby. Porque, sí, lo que se ve en la foto es la pescadería de esa maravillosa ciudad turística. Hay otro sitio más, en el mercado, donde es posible comprar pescado, pero queda arriba, a la salida, y carece del encanto de este, llamado Simply Seafoods.

La cosa es que entré allí y le pregunté si había recibido lo que le había mandado tres años atrás. Y no recordaba nada de nada, así que debe de ser así. De modo que me comprometí a enviárselo. Pero lo cierto es que no lo encuentro por ninguna parte, de modo que vayan estas líneas como disculpa. Y eso sí, aunque resulta estadísticamente difícil que alguno de mis lectores vaya por Tenby, si lo hace que no deje de visitar su puerto. Y por supuesto, Simply Seafoods.

 

Medio mes lleno de actividades (y el otro medio mes, paralizado el país)

Escrito por Cristobal Ramírez
8 de diciembre de 2014 a las 3:04h

Red Natura del río Tambre. Este es un mes antipático. No lo digo por el sentido de las navidades, familia, reencuentro, etc, sino desde el punto de vista laboral: es, en realidad, medio mes, de manera que éste y aquél te están diciendo que hay que adelantar esto y aquello, y tú les replicas -primero amable, luego con los nervios a flor de piel- que el día tiene 24 horas, ni una más, y que duermes 8 porque es el mínimo derecho que tienes, y que comes bocadillo, vale, pero que uno da lo que da, que va mayor, 45 años y 5 meses dándole a la tecla… y no te vale de nada.

Encima hay un montón de actos en este medio mes. Como a todo el mundo, muchos no me importan ni interesan, otros sí, y te encuentras que el día 11, por ejemplo, me coinciden tres a la misma hora y en localidades distintas. Y no sabes qué hacer. Por ejemplo, Padrón ha organizado un mes cultural que da gusto y hasta envidia. No voy a hablar de lo que ya es pasado, sino de lo que va a venir (todo a las 20.00): mañana, concierto de órgano. El famoso 11, conferencia sobre la colegiada de Iria y su reedificación. Día 17, otra conferencia sobre el retablo de la restaurada capilla de Belén. Y el 19, apertura del público de esa capilla. Más no se puede pedir, porque encima, a diferencia de lo que pasa en la Europa norteña… ¡todo es gratis!