La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

La cara B de ese sitio casi idílico que es la ourensana villa de Allariz

Escrito por Cristobal Ramírez
18 de octubre de 2017 a las 11:31h

Allariz. Una maravilla. No me canso de ir a Allariz, ese ejemplo de lo que debería ser toda Galicia. Nunca se le darán lo suficiente las gracias a Anxo Quintana, un alcalde con gran visión de futuro que luego fue -contradicciones de la vida- un pésimo vicepresidente de la Xunta de Galicia. La villa debería ser de obligada visita a todos los alcaldes del país. El haber llevado allí varias tiendas outlet -mérito del sucesor de Anxo Quintana– le garantiza miles de visitantes en temporada baja.

Pero tiene desafíos y puntos negros. Ya no voy a referirme a que fuera del casco viejo los edificios no se merecen más que el aprobado pelado o el suspenso sin más, sino a los cables. Desde luego, difícil solución. O mejor dicho, muy sencilla siempre y cuando el fajo de billetes sea notable. Porque levantar Allariz es un obra faraónica -con un arqueólogo inspeccionando milímetro a milímetro-, pero algo hay que hacer con esos cables endemoniados que afean la visita. O sea, hay que dejar la villa como muchas de Europa. No es inmediato, pero no es imposible.

Postdata: ¿Y qué me dicen de esto, al lado del convento de Santa Clara?

Una lanza a favor de Parada de Sil

Escrito por Cristobal Ramírez
12 de octubre de 2017 a las 5:36h

Red Natura del río Tambre. Hace dos años descubrí el municipio ourensano de Parada de Sil. Conocí también a su alcaldesa, una ingeniera aeronáutica, si mal no recuerdo. Pasé allí unos días en un excelente cámping -en realidad, en uno de sus preciosos bungalós– con uno de mis hijos haciendo senderismo y viendo el impresionante monasterio de Santa Cristina. Intenté volver este año, pero la cosa no cuajó.

Ahora leo en La Voz de Galicia una crónica humana que al mismo tiempo es una tragedia y un sonrisa. Una ventana abierta al optimismo sobre una realidad durísima  (los párrafos finales sobre colegios y médicos es para poner los pelos de punta). ¿Un círculo vicioso? Por supuesto, pero hay que romperlo. No sólo depende de las autoridades de turno, que claro está que tienen que echar una mano, sino que es muy importante la mentalidad de la gente normal y corriente. Como cualquiera. Como yo. No tener hijos basándose en que los tiempos son difíciles es ignorar que, exceptuando los últimos años, en los cientos de miles de años de presencia del hombre sobre la tierra nunca fue tan fácil y tan cómodo tener hijos. Por supuesto, no se puede ir a tomar gin tonic hasta las tres de la mañana, pero no es mala cosa madurar.

Parada de Sil puede ser el punto de arranque para recuperar una Galicia que agoniza demográficamente (¡que se lo digan a los panaderos rurales!). O también puede ser el anuncio de que somos un gran geriátrico y que mejor regalarles el país a los sirios, libios o ecuatorianos para que ellos lo trabajen.

Las castañas llegan al Camino Inglés

Escrito por Cristobal Ramírez
11 de octubre de 2017 a las 10:44h

Presedo (Abegondo). La foto, obtenida en el Camino Inglés, lo dice todo: en los caminos y pistas gallegas ya han hecho acto de presencia las castañas. No son buenas: la sequía está causando estragos.

 

Final feliz para el I Encontro Internacional en el Camino Inglés

Escrito por Cristobal Ramírez
9 de octubre de 2017 a las 6:38h

Red Natura del río Tambre. Pues salió bien. O al menos así lo creo yo, que era uno de los organizadores. Se trataba de sacar adelante el I Encontro Internacional no Camiño Inglés, en Sigüeiro. Día y medio y el alma en un vilo. Tengo que dar las gracias a Carlos Rodríguez, alma mater de la Escuela Universitaria de Turismo-CENP, de A Coruña, que junto con sus alumnos se volcó con la iniciativa. El tiempo ayudó, y las conferencias parece ser que agradaron. Y digo parece ser porque yo estuve a mil cosas y no pude atender a ninguna completa. Hubo, además, un momento simbólico en la inauguración: Nava Castro, directora de Turismo de Galicia (PP); Xosé Regueira, responsable de Turismo de la Diputación de A Coruña (BNG, nacionalista); y Manuel Mirás, alcalde de Oroso (PSOE). Y todos generando un excelente ambiente y demostrando que sí, es posible trabajar juntos por el Camino.

Haber traído desde la universidad inglesa de Durham a la profesora Penélope Johnson fue un puntazo. Pero lo más emotivo fue el descubrimiento de una placa a la memoria de Margery Kempe, la única peregrina del siglo XV que recorrió el Camino Inglés. Por supuesto que hubo más, pero no tenemos constancia de ellas. Y es que Margery Kempe pasó por Sigüeiro hace justamente 600 años. O mejor dicho, los hizo, en pasado, puesto que el calendario marcaba entre el 3 y el 7 de julio de 1417. Fue el momento en que aplaudí hasta emocionado.

 

Una visita a la isla de Sálvora (II)

Escrito por Cristobal Ramírez
3 de octubre de 2017 a las 6:25h

Red Natura del río Tambre. La Axencia Galega de Turismo contrató tres embarcaciones para llevarnos a una veintena de periodistas desde uno de los puertos de Cambados hasta la isla de Sálvora. Celebraba así, de esa manera tan original, el Día Internacional del Turismo. El calendario marcaba el 27 de septiembre.

Una de esas embarcaciones era una gran motora, encargada de transportar la cena, al cocinero, a los camareros y la infraestructura necesaria. Ahí se refugió a la ida y a la vuelta Merelles, el popular responsable de comunicación de la Axencia. “Tenlle medo á mar”, apostillaba con una buena dosis de ironía un colega, sabedor de que las otros dos se iban a mover lo que tocara moverse. También acogió a María Vázquez, jefa de gabinete de la directora de dicha Axencia y que demostró con hechos que la elegancia en el vestir no está reñida con patear una isla desierta.

El Chasula es un pesquero de 1959 lógicamente rehabilitado por completo para salidas al mar de carácter didáctico. En realidad se aprende mucho a bordo porque las explicaciones son realmente buenas y fundamentadas, y se acompañan de la necesaria práctica. Ahí fui en la ida, con Carolina Carballedo al frente del grupo, mujer que demostró a bordo una gran paciencia sin perder la sonrisa. Y oportunidades para perderla no le faltaron.

El tercer barco era un dos palos de la empresa Bluscus, dedicada al turismo marinero. En ese regresé, ciertamente navegando con mucho cuidado aunque tranquilo porque, en proa donde estuve siempre, el bauprés tenía abajo una red. (Foto superior).

Una experiencia navegar a Sálvora. No resulta barata, para eso están los catamaranes de O Grove con paseos de una hora mínimo. Pero esta es, en verdad, inolvidable.

 

 

Una visita a la isla de Sálvora (I)

Escrito por Cristobal Ramírez
2 de octubre de 2017 a las 3:54h

Red Natura del río Tambre. Hacía cuatro o cinco años que no iba a la isla de Sálvora, incluida en el Parque Nacional das Illas Atlánticas. Volví el miércoles pasado, día 17, en una expedición de periodistas organizada por la Axencia Galega de Turismo. Fuimos en tres barcos, cada uno totalmente distinto del otro, en una travesía muy grata pero no tanto como la vuelta: entre la niebla que ponía su nota de misterio y el mar de ardora por el que navegamos (¡impresionante!) fue algo inolvidable.

La isla está como siempre: preciosa y muy bien cuidada. Pero no está preparada para el turismo, ni siquiera para un turismo selectivo como es el que va allí. No ha habido la inversión que hubiera habido en otros países, y la aldea, abandonada, es ejemplo de esa racanería. Hay que reconstruirla por completo en el sentido que digan los técnicos, pero hacerlo con un sentido global: esta tiene que quedar así y cuesta tanto. Porque a este paso seguiremos igual dentro de medio siglo. No se trata solo de poner carteles como el de la foto de abajo.

Por lo demás, la idea de la Axencia Galega de Turismo es simplemente genial, y si la desarrollaran en Noruega o Suecia los papanatas la pondrían como ejemplo. María, Carolina (una y otra, auténticos encantos cuando se habla de relaciones públicas), Abraham y el omnipresente Merelles son los artífices de una visita que los participantes tardarán en olvidar.: ni un solo fallo, y si lo hubo, nadie se enteró.

Y por cierto, ¿a qué animal les recuerda la foto inferior?

 

 

 

Un día triste: frenando a los secesionistas

Escrito por Cristobal Ramírez
1 de octubre de 2017 a las 6:28h

Red Natura del río Tambre. Lo siento, hoy no me apetece escribir sobre turismo. Es, realmente, un día triste para este país que no se acaba de sacudir sus fantasmas golpistas seculares y donde siempre hay alguien dispuesto a saltarse las leyes y el respeto a las minorías para imponer su punto de vista, y desde luego cercenando la libertad de expresión. Y tras haber sido uno de los muchos opositores a la dictadura franquista y haber tenido que salir de España corriendo en dos ocasiones para no sufrir su brazo represivo, me veo tantos años después con otra amenaza a las libertades protagonizada por la Generalitat de Cataluña (que no por los catalanes, pueblo al que respeto). No, no me apetece escribir.

Ridgeline Trust: conocerlo también es hacer turismo (pero con otros ojos)

Escrito por Cristobal Ramírez
25 de septiembre de 2017 a las 11:19h

Reading. Y de repente, el turista se encuentra con algo raro. Algo que no está en las guías, que tampoco busca, que quizás no le interese en principio. Pero se para, pregunta qué será eso, que hace esa gente, y se encuentra con una terapia basada en la horticultura. No es lo que espera ver, pero se interesa. Ahí hay gente que ha tenido y tiene problemas. Unos problemas que a algunos les parecerán muy menores, pero a quienes los sufren les parecen el fin del mundo.

Las organizadoras no cobran. Es una entidad voluntaria, explican, llamada The Ridgeline Trust. Le dicen al recién llegado que esa tierra era completamente salvaje y estaba abandonada, y que remangándose la han dejado en el jardín y en el huerto que se ve ahora. Hay gente incluso de Nepal.

Porque esa es la otra cara del turismo. O por lo menos lo es para el viajero despierto, el que no solo busca la foto en la Torre de Londres o en cárcel de Reading que albergó a Oscar Wilde. En suma, el que se fija y aprende de la gente de su alrededor.

 

 

Legoland sigue sin merecer la pena

Escrito por Cristobal Ramírez
19 de septiembre de 2017 a las 11:12h

 

Legoland (Windsor). Tercera vez que voy a Legoland y tercera desilusión.

La primera en la frente: la señalización es manifiestamente mejorable tanto para cruzar Windsor y sus numerosas rotondas como cuando se deja atrás tan noble población y hay que meterle millas al coche.

La segunda, un ataque directo a la cartera. Una vez aparcado el coche y en la cola de las taquillas -¡qué de gente a pesar del día perruno!- el cartel no miente: 50 libras por cabeza. O sea, 63 euros. Así que pago 100 más las 6 del aparcamiento. O sea, 133 euracos del ala.

A ello hay que añadir la cantidad de señuelos para que uno se deje una pasta gansa allí: muchísimos puestos de helados, unos cuantos de perritos calientes y chucherías, venta de fotos de uno mismo con cara de horror en tal o cual montaña rusa sin agua o con agua, las cabinas secadoras porque en las montañas rusas con agua uno acaba empapado o casi…

Y cuando parece que todo llega al final y se ha logrado evitar las tiendas sectoriales (Ninjago, Friends, War Stars y demás), en la explanada de salida repara en la Big Shop y en otra no tan big con ropa para enanos. Salir indemne de esa explanada es batalla perdida: algo se van a llevar los chicos, aunque se el detalle para la abuela o el compañero de clase.

Resumen: una familia de cuatro miembros necesita cerca de 400 euros para pasar allí el día. ¿Puede gastárselos? Pues enhorabuena. Pero puestos a ello, ahórrelos para Parc Asterix en París: estarán mucho mejor invertidos.

En el aeropuerto de Heathrow: toca esperar

Escrito por Cristobal Ramírez
18 de septiembre de 2017 a las 11:18h


Reading (Gran Bretaña). ¿Brexit? ¿Ahorro? ¿Incompetencia? Imagínese el aeropuerto de Heathorw, Terminal 3. Cientos y cientos de personas bajando constantemente de los aviones y caminando hacia los mostradores que marcan la frontera. Colas enormes. Tres grupos: los ciudadanos que no son de la Unión Europea, lo que lo son pero van sin niños (pasan por unas máquinas que les leen las facciones y las comparan con la de sus pasaportes) y otro grupo de europeos o bien si niños o bien con ellos.

Me toca este último. Y observo con terror que hay una sola funcionaria para el centenar de personas que ya estamos allí, número que aumenta a cada segundo. A los cinco minutos continúa con la misma familia asiática y musulmana haciendo las comprobaciones pertinentes. Luego llega otro funcionario y echa una mano. Casi no avanzamos, porque hay un montón de familias asiáticas y musulmanas tradicionales (o sea, hombre que manda, mujer sumisa y varios menores), una de las cuales no habla inglés y además resulta que no es de la UE.

Un par de minutos más tarde ese agente de aduanas recién llegado se queda solo. Y como esto es Gran Bretaña, nadie protesta ni se atreve a hacerlo, y nadie pone mala cara, no sea que tenga un incidente mayor en plena aduana.

Unos cuantos minutos más tarde aparece otro a ayudar. Algo se mueve la cola, pero poco dura la alegría: el que había llegado antes de este se va y deja al nuevo más solo que la una. Y este es que el que, veinte minutos más tarde, mirará muy amablemente nuestros pasaportes.

Y salimos de allí pitando. Cientos de personas se quedan, resignadas, esperando su turno en un Heathrow que ha perdido ese espíritu diligente de otros años.

Nota: en Heathrow, lógicamente no se pueden hacer fotos. La que acompaña estas líneas está hecha poco después, en Reading.

 

Cortegada, isla del Parque Nacional das Illas Atlánticas, mejora su cara

Escrito por Cristobal Ramírez
11 de septiembre de 2017 a las 16:56h

Isla de Cortegada. De nuevo en el Parque Nacional das Illas Atlánticas. Esta vez en Cortegada gracias a que V (uno de los dueños de Corticata) sigue siendo un tipo amable y me ha pasado hasta el pantalán de desembarque. Mi objetivo era ver los trabajos de limpieza y consolidación de la capilla, que estaba totalmente cubierta por vegetación tan variada como destructiva. El resultado es el de la imagen: el edificio es muchísimo mayor de lo que parecía. Y, desde luego, el trabajo está incompleto: es fácil de entender que el dinero es limitado, pero la obra debe continuar el año que viene. Y por cierto, no sé si había un arqueólogo por el medio, supongo que sí (cata no hay ninguna), y sería interesante conocer su informe.

 

Manolo Garrido reedita su magnífica guía de la Ribeira Sacra

Escrito por Cristobal Ramírez
5 de septiembre de 2017 a las 6:42h

Red Natura del río Tambre. Hace unas semanas que Edicións Xerais me mandó la reedición de la guía de la Ribeira Sacra, de la cual es autor mi amigo Manuel Garrido, padronés de pro aunque haya nacido en Segovia (aquí una entrevista recientemente publicada por La Voz de Galicia). Conociendo al autor como lo conozco, en ningún caso admitiría que la editorial simplemente le volviera a dar a la máquina, sino que habrá hecho un concienzudo trabajo de revisión una vez que se agotaron en las librerías los 4.500 ejemplares de la primera edición, que había salido a la calle en el año 2008. Por ejemplo, el sector servicios -que suele ser el que más vaivenes da- está al día.

Por supuesto que hay una muy amplia referencia a los Cañones del Sil, que se han convertido en el icono más conocido de la Ribeira Sacra, y que sirven como punta de lanza para pedir que esa comarca natural que abarca partes de Lugo y partes de Ourense sea declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco.

En octubre se harán presentaciones en Monforte de Lemos, Ourense, Santiago de Compostela y Madrid, al menos. Eso es muy buena cosa para promocionar el libro -por cierto, en castellano- y venderlo, que para eso lo publica la emblemática editorial. Pero también para aprovechar la ocasión y lanzar un mensaje centrado en la fragilidad del territorio: hoy es una maravilla, mañana puede no serlo. Y puede no serlo porque hay un proyecto de hacer pasar por sus límites pero dentro de ese bosque autóctono nada menos que una autovía que, desde luego, es innecesaria del todo, pero en Galicia están de moda, y ya somos el país europeo que más autovías tiene (proporcionalmente por habitante y por kilómetro cuadrado), después de Bélgica. Eso sí, con una población menguante.

Hay que cuidar la Ribeira Sacra. Este libro puede ayudar a ello. Gracias, Manolo Garrido.

El castro de Viladonga, uno de los tesoros culturales de Galicia

Escrito por Cristobal Ramírez
31 de agosto de 2017 a las 18:12h

Castro de Viladonga. Mi primera excavación seria fue el castro de Viladonga (Outeiro de Rei, Lugo), en su primera campaña. Me llevó allí Manuel Chamoso Lamas, a la sazón el factotum de Bellas Artes en Galicia. Ese castro tuvo la suerte de tener como director, muchos años hasta hace muy poco, a Felipe Arias, un arqueólogo serio que fue durante cuatro años un excelente director xeral (general) de Patrimonio en Galicia.

Así que vuelvo, añorante de mis entonces 19 años, siempre que puedo, que por desgracia no es mucho. Y tras pasear con alma entre sus callejuelas y por encima de la muralla, comprobando que aún queda mucho por hacer tantos años después (los antecastros pueden ser un tesoro escondido), me meto siempre en el museo, y ahí no me canso, sobre todo desde que hace poco tiempo se hicieron cambios en la exposición. Ahora todo está clarísimo. Es el típico lugar que todo gallego debería conocer. En verano o en invierno, porque, como dicen los daneses, “no hay mal tiempo, sólo mala ropa”.

El caos de las islas Cíes

Escrito por Cristobal Ramírez
26 de agosto de 2017 a las 10:12h

Red Natura del río Tambre. Las navieras que escupieron sin parar viajeros en las islas Cíes llevan haciendo su agosto no este año, sino muchos más. El excelente nombre internacional de que goza el archipiélago lo ha convertido en objeto de deseo. De manera que en estos veranos el desembarco es masivo, queriendo ignorar que hay un límite, que no puede ir allí todo el que quiera, así, manu militari. Porque entonces adiós a ese paraíso: no lo verá la generación que está naciendo estos días.

La Xunta de Galicia ha hecho -con retraso- lo que tenía que haber hecho hace por lo menos un par de años: cerrar el grifo y aplicar la ley: caben los que caben, ni uno más. Y ello ha indignado al propio alcalde de Vigo, un populista acostumbrado a llevarle la contraria a esa Xunta que intentó conquistar en unas elecciones y en las cuales se vio vapuleado por completo.

Una chapuza digna de una república bananera.

Conociendo el “nuevo” Camino Inglés

Escrito por Cristobal Ramírez
25 de agosto de 2017 a las 19:04h

Camiño Inglés (Oroso). Día nublado por la mañana. Buena cosa para mí, que por la tarde iba a recorrer el Camino Inglés desde Ponte Pereira (Ordes) hasta Sigüeiro. Lo organizaba oficialmente el Ayuntamiento de Oroso, pero el alma mater era y es Manolo Pazos, un lujo de investigador que se gana los garbanzos trabajando en la biblioteca local y que es una auténtica memoria andante cuando se trata de caminos. Gracias a él están identificados dos tramos de la Ruta jacobea medieval, el resto fue destruido, magro honor que le cabe a la Autopista del Atlántico y a los lerdos de políticos que lo permitieron, amantes de las máquina y despreciadores de la cultura.

Tuve que irme a medio camino por razones de trabajo, y bien que lo sentí, porque mis compañeros de viaje iban a recorrer el nuevo trazado del Camino Inglés.

¿Y el tiempo? Pues el sol salió al mediodía y nos dejó maduritos, que diría Perico Delgado.

La otra cara del Camino Inglés

Escrito por Cristobal Ramírez
18 de agosto de 2017 a las 18:33h

Hospital de Bruma (Camino Inglés). He recorrido el Camino Inglés entre Presedo y Hospital de Bruma. 13 kilómetros coruñeses, por lo tanto. Y siento mucho traer de nuevo aquí las miserias y no las grandezas, porque estas últimas ya las puede ver cualquier caminante. La foto superior está tomada un kilómetro escaso después de Presedo. Las otras dos algo más adelante, al lado de la iglesia de Leiro. La cuarta, cerca de As Travesas. Cada uno que saque sus conclusiones.

 

Betanzos, sus fiestas y su globo

Escrito por Cristobal Ramírez
16 de agosto de 2017 a las 10:46h

Betanzos. Día grande de las fiestas de San Roque en Betanzos. Esta noche se suelta el centenario y enorme globo. La pregunta que se hacen los miles de personas a medianoche es dónde aparecerá mañana. Día de multitudes, de no poder dar un paso, de disfrutar de su tortilla. Y los que quieran ver el globo, que vayan a coger sitio horas antes. A Betanzos le tengo un especial cariño porque de ahí viene mi familia por parte de abuela materna. El dibujo del convento de San Francisco (el mejor cenotafio de Galicia está en su interior) es un recuerdo a toda ella.

El Monte do Gozo renace de sus cenizas

Escrito por Cristobal Ramírez
10 de agosto de 2017 a las 15:42h

Monte do Gozo (Santiago). He estado hablado con P. que además -o a pesar de- de ex alumna incluso es amiga. Y entre las críticas que me hace, siempre riendo -ella es así-, está la de que soy muy negativo en este blog, que siempre estoy denunciando cosas negativas y que también tenemos muchas positivas. Podía haberle contestado que esa es función del periodista (no me lo creo), o que ella en vez de haberse ido a Asia de vacaciones podría haberse quedado aquí a disfrutar de todas esas cosas positivas. Pero no. Es que niego la mayor. Intento ser equilibrado entre la crítica y la alabanza. Eso sí, mientras creo que esta debe ser siempre moderada, la otra debe ser con cuchillo afilado… si es que se lo merece.

Para llevarle la contraria publico este post. He ido al Monte do Gozo a conocerlo. Ya lo conocía, claro, pero ha tenido a bien vivir un auténtico lifting impulsado y pagado por la Axencia Galega de Turismo. Ni rastro de tojos. Ni rastro de basura. Un nuevo sendero de tierra baja desde la capilla para que los peregrinos eviten el asfalto. Porque este es el punto de encuentro de todos los peregrinos y adláteres que vienen a Santiago (excepto los que siguen el Camino Inglés y el Portugués). Llaman la atención las tres piscinas.

Y todo impecable. Y no lo digo para evitar una nueva crítica de P. Es que las cosas son como son.

 

Una originalidad antes de comer en el Mesón Museo Xente no Camiño

Escrito por Cristobal Ramírez
25 de julio de 2017 a las 18:12h

Abegondo (A Coruña). Hoy, Día de Santiago, no puedo hacer mejor homenaje a los millones de peregrinos que a lo largo de la historia convergieron en Compostela que unirme a ellos. Así que decidí hacer el trayecto entre Betanzos y el magnífico Mesón Museo Xente no Camiño, ya en el municipio de Abegondo, propiedad de mi amigo Alfredo Erias, que es ni más ni menos que un auténtico sabio y un excelente conversador. Además de que hace virguerías con un balón de fútbol, faceta muy poco conocida de este estudioso, ofrece una comida con productos locales que está para chuparse los dedos, con precios tan bajos  que no entiendo dónde puede estar el negocio.

En fin, a lo que iba. Bien pasada la aldea de Xan Rozo (con casas que demuestran cómo luchar contra el feísimo, todo un ejemplo) me encontré ante un campo de maíz con plásticos y varios espantapájaros para eso, para mantener a raya a las aves. Y tenía también una especie de cojines hinchados, como se ve en las fotos. Y al acercarme, en ellos alguien había indicado a los peregrinos: Sigue. Como orientación era innecesario (la pérdida es imposible), pero como ánimo al que viene detrás es una magnífica idea.

 

onosopatrimonio.blogspot.com.es, un blog muy recomendable para los amigos de la arqueología gallega

Escrito por Cristobal Ramírez
23 de julio de 2017 a las 16:45h

Red Natura del río Tambre. Acabo de descubrir este blog, y desde luego lo recomiendo a todos aquellos interesados en la arqueología gallega. Está escrito en gallego, pero creo que con un poco de buena voluntad por parte de los de fuera de Galicia se entiende muy bien. Y mi enhorabuena al autor.