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Notable alto para el hotel rural San Jaime, al lado de Ourense

Escrito por Cristobal Ramírez
18 de julio de 2014 a las 18:34h

O Pereiro de Aguiar. Hasta aquí me ha traído este trabajo, hasta un municipio que en absoluto conocía. Lo había pasado rumbo a A Pobra de Trives un montón de veces, pero nunca había parado. De manera que me he pillado un tren, luego un taxi y a caminar y a ver cosas.

Desde luego, los paisajes sumiurbanos que crucé no se merecen el aprobado en estética, como se puede ver en las fotos inferiores. Mejor ni hablar de ellos. Pero quiero centrarme en el hotel San Jaime, donde, desde luego, no sabían quien era. Empezaré por decir que la comida -previamente encargada- fue estupenda. No sólo en la preparación en una cocina a la vista, separada del grato comedor por unas puertas acristaladas que permitían ver el buen hacer del personal. Ni un grito, ni un movimiento brusco, muy alto nivel de higiene. Y eso da tranquilidad. El servicio, excepcional, sin familiaridades ramplonas propias de cierto turismo rural.

El hotel está decorado con mucho gusto y sin estridencias. Todo el conjunto tiene esa sensación de tranquilidad, de las cosas bien colocadas sin histerismos por el orden. Muy buen gusto para la ornamentación. La piscina, pequeña pero protegida de visiones feístas.

En el capítulo de cosas a mejorar -porque el estar pegado a un edificio que mejor olvidar-, los pequeños detalles. ¿Chorradas? Pues sí, pero que desmerecen. ¿Cuáles? Por ejemplo, a la entrada a la izquierda hay alguna cacharrada que sobra. O la manguera por el medio. O las habitaciones estaban sin hacer (no pasa nada)… con las puertas abiertas (sí pasa).

¿El conjunto? Yo le pondría un notable bien alto.

 

 

 

Francia: un ataque a la libertad de expresión por criticar a un restaurante

Escrito por Cristobal Ramírez
16 de julio de 2014 a las 11:15h

Red Natura del río Tambre. Pues aviados estamos. No sólo los periodistas, sino todos los ciudadanos. Porque la libertad de expresión rige para todos. Resulta que una bloguera -que a priori en absoluto es periodista- ha criticado a un restaurante. No consta que haya insultado, calumniado, injuriado o difamado. Sólo que ha criticado. Y un tribunal francés la ha condenado a pagar 500 francos. Pues ya puedo ir ahorrando yo como cunda el ejemplo, o pido que me inviten a comer de gorra total y escribo lo que el dueño quiera. La noticia completa, pinchando aquí. Si alguien quiere leerla en francés, aquí la tiene. Y si quiere leer el blog (que tiene miles de suscriptores), que pinche aquí.

Una experiencia muy grata: conocer la Ribeira Sacra desde el tren turístico

Escrito por Cristobal Ramírez
13 de julio de 2014 a las 5:34h

Red Natura del río Tambre. Publico hoy en nuestro suplemento dominical (el Extra) dos páginas sobre la Ribeira Sacra, que intenta ser declarada Patrimonio de la Humanidad. La he visitado hace una semana y lo he hecho animado por esa máquina de promocionar el turismo con nuevas ideas que se llama Santiago Bacariza. Tengo que reconocer que ir por tercera vez a la Ribeira Sacra en pocos meses no era la ilusión de mi vida, por mucho que me interese la zona, pero reconozco con la misma sinceridad que terminé muy sorprendido. No es que haya visto muchas cosas nuevas, pero sí con otros ojos. Y es que resulta que esa visita la hice en el tren turístico -en el argot de Renfe le llaman el tamagotchi- que parte a primera hora de Ourense y regresa cuando el día está agonizando. O sea, perspectivas nuevas, lugares a los que descubro una nueva visión, personas que de otra manera no habría conocido, risas que jamás hubiera soltado como cuando el dueño del tren chuchú dejó oír por los altavoces alabanzas sin fin a dos políticas que iban, como cualquiera, disfrutando del paisaje. Jamás hubiera ido a una queimada teatralizada, cosas que suelen horrorizarme, pero he salido encantado de lo bien teatralizada que estaba esta que, por desgracia, no he podido probar (iba trabajando, y uno ya tiene edad como para cuidarse).

¿Puntos negros? Los hay. Sobre todo uno. Lo mal que los gallegos cuidan (no me incluyo, no) su entorno inmediato. O sea, el feísmo. Cosas que con un par de horas de trabajo se dejan planchadas y que tal y como están horrorizan. Cuestión de cultura y cuestión de que las administraciones (Xunta y concellos) aprieten a los irresponsables, que para eso están aquellas si menester fuera. Tanto Raquel Arias -delegada de la Xunta en Lugo- como Nava Castro, directora de Turismo de Galicia y que parece persona enérgica, están en el asunto, de manera que hay que darles un plazo… corto, porque el verano avanza.

¿Recomiendo conocer Galicia con los trenes turísticos? Pues sólo conozco este. Si todos son como el de la Ribeira Sacra, sin duda sí. Y para estar seguros, comience usted por viajar en el tagamotchi. Le pasará como a mí: descubrirá con otros ojos ese paraíso natural que se reparten Lugo y Ourense.

 

¡Mi libro de playas funciona!

Escrito por Cristobal Ramírez
12 de julio de 2014 a las 10:49h

Red Natura del río Tambre. Voy a hacerme publicidad a mí mismo: mi último libro, la guía de playas de Galicia que hemos comenzado a vender por un precio simbólico hace justo una semana, funciona. O sea, que ya hay varios miles de ejemplares en manos de los lectores. Las cifras son muy provisionales, pero todo apunta a que va al mismo ritmo que el del año pasado, qeu se centraba en las rutas de senderismo. Entonces tuvimos que hacer dos reimpresiones, y siempre digo, con un tono de chulería, que en Galicia vendí bastante más que Belén Esteban, que por entonces había sacado un libro contando sus pedorradas, con perdón. La crítica de los más cercanos en estos días ha sido “no está mi playa”, “falta aquella otra”. Bueno, es lógico. No se trata de un catálogo que abarque las 863 playas reconocidas de Galicia (a las que procede sumar las minúsculas que no figuran), sino poco más de un centenar. Eso sí, con criterios territoriales (todo el país costero tiene que estar ahí representado), morfológicos (grandes y pequeñas, accesibles y casi inaccesibles) y de uso (solitarias y muy concurridas). Ese es el mérito. Ahora los lectores tienen la palabra, y a ellos nos debemos quienes escribimos en medios de comunicación.

(La playa que acompaña en foto estas líneas está en la guía. Es Cabío, en A Pobra do Caramiñal).

 

No volveré a comer en El Polar, en Monforte de Lemos

Escrito por Cristobal Ramírez
10 de julio de 2014 a las 16:36h

Monforte de Lemos. He comido en El Polar. Telmo me lo había recomendado, y yo siempre le hago caso a Telmo porque de comida sabe un montón.

Calle peatonal de Monforte de Lemos, muy buen ambiente, lugar grande con gran terraza. Comedor alargado al fondo, clásico y con ciertas pretensiones estéticas.

El trato es educado pero nada cercano: “Aquella mesa”, “¿Qué desean?”, “¿Y para beber?”. La comida llega en un tiempo prudencial. La descripción podría ser callos vulgares, cóctel tropical curioso y repetible, el filete más fino del mundo (grande) a la pimienta con patatas fritas muy mejorables (lo habíamos pedido con arroz…) y una ternera asada en lonchas bien preparadas, abundante y con más patatas ramplonas.

A la hora de pagar aparecen las discrepancias. Se muestran inflexibles, sin palabras altisonantes pero justo en el nivel de educación mínimo exigido. Pagamos, en cualquier caso, poco. Pero el helado nos lo fuimos a tomar enfrente, a la terraza del restaurante Cardenal, donde al menos la camarera nos recibió con una sonrisa.

¡Por una vez en la vida, Telmo no acertó!

La Diputación de Lugo se entera -¡al fin!- de que las vetustas pallozas de Piornedo se están cayendo

Escrito por Cristobal Ramírez
3 de julio de 2014 a las 9:17h

Red Natura del río Tambre. ¡Aleluya! ¡La Diputación de Lugo se ha enterado de que en Piornedo agoniza el mejor conjunto de pallozas de toda Galicia! Debe de ser la aldea peor tratada de Galicia, porque la desidia ha hecho que esas construcciones singulares se estén viniendo abajo. Cierto: con la complicidad de los vecinos, pero eso no resta responsabilidad a la Administración. Y si en vez de tanta charangada barata la Diputación se hubiera ocupado de generar ahí un polo turístico de gran calidad -y mira tú que no habrá recursos y recursos en esa zona de Os Ancares-, otro gallo cantaría. Pero estamos en manos de quien estamos… A buenas horas iba a pasar eso en la Diputación de Pontevedra.

Regreso a Narahío, su preciosa iglesia y su entorno

Escrito por Cristobal Ramírez
2 de julio de 2014 a las 17:30h

Narahío. Por enésima vez he venido a O Eirexado. O sea, a un pequeñito núcleo de viviendas que se edificaron al lado de la iglesia de Santa María de Narahío, ayuntamiento coruñés de San Sadurniño. Arriesgándome con el tiempo -y me llovió- he parado donde paro desde hace 46 años, en los mismos lugares, siempre los recuerdos desde aquel lejano año en que acampé por primera vez con dos amigos a los pies del castillo, sierra de Forgoselo, leyendas de lobos en la atmósfera, un cierto miedo en los cuerpos, unos aullidos nocturnos que nos pusieron el corazón a topo hasta que descubrimos que eran perros y no de los agresivos.

Hablaba de todo ello en casa Eladio, donde es una lástima que no den comidas. Porque yo vi cómo los viejos escalones exteriores del campanario de la iglesia eran remachados con materiales innobles, mostrando ahora el aspecto que denota la fotografía inferior. Y yo vi cómo se construyó el bodrio de ladrillo que, decenios después, sigue como el primer día: esquelético y con un perro de caza con el encargo de ladrar a quien intente entrar. La Galicia del feísmo, vaya. Pero a pesar de todo, yo adoro Narahío.

 

 

La playa de Lires está hecha una guarrada (con perdón)

Escrito por Cristobal Ramírez
26 de junio de 2014 a las 11:05h

Lires. El buen tiempo siempre anima a salir. Lo malo es que, después de haber acabado el libro de playas (tres meses de trabajo sin parar, más otros varios recogiendo documentación), he sido obligado a ir a uno de esos arenales: el de Lires, en Cee, que estaría pegado al de Nemiña si no fuese por la desembocadura -estrecha y amable- de la ría.

No volveré. No sólo porque a mí no me gusta estar sin hacer nada tomando el sol (y encima tampoco me agrada estéticamente el moreno, prefiero el color de todo el año), sino porque aquello es un estercolero. Lamento que la calidad de mi iPhone sea la que es, porque de haber llevado la cámara buena el resultado sería mucho mejor: miles y miles de objetos -sobre todos plásticos, pero también petróleo- nos rodeaban con la marea alta. Absténgase: ya sé que los arrastra el mar. Pero también en Gales, y resulta que en Gales las playas se muestran impecables (con alguna excepción de muy difícil acceso). ¿Cuál es la diferencia? Sobre todo, el voluntariado. Tras los temporales de invierno los ayuntamientos y entidades mil tocaron a rebato, fijaron fecha y hora y en una mañana o en dos dejaron aquello listo para revista. No llegan al nivel de los japoneses, a los que el otro día en un partido del mundial de Brasil vimos como recogían -los aficionados- todo lo que había en el suelo alrededor de donde estaban sentados, pero a los galeses le gusta tener su paisaje limpio.

Mis lectores saben mis obsesiones: parado que cobre la prestación, parado que tiene que hacer algo por su comunidad además de ir a fichar cada mes al servicio de empleo. Por ejemplo, limpiar sus playas, porque eso redunda en beneficio de su municipio, al cual acudirán más guiris (como yo, mi mujer, mis tres hijos y el matrimonio amigo con dos hijos que nos acompañaba; nueve consumidores), dejarán más dinero y se crearán puestos de trabajo.

Y los hosteleros, a mover las piernas: son los primeros interesados -¡deberían serlo!-  en aumentar su clientela y no en andar lamentándose por los foros. Han tenido tiempo y tiempo para remangarse y hacer algo útil, además de llenar la caja. ¿O cómo diablos piensa alguien que vamos a sacar adelante este país? Pero como siempre, a pensar que la gallina de los huevos de oro es eterna. Nihil novum sub sole, que decían los romanos.

Esto, señores, es un castro

Escrito por Cristobal Ramírez
25 de junio de 2014 a las 10:20h

A Senra (Oroso). El ayuntamiento coruñés de Oroso, donde vivo, se preocupa por la cultura. Hay actividades todo el año, y eso hay que reconocerlo. Ojalá que el resto de Galicia se comportara en este aspecto como Oroso. Su carta arqueológica tiene ya unos cuantos años, aunque no estaría mal irla actualizando. Porque yo, todavía incauto a pesar de los años, he hecho un recorrido por seis castros cercanos a mi casa. No hay señales, no hay paneles, no hay nada. Pero ya el colmo es este que no es. O sea, el que estaba pero ya no está. No se trata de una destrucción nueva, ni mucho menos, de manera que el ayuntamiento no tiene culpa en ello, pero, ¿se puede dejar que se are la tierra así como así? ¿No habría que moverse para primero excavar como Dios manda y recuperar lo que se pueda recuperar? Porque a golpe de tractor y arado, mucho no va a quedar para las generaciones venideras. Digo yo, vaya.

 

Un olvidado puente donde gallegos y napoleónicos anduvieron a tiros

Escrito por Cristobal Ramírez
13 de junio de 2014 a las 18:07h

Red Natura del río Tambre. He puesto punto final al libro sobre playas. Bueno, en realidad punto final nunca se pone hasta que está en las librerías y quioscos. Pero he terminado la redacción y mi parte de montaje. Ahora a esperar por los ferros… Y clasificando todo el material con el que he trabajado me he encontrado con algunas cosas del libro del año pasado, el de rutas de senderismo. Sigo encantado con él: en Galicia vendí más que Belén Esteban, casi 13.000 ejemplares, y sigue en las librerías. Not bad, que diría un inglés.

Y entre esas cosas encontradas están las fotos de una ruta que al fin no metí aunque el lugar me encantó. Es el puente de Mourentán, allá por tierras pontevedresas de Arbo. Y con historia. Pero una historia que en Galicia -cosas de todas las autonomías- quedó olvidada cuando se cumplieron 200 años del inicio de la guerra de Independencia contra las tropas napoleónicas. Ni producción electoral, ni festejos, ni conferencias, ni nada. Porque era una lucha -anacrónica y todo lo que se quiera- de los españoles -así, españoles, sin más- contra el invasor. Pero en 1809 este lugar, hoy un enclave turístico que procede dignificar, corrió la sangre. No hay que vanagloriarse de ello, pero tampoco hay que olvidarlo.

 

Santiago, quizás el mejor destino de España en este junio

Escrito por Cristobal Ramírez
10 de junio de 2014 a las 10:42h

Santiago de Compostela. Santiago está gozoso. Alguien podría pensar lo contrario al leer estos días los titulares de los periódicos. Y es que de puertas para adentro, en el Ayuntamiento, las aguas están muy movidas y un nuevo alcalde va a hacerse cargo de la nave en horas o días. ¿Lo ve, lo nota, lo siente el peregrino o el turista? Para nada. La calle es una fiesta, sobre todo porque se acabaron las lluvias y viene una ola de calor a la andaluza. La catedral empieza a estar petada, y la plaza del Obradoiro es un mar de lágrimas… de alegría de los cientos y cientos de peregrinos que continúan llegando, riada humana que no quiere saber nada de considerar el Camino de Santiago como un parque temático. Los precios, más competitivos que nunca por aquello de que no andan los tiempos para tirarse a la piscina. O sea, momentos excepcionalmente buenos para dejarse caer por Compostela. En Incolsa, el corazón administrativo del turismo, empiezan a notar el aumento de trabajo y a últimas horas del día siguen con la sonrisa en los labios, pero se nota el cansancio. ¡Bendito cansancio!

¿Y eso del nuevo alcalde y los líos del Ayuntamiento? Olvídelo. Ni se enterará.

Visita gozosa a la bodega Martín Códax

Escrito por Cristobal Ramírez
8 de junio de 2014 a las 11:48h

 

Cambados. Les había prometido a Yara y a María volver a la bodega Martín Códax. Había estado allá hace una veintena de años y la verdad es que sólo recordaba el exterior, que no me parecía una maravilla. Pero ahora tuvieron la amabilidad de invitarme a presidir el jurado de un premio (con varias especialidades) que convocan sobre los Caminos de Santiago, y la visita me parecía obligada, amén de que realmente tenía interés después de haber estado viendo con Telmo otras bodegas algo más pequeñas en O Salnés y,solo, varias de pequeño tamaño y peor estética en la Ribeira Sacra. De modo que lié a Telmo, buscamos fecha y allá nos fuimos.

Empiezo por el final: al Rey de España (ni al que se va ni al que viene) no lo tratan mejor que a nosotros, sencillamente porque es imposible. De 12.30 a 15.oo el tiempo se nos fue volando, gracias también a la amabilidad de la responsable de enorturismo, Ángela, y de la enóloga, Catia, sendos encantos que acompañaron, así que con Yara formamos durante unas horas el quinteto feliz. Desde luego, no habrán encontrado a dos preguntones más preguntones que nosotros. Catamos olores, sensaciones, sabores. Se rieron cariñosamente de nosotros y nosotros nos reímos de nosotros. Y, sobre todo, descubres una bodega que ha recorrido el camino de la calidad, de la investigación, del esfuerzo, de la fe en un vino que, sin duda, es el mejor blanco del mundo. Una cooperativa que ha sabido elegir la botella y la etiqueta (¡importante!), lo cual nos llevó al debate porque en el mercado estadounidense cambian una y otra, y yo creo que para peor según mi cultura pero ellas tenían los números. O sea, las cifras de venta. Y las opiniones. “Ellos quieren ver el vino a través de la botella, que se muestre”. Pues así será.

En la foto superior, Yara, Telmo, yo y Catia. Abajo, feliz mostrando una botella, Yara. Disfrutando de una copa de vino, la sonriente Ángela.

 

El secretario de la Organización Mundial de Turismo no olvidará A Coruña gracias a Cynthia

Escrito por Cristobal Ramírez
7 de junio de 2014 a las 17:41h

A Coruña. El sábado día 6 de junio he vivido una de esas mañanas que merecen la pena ser vividas. Estuve casi tres horas en el Centro Español de Nuevas Profesiones-Escuela Universitaria de Turismo, donde doy clases de Periodismo un cuatrimestre. Acudía dar una conferencia el secretario general de la Organización Mundial del Turismo, Taleb Rifai, jordano de nacionalidad. La dio en el gran salón de la biblioteca, abarrotado de alumnos y profesores, nada de ir para figurar. Tanta gente que había sido habilitada un aula de las grandes para seguirla por videoconferencia. Esa fue la primera alegría: muchísima gente para seguir una conferencia… en inglés. ¡Alabado! ¡Al fin nuestra gente empieza a hablar inglés!

Al acabar, y tras un paseo protocolario para enseñarle las instalaciones, el centenar y pico largo de asistentes nos apiñamos como pudimos en una de las plantas donde una de mis alumnas, Cynthia Seoane, le hizo entrega de un recuerdo en nombre de los estudiantes. Además de ir vestida con una elegancia que levantó más de un comentario elogioso, ni corta ni perezosa Cynthia comenzó su intervención en inglés y dejó a todos -jordano incluido- con la boca abierta porque durante cinco minutos le soltó el discurso… ¡en árabe! Un acto entrañable que dejó fuera de combate afectivo al ilustre secretario general. Cuando cogió el micrófono no paró de dar las gracias con una emoción palpable. Seguro que nunca olvidará A Coruña. Pero no gracias a la gran recepción de las autoridades ni a la conferencia en el CENP. Gracias a Cynthia Seoane.

Mercado en Sigüeiro

Escrito por Cristobal Ramírez
29 de mayo de 2014 a las 6:17h

Red Natura del río Tambre. Todos los sábados en Sigüeiro (Oroso, a diez minutos de Santiago de Compostela) se celebra un mercado, una feria, pequeñito, muy digno, muy agradable de pasear, de saludar a la gente. Es espacio ha sido bien acondicionado por el Ayuntamiento. Dos puestos de churros están siempre concurridos. Otros tantos venden plantas, semillas y flores. No falta la ropa ni el bacalao. El parque del Carboeiro al lado. Una herencia. Porque a dos centenares de metros escasos, en A Foca (¡vaya topónimo!) también se celebró durante muchos años una feria. Dicen que medieval. Historia.

 

Despedida de mis alumnos

Escrito por Cristobal Ramírez
23 de mayo de 2014 a las 15:07h

A Coruña. Me he despedido de mis alumnos de la Escuela de Turismo de la Universidad de A Coruña. Y lo he hecho a lo grande gracias a la complicidad de Carlos Rodríguez (director-secretario y temeroso autor de la foto superior) y de Sarah Moss (jefa de estudios): con una comida en la Escuela de Hostelería San Javier. Excelente ambiente y planes para trabajar en el verano (estos no son ni-ni ni por asomo). Gente con futuro. O mejor dicho, la gente que es el futuro. Nadie tenía miedo a las notas -que serán distintas para unos y otros, claro- porque todos trabajaron durante el curso, y eso elimina preocupaciones. Una tropa divertida. Así da gusto dar clase. ¡Que tengáis suerte!

A Cynthia le gusta el chocolate

Dombate en el recuerdo

Escrito por Cristobal Ramírez
20 de mayo de 2014 a las 17:09h

Red Natura del río Tambre. Una foto para el recuerdo, entrañable. Porque entrañable fue aquellas visitas en septiembre del 87 al dolmen de Dombate, un espacio casi sagrado para los gallegos a partir de finales del XIX. La excavación la dirigió José María Bello, pero no recuerdo los nombres de nadie más. Hoy Dombate está visitable con horario. Depende de la Diputación de A Coruña.

 

La magnífica subida al monasterio coruñés de Caaveiro

Escrito por Cristobal Ramírez
15 de mayo de 2014 a las 16:23h

Monasterio de Caaveiro. Es este, el monasterio de Caaveiro, un lugar que siempre me fascinó por su lejanía: había que coger tren o autobús a Pontedeume y luego a caminar más de diez kilómetros, porque nadie tenía coche.

Las cosas han cambiado, y hace pocos años la Diputación Provincial de A Coruña rehabilitó el viejo monasterio erguido en el siglo X (Turgalicia se equivoca, lo siento). Ahora está cerrado. Abre, con guía, en la temporada alta, cuando se prohíbe circular en coche y se ofrece, ¡gratis!, un microbús lanzadera. Así que mi recomendación es aprovechar e ir sindilación, en estos días que parecen soleados a tope.

Pero lo que me ha llamado la atención no es el edificio ni sus alrededores, sino el camino de entrada. Esa es la mejor rehabilitación de todas, esos 640 metros que pasan inadvertidos. Impresionantes. no hay nada igual en Galicia. Porque, como decía san Bartolomé, “no busquéis la verdad en el fondo del pozo porque a veces está en el brocal”. Gozad de la subida (dura), y de la bajada. Ese sí que es un premio. Y si no, mire la foto.

 

 

Así es Grafham

Escrito por Cristobal Ramírez
14 de mayo de 2014 a las 12:51h

Red Natura del río Tambre. Un buen amigo me ha confesado que hasta tiene el gusanillo de saber cómo es Grafham, pequeña localidad que me parece preciosa y de la que he escrito en alguna ocasión. Pues si pincha aquí lo verá. Y que le aproveche.

 

 

¿Mejores? No lo son. Pero fíjense en el entorno

Escrito por Cristobal Ramírez
10 de mayo de 2014 a las 19:45h

Red Natura del río Tambre. sigo con mi libro. Y de vez en cuando paro para ver maravillas como estas.  ¿Son mejores que las nuestras? En absoluto: algunas, iguales de bellas, excelentes arenas. Otras, muy inferiores en ambos capítulos. Pero una vez que vea esa colección, vuelva a verlas. No se fije en la playa. Fíjese en el entorno. Y ahí nos ganan por goleada.

 

Melide, una playa tan bella como sucia

Escrito por Cristobal Ramírez
7 de mayo de 2014 a las 6:04h

Costa da Vela. El pateo por la Costa da Vela me lleva a la playa de Melide y a sus tres faros, con las Cíes a tiro. Los pinos han invadido los espacios cercanos, pero conforman una mancha homogénea y no discordante. Vale.

Le digo a Coro que esto parece Gales, que es nuestro modelo: no hay atisbo ni de cemento ni de ladrillo, exceptuando esos tres faros y el de las Cíes. Una maravilla.

Bajar a la arena es bajar a la realidad. Cuento centenar y medio de plácidos y pacíficos ciudadanos. Gente que ha tenido que hacer un esfuerzo para llegar hasta aquí, porque los últimos tres kilómetros son de tierra y muy irregulares, y luego hay que caminar sí o sí.

Todos ellos, yo también, sorteamos cientos (¿miles?) de desperdicios que, en su mayoría aunque no únicamente (véase la fotos con la bolsa azul de basura abandonada en la fuente), ha traído el mar. Esto es un estercolero, y el riachuelo que muere por la mitad de la arena ya que no tiene fuerzas para llegar al mar, un vertedero.Sandalias, botas, animales muertos e hinchados, poliespán, cuerda, envases variados, gomas, etc. forman un auténtico zoológico sin vida.

Y esto pasa en un país donde varios millones de parados cobran, con toda justicia, un subsidio. ¿Por no hacer nada?