La Voz de Galicia
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De nuevo en el parque natural coruñés de las dunas de Corrubedo

Ribeira. Vuelvo, como cada año o menos, al parque natural de Corrubedo. Y como el restaurante que abre sus puertas a cien metros del centro de recepción, donde por cierto el personal que está este año es incansable y no cabe la menor duda de que se ha documentado a fondo. Organiza, además, visitas guiadas.

El restaurante es una buena y barata opción. Por supuesto, hay mucha gente y mucho movimiento. Pero lo estupendo es que los dos camareros que atienden la parte de delante, y no paran ni un minuto, son encantadores. Dudo que sean profesionales, al menos uno de ellos, pero le echan alma a todo lo que dicen y piden. Y oiga, hay que decirlo porque por desgracia no en todas partes es así: están muy limpios y bien vestidos, a años luz de la vulgaridad y las frases secas de otros lugares de playa.… Seguir leyendo

Cabo Udra: analfabetos sueltos

Bueu. Están hechos unos artistas. Pero de pacotilla. No vale la disculpa de que sin duda son jóvenes y todos los jóvenes hacen algo así. Porque sí, en efecto, lo hacen. En España, claro, y en la Francia latina, y en Italia. No en Noruega o en Escocia. Porque esta piedra de millones de años, mancillada por un torpe que ni siquiera tiene una grafía aceptable, está nada menos que en el espacio natural protegido de cabo Udra. Luego queremos ser un país rico.

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Una gran ruta por Touro que una mina ha contaminado

Touro. He hecho una parte de una ruta de senderismo que discurre por el municipio coruñés de Touro. Una ruta impresionante, bien diseñada pegada a un río, preciosa, sin un ruido, sin un ladrillo, sin cemento, con molinos y una pequeña cascada de 10 metros con su respectiva fosa. Una maravilla. Pero el río parecía muerto, no he visto  ni un solo pez. Luego me fijé que en partes aparece rojizo. Y tiré de móvil: la cercana mina, esa que quieren ampliar con la falacia de que es segura para el medio ambiente, es la responsable de que ese río esté muerto. Que se prepare la ría de Arousa.

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Estoy harto de la humillación a las mujeres musulmanas (y a mí)

Aeropuerto de Heathrow. Cada viaje acabo más hasta las narices. No del cansancio, sino de ver más y más velos. En Heatrhow, Terminal 3, es hoy una invasión. Pero no solo de hiyabs y no solo de túnicas -o como se llamen- negras hasta los pies, sino de burkas. Con los maromos tan tranquilos vistiendo a la occidental y llevando su ganado personal como les da la gana, y la embotada aquiescencia de esas mujeres que no solo quieren ser consideradas como un animal doméstico sino que están dispuestas a educar a sus hijas para que también lo sean.

Y mire, si es gente de paso, pues qué quiere que le diga, allá ellos, pero por lo menos que al cruzar por los controles de seguridad las miren como a mí. Ni más ni menos. Pero qué va, nadie les dice nada, como a los sijs -o lo que … Seguir leyendo

En Inglaterra no protesta el primer indocumentado que aparece por la calle

Buckden. Visto desde la distancia, que quizás no sea sólo demográfica (ando por el centro de Inglaterra), es difícil entender por qué en España la gente se dedica a protestar. No solo, sino principalmente.

Intentaba yo explicar en Facebook por qué me asombraba, desagradablemente, ante la protesta de ¡dos becarios! de la Televisión de Galicia (TVG). No entraba en el fondo del asunto, sino en el hecho de que el primer indocumentado que llega ya protesta y no le va a pasar nada. Marca de la casa, oiga: llego, protesto, me vanaglorio de ello si así lo deseo y voy de campeón.

No hay vergüenza social en España. Sí la hay en Inglaterra. Porque es mayoritariamente anglicana y por lo tanto uno no hace lo que le da la gana sino que responde ante la sociedad de lo que hace y de la imagen que genera de él, su familia … Seguir leyendo

En Inglaterra también hay gente poco educada: por ejemplo, el dueño de Chequers Shoes, en Huntingdon

Huntingdon (GB). Hay varias cosas en las que Galicia supera, sin despeinarse, a Inglaterra. Por ejemplo, el acceso y la calidad de la sanidad. Por ejemplo, la mayor cantidad de autovías (por desgracia). Por ejemplo, la preparación y amabilidad de quienes atienden tras el mostrador de un pequeño comercio.

Cierto es que en esto último hay que tener en cuenta que bastantes de las dependientas-pocos varones se ven- son estudiantes que se sacan su dinero en el verano, aunque principalmente buscan trabajo en la hostelería y aledaños. Pero luego está la mayoría, la gran tropa de féminas, cuyo expediente escolar dista años luz de la brillantez. Por eso están ahí.

A lo anterior hay que sumar la consecuencia casi lógica: los propietarios no son los más avispados del mundo, razón por la cual el pequeño comercio local cada vez tiene menos espacio. ¡Albricias!

Pensaba yo en todo eso cuanto tuve … Seguir leyendo