La Voz de Galicia
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La iglesia de Trasmonte

Trasmonte (Oroso). «O sea, que fuiste al castro de Trasmonte y no a su iglesia». Las palabras me retumbaron en los oídos cargadas con sorna, así que no tuve más remedio que volver a subir al Land Rover y enfilar hacia Trasmonte por segunda vez en pocos días. Dejé el deteriorado castro local a la izquierda y continué por la derecha unos pocos cientos de metros hasta dar con el templo, impecable, mimado, con el cementerio afeándolo por un lado y la carballeira mutilada por… ¡otra pista de concentración parcelaria!, que deja el sencillo crucero con pousadoiro allá arriba aislado.

Pero la iglesia y su entorno son muy acogedores a pesar de eso. Es posible subir hasta el campanario desde el exterior, con evidente y prohibitivo riesgo para los menores, y contemplar una panorámica tranquila, verde, sin feísmo. Dos campanas sencillas y también en buen estado, como todas las tejas, … Seguir leyendo

Lo que queda de un castro

Red Natura del río Tambre. La concentración parcelaria habrá tenido sus ventajas en otros órdenes, pero cae dentro de la duda que haya sido positiva para los miles de yacimientos arqueológicos que esconde Galicia, una gran riqueza turística aún por explotar.

Por el enjambre de pistas que trocean el territorio coruñés entre el río Lengüelle y la Nacional 550 a la altura del municipio de Oroso, el Land Rover enfila hacia Trasmonte y da con la aldea llamada Castro, que no está literalmente pegada al yacimiento porque… una pista de concentración parcelaria lo impide. Este es otro enclave que no merece la pena ir a visitar si no se tiene un interés muy concreto, puesto que la muralla fue arrasada en su mayor parte y el interior del núcleo de población prehistórico está hoy cultivado. O sea, nada que ver y foto que dice poco. Pero esto es lo que … Seguir leyendo

De castro en castro bajo la lluvia

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Vilacide (Oroso). Como el día no estaba para bromas, la excursión se limitó a las cercanías del río Tambre. Con la carta arqueológica del municipio de Oroso en la mano, el Land Rover enfiló hacia Vilacide, no lejos de la vía del tren. Allí señalaba la existencia de un castro que no fue nada fácil de encontrar porque hay un auténtico laberinto de pistas y, por sistema, me niego a preguntar. Queda más cerca de Vilacide de Arriba que de Vilacide de Abaixo. En realidad, no hay que caminar nada, 20 metros, meterse en la auténtica selva de vegetación autóctona y dar con las dos enormes y altas murallas. Impresionante, pero la vegetación es tan densa y la lluvia comenzó a caer que daba gusto que dar la vuelta al recinto resulta farragoso, si es que cae dentro de lo posible. Da la impresión de que por una parte la … Seguir leyendo

El castro (magnífico) GA15060017

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Red Natura del río Tambre. El mañanero correo electrónico desde Reading de Lynne Parry, muy buena conocedora de Galicia en la mejor tradición británica, me hace poner los pies en la tierra: cerca de Londres el día es «maravilloso». Así, tal cual. Aquí, a las orillas del Tambre, todo está cerrado de niebla y el orballo se ha convertido en inseparable compañero. Así que la idea de ir a Melide a la Festa do Melindre no parece la mejor del mundo.

Cambio de planes, Martín y yo nos ponemos botas de agua, unos chubasqueros y subimos al viejo Land Rover (la nómina no da para más) y nos alejamos de casa sólo media docena de kilómetros. El mapa 1:25000 debe convertirse en compañero inseparable de quien quiera descubrir Galicia (cada uno de ellos cuesta tres euros o algo así), pero en este caso llevamos, a mayores, el enorme de la … Seguir leyendo