La Voz de Galicia
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Paradójicamente

Sólo a  mí se me ocurre citar a Bartleby, el escribiente. Su mera mención, en la anterior entrada de este cuaderno de bitácora, ha tenido en mí un efecto devastador, paralizante, como los venenos que las arañas inyectan en sus víctimas para luego poder paladearlas con sosiego. Hace una semana yo mismo me inoculé la pócima del mal de Bartleby al plantar aquí su nombre y, lo que es más grave, su legendaria sentencia: «Preferiría no hacerlo».

Por eso, hoy, aunque tendría que contar algo sobre Mario Benedetti, que también se ha ido a respirar el polvo de las estrellas, sinceramente, preferiría no hacerlo. Podría, por ejemplo, dedicar a Benedetti uno de mis Inicios de novela. Podría citar el arranque, pongamos por caso, de La tregua, que creo que empezaba así: «Sólo me faltan seis meses y veintiocho días para estar en condiciones de jubilarme. Debe hacer … Seguir leyendo

Un lujo

No me gusta el autobombo, que me parece algo esencialmente hortera, pero hoy tengo que caer sin remedio en la autocita, aunque sólo sea para agradecer que el escritor Enrique Vila-Matas haya incluido estos Farrapos de Gaita en la lista de blogs favoritos que enlaza en su página web, blogroll que presenta con este texto:

«Ahora parece que sea anómalo que me rodee por Internet y lea blogs. Pero yo creo que, conociéndome, es algo normal que suceda. Que a los solemnes escritores españoles famosos se les caigan los anillos por leer blogs no significa que yo no lo haga, no significa que no pueda bajar a la arena de internet y perder anillos que, a fin de cuentas, recupero pronto. Leo blogs literarios como leo periódicos y libros. No le cierro puertas a ninguna lectura ni información. Y sí, me divierte y me instruye y me interesa ver qué … Seguir leyendo

Encrucijada

gimferrer_pere.jpgSerá cosa de las neuronas, que ya no carburan como a los veinte y que establecen las conexiones cuando les apetece, pasando mucho de su atribulado propietario, pero horas después de escribir aquí sobre los blogs de papel, acabo de recordar el final, escrito el 14 de marzo de 1982, de ese deslumbrante Segundo Dietario de Pere Gimferrer, en el que el gran estilista de la rambla de Cataluña nos cuenta su encuentro con Josep Pla en un salón del Hotel Ritz de Barcelona. La prosa de Gimferrer, perfecta, nos relata así esta encrucijada en los caminos de dos blogueros de cuando apenas había blogs. Ni siquiera de papel. Así remata el autor de Arde el mar la entrada correspondiente al 14 de marzo, con la que pone punto final a su fabuloso texto (Segundo Dietario, editorial Seix-Barral, abril de 1985, traducción del catalán de Basilio Losada):… Seguir leyendo

Blogs de papel

josepplafoto.gifAntes del blog, claro, ya existía el blog. Era de papel. A menudo manuscrito. Y los había hermosísimos. Qué es si no El cuaderno gris, de Josep Pla, que la fundación que lleva su nombre ha convertido en una preciosa bitácora digital: elquaderngris.cat/blog/, publicando cada día la entrada correspondiente a la misma jornada de hace noventa años (nos lo contó el sábado Pablo González en el suplemento Culturas de La Voz). El catalán original se deja leer bastante bien (uno, como presumía Aznar, parla català en la intimidad, será porque el menda estuvo un par de años en Barcelona, subiendo el barrio de Gràcia a mano derecha, en la calle Perill, o sea del Peligro). El cuaderno es el dietario de dietarios. La invención misma del dietario.

Otros blogs de papel, o blogs antes del blog, son los Dietarios del gran Pere Gimferrer, las Greguerías de … Seguir leyendo

Dos interrogantes

Algunos lectores me han interrogado últimamente sobre dos detalles de la cabecera del blog. En primer lugar, los internautas de más allá del Padornelo se preguntan qué demonios es eso de farrapos de gaita. En efecto, es una expresión estrictamente gallega y de difícil traducción, pero vamos a intentarlo. Literalmente un farrapo es un harapo, un trozo de tela muy gastado, vaya. De ahí, que a esos flecos que cuelgan del roncón de la gaita (el tubo largo, para entendernos), y que suelen andar algo sobados, les caiga el título de farrapos de gaita. Pero siempre hay vida más allá de lo literal, así que la expresión ha cobrado vida propia. El Diccionario de la Real Academia Galega lo explica así (la traducción es del menda): «Farrapo de gaita. Se emplea en construcciones negativas para mostrar el poco aprecio que se le da a algo o a alguien, … Seguir leyendo