La Voz de Galicia
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El libro de los muertos

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Hace cinco años, el pintor Pablo Gallo (A Coruña, 1975) decidió crear un libro en el que 131 escritores vivos invocasen a sus escritores muertos de cabecera. Cada autor vivo elegiría una cita de su autor muerto y Gallo confrontaría sus miradas con una ilustración sobre el texto evocado. La primera persona a la que invitó a colaborar fue Enrique Vila-Matas. La última, Victoria Cirlot, la hija del poeta Juan Eduardo Cirlot, cuyo Diccionario de símbolos está en la raíz misma de esta obra. Así nació el Libro de las invocaciones (Reino de Cordelia):
—Durante los cinco años que he tardado en concluirlo, he imaginado este libro de muy diferentes maneras. Según el entusiasmo o la desesperación que sentía al avanzar o retroceder en su construcción lo he imaginado como un bosque, como un laberinto, como un infierno. Pero, una vez terminado, he vuelto a … Seguir leyendo

Nuestro alienígena

Recordamos El hombre que cayó en la Tierra en primer lugar por la película que protagonizó en 1976 David Bowie, enfundándose en la piel de un extraterrestre llegado del espacio exterior para salvar su planeta y, de paso, salvar a la humanidad de sí misma. Pero El hombre que cayó en la Tierra es, sobre todo, la inmensa novela publicada por Walter Tevis en 1963, que ahora reedita en español Contra. Fallecido en 1984, Tevis no pudo comprobar cuánto de anticipación había en el año 1988 que dibujaba en esta extraordinaria narración. Pero lo que sin duda logró con su novela fue destrozar los tópicos y prejuicios que pesaban sobre un género que, a fin de cuentas, es lo de menos en un texto que habla de lo que hablan los grandes clásicos: la irremediable soledad del ser humano, aunque sea a través de los ojos de un … Seguir leyendo

Literatura para caníbales

A Rafael Reig hay que leerlo porque para escribir sobre el ascenso de Francesco Petrarca, el 26 de abril de 1336, al Mont Ventoux primero se da un rodeo —un maravilloso rodeo: qué sería de la vida sin rodeos— por el capítulo 31 de Huckleberry Finn, cuando Huck asume su propio destino y que está dispuesto a ir al infierno con su amigo Tom Sawyer, y por la etapa del Tour de Francia que en julio de 1967 terminó en ese Mont Ventoux. Aquel día murió sobre la bicicleta el gregario Tom Simpson, después de meterse media botella de coñac Rémy Martin y dos tubos de anfetaminas como combustible para subir al puerto. ¿Por qué Huck Finn? ¿Por qué el Tour? Porque ese día de 1336, sostiene Rafael Reig en Señales de humo, murió de forma anticipada la Edad Media y surgió el Renacimiento con la creación de la figura … Seguir leyendo

Louis Aragon en el pasaje de la Ópera

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El flâneur es ese turista de su propia ciudad que vaga sin rumbo, sin destino ni objetivo concretos, por las calles. Todo empezó en París, donde Baudelaire descubrió esta nueva vocación urbana de callejear por el puro placer de mirar detenidamente la gran capital. Walter Benjamin elevó luego este ejercicio a género literario y Robert Walser escribió su obra cumbre: El paseo. Pero la literatura flâneur es inagotable —como la misma ciudad— y después de Walser hay otras cimas, como El aldeano de París, de Louis Aragon, libro que el poeta dadaísta (y luego surrealista) publicó originalmente por entregas en La Revue Européenne y que ahora rescata Errata Naturae.
Aragon vuelve al epicentro del flâneur, París, donde explora cada palmo del pasaje de la Ópera (antes de que el bulevar Haussmann y las Galerías Lafayette acabasen con su encanto de pasadizos y tugurios) y del … Seguir leyendo

Hasta la última gota

En Padornelo, que es el Macondo de
donde viene mi familia paterna, de la rama de
mi abuelo Aquilino, había épocas en que había
siete vecinos y dos bares. En verano, los que nos
apuntábamos a leer a Proust al fresco del lago de
Sanabria multiplicábamos la población y, para
compensar, hacíamos una ronda perpetua entre
los dos bares. Luego, llegó la ansiada autovía y
el bar de carretera perdió su razón de ser. Y en
invierno, en Padornelo, ya solo quedaba mi tía
abuela Patro, la última mohicana.
Padornelo no pertenece a la Galicia legal,
sino a la Galicia sentimental. Está del lado de
allá del túnel, o sea, es Zamora. Pero se habla
gallego, un gallego en el que la gente no va
al bar, sino que va al bare. Me acordé de
Padornelo y de sus dos bares de aquellos veranos
leyendo el último libro de Juan … Seguir leyendo

Besos a la luz de la lona

Ningún deporte —ni siquiera el
fútbol— ha generado tanta literatura como el
boxeo. Su leyenda negra, su atmósfera maldita
y nocturna y, a fin de cuentas, el combate como
representación de la lucha del púgil contra sí
mismo (o contra su propia sombra) han nutrido
durante décadas algunos de los mejores relatos
de las letras contemporáneas. Con este punto de
partida ha nacido Besos a la luz de la lona, una
antología de historias de boxeo recopilada y editada
por Enrique Turpin para el sello Demipage.
La colección se ha ordenado por combates y
pesos en función de la masa corporal de cada
cuento, desde los pesos pesados Onetti versus
Piglia hasta el peso paja Eduardo Berti versus
Ignacio Aldecoa. Se quedaron fuera de la
velada —según confiesa el propio editor
en la introducción— nada menos que escritores
como Julio Cortázar (que sabía que
en las novelas se gana a … Seguir leyendo