La Voz de Galicia
Navegar es necesario, vivir no es necesario (Pompeyo)
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Hemos empezado un año con muy mala pinta, al que ya difícilmente daremos una oportunidad de salvar su reputación. Cabe consolarse, no obstante, recordando que no todo el mundo maneja el calendario gregoriano, así que nuestro 2009 es el 1430 del islam y el 5769 de los hebreos. ¿Mejoran estas cifras las apuestas a la baja de los supersticiosos? No creo, porque, a fin de cuentas, la tabla de equivalencias no es más que una triquiñuela y el año es el mismo, con la misma jeta chunga, llámese 1430, 2009 o 5769. Además, como dirían los ludópatas, la terminación es la misma, en nueve, en las tablas cristiana y judía. Y el nueve, pese a ser un cuadrado perfecto, no goza de buena fama entre los devotos de la lotería y los azares, que prefieren los números primos. En este caso todo apunta a que los primos seremos nosotros.