La Voz de Galicia
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Santa Tegra. He dejado pasar un tiempo para que la niña resulte irreconocible. Porque ella solo quiere jugar, sentirse libre, tomar el aire. Es inocente. Los que no son inocentes son sus padres, que estaban allí mismo y les pareció muy bien que su hija se dedique a caminar por encima de las viviendas de dos milenios de antigüedad que conforman el castro de Santa Tegra, en A Guarda (Pontevedra). No, los australopithecus no se han extinguido, simplemente se han camuflado. Y así nos va con el patrimonio…