Hoy se cumplen 75 años de la muerte del diestro Ignacio Sánchez Mejías, que inspiró la célebre elegía de Federico García Lorca. Las secciones hemerográficas dan cumplida cuenta del aniversario. Yo solo quiero recordar aquí que Mejías fue, entre otras muchas cosas, torero, estudiante de Medicina, hombre de letras, amigo de los poetas de la Generación del 27 y, curiosamente, presidente del Betis. De hecho, el equipo que él forjó, antes de que Granaíno le asestase una cornada letal, fue el que ganó en la siguiente temporada, la 1934-1935, la única Liga que tiene en sus vitrinas el equipo sevillano. Una pregunta: ¿Qué le ha sucedido a este país para que hayamos pasado, en solo 75 años, de Sánchez Mejías a los Loperas de turno?
La república, una guerra y una dictadura. Y treinta años más de una democracia raquítica. Hay que darle tiempo a las cosas para que, aunque no vuelvan a su ser, se rehagan. Yo confío en que los Lopera pierdan y ocupen su lugar, que la gente mire para ver, oiga para escuchar, piense por sí misma y hable para decir algo. Soy optimista.