La Voz de Galicia lavozdegalicia.es - blogs | Inmobiliaria | Empleo | Mercadillo

Entradas etiquetadas como ‘Russian Red’

Emoción, sorpresa y evasión

Lunes, febrero 13th, 2012

Russian Red
Ciclo Son Estrella de Galicia
A Coruña, Auditorio del Ágora, 11-2-2011

La mayoría de las personas que acuden a un concierto buscan una cosa: que el artista les emocione. Si, además, les sorprende, pues mucho mejor. Russian Red cumplió ambas premisas en su recital del Ágora. Entre el suspiro, la piel de gallina y la ceja arqueada, explotó su notable repertorio en una afortunada vuelta de tuerca que, esta vez sí, justifica el formato de mínimos con el que se plantó. Solo tres personas. A las percusiones, el multifuncional Pablo Serrano, que tocó una infinidad de instrumentos. Por su parte, Brian Hunt alternó bajo y guitarra para el lucimiento de una Lourdes espléndida. La joven musa del nuevo pop nacional parece haber encontrado su sitio definitivo en el escenario, más allá de las inseguridades del pasado.

La cosa quedó clara desde el principio. The Memory Is Cruel inauguró el recital como quien abre una caja para que la belleza se expanda e impregne a cada uno de los presentes. Empujando su lado melancólico y adornándolo con gusto exquisito, rebasó, de golpe, las expectativas. No habían pasado ni tres minutos y el trío ya tenía al público enamorado y envuelto en esa peculiar atmósfera. La estética, un poco retro y pretendidamente elegante, no hacía si no poner el envoltorio perfecto al caramelo.

A partir de ahí, empezó un paseo por Fuerteventura, reinventado muchas de sus canciones. Por ejemplo, I Hate You But I Love, con guitarras secas y ritmos sintéticos o el pop soleado The Sun The Trees, sustentada bajo mínimos. Pero también se miró al pasado, con un Cigarettes, interpretado a dúo con Hunt, o un No Past Land de los de contener la respiración. Y se acudió al imaginario de fan, con una apañda versión de Big Me de Foo Fighters y otra del So Long Marianne de Leonard Cohen simplemente aceptable.

Con la audiencia totalmente acaramelada, se despidieron con A Hat (en la que tuvo que pedir al público que dejase tocar palmas)y la efectista Mi canción 7 respondiendo, en todo momento, a esas exigencias iniciales. Y una más. Porque sí, el sábado Russian Red emocionó y sorprendió. Pero también logró que durante una hora y media muchos se olvidasen del regalo envenenado que escondía el BOE por la mañana. La realidad sigue ahí, como no podía ser de otra manera. Mientras duró el efecto de su píldora pop parecía, sin embargo, que todo se había esfumado. Pura evasión en una noche preciosa.

Foto: Gustavo Rivas
Imagen de previsualización de YouTubeInterpretación de “A Hat” en la recta final del concierto

Los 10 mejores discos nacionales del 2011

Viernes, diciembre 30th, 2011

Cuando todo apuntaba a que el 2011 iba a finalizar sin trabajos excepcionales en el terreno nacional aparecieron Lisabö. Y nos dejaron sin habla. Los vascos llevan desde los primeros años de la década pasada ofreciendo algunos de los momentos más intensos del rock de por aquí. Pero no por ello Animalia Lotsatuen Putzua deja de impactar. Aislados de todo, demuestran que el talento y la autosuficiencia sirven para llevar una propuesta a donde sea. Desde Irún, en su caso, al mundo. Que se preparen para quedarse boquiabiertos en todos los rincones de este. Por cierto, los discos de Za!, Cooper, Nudozurdo, Christina Rosenvinge, Nacho Umbert, Josele Santiago, El Columpio Asesino, Sr. Chinarro o Fasenouva no entraron en la lista por los pelos.

1. LISABÖ “Animalia Lotsatuen Putzua” (Bidehuts). Cantar (gritar) como si fuese la última vez. Tocar (machacar) las guitarras como si estas se tratasen de una extensión de la rabia mimsma. Golpear (destrozar) la batería con ritmos que parecen un ataque bélico. Crear (prender) bolas incandescentes de sonido. Eso es algo de lo que acoge el cuarto álbum de Lisabö, una demostración de poderío sin parangón en el panorama nacional. Volcándose a su lado más crudo, expresivo e intenso han trenzado una obra de rock total que deja sin palabras. Muy probablemente, se podrá ver en Galicia cómo se portan en el escenario la próxima primavera.

2. FERNANDO ALFARO “La vida es extraña y rara” (Marxophone). Desde aquel Los diarios del petróleo de Chucho no estaba tan inspirado el músico que en los ochenta creó los Surfin’ Bichos. Su nuevo trabajo reúne muchas de sus claves de siempre -el surrealismo, la muerte, el amor-, busca un eficaz aliado en la producción en dos planos de Raül Fernández y termina por ofrecer canciones tan atinadas como Camisa hawaiana de fuerza, El último crooner santo o El caminante kamikaze. Estas, piezas de autor que revelan su origen en cuestión de segundos, han llegado a sus fans como agua de mayo.

3. LÜGER “Concrete Light” (Marxophone). Igual que en su primer álbum, los madrileños Lüger ofrecen un batiburrillo de kraut-rock y psicodelia realmente nutritivo. Sus bucles sonoros enredan y embaucan al oyente en viaje sonoro de altos vuelos. Sin lograr reflejar en los surcos la (apabullante) intensidad de esos directos que ganan adeptos día a día, ofrecen la visión más sintética y controlada de su sonido. Lo que en su día fueron Manta Ray o Schwarz se encuentra hoy en ellos.El disco se puede escuchar y descargar gratuitamente aquí.

4. MANOS DE TOPO “Escapar al anticiclón” (Strange Ones). Continúan siendo un grupo de amor u odio. Este tercer trabajo no servirá para cambiar las opiniones de aquellos que no soportan el tono grandilocuente de Miguel Blanca, un títere llorón en manos de unas mujeres que no puede dejar de adorar. Pero sí que encantará a los que fueron fans de su primer álbum y los habían apartado poco a poco, porque estos Manos de Topo presentan un nuevo brillo estético (más consistente, menos lo-fi), versos tan geniales como “solo destacas por tus zapatos / no por tu forma de andar” y temas como para seguir queriéndolos como el primer día.

5. FRANC3S “Franc3s” (Los Enanos Gigantes). Motivo de orgullo para este blog, ya que ellos fueron protagonistas de la fiesta de aniversario del 2010. El trío de Carballo (A Coruña) ha volcado en un elepé su propuesta esquelética y ruidosa con la que le quieren mostrar al oyente ese otro mundo en la que apelan sus canciones. Mucho más radicales en sus planteamientos que sus hermanos espirituales de Triángulo de Amor Bizarro, con los que se les ha comparado mil y una vez, Franc3s desechan las melodías y los estribillos y ofrecen un chorreo de imágenes apabullantes, ritmos minimalistas y ambientes enrarecidos. Ya preparan su segundo trabajo. Por cierto, sus compañeros de aquel concierto, Telephone Rouges, acaban de sacar también un excelente epé. A ver si Mano de Obra y Srasrsra (que tocaron en la fiesta del 2011) dan el salto en breve.

6. MANEL “10 Miles per veure una bona armadura” (Universal). Tanto análisis sociológico sobre el hecho de que un grupo que canta en catalán venda discos como churros y tanto afán de trazar paralelismos en las otras comunidades con lengua propia al margen del castellano, conlleva un grave riesgo para Manel: minimizar los logros de su disco maximizando la coyuntura. Y es que estos, al margen del idioma en el que se expresen, son el trenzar un personalísimo folk-pop con cuño personal, arreglarlo con un gusto exquisito y ponerlo al servicio de una colección de canciones realmente notable. Sus últimos conciertos en Galicia sirvieron para demostrarlo una vez más.

7. VV. AA. “Galician Bizarre” (Autoedición). El excelente estado de salud del rock actual que se hace en Galicia se puede testar en este revelador recopilatorio que recoge muchos de los ecos del underground de la tierra. Desde el vómito guitarrero de Telephone Rouges a la hipnosis punk de los ya disueltos Indómitos, pasando por el ruido envolvente de The el disco (disponible en vinilo en en descarga digital gratuita aquí) ofrece muchos y variados motivos para sentir que vivimos una época de esplendor.

8. RUSSIAN RED “Fuerteventura” (Sony). Lourdes Hernández ha entregado un buen disco de pop en su segundo paso. De hechuras clásicas, ocasional tono retro y sin más intención que el de acoger buenas canciones, cumple de sobra con su papel. Suena tremendamente bien (el hombre de confianza de Belle & Sebastian, Tony Doogan, estuvo a los mandos), acoge piezas deliciosas (The Sun The Trees, Tarantino, I Hate But I Love You…) y no contiene ningún patizado. ¿Debería entonces pedir perdón la autora por haber triunfado para que el ala indie la acepte de nuevo en su corral? ¿Son objetivamente superiores los discos patrios de pop que se loan día sí y día también en la prensa a este?

9. NACHO VEGAS “La zona sucia” (Marxophone). No es el mejor disco de Nacho Vegas, pero contiene bastante razones como para no dejarlo a un lado. La principal se llama La gran broma final, una de las diez mejores canciones de la historia del asturiano. Pero también la deliciosa Lo que comen las brujas, elevada a la categoría de himno con voces infantiles, la cabaretera Cosas que no hay que contar o esa oda al al ahogar las penas en alcohol de Taberneros son otras nada despreciables.

10. DISCO LAS PALMERAS! “Nihil Obstat”(Matapadre). Agradabilísima sorpresa la proporcionada por este trío de Lugo abonado al ruido, las voces somnolientas y las baterías explosivas. Prescindiendo del bajo, Disco Las Palmeras! se presentan como outsiders sociales que buscan reafirmarse en un clima hostil, unas veces enfrentándose de cara y otras veces escapándose lo más lejos posible. Gran primer paso.

Russian Red, el rostro más dulce del pop nacional pide silencio

Viernes, mayo 13th, 2011

Ha sido la imagen más comentada del arranque del mes en el planeta ¿indie?. Se trata de la portada del mes de mayo de la revista Mondo Sonoro. En ella, se puede ver a Lourdes Hernández con el dedo índice delante de sus labios. Pide silencio. El titular no puede ser más elocuente: «Callando bocas». Semeja aquel Raúl que enmudeció al Nou Camp tras marcar un gol. No deja dudas. La chica que se esconde bajo el alias de Russian Red pretende apagar con un golpe de autoridad todo el barullo montado entorno a su figura en los dos últimos años. Ese golpe se titula Fuerteventura, un segundo trabajo bendecido por el pop que debería dejar en segundo plano todo ese ruido para darle el protagonismo que se merece a su música.

Sí, Russian Red se convirtió en una figura controvertida. En un abrir y cerrar de ojos pasó de ser una cantautora riquiña que se pateaba garitos semivacíos a convertirse en toda una apestada del fundamentalismo indie. Este interpretó su imparable ascensión como una traición a sus valores fundamentales. Las canciones eran exactamente las mismas, pero hechos como el portazo a su primer sello (Eureka), su irrupción en el mundo de la moda (considerada ya un icono naíf, este año actuó en la pasarela Cibeles) y del cine (Julio Medem la reclamó su música para el filme Una habitación en Roma) la convirtieron en protagonista de encendidas polémicas. El anonimato de Internet fue el combustible perfecto para que el runrún se hiciese ensordecedor. Lo justo como para que casi todos se olvidasen de un disco tan apreciable como I Love Your Glasses, con el que debutó en el 2008.

Ante ello, Lourdes optó por escapar. Tras la gira de su primer álbum, se refugió en la isla de Fuerteventura. Buscaba la desconexión de todo, pero la rueda compositiva que llevaba dentro no hizo off. Y en su mente surgieron un ramillete de canciones que hablaban de cambio y de mirar hacia delante con un inusitado optimismo. De ahí que la autora escogiese su destino vacacional como título de un álbum que ahora presenta orgullosa y confiada. Tiene motivos para ello. Sin ser un álbum sobresaliente ni definitivo, lo cierto es que el aroma clásico, Fuerteventura conquista al oyente desde la primera canción con una mezcla de dulzura, familiaridad y primor melódico. Se trata de Everyday, Everynight y resulta inevitable entregarse a su aroma cincuenteno y su atmósfera ensoñadora. Solo es el principio.

Producido por el escocés Tony Doogan, el responsable del sonido de muchos de los álbumes de Belle & Sebastian, Fuerteventura guiña un ojo al grupo de Stuart Murdoh en su corte más radiante, The Sun The Trees. Luego, se traslada a los sesenta en un camino intermedio entre The Righteous Brothers y The Shagri-las y dibuja I Hate You But I Love You, una preciosa canción de la que emerge su voz aniñada de una manera francamente deliciosa. Y, por si fuera poco, en Braver Soldier muestra su lado delicado con una estupenda pieza-a-piano para, después, trasladarse a los soleados medios tiempos de Fuerteventura.

Esa primera mitad habla a las claras de un álbum multicolor que, en su segundo tramo, deja sitio para los homenajes (cortes titulados como Tarantino o Nick Drake no pueden ser más explícitos), cortes imprevisibles (la extraña Mi canción 7), maravillas que miran a la era pop (January 14th) y baladas exquisitas (My Love Is Gone, A Hat). Todas piden silencio, el justo para que la música, su preciosa música, se pueda escuchar.

Imagen de previsualización de YouTubeUn video de Youtube con la versión subtitulada de “I Hate But I Love You”

Indie-folk de primera para A Coruña

Miércoles, octubre 7th, 2009

Russian Red y Micah P. Hinson estará en diciembre en A Coruña en el Teatro Colón

Actualización: ya hay fecha para Russian Red

ojd