La Voz de Galicia
Girando en círculos sobre la música pop
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Aunque se suelan vender como “una oportunidad única de conocer su nuevo disco antes que nadie”, no dejan de ser un fastidio estas giras de presentación de discos todavía no editados. Un artista deseoso de tocar canciones que aún no se conocen, y un público impaciente por escucharel material antiguo. Algo así es lo que ocurrirá en las fechas que Micah P. Hinson ofrecerá en Galicia (Santiago, sala Capitol, hoy, Vigo, La Fábrica de Chocolate, mañana), recitales ambos que, pese a todo, nadie debería perderse. Además, aún están a tiempo de escuchar la nueva obra del cantautor americano aquí

Esta entrevista se publica hoy editada en el suplemento Fugas de La Voz. Aquí va en bruto íntegra.

-Está a punto de editar su tercer álbum. Su discográfica en España deja caer que es el más importante en la carrera de un artista, el que decide si esta tendrá largo recorrido y si seguirá despertando el mismo interés. ¿Cómo lo afronta usted?
-Pienso que eso una apreciación muy particular, no tiene porque ser el tercer disco el decisivo. En mi caso lo fue mucho más el segundo, ya que para mí fue una forma de demostrar a la audiencia de que lo mío iba a tener una continuidad, algo así como “con este álbum digo que estoy aquí para quedarme”. Este tercer disco es una parte a mayores de esta comprobación y también muestro con él que vamos progresando: las composiciones son mejores, la grabación es mejor y yo tengo más experiencia.

-Sus anteriores trabajos estuvieron marcados por situaciones dolorosas. El primero tras su paso por la cárcel y su relación con las drogas, el segundo por una lesión de espalda que lo tuvo postrado durante la grabación. En este caso, sin embargo, llega tras haberse casado, una situación feliz que, por lógica, debería notarse en el resultado final. ¿Es así?
-Bueno, cuando escribí la mayoría del material llevaba casado apenas unas semanas con mi actual mujer. Muchas de las canciones hablan de mi deseo de que esta situación dure, que sea para siempre. Otras tratan de las experiencias que hemos tenido juntos y cómo las hemos superado. Considero que es mucho más positivo que mis discos anteriores y que posee más luz. No creo que la palabra felicidad sea la clave para definirlo, pero sí que es más positivo y t más luz. Espero que mucha gente lo disfrute, tanto como yo disfruté haciéndolo. Amo el momento en el que estoy en la vida, y eso espero que la gente lo pueda ver en él.

-Por cierto, ¿se ha recuperado de sus dolores de espalda?
-¡Oh no!, no ha mejorado nada. Tuve una operación y fue un fracaso. Ahora estoy yendo a otro especialista para volver a pasar por el quirófano. De hecho estamos ahora en el hospital porque alguien robó mis cosas en la tarde de ayer y dentro de ellas estaban mis medicamentos. Ahora estamos esperando que un doctor español me los vuelva a recetar, pero la espalda está muy, muy mal. Vivo en un dolor constante y para empeorar las cosas, cuando robaron eso, tropecé con un bote de basura y creo que me rompí un pie.

-¿Afectará todo eso a sus conciertos?
-Bueno, tocaré lo más que pueda, pero tocaré.

-A eso se le llama amor a la música
-Tengo que hacer algo para sobrevivir. No puedo permitir que mis dolores me alejen de hacer mi trabajo para poder pagar la renta de mi casa y mantener a mi mujer.

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-Físico o espiritual su música siempre está ligada al dolor. ¿Considera que tiene un componente catártico?
-Diría que sí. He pasado por momentos muy difíciles y poder escribirlos me ayudó a superarlos y creo que estos momentos difíciles me han ayudado a estar donde estoy ahora. Es un reto para mí escribir y siento que todo lo que pasó me llevó a donde estoy parado hoy. Ya no hay tantas cosas ahora de las que tengo que escapar o fugarme, ya no hay tantas cosas a las que les tengo miedo, así que sí es una especia de terapia, escribir y cantar sobre las experiencias negativas que tuve y también creo que estas experiencias han cambiado.

-Si uno busca en el Google español su nombre, suele aparecer el término depresivo asociado a su música. ¿Lo sabía?
-No, me sorprende, esto es muy extraño, pero puedo hacer un comentario al respecto.

-Hágalo, por favor.
-Yo no creo que la música que hago sea depresiva. Hago música triste, pero creo que la depresión es diferente, algo muy difícil de superar. Sin embargo, todo el mundo ha estado triste alguna vez. Yo he escrito las canciones no para hacer sentir peor a la gente, sino porque quiero que mi música haga más feliz a la gente, diciéndoles que no están solos con sus tristezas y crear así una empatía con ellos.

-En “Red Empire Orchesta” sale un vestido femenino en portada. En su primer álbum se podía ver un corsé, en el siguiente unos zapatos. ¿Es fetichista?
-[risas] No, no tiene nada que ver con el fetichismo, tiene más que ver con que siempre han sido fotografías en blanco y negro como si se trataran de un filme clásico. Por otro lado el arte del nuevo disco me gustó mucho y creo que es diferente que todo lo que he hecho hasta ahora. Viendo la portada se puede creer que tiene que ver con las anteriores, pero no lo creo, una vez que tienes el álbum en las manos, y la manera en que todo trabaja en conjunto con la música es muy importante, pues va de la meno el arte con la música.

-De adolescente era fan de bandas experimentales como My Blooy Valentine. ¿Cómo terminó haciendo música ligada al folk y al country?
-Bueno, la música que toco no fue intencionada ni influenciada nunca, no fue influenciado por la música de mi país. Yo no escuchaba a Johny Cash ni a Bob Dylan, sino que escuchaban a Nirvana a los Pixies y My Bloody Valentine, que no tienen ningún reflejo en lo que hago. Creo que mi música sale de dentro de mí, inconscientemente, quizá por ser del sur. Nací en Teennesse y es innato que generase este tipo de música, es decir no fue intencional, no me levanté una mañana y me dije “voy a ser músico de country”.

-¿Es algo que trae en las venas?
-Sí, señor, así es.

-¿Cómo lo ven los músicos tradicionales de Texas? ¿Crea recelo su condición de cantautor indie?
-No sé que piensan los demás de mí. Como músico, hasta ahora, he estado tocando con Devendra Banhart, Wilco y cosas así, pero no siento que encaje con eso de la música indie. De hecho, no estoy seguro cómo denominan a la música que hago. He leído artículos en los que me mencionan junto a bandas como Bright Eyes o Sufjan Stevens, pero no veo la relación con lo que hago yo.

-Uno de los lugares donde más se le aprecia, curiosamente, es en España.
-Sí, he venido aquí más que a cualquier otro país del mundo y creo que la razón por la que vengo tanto es porque la gente de aquí está muy interesada en lo que hago, sino no tendríamos esta conversación, ¿verdad? La gente realmente está interesa por la música que hago, y lo aprecio mucho, este apoyo que me dan, no estaría haciendo lo que hago hoy en día si no fuera por el apoyo de esta gente. También es cierto que si no hubiera venido no me hubieran robado ni me hubiera roto el pie, pero tú sabes, alguna vez hay que hacer sacrificios.

-¿Cómo le podremos ver en el escenario?
-Somos un trío. Nick Felts tambores bajo y lap-steal, Justin Lowe al bajo y piano, que en mi última visita tocó los tambores, y yo guitarra eléctrica y acústica. Son canciones muy calmadas, tocaremos de los anteriores y algo del nuevo. Es muy emocionante y a la gente seguro que le gustará mucho.