La Voz de Galicia
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Volver sobre mis pasos

A veces basta con parar un momento a tomar un café para evaluar en un santiamén tu vida. Y la mía ha sido un tanto caótica en los últimos años. Nada queda ya de la profesionista que se aferraba a una existencia sin hijos en pos de una supuesta libertad. Y muy poco queda de aquella mujer que fui, un tanto insensata, que apostaba todo a un solo número sin medir las consecuencias. Los reveses del destino -por llamarle de algún modo- me llevaron por un camino diferente, más modesto y alejado de mi caparazón mundano, pero mucho, mucho más enriquecedor.

Cuando dejas atrás toda una vida para estar con los tuyos en los momentos difíciles aprendes a revalorizarlo todo. Te das cuenta de que has perdido el tiempo poniéndole precio a cosas invaluables y desaprovechando esos momentos afectivos que, uno a uno, van tejiendo tu paso por el mundo.… Seguir leyendo

Madres e hijas

Desde que comencé a formarme empíricamente como mamá -justo después de saberme embarazada- he acumulado muchas lecciones que me permiten sobrellevar con dignidad hasta las situaciones mas inverosímiles de la maternidad. Claro que además de un poco de suerte he tenido la fortuna de contar con el apoyo de mi madre, una gran maestra en estos menesteres de la crianza. Ella pertenece a la escuela clásica y aunque a veces no estemos de acuerdo en algunos puntos clave, admito que aprendo mucho de su experiencia. Y una de las enseñanzas más importantes de los últimos tres años ha sido la complicidad que nace entre una madre-abuela, una hija-madre y una nieta-hija.

Pero no todas tienen la oportunidad de contar con esa proximidad materno filial ya sea porque son madres que han decidido abortar, o dar en adopción, o porque son hijas que no han podido crecer junto a sus madres. … Seguir leyendo

Un equipo de soñadores que solo ha metido un gol

Lo importante no es ganar, sino competir. Aunque suena más bien a premio de consolación, un equipo mixto de fútbol infantil ha hecho de esta trillada frase su filosofía de vida. Se trata de un grupo de niños con una peculiaridad: nunca han ganado un partido. Me topé con este montón de sonrisas optimistas gracias a un documental catalán que me recomendó Paula (del blog Sin sentido), titulado L’equip petit.

A lo largo de los 9 minutos que dura el vídeo -que por cierto está arrasando en las redes sociales- los integrantes del Margatània F.C, un club infantil de la localidad de Vilanova i la Geltrú, en Barcelona, van narrando sus experiencias futbolísticas que siempre suelen tener el mismo final: la derrota. Y no son dos, ni tres, ni cinco, los goles que reciben en cada partido. Les han llegado a meter hasta 27 en un … Seguir leyendo

Gracias a la vida

«Mami… gracias por quererme» espetó Montse inesperadamente mientras le cubría con polvos de talco el cuello tras ponerle su pijama y echarle pomada en una pupa.

Tardé algunos segundos en reaccionar porque estaba sorprendida y encantada. ¿Era consciente mi hija de dos años del precioso valor de la gratitud? Desde hace un tiempo decidimos enseñar a la niña algunos valores importantes como la amabilidad, la cortesía, el agradecimiento. Empezamos, como se hace casi siempre, con el «por favor» y el «gracias». La niña suele dar las gracias si le das algo, si la ayudas con sus dibujos, si aceptas jugar con ella, en fin, las cosas cotidianas.

Pero cuando ayer por la noche me agradeció por quererla casi me voy de espaldas. El aprendiz de padre estaba presente y también vi sorpresa en su mirada. Es increíble las cosas que entienden los niños. Y es increíble también lo mucho que … Seguir leyendo

En el bosque de las hadas

Hace varios meses comencé una estrategia para ayudar a Montse a que deje el tete de una vez y para siempre. Debo confesar que no ha resultado fácil pero tampoco me ha ido tan mal. Ahora la peque solo pide el anhelado chupón para dormir por las noches. Sin embargo, tanta fue mi insistencia para intentar convencerla de que no pidiera el tete todo el tiempo porque lo tenía la hada (La hada del tete que me inventé, claro) que un buen día llegó a mis brazos y me dijo con su melodiosa voz: «Mamá, quiero verlas, a las hadas, llévame al bosque».

«¡Trágame tierra!» pensó esta aprendiz de madre que se ha dado cuenta de que engañar a los niños con fantasías tal vez no sea una buena idea.

Para no decepcionar a mi princesa su padre, su abuela, su tía y yo la llevamos a un terreno boscoso … Seguir leyendo