La Voz de Galicia
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Los niños de la llave

Al salir de clases caminan por la calle como los demás. Dirigen sus pasos a casa con la mochila a cuestas y pensando -tal vez- en la consola que los espera en la comodidad del hogar. Tras dejar sus cosas en la habitación dirigen sus pasos hacia la nevera para buscar provisiones y después refugiarse en el sofá. Son los niños de la llave. Chicos que después de clases vuelven a un hogar vacío porque papá y mamá tienen que trabajar.

Cada vez son más las madres que lamentan tener que dejar a los niños solos en casa porque no tienen otra opción. Debemos ser conscientes de que no todas pueden echar mano de los abuelos. Ni todas pueden darse «el lujo» de pagar a una persona que se ocupe de los hijos.

Dejarlos solos en casa con todo el riesgo que conlleva es, la mayoría de las veces, inevitable. … Seguir leyendo

Buenas noticias

En medio de la tragedia se agradecen las buenas noticias en Haití, que no son muchas pero sí inmensamente significativas. Después de una semana de la catástrofe, encontrar vida entre los escombros es lo más próximo a un milagro.

Me regocijo también al comprobar la fuerza que tienen los niños para mantenerse vivos pese a las circunstancias más atroces. Una bebé de apenas 22 días de nacida fue rescatada en Haití siete días después del terremoto.

Lo que me sabe un poco mal es el hecho de que la madre cuente que ella salió de la casa al comenzar el seísmo y que no tuvo tiempo de ir a por su hija. Pero la pequeña resistió al abandono, al hambre, a la sed y a la soledad y se mantuvo viva. Un digno ejemplo de superviviencia que nos recuerda la importancia de creer…… Seguir leyendo

La vida es solo un instante

Me entero esta mañana del terrible terremoto que azotó Haití. Mientras le doy el desayuno a Montserrat, que está a punto de partir al cole, veo en la televisión las imágenes de heridos y muertos. Muchos muertos.

Intentado que mi hija no mire esos cuerpos cubiertos de sangre y escombros, le dejo mi móvil para que vea un vídeo y termino de vestirla. Pero no puedo quitar la vista de la pantalla. Son muchos muertos, mucho dolor. Siempre que ocurren catástrofes de esta magnitud me atemorizo pensando que la vida es solo un instante y que nadie está exento del peligro.

En el momento en el que escribo estas líneas miles de hombres, mujeres y niños yacen bajo las ruinas de los edificios que se vinieron abajo en aquella distante nación del Caribe. Cuerpos sin vida. Sin esperanza. Intento contener las lágrimas mientras la peque juega a mi lado. Tengo … Seguir leyendo