La Voz de Galicia
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El regalo de las madres

Los humanos tenemos que mirarnos esa fijación por agregar celebraciones en el calendario. La interminable lista de «los días de» incluye conmemoraciones absurdas que nos podríamos ahorrar. Yo tengo una premisa muy sencilla para valorar los días de fiesta: ¿Son de asueto? Si la respuesta es no: que les den. Si la respuesta es sí: a disfrutarlos. Con el día de la madre hago una honrosa excepción porque muchos malagradecidos que jamás se acuerdan de que tienen una al menos aprovechan esta fecha para visitarla o llamarle por teléfono.

Lo que tal vez omitiría es la elección del regalo. Preferiría que las madres pidieran por sus boquitas lo que realmente quieren recibir. Hubo un tiempo  en el que yo pasaba horas recortando, dibujando y coloreando una lista interminable de regalos para mi madre. ¿Dónde están ahora todos aquellos recuerdos?   Pues salvo por un par de cartas,  algunos poemas y un … Seguir leyendo

Las mentiras navideñas

– Mamá… ¿Papá Noel es chica?

– No, es un chico, no ves que lleva barba.

– Pero también lleva pendientes, y yo creo que es chica porque lleva el pelo largo y además lo tiene rubio.

– ¿Y tú como sabes eso?

– Porque le asoma el pelo debajo del gorro.

– Pero Montse, ¿no ves que si fuese chica se llamaría Mamá Noel?

– Pero si es chico… ¿por qué parece mujer?

– ¿Y si el que viste no era el verdadero Papá Noel sino una chica disfrazada?

– ¿Ah sí?

– Pues no sé, puede ser.

– Yo creo que no es Papá Noel ni Máma Noel, yo creo que es Abuelo Noel.

– ¿Abuelo Noel?

– Sí, porque lleva barba blanca y parece un poco viejo.

Esta conversación con mi hija sucedió cuando vio a uno de los falsos Papás Noel que visitan las escuelas y … Seguir leyendo

Cómo hacer de la muerte una fiesta

Desde pequeños vemos la muerte como un ser oscuro y tenebroso al que debemos temer. Al margen de las creencias espirituales la muerte es el fin. La nada. Esa sombra que queda tras la partida de un ser amado. La soledad perpetua que nos condena a no ver y a no oír. Es el enemigo común de los seres humanos, contra el que casi todos queremos luchar y que solo unos cuantos anhelan. Es ese ente tan odiado que nos hace llorar hasta enloquecer porque somos conscientes de que no hay después. De niños caracterizamos la muerte con su guadaña y su traje negro, pero con el paso del tiempo comprendemos que más que un ser es un sentir. Cuando comienzan a morir los abuelos de tus amigos eres consciente de que te puede pasar también. Luego tenemos hijos, mueren los padres y la vida continúa entre el olvido … Seguir leyendo