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Archivo para Febrero, 2013

Franc3s nos dejaron alucinados

Sábado, Febrero 23rd, 2013


Tremenda. La actuación de Franc3s anoche dentro de Los conciertos de Retroalimentación superó todas las expectativas. Decidiamente superiores a aquella prometedora banda que actuó en el segundo aniversario de este blog, los autores de Campanas de fuego rosa trenzaron un bolo para el recuerdo. Cincuenta minutos de ruido continuo, intensidad máxima y tensión. Casi sin paradas, fue una deliciosa descarga de acoples, paisajes sonoros rayados y esas canciones que sacan cabeza con gesto alucinado. De verdad, una maravillla. No se los pierdan, si los pueden ver en directo, porque el salto es muy importante.

Antes, abrieron fuego Jijiji, el proyecto paralelo de Rubena Dominguez de Telephones Rouges. Un interesante dúo de sintetizadores dando sus primeros balbuceos y obligando a apuntar su nombre en esa lista, cada vez más grande, de grupos gallegos molones.

Sí, estamos en una edad de oro de la música hecha aquí. Aprovechémosla. Gracias a los asistentes. Próxima parada: Cooper, 13 de abril en Le Club. Será el quinto aniversario de este blog.

Foto: Cris Andina

Turno para Franc3s y Jijiji en Los conciertos de Retroalimentación

Viernes, Febrero 22nd, 2013

Hoy es el día en el que Franc3s vuelven al escenario de Retroalimentación (22 horas, Le Club, A Coruña 5 euros). Sí, en el 2009 fueron los protagonistas del primer concierto organizado por este blog. Entonces, se trataba de soplar las velas del segundo aniversario de la bitácora cuando ni siquiera tenían disco editado. Montaron un ruido de mil demonios y encantaron. Ahora llegan con su segundo trabajo, Campanas de fuego rosa, bajo el brazo y el refrendo de una parte de la crítica que los considera una de las formaciones más excitantes del último pop nacional.

Auspiciados por Limbo Starr tras su fugaz paso por Los Enanos Gigantes, sello con el que grabaron su album homónimo de debut, el trío de Carballo conjuga las notas que han hecho de su sonido algo característico –la hipnosis, el primitivismo, el ruido y ese punto de alucine con visos de mal rollo que ya es marca de la casa– junto a nuevos caminos. Por ejemplo, el toque a lo Yo La Tengo de Cables o el punto rollizo de Orden en la sala de profesoras.

Todo ello lo interpretarán fieles a su estilo: alto y lo más ruidoso posible. Por ello no estaría de más traerse unos tapones. Antes, abrirán fuego Jijiji, el proyecto en solitario de Rubena Domínguez de los Telephones Rouges, que acaban de pasar recientemente por el mismo escenario. Una dupla apetitosa que este blog te sirve para que disfrutes y comprobar si, como ellas y él, tú también estás a favor de los círculos.

The Godfathers, el rock furioso golpea de nuevo

Domingo, Febrero 17th, 2013

THE GODFATHERS
A Coruña, Le Club
15-2-2013

Como si no hubieran pasado dos décadas desde su momento de máximo esplendor. Con solo tres temas certeros –Cause I Said So, She Gives Me Love e If I Only Had Time, ahí es nada- The Godfathers tenían al público a sus pies. No, la edad no ha hecho mella en ellos. Los londinenses siguen apretando la mandíbula, tensando el músculo y llegando a su audiencia como un calambre. Abajo, pescuezos desconyuntándose, gestos de placer y una sensación que, para muchos, parecía perdida: la del latigazo del rock de garito impactando en toda la piel.

Peter Coyne -micro a dos manos, mirada furiosa y smoking a juego- ofició de maestro de ceremonias. Y su banda, con desfasada estética ochentera (inenarrable la indumentaria de su hermano Chris), lo secundó con eficacia. Al igual que ocurriera en su visita del 2011, se constató que, lejos de no afectarles, el paso del tiempo les sienta de maravilla. No solo porque físicamente parezcan aún creíbles en su pose de matones a sueldo de otra era, sino porque algo mucho más importante: su música en el 2013 semeja la verdad misma del rock golpeando en el rostro de una generación criada con The Libertines y Arctic Monkeys. Estos directamente fliparon. Los más viejos pusieron cara de “Yo ya lo sabía”.

Con autoridad, hilvanando una tras otra, el cuarteto fue explotando todas sus vertientes. La roncanrolera con la rolliza Cant’ Leave Her Alone, la incisiva con el nervio afilado de This Damn Nation y la actual de la mano del puñetazo guitarrero de Back Into The Future. Para el final, quedó el himno del grupo por excelencia: Birth, School, Work, Death. Ahí los veteranos alzaron el puño. Orgullosos no solo de haber vivido aquellos días de esplendor del grupo, sino el volverlos a vivir (y, tristemente, constatar que la situación actual aún es peor que la retratada en la canción).

El bis se saldó a lo Doctor Feelgood con Public Enemy number 1, I’m Unsatisfied y su ya mítica versión del Cold Turkey de John Lennon. Demoledora, sudorosa, cabreada. Con ella el concierto del mismo modo que arrancó: en un nivel de intensidad 10. La pregunta al final era: ¿Si estos tipos ahora consiguen este nivel de tensión qué harían cuando tenían 25 años? Solo los más mayores lo saben. El resto nos lo imaginamos.

Hasta siempre amigos

Jueves, Febrero 14th, 2013
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…y gracias por tantos buenos momentos

(Nadadora, 2002-2013)

Los Grammy 2013 en diez fogonazos

Lunes, Febrero 11th, 2013


Diez pinceladas, escritas a toda velocidad una vez finalizada la gala, sobre la 55º edición de los premios Grammy que se celebró esta madrugada en Los Ángeles.

1. MUMFORD & SONS. Cuando salieron a recoger el premio al álbum del año, considerado como el más importante, dijeron: “Pensábamos que no íbamos a ganar nada porque The Black Keys lo estaban ganando todo y se lo merecen”. Eso mismo planeaba en la mente de muchos de los que seguían la gala, sorprendidos por la elección del jurado. Sea como sea se confirma la idea de impulsar al indie más accesible a la división puramente comercial que se había apuntado en los últimos meses. Ese folk-pop plasmado en Babel, su segundo álbum, gozará ahora de una sobrexposición extra. Ayer aprovecharon para tocar I Will Wait ante el que será su nuevo público.

2. THE BLACK KEYS. Pese a no lograr el premio máximo, estos Grammy 2013 han supuesto también su consagración comercial con cuatro gramófonos de los seis a los que optaban. El Camino, un disco que realmente se editó en el 2011 aunque en muchos casos se haya tomado como del 2012, los ha situado como el grupo de culto masivo del momento. Habrá quien se rasgue las vestiduras, pensando que por ahí se empieza a diluir la autenticidad. De hecho, al dúo ya le cayeron (injustos) palos por ello. Sin embargo, muchos más sostienen que siempre es una buena noticia que un grupo así suba a las alturas. Su Lonely Boy junto a la Preservation Hall y el Dr. John sonó de maravilla.

3. RIHANNA. Bellísima y exenta de este punto macarra-poligonero que suele lucir en los videoclips, deslumbró desde su llegada a la alfombra roja. Dentro se marcó dos actuaciones excepcionales. Una, interpretando con Mikki Ekko un majestuoso Stay. La otra, con Sting, Bruno Mars y dos de los hijos de Bob Marley el Could Yo Be Loved detro de un homenaje al rey del reggae. Al ir Beyoncé de discreta y no actuar, todo el protagonismo recayó en ella.

4. LEVON HELM. El fallecido batería de The Band fue objeto de un sentido reconocimiento de esos que solo se pueden ver en ceremonias de este tipo. Con Mavis Staples capitaneando el cotarro con su vozarrón, atacaron el clásico The Wight un supergrupo formado para la ocasión por, entre otros, Elton John, T Bone Burnett, Zac Bronw y los Mumford & Sons. Una delicia.

5. JACK WHITE. El ex White Stripes se salió. Pero totalmente. Sí, con esa indumentaria en plan mariachi que se gasta y la cara blanca como un vampiro tomó escena y dejó caer un precioso Love Interruption. Todo un cruce de caminos folk-rock-soul de poner la piel de gallina. Acto seguido, sacó la guitarra eléctrica y prendió fuego a la gala con Freedom at 21. Los que echan de menos la garra rock de los White Stripes se deleitaron a gusto. Impresionante. La mejor actuación de la noche.

6. TAYLOR SWIFT. La pizpireta estrella del pop teenager no se llevó una pila de premios para casa, pero sí un montón de planos de televisión. Situada en primera fila, disfrutó como una enana toda noche y, ojo, cantó casi todas las canciones que se interpretaron. En Twitter se decía que parecía una aplicación de móvil detecta-temas tipo Shazam. Y no les faltaba razón. La verdad es que chica derrocha simpatía. Hoy se ganó a todos.

7. FUN. También obtuvieron su particular trozo de gloria, aunque no dejen de ser una prescindible formación de pop comercial. Chocó que se hicieran con el premio al mejor nuevo grupo. Sobre todo porque antes, al recibir el galardón a la canción del año, aclararon (no se sabe si exagerando) que llevaban 12 años. Y, bueno, en todo caso, que una banda con dos discos en el mercado (el primero de 2009) se considere como nueva resulta un poco contradictorio.

8. FRANK OCEAN. Puede que flote en el ambiente cierta sensación de haber sido el perdedor de la noche (optaba a seis gramófonos y se quedó en uno). Pues no, se debería ver como todo lo contrario. Su actuación, interpretando en delicado Forest Gump con una puesta en escena tremenda, debe figurar por derecho propio entre los mejores momentos de la noche.

9. EL DECORO. Lo pretendía la CBS al pedir más tela que carne en las mujeres y apenas lo logró. Solo Beyoncé o Rihanna dejaron en casa sus modelos más atrevidos. Otras como Jennifer López se encargaron de lucir muslo a lo Angelina Jolie y, en general, el desfile de escotes resultó en la línea habitual. La palma, en ese sentido, se la llevó Katy Perry que incendió las redes sociales con el suyo. También hizo correr twits y twits Adele con su vestido-rojo-floreado-hasta-el-cuello. Aquí se pueden ver los modelitos más destacados

10. LOS GRANDES DEL RAP. La actuación final de la gala reunió en el mismo escenario a Tom Morello, LL Cool J, Travis Barker, Chuck D y Z-Trip. Y dejaron la curiosa sensación de ver hoy como algo clásico lo que ayer fue puro fuego rupturista. Un bonito broche.

FOTO: Mumford & Sons con su premio (Mario Anzouni / Reuters)

Mejor “Os Novos” que “The Young Ones”

Viernes, Febrero 8th, 2013

Las reglas tienen su excepción. Y esa que reza de que las películas y las series hay que verlas en versión original presentan una clamorosa en The Young Ones. La serie británica que acogió la BB2 entre 1982 y 1984, se emitió doblada al gallego en la TVG en 1987 con el título de Os Novos, convirtiéndose en todo un espacio de culto para una generación. De la noche a la mañana, el boca a boca la hicieron en mítica en Galicia, algo en lo que han tenido que ver básicamente tres factores. En primer lugar, la serie en sí misma: brillante y rupturista, preñada de humor surrealista y repleta de guiños a la cultura pop (desde el punto tribu urbana de sus protagonistas a las actuaciones de bandas como Motörhead o Madness). En segundo lugar, la decisión de la TVG de no reponerla nunca más hasta el 2006 (con, eso sí, un versión renovada), alimentando la idea de su genialidad en base al recuerdo. Y en tercer lugar, por el doblaje que en su día se hizo de ella en gallego.

Efectivamente, cuando la serie completa se comercializó en una caja de DVD pasó a ser de inmediato un objeto de obligada adquisición. Y luego de inevitable decepción. El formato digital incluía la versión original en inglés con subtítulos, así como los doblajes al español y el catalán, pero no el gallego. Todas les restaban impacto de nuestra versión. Definitivamente, los recuerdos que flotaban en la mente decían que Os Novos tal y como la emitió la TVG superaban aquello de largo. Quedaba comprobar si se trataba uno de esos autoengaños a los que nos lleva nostalgia y la memoria selectiva o si el reencuentro demostraría que todo permanecía intacto. Internet lo facilitó y, sorpresa, si Os Novos siguen molando mucho más que The Young Ones.

Esos capítulos pululaban por ahí deslavazados. Pero -sí, sí, sí- un fan de la serie ha decidido subir a un blog los capítulos con el doblaje original, tal cual se emitieron entonces en la TVG. Se puede acceder a él aquí aquí. Todo un festín y un encuentro con la preadolescencia de muchos, pero también una reveladora mirada que, contextualizando muchos de sus gags o conociento mejor a los grupos que salen, permite admirar aún más aquellas piezas que tanto nos fliparon. Tremendos. Incluso mejor de lo esperado. Dense el gustazo de volver ahí.

Dover sucumbe a su propia nostalgia

Lunes, Febrero 4th, 2013

Dover
A Coruña, Le Club
2-2-2013

Resulta cómodo moverse en el dogma. Sí, los conciertos-revisión de disco mítico son una concesión estéril a la nostalgia. Algo negativo, per se. Y punto. Un palo en la rueda que hace girar la música. Lo da a entender Simon Reynolds y lo repiten muchos de los acólitos. Todo hasta que tocan la fibra con uno de ellos. Ya se sabe, el álbum aquel que le cambió la vida al fan en la adolescencia. El que puso b.s.o. al primer año de universidad. El que hizo que dejase de escuchar determinados estilos en favor de otros. Ahí la emoción obliga a replantearse esos principios que, más que a lo emocional y puro, responden a lo político y artificioso. Vamos, que si la cosa pasa porque Sonic Youth te toquen en los morros el Daydream Nation enterito se hace una excepción.

Ays, pero no se tiene la misma condescendencia cuando el clic es otro. No importa. Seguramente para muchos de los que se dieron cita el pasado sábado en Le Club ese papel estrella recaiga en Devil Came To Me (1997). Es de imaginar que les importaría un pito lo que Simon Reynolds opinase de su rescate. Todo queda anulado por esa misma emoción. Y es que con él Dover pincharon en su día la vida de muchas personas, tendiéndoles un puente hacia otro mundo. Sí, sí, recuerden: aquel sonido grungero emergiendo en medio de los Ella Baila Sola, Revolver y Alejandro Sanz de la época. El éxito fue tal que, pronto, surgieron los detractores. De la noche a la mañana relevaron a Héroes del Silencio en el papel de grupo-supuestamente-serio-al-que-machacar-para-reafirmarse. Sí, hubo un día en el que para cierta prensa Dover encarnaron el origen y el final de todos los males.

Han pasado 16 años. Ahora Dover, dejando atrás sus aventuras electrónicas y étnicas de los últimos tiempos, han querido volver a allí. A invocar su momento más dulce. Igual que tantos otros, se ha apuntado a la tendencia de rescatar el disco clave de su discografía y rebozarse en él en directo, sin detenerse a preguntar qué clima de opinión puede existir fuera. A su bola, como siempre. Pero, ojo, en lugar de hacerlo para copar festivales, ellos lo están resucitando en pequeñas salas de conciertos con los fans a un palmo de distancia. Ahí, en el sudor y el cuerpo a cuerpo, se pretende invocar el espíritu de aquellos primeros meses en los que Devil Came To Me (1997) escalaba puestos en las listas de ventas ante la sorpresa general.

En A Coruña la jugada resultó un paseo triunfal. Con la sala llena hasta la bandera (y algunos fans haciendo guardia en la puerta desde horas antes de la apertura), el grupo madrileño recordó que, además de un epicentro de amor-odio en plena era indie, un día fueron un rodillo guitarrero con pegada heavy, armazón roquero y corazón pop. Centrándose en su disco de 1997, pero también haciendo oportunas visitas al menos conocido Sister (1996) y el posterior Late At Night (1999), directamente arrasaron. Y no solo apelando a la nostalgia de la audiencia, que también. De hecho, las primeras filas estaban pobladas de chavales que cuando se difundió aquel mítico anuncio de Radical apenas tenían 10 años. Es decir, nunca habían visto a los Dover “roqueros” sobre el escenario. Algunos de la generación que creció con OT también adoran a Dover.

De todos modos, cabe puntualizar: ganó la emotividad a la fuerza. Aún sonando compactos, en general carecieron del mordiente que demanda su música. Demasiado relax quizá. En Le Club se apreció más oficio que músculo contraído y mandíbula apretada. El modo en el que Amparo Llanos comentaba relajada, entre tema y tema, el origen de muchas de las canciones lo indicaba. En base a ello repertorio se fue sucediendo y, con él, los momentos álgidos previsibles, recibidos con fiesta entre los devotos. Y sorpresa para aquellos curiosos a los que nunca les gustó el grupo ni nunca les gustará, pero disfrutaban con lo que sucedía arriba y, sobre todo, abajo del escenario.

Primero, Serenade, probablemente su mejor canción. Explosión de gargantas forzadas y paisaje de manos en alto pretendiendo capturar el estribillo. Segundo, la ramplona Devil Came To Me emergiendo, sin embargo, rotunda en la recta final con amago de poco incluido. Y cerrojazo al bolo de la mano de Loli Jackson y el grupo sintiendo el rugido de la audiencia en su piel. Cristina Llanos, la cantante que no había abierto la boca hasta casi el final, no cabía de gozo. Quizá le haga replantearse su aventuras electrónicas de los últimos tiempos retornando al origen de todo. Quizá el “Sorpresa, sorpresa” con el que cerró la entrevista que el hicimos en La Voz el pasado viernes se revele por ese camino.

Foto: PixelinPhoto

“m b v” es, desde ya, la mejor noticia del pop del 2013

Domingo, Febrero 3rd, 2013

Sí, es verdad: el número disco de My Bloody Valentine existe. Veintidos años después de marcar el punto y aparte más glorioso de la música pop de los noventa a esta parte, el grupo de Kevin Shields entrega m v b. Al fin, Loveless (1991) tiene su continuación. Ocurrió ayer, al caer la noche y a traición. Automáticamente, las redes sociales se empezaron a inundar de mensajes indicando que la banda acaba de colgar el album en su página web. La respuesta de los fans fue tal que la página estuvo colapsada hasta bien entrada la madrugada. Normal, se trata de uno de los discos más largamente esperados de los últimos tiempos. Tanto, que ahora que los altavoces de los ordenadores de medio mundo lo escupen, parece mentira que sea real lo que se está escuchando.

Al contrario de lo que pudiera parecer un primer momento, m b v no se puede escuchar on line en la web oficial. Allí solamente se ofrece la posibilidad de descargarlo (previo pago de 12,50 euros), así como encargar las diferentes versiones físicas de este. Sin embargo, esta misma mañana ya empezaron a proliferar los sitios para degustarlo on line. Uno de ellos es el canal del grupo en Youtube que ofrece el disco íntegro desde hace unas horas.

El primer tramo del album se muestra totalmente continuista respecto a su obra magna, Loveless. Algo más suave en general, si cabe. Sin los trazos serpenteantes de Only Shallow, sí contiene la bolas de ruido, las voces asexuadas y el lánguido instinto melódico marca de la casa. Totalmente familiar, m b v suena ahí mucho más a reencuentro que a salto adelante. Pero ya en Is This And Yes, además de enamorar totalmente, advierten miradas más allá. Estas llegan con piezas como New You, sedosa y nítida vuelta de tuerca a sus estructuras circulares de siempre, o Nothing Is y Wonder 2, con su rítmica abrupta trotando entre el ruido.

Se trata solo de impresiones iniciales. Sería absurdo sentenciar tan pronto con un grupo como este. Pero, a priori, m b vse revela como la mejor noticia que podría dar la música pop en el 2013. Se prevén muchas horas de placer a su lado. En cuando le de un par de vuelta más nos vemos por ahí.

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El resto de los temas se pueden escuchar en su canal de Youtube