La Voz de Galicia
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En medio de la tragedia se agradecen las buenas noticias en Haití, que no son muchas pero sí inmensamente significativas. Después de una semana de la catástrofe, encontrar vida entre los escombros es lo más próximo a un milagro.

Me regocijo también al comprobar la fuerza que tienen los niños para mantenerse vivos pese a las circunstancias más atroces. Una bebé de apenas 22 días de nacida fue rescatada en Haití siete días después del terremoto.

Lo que me sabe un poco mal es el hecho de que la madre cuente que ella salió de la casa al comenzar el seísmo y que no tuvo tiempo de ir a por su hija. Pero la pequeña resistió al abandono, al hambre, a la sed y a la soledad y se mantuvo viva. Un digno ejemplo de superviviencia que nos recuerda la importancia de creer…