La Voz de Galicia
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En medio de la polémica desatada en la blogosfera materna por las desafortunadas declaraciones del ministro Valeriano Gómez sobre conciliación, quien hace 10 días afirmó: «Si tuviera que elegir una sola medida por encima de todas las demás para estimular la igualdad y, al mismo tiempo, la eficiencia de una economía, la capacidad, la producción y la riqueza a medio y largo plazo, esa sería que todos los chicos pudieran estar escolarizados inmediatamente después de su nacimiento«, los medios se hacen eco de una buena noticia. Una mujer obtiene en Zaragoza un permiso de maternidad para cuidar de su nieta de cinco años. La madre de la pequeña falleció por  lo que su abuela, Pilar Portero, se atrevió a alzar la voz para solicitar una baja de 16 semanas a la que, según el código civil, tienen derecho los tutores cuando son familiares sin derecho a adoptar.

No conforme con el triunfo obtenido, Pilar también piensa acogerse a una reducción de jornada laboral. Aplaudo la resolución de la Seguridad Social porque aunque es un caso entre millones, sin duda abre una puerta a esa anhelada y lejana conciliación a la que todas las familias tienen derecho. Y es que lejos de lo que pueda pensar el ministro, el secreto no radica en abrir guarderías a granel para que los recién nacidos molesten lo menos posible mientras sus mamás trabajan. Lo ideal, claro está, sería que los horarios laborales fuesen lo suficientemente flexibles para permitir que al menos uno de los padres pudiera hacerse cargo de la crianza de los niños sin abandonar el trabajo.

Gómez metió la pata. Tal vez su intención era sugerir a las  trabajadoras que él está a favor de abrir suficientes escuelas infantiles para que todas las madres que así lo deseen -o lo necesiten- pudieran continuar con su vida laboral. Sin embargo, sus palabras desataron -y con razón- la furia de muchas madres blogueras que se sienten ofendidas por semejantes declaraciones. Y es que separar a un recién nacido de su madre en aras de la igualdad no me parece la mejor forma de promover la conciliación. ¿Que el niño estorba porque su madre tiene que generar riqueza? Pues hala, a la guardería después de parirlo para que esté contento el ministro.

Las escuelas infantiles son necesarias, eso no está a discusión, pero no creo que «escolarizar a los chicos inmediatamente después de su nacimiento» sea la medida ideal. Por eso me alegra que la lucha de Pilar y su abogada hayan llegado a feliz término. A veces hace falta una buena noticia para sobrellevar las tonterías de algunos políticos.

Manifestación bloguera por la verdadera conciliación en España: