La Voz de Galicia
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LAGRIMAS DE JEREMIAS

¡Quisiera tener lágrimas suficientes, para llorar día y noche por los muertos de mi pueblo! Dios dijo: «En este país todos mienten y todo va de mal en peor. ¡Este pueblo dice más mentiras que las flechas que un guerrero dispara en la batalla! Nadie confía en nadie, ni siquiera en su propio hermano, porque nadie dice la verdad. Todos se cuidan de todos, porque entre hermanos se engañan y hasta entre amigos se mienten. (Jeremías 9:1-25).

Conversaba con un  paisano cuya filosofía aborigen respeto con admiración y tras un par de horas platicando sobre la situación actual, dejó asomar la nariz por encima de la mascarilla y finalizó su intervención con un contundente: «Estamos perdidos…Estamos dejados de la mano de Dios…Perdidiños del todo.»

Siendo imposible deshacerme de los anticuerpos judeo cristianos, acabé dándole vueltas al asunto y releyendo «Las lágrimas de Jeremías» de Francisco de Quevedo, que siempre aporta  … Seguir leyendo

ESCUCHAR

La tregua del virus nos ha permitido retomar la socialización y volver a tocar, ver y  oler a los amigos. Siguen siendo los mismos, con restos de caspa del confinamiento, pero igual.

Las reuniones post pandemia está siendo una catarata de historias, la actualización exprés de año y medio de vida donde ha habido de todo, cosas buenas y cosas malas, pero todas necesitan ser escuchadas para validarse. Es ahí donde mejor se percibe lo difícil que es saber escuchar, cuando a los relatos les salta la aguja por las constantes interrupciones con nota personal a pie de página del grupo escuchante.

El escuchar antecede al habla, escuchar es lo único que hace que el otro hable. Escuchar no implica silencio. Mirar a los ojos del que habla, acompasar su respiración, dejar que la emoción del relato tenga eco en nuestra expresión – la cara de póker vale para el … Seguir leyendo

CORAZON DE REGALIZ

Escuchaba en la tele a Felipe Gonzalez decir que  » cuando un viejo se muere, arde una biblioteca». La sentencia ilustraba una anécdota con otro dirigente de un país donde no había pensiones, ni sanidad ni escuela gratuita;  le aclaraba que, en su país, los viejos causaban un respeto imponente porque atesoraban el oro preciado de la experiencia y la sabiduría.

La experiencia es la madre de la ciencia y de muchas virtudes más porque es la papilla que alimenta la sabiduría. La experiencia está hecha de años de ensayo y error (sobre todo de error).  Un experto es aquel que ha cometido todos los errores posibles hasta encontrar la verdad, por eso la gente de edad es experta en vivir.

La juventud es un divino tesoro de ansias y premuras, de fuerza y re calentones, de audacias e ignorancias, sobre todo, ignorancia de lo que somos de verdad.

Cuando … Seguir leyendo

LA ANTIGUA ANORMALIDAD

Recién estrenada la incipiente nueva normalidad, ha tardado pocos días en retoñar la antigua anormalidad.

Fue disminuir la presión del virus y las gentes mejor paradas retomaron sus asuntos a golpe de misiles y de balas humanas con humo de grifa.

Comenté en este tonel mi visión de la pandemia como un mecanismo de autorregulación sistémico que el planeta ha puesto en marcha para corregir una desviación insostenible de su equilibrio. Esa funcionalidad que hace del virus algo del orden de lo divino, encaminado a salvarnos a todos, por muy paradójico que parezca.

La ferocidad de la pulsión humana sólo se puede mantener razonablemente a raya a través de los límites que imponen los contenedores simbólicos: la religión, los valores, la autoridad, la vergüenza, la dignidad…Cuando todos esos límites se debilitan, cuando Nietzsche mató a Dios y el Instagran nos volvió trasparentes, el único límite posible lo  marca la biología. … Seguir leyendo

ABURRIDOS

Las emociones provocan reacciones en nuestro cuerpo y algunas son de mucha actualidad.

Atravesando la red de concertinas para pagar en el Gadis, sintonicé las conversaciones de los parroquianos comprobando que sonaba mucho la palabra aburrimiento.

En los folículos pilosos de la piel tenemos unas diminutas fibras musculares llamadas horripiladores o arrectores, que son las responsables de que se nos erice el pelo o se nos ponga la piel de gallina cuando las estimulan emociones como el miedo, la sorpresa, las cosquillas o el horror.

El aburrimiento es el hermano minusválido de horrible, horripilante, horror, horroroso, horrendo… Etimológicamente,  aburrido quiere decir  «sin el pelo erizado».

En el aburrimiento no se te mueve un pelo porque no hay nada que  emocione  y te sientes vacío e inútil,  siendo, además, conscientes de que no hay nada que nos motive.

El aburrimiento es un estado emocional reactivo a  percibir el ambiente  como tedioso, … Seguir leyendo