La Voz de Galicia
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EL RESPETO

Según el diccionario etimológico, la palabra Respeto quiere decir «volver a mirar», no quedarse con la primera impresión, con la primera idea que nos hacemos sobre algo y volverlo a mirar.

Del respeto se derivan  «espectáculo», espejo, aspecto, inspección, suspicacia, introspección…

En acepción popular la expresión «esto me da respeto» hace referencia algo que nos hace apartar la mirada porque nos da miedo, repelús o desconfianza.

El respeto es todo lo contrario del espectáculo, una sociedad sin respeto conduce a la sociedad del escándalo (Byung Chul-Han).

El respeto es algo indispensable para la vida pública porque sin la distancia que impone el respeto no se puede llegar a ningún entendimiento;  la mirada irrespetuosa se desvía a lo privado, cayendo en falta de decoro, de pudor y en un exhibicionismo  ofensivo.

El espectáculo que estamos presenciando en este tiempo de fases para la libertad, se deriva de la angustia generalizada sufrida … Seguir leyendo

Mitologías

Recién estrenada la actual legislatura, escribía en este mismo tonel acerca del mito de Faeton, hijo del dios Helios, dios del sol: Durante una juerga olímpica los amigos de Faetón le vacilaron poniendo en duda de su condición divina y, lloriqueando, fue a mostrar su indignación a Helios, quien se ofreció a darle lo que quisiera para calmar su congoja. Faetón necesitaba acallar las dudas para siempre y pidió que le dejara conducir el carro del sol por un solo día.

A Helios se le puso la corona de punta porque sabía que Faetón aún no estaba preparado para guiar el carro de fuego, pero la perseverancia y las manipulaciones propias del adolescente, hicieron llegar el día en que Faetón se dispuso a montar el carro ante una multitud de seguidores que jaleaban «!Sí que puede!».

Despegó el carruaje con la fuerza de un Falcon y al poco tiempo, un … Seguir leyendo

Infodemias y epidemias

Humberto Eco señalaba que el exceso de información produce ruido y hoy lo estamos comprobando en forma de lo que la OMS denomina «infodemia».

Solo durante la primera quincena del estado de alarma, más de 41 millones de personas siguieron las noticias en España, lo que supone un crecimiento de 2,5 millones respecto al mes de febrero del 2020, eso sin contar las redes sociales. Resulta esperable que tanta información acabe generando ruido y, en ocasiones, algo peor.

Es habitual que ante situaciones como la que vivimos proliferen los profesionales «psi» opinando sobre sus posibles consecuencias. La mayoría de las veces son opiniones obvias y en tono alarmante, sin otro rigor que el de una opinión personal.

Estas semanas he escuchado todo tipo de predicciones, desde el esperable aumento de los cuadros de ansiedad, a los de depresión, estrés postraumático, insomnio, fobias, obsesiones, alcoholismo, consumo de drogas, descompensaciones de patologías … Seguir leyendo

El dinosaurio

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí». (A. Monterroso)

Este genial microrrelato me ha rondado la cabeza todo este tiempo de confinamiento. Tiene varias lecturas, la más obvia es la que identifica al dinosaurio con el coronavirus; durante estas semanas de irrealidad onírica producida por el aislamiento, el coronasaurio era una pesadilla. Cuando por fin entramos en la «fase uno» del sueño, desperté y salí a la calle dispuesto a encontrarme de lleno con la apacible vida real, pero el dinosaurio todavía estaba allí, multiplicado, cientos de dinosaurios sin mascarillas que prolongaron la pesadilla. Téngase en cuenta que ese «todavía» carga de amenaza -aún más si cabe- a una escena del rebaño de coronasaurios que no saben que lo son, charlando, abrazándose, montando en bici y tomando vermú a distancias cortas.

Otra lectura del cuento puede hacerse como algo del orden simbólico que alerta de algunas amenazas que nos persiguen … Seguir leyendo

Engaños y mentiras

Vivimos entre 1984 y Un mundo feliz, obedientes y transgresores; perseguidores y perseguidos, pero siempre mentirosos.

En el mare mágnum informativo de estos tiempos de clausura han brotado los virus del engaño y la mentira que circulan imparables por la red como vector de transmisión.

Son virus igualmente peligrosos y difíciles de neutralizar que llaman a reflexionar sobre la relación que los sujetos mantenemos con la verdad y la mentira.

La verdadera libertad no consiste en acceder a la verdad como decían Kant y San Agustín, sino en elegir las mentiras que estamos dispuestos a creer; por eso el virus de las fake news prolifera exponencialmente. El Gobierno miente, la oposición miente, las redes mienten y los ciudadanos mienten también. Todos somos mentirosos, el problema es que creemos y hemos interiorizado que mentir solo es malo cuando los mentirosos no somos nosotros o «los nuestros», en cuyo caso, suele … Seguir leyendo

Ojalá

Según Freud, el funcionamiento mental se rige por dos principios básicos: el principio de deseo y el principio de realidad. El principio de deseo busca eliminar el malestar y obtener la satisfacción de la forma más inmediata posible; el de realidad regula el anterior, evitando que se imponga cuando las condiciones en el mundo exterior no son las adecuadas.

El galimatías de la desescalada del confinamiento, apurando tiempos, relajando alertas, alentando bajar la guardia y retomar el placer de la rutina anterior a la pandemia, obedece al principio de deseo. Las consecuencias de una suelta descontrolada y las conductas irresponsables que en ella se puedan dar -que ya se están dando- pueden hacer que el principio de deseo se choque de bruces con el principio de una realidad que dista mucho aún de ser apacible.

Se entiende bien el apuro que tenemos por retomar la normalidad perdida, pero conviene escuchar … Seguir leyendo