La Voz de Galicia
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Los coches

Ahí va una historia de las que no se pueden dejar correr. De las que hay que compartir. Se conocieron en el colegio. Se enamoraron en el recreo. Se besaban un beso por encima del otro. Aprendieron lo más importante juntos. Lo esencial, de la mano. Él se marchó a estudiar la carrera a Navarra. Cinco años de estudios, como un reloj. Un millón de cartas. Otro millón de viajes entre Pamplona y A Coruña. Primero en trenes. Después en coche. Cada puente largo, en las vacaciones. Todos los consideraban la pareja perfecta. Deshechos el uno para el otro. Competían a ver quién le regalaba más al otro en navidad, por los cumpleaños. Él la miraba como un caramelo. La risa de ella se repetía como un reflejo en el rostro de él. Ella empezó a trabajar antes. El último curso de él en Pamplona contaban los días. Los tachaban … Seguir leyendo

Tu nombre

¿Quién no ha sucumbido a la tentación de teclear su nombre y apellido en el buscador de google, ese gigantesco loro que todo parece saberlo? Hacerlo se puede interpretar como un ejercicio de vanidad o de miedo (por si salen las multas impagadas o los controles de alcoholemia), pero lo que te aplica esa herramienta universal de Internet es un fuerte correctivo de modestia. Pones tu nombre y te das cuenta de tu sospecha era cierta: César Casal no es nada. Hay muchos César Casal. Son diez letras con múltiples interpretaciones en nuestro planeta diverso. Descubres que César Casal es un alto cargo de un importante laboratorio en Argentina. Un hombre del que, al seguirle la pista por el ordenador, sabes por una enorme esquela de un diario argentino que ha perdido a su hija. César Casal es también un guapo estudiante venezolano, con una barba que le da un … Seguir leyendo

La vida de verdad

Escribir era como cuando jugaba al fútbol y creaba ocasiones donde no las había. Escuchaba y le llegaban unas líneas. Y todo se iba quedando, como un eco en la cabeza, en el interior de un armario con piezas de ropas descolocadas y siempre un abrigo rojo al fondo, un rojo que llamaba.Oía palabras y le atraían como un imán. Escuchó esa expresión tan coloquial, la vida de verdad, y también se la quedó. Se la quedó como una medalla que se prende en el pecho y se luce en una noche de baile, en un salón enorme con arañas de luz que cuelgan del techo. Y la música que sale por los ventanales hacia los carballos del jardín, tras rebotar en el cristal de Bohemia de las copas y en los aceitunas de los martinis. ¿Cuál era la vida de verdad? ¿La de las noches con baile o … Seguir leyendo

Más Ford

Vuelvo a Ford. O sigo con Ford y su trilogía sobre el hombre de clase media americano. Esa prosa morosa, por lenta. Esa manera de convertir cada párrafo en un fresco para desnudar la existencia de cualquiera. La vida pasa o sucede y las relaciones se suceden o pasan. Y Richar Ford nos lo cuenta con elegancia. Como una crónica de la punta del iceberg de los corazones helados. Y nos enseña también algo que olvidamos con frecuencia hasta que el terremoto nos sacude: que una vida se apaga como la luz de una vela. Solo hace falta un fatal soplido del azar. Que salga tu número en la lotería incierta.… Seguir leyendo

Barras y estrellas

No me gusta Bush. No me gusta el beisbol. Pero hay momentos en los que el país de las barras y estrellas es muy grande. Richard Ford ha publicado la tercera entrega de la vida de su periodista deportivo y agente inmobiliario. Es la hora de la vejez, del cáncer en la próstata. Están todos los rituales norteamericano y esa prosa de Ford que nos corroe poco a poco como una corriente subterránea y que nos hunde en el fango de la melancolía. La vida es asombrosa y paradójica, escribe con razón. Dejo el libro y veo una película. Perdición, del dios Wilder. El cine negro, contado por un genio. La película gana en velocidad. Los diálogos son fuego cruzado. Todo está medido. Ay, esas frases que quedan de los grandes libros y las grandes películas. Como aquella actriz que tentaba a su amigo:

-Los pianos usados suenan mejor.… Seguir leyendo