La Voz de Galicia
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Lo que sigue es una gozada. Y no me pierde el amor de hermano. Es mi hermana Macu Casal haciendo un juego y un homenaje con los versos de Neruda. Lo increíble es que su versión es alucinante. Le gana a los puntos y a las comas al campeón mundial de la poesía. Y es que solo hay una manera de escribir con mayúsculas que es sentir, pero sentir con mayúsculas y con minúsculas, según los días y las noches, que es como siente mi hermana.
Lo tienen en su blog (Tirabuzones: macu40.blogspot.com), y ahora en el mío. Blog hermanados (nunca mejor dicho).

Un paseo inédito por un poema de la mano de Neruda

Con todo mi respeto y admiración hacia el maestro Neruda, ésta es mi torpe osadía y mi humilde agradecimiento a este bellísimo poema inédito y por supuesto inigualable ( lo parafraseo con todo mi cariño y sin ánimo de ofender a nadie):

 

«Regresa de su fuego el fogonero.

de su estrella el astrónomo,

de su pasión funesta el hechizado,

del número millón el ambicioso,

de la noche naval el marinero,

el poeta regresa de la espuma,

el soldado del miedo,

el pescador del corazón mojado,

la madre de la fiebre de Juanito,

el ladrón de su vértice nocturno,

el ingeniero de su rosa fría,

el indio de sus hambres,

el juez de estar cansado y no saber,

el envidioso de sus sufrimientos,

la bailarina de sus pies cansados,

el arquitecto del piso tres mil,

el faraón de su décima vida,

la prostituta de su traje falso,

el héroe regresa del olvido,

el pobre de un solo día menos,

el cirujano de mirar la muerte,

el boxeador de su triste contrato,

alguien regresa de la geometría,

vuelve el explorador de su infinito,

la cocinera de los platos sucios,

el novelista de una red amarga,

el cazador apaga el fuego y vuelve,

la adultera del cielo y la zozobra,

el profesor de una copa de vino,

el intrigante de su puñalada,

el jardinero ha cerrado su rosa,

el tabernero apaga sus licores,

el presidiario anuda su alegato,

el carnicero se lavó las manos,

la monja canceló sus oraciones,

el minero su túnel resbaloso,

y como todos ellos me desnudo,

hago en la noche de todos los hombres

una pequeña noche para mi,

se acerca mi mujer, se hace el silencio

y el sueño vuelve a dar la vuelta al mundo».

Neruda

 

Y ahora Macu Casal:

Regresa de sus brasas el brasero,
de su ebria luna el romántico empedernido,
de su mentiroso amor el embrujado,
de la rotura de su saco el codicioso,
del salitre de sus manos húmedas el marino,
el poeta no regresa jamás anclado en versos,
ni el soldado con temblores de esa guerra que no entiende,
sí el pescador de sus latidos en redes,
la febril madre al enfermar su hijo,
el ladrón de sus fechorías de taciturno vuelo,
el ingenioso se disfraza de ingeniero,
el indio va en vaqueros,
el juez es juzgado por juzgar,
el envidioso se va consumiendo,
la bailarina deja de girar,
el arquitecto demuele sus vacíos edificios,
el faraón modela su propio sarcófago,
la prostituta le da una patada a su chulo,
el héroe no se acuerda ni de su nombre,
el pobre ni de lo que es comer caliente,
el cirujano suda de una manera aséptica,
el boxeador se golpea sí mismo,
nadie regresa si no se ha ido,
re-vuelve el explorador sus propios pasos,
el cocinero sus platos rotos,
el perdido novelista de esa página en blanco,
el infiel cazador es casado y ya no vuelve,
la adulterada por sinrazones de su corazón en mal estado,
el profesor por no tener clase y retorna
el intrigante de su maraña infame,
el jardinero de la alcoba de su señora desflorada,
el tabernero ahoga por fin su propia sed,
el presidiario teme su libertad,
el carnicero decide ser florista,
la monja se desvela detrás de sus rezos,
el minero quiere luz en su rutina lóbrega,
y como todos ellos me desvisto
y me hago de noche como todos ellos
un trozo de cielo oscuro en mis ojos cerrados,
se acerca mi marido y me silencio
y un sueño se tapa para no enfriarse
en este mundo a veces tan helado.

Una servidora