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Caballos enteros

Escrito por Paco Sánchez
17 de Diciembre de 2009 a las 10:51h

Un buen amigo fue invitado hace meses a participar como ponente en unas sesiones sobre “coaching”, algo que se ha puesto de moda últimamente y que renuncio a describir, porque por mucho que me lo expliquen y por más que lea sobre el asunto me parece que no acertaré a definirlo y algún experto vendrá a contradecirme. A mi amigo le pasaba lo mismo: tampoco entendía muy bien de qué iba el asunto y, por tanto, se resistía a intervenir, porque no sabía sobre qué podría él aportar algo en una reunión que contaba con la presencia de varios gurús internacionales. Al final, le dijeron que hablara de lo que quisiera, pero que hablara. Y fue.
Algún tiempo después le visitaron los organizadores para agradecerle su participación y para comunicarle que había pronunciado la conferencia mejor valorada por los asistentes. Le pidieron que, por favor, les repitiera el núcleo de su intervención porque estaban muy ocupados en otros menesteres organizativos cuando se produjo y se la perdieron. Mi amigo no la había escrito y ellos no la habían grabado.
Me lo contaba riéndose: “¿Querrás creerte que les hablé del mar y de los caballos?” Además de empresario modélico en todos los sentidos, es un gran navegante y posee una cuadra de caballos para enganchar que también utiliza, casi con más empeño, en acciones de hipoterapia con niños disminuidos. “Les hablé de los negros”. Se refería a un tronco de negros lusitanos, marcados por leves luces blancas en la frente y las patas: son un despliegue armónico de fuerza, brío y belleza que no me canso de contemplar cuando voy a su finca.
Se llaman Zezeré y Golegá, son dos caballos enteros: “Algunas personas me dijeron que les había gustado mucho la metáfora del coche de caballos con los caballos enteros, que se pueden pelear, que son más incómodos, pero al respetar su naturaleza, no se asustan nunca y a la larga son más seguros que los castrados. Les conté que eso me obliga a meterme en su cabeza, a tratar de pensar como ellos y anticiparme a sus intenciones”. Me decía también que cuando estaba hablando se “sentía un poco avergonzado, porque en el fondo me parecía que estaba diciendo cosas que no venían al caso”.
Zezeré y Golegá pueden ser enganchados al coche de competición, pero hacerlo resulta una ceremonia complicada, atenta, que no está al alcance de cualquiera. Una vez enganchados, se sincronizan a la perfección y trabajan como uno, pero no pueden pastar juntos ni con otros caballos, porque se enzarzan muy fácilmente hasta con los ponis.
Mi amigo los prefiere porque son mejores y más seguros, aunque dé más trabajo criarlos y dirigirlos. Sobre todo, los prefiere porque le gusta respetar la naturaleza de las cosas, de los animales y de las personas. Castrados serían más dóciles, menos nerviosos, pero él los quiere enteros. Le exigen mucho como cochero, pero insiste en que al final son mucho más seguros, menos falsos.
Me explicó también que, según le dijeron los organizadores de aquel evento, la palabra “coach” proviene, en realidad, del húngaro y que luego pasó al inglés para designar coche y cochero. “Un experto en coaching, me decía, es un cochero. Y un cochero es lo que yo soy”. Por fin le convencieron de que era un hombre adecuado para ese tipo de charlas. Los clásicos hablaban ya del auriga, le dije, para referirse a estas cosas: la prudencia como auriga de las demás virtudes, por ejemplo. A Manu le gustó saberlo.

Supongo que los aurigas de los clásicos también preferirían caballos enteros, intactos, con toda la potencia de su naturaleza animal disponible. Hoy parece que abundan los cocheros que renuncian a la excelencia por la comodidad, por el miedo a volcar, y prefieren los castrados. Prefieren la mediocridad, el criterio voluble y adaptadizo, la energía controlable sin el esfuerzo de convencer, de entender al otro, de ponerse en su pellejo. La metáfora podría aplicarse tan fácilmente a la empresa, la universidad, el mundo asociativo y los gobiernos de las naciones, que me da apuro hacerlo, por obvio. Lo dejo a su imaginación.

Odio político

Escrito por Paco Sánchez
12 de Diciembre de 2009 a las 8:00h

Coinciden muchos en que el Gobierno, a falta de respuestas para los problemas que ya tiene —y para otros que aparecen cada semana—, ha decidido crear problemas nuevos para los que ya tiene dispuestas soluciones prefabricadas que, además, ni negocia ni piensa consensuar. En casi todos los casos, salvo el tan manido Estatut, los nuevos problemas se orientan a tocar la moral de la gente, en sentido estricto. Y como consecuencia, generan posturas radicales a ambos lados del espectro. Esto le va bien a Zapatero, dicen, porque distrae de los temas que verdaderamente preocupan a todo el mundo y porque le ayuda a marcar territorio para asegurarse en su electorado de izquierda. Obliga, además, a la reacción de los conservadores que no pueden desatender tales asuntos sin alejarse de sus propias bases, y al hacerlo, marcan también, quieran o no, su propio territorio. Zapatero ha utilizado este procedimiento desde su primera legislatura, pareció abandonarlo poco antes de las elecciones y ahora lo recupera, aumentado, como solución perversa a una crisis económica y social de la que no salimos más que en sus declaraciones.
Se trata de una táctica política vieja y, por tanto, bien conocida, que sus adversarios deberían saber cómo neutralizar. Pero no saben. Así que gastamos unas energías valiosísimas en sacar adelante, por ejemplo, una ley del aborto con un apoyo social bajo y que decrece día a día. Pese a ello, no se busca ni se quiere el consenso. Prefieren gobernar para su gente y no para todos. De ahí que el país se polarice cada día más en extremos irreconciliables que llegan al odio. Al odio político.
En el caso Palomino —el joven apuñalado en el metro por un extremista de derecha— se apreció como agravante «el odio político». De acuerdo, me decía alguien, pero entonces, ¿qué hacer con quienes se dedican a provocarlo o inducirlo?

Como críos

Escrito por Paco Sánchez
5 de Diciembre de 2009 a las 8:30h

Me decía alguien el jueves pasado que el núcleo de la corrupción reside en la familia, porque en ella residía a su vez el poder. El problema, según mi interlocutor, radica en que todo ha sido alterado en la familia. Las mujeres, decía, se han puesto a imitar a los hombres, de modo que compiten con nosotros en el único campo en que somos imbatibles por ellas: la imitación. Y pierden, claro. Y los hombres se han puesto a imitar a las mujeres, con lo cual las mujeres pierden otra vez. Pero insistía en que uno de los cambios más profundos y funestos de la familia consiste en que ahora mandan los hijos en vez de los padres.
Esta conversación ocurría en el almuerzo y vino varias veces a mi memoria durante la tarde. A última hora la comenté con otro amigo y se mostró de acuerdo con la tesis inicial: efectivamente, decía, ahora mandan los hijos. Pero, además, desarrolló la idea de un modo sugerente y la aplicó, como en un espejo, a la situación política del país.
Que manden los hijos, me dijo, es la peor de las dictaduras, porque se trata de un poder sin responsabilidad. En efecto, tú les tienes que cuidar, alimentar, y vestir, les tienes que educar, tú tienes que pagar sus juergas y sus caprichos. Pero no mandas. Mucho peor que todo eso incluso: no solo te desvives, pagas y te pliegas a los deseos de quienes, en realidad, dependen de ti, sino que si ellos se desmandan, si cometen cualquier fechoría, serás tú quien responda, nadie irá contra ellos: la multa correrá a cargo de tu patrimonio y la deshonra a cargo de tu fama, del nombre que precisamente tú les has dado.  Se constituye así una tiranía perfecta, porque además, en el caso de la familia, viene remachada por un chantaje amoroso —no meramente sentimental— al que resulta muy difícil sustraerse.
Puede que sea verdad. Quizá la ética del poder público sea un mero reflejo de la ética del poder familiar.

Después de Maine, pelea desesperada (y perdida) en Nueva York (2)

Escrito por Paco Sánchez
3 de Diciembre de 2009 a las 10:54h

Contaba la historia en la entrada del mismo nombre.

Así es: el matrimonio homsexual ha perdido todos los referendos a los que se ha presentado. Volvió a ocurrir en Maine.

La nueva oportunidad está ahora en Nueva York. El senado tiene que aprobar la ley que ya ha pasado por la otra cámara.  Pero  parece difícil, pese a que los demócratas tienen mayoría (32-30). De momento, los partidarios estiman que pueden contar con sólo 25 votos.

Qué raro se me hace todo esto visto desde aquí. Como se me hizo raro lo del sábado.

Y ayer el Senado rechazó la ley por 38 votos contra 24.

Sin salida

Escrito por Paco Sánchez
28 de Noviembre de 2009 a las 8:00h

No hay animal más peligroso que el animal acorralado. Tampoco hay humano más peligroso que quien se ha quedado sin salida. La persona acosada, quizá herida, reacciona dejándose morir o muere matando, porque deja de temer las consecuencias, ya nada tiene que perder. Los grupos sociales actúan de igual modo. Por eso, resulta crucial que los dirigentes sepan promover el diálogo y sostenerlo. No de un modo ficticio, limitándose a una apariencia de conversación, o a una charleta repleta de truquitos como la que, a veces, se mantiene con los niños díscolos. Cuando el diálogo falla, surge primero la violencia verbal y, luego, de un modo casi inevitable, la violencia física. Especialmente, si hablamos de este país.
La primera obligación de quienes dirigen, como consecuencia, consiste en no acorralar, en dejar siempre una salida a los problemas, en alimentar el intercambio de pareceres, los consensos, la cordura; en que nadie que actúe de buena fe se sienta herido, humillado, desesperado; en que cualquiera —al menos en parte— pueda reconocer sus demandas, si no atendidas, por lo menos escuchadas y ponderadas.
No sé cómo nos las arreglamos, pero hace tiempo que nos hemos especializado en crear situaciones sin salida. La planteada con el Estatuto de Cataluña ojalá fuera una más, pero quizá resulte especialmente grave. El Tribunal Constitucional, dictamine lo que dictamine, ya no tiene salida: se le acusará, en cualquier caso, de incapacidad para resistir las presiones. Si la sentencia tumba el Estatuto, los políticos y la prensa catalana han quemado ya todos los puentes. Si lo consagra, la Constitución se convertirá en un adorno y, con ella, el Derecho. Si optan por un término medio, los daños irreparables se repartirán. Uno parece fijo: el prestigio y la independencia del Tribunal Constitucional se han esfumado para siempre. Y con ellos, tantas garantías contra la arbitrariedad.

Elefantes anticrisis

Escrito por Paco Sánchez
23 de Noviembre de 2009 a las 8:00h

Copio el arranque de una entrada en El café de Ocata, pero conviene leerla entera. Y el resto del blog, también:

“Ha cogido sus cuatro bártulos y se ha vuelto para África, donde lo espera su madre viuda y sus dos hermanos. Antes de marchar nos pidió un teléfono para su madre. Hicimos una colecta en Vins i Divins y se lo dimos. Y se fue. Y ahora echamos en falta lo que reía cuando A. le decía: “Fari, cuando cruces la carretera, sonríe, que si no, no se te ve”. Y él sonreía para nosotros, agradeciendo nuestro interés y nuestras bromas y el vaso de agua que le dábamos, pero todos sabíamos que al día siguiente volvería a cruzar la vía del tren y la N-II en plena noche, arrastrando su carro de la compra lleno de abalorios.

Durante el verano aún iba tirando, pero estos dos últimos meses lo único que vendía era elefantes anticrisis con la trompa levantada, a un euro la unidad.
- Compra, esto contra la crisis. Elefante buena suerte.

Yo solía acompañarlo por las mesas para animar a los clientes a que combatieran la crisis por un euro. Con irregular fortuna, todo hay que decirlo. Además un cliente que se lo compró tuvo un accidente y apareció una noche con muletas y un humor corrosivo que le espantó muchos compradores potenciales (sigue en…  Se ha ido el Fari)

Cifras de la Blogocampaña 2009 contra la pornografía infantil en internet

Escrito por Paco Sánchez
22 de Noviembre de 2009 a las 19:55h

Copio de Nacho de la Fuente:

La blogosfera más participativa y coherente se volvió a volcar ayer con la Blogocampaña contra la Pornografía Infantil, que fue seguida en todo el mundo. Estas son las cifras del 20-N tejidas por miles de internautas en la Red de redes:

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170.000 enlaces en la Red • 5.740 blogs la enlazan • 24.820 visualizaciones de los vídeos (25.000 en la versión en castellano y 4.780 en la versión en inglés) • 9.620 personas en el grupo de Facebook

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UNA FUNDACIÓN CONTRA LA PORNOGRAFÍA INFANTIL. El martes se presenta en Madrid la Fundación Alia2, inscrita en el Ministerio de Educación, que tiene dentro de sus objetivos combatir la pornografía infantil y la lucha contra la pederastia, mediante herramientas tecnológicas de detección, control y prevención.

MIL GRACIAS A TODOS POR PARTICIPAR. Estamos muy satisfechos con el resultado y sólo queda deciros que este grito masivo no debe ser cada 20-N, sino todos los días del año, dejando muy claro que los internautas no aprobamos ciertos usos aberrantes de la Red. Seguid denunciando y gritando. Miles de pequeños corazones rotos nos lo agradecerán…

Porno infantil

Escrito por Paco Sánchez
20 de Noviembre de 2009 a las 20:37h

Ayer, 20 de noviembre, celebraba la ONU el «Día universal del niño». Está bien que esta generación celebre a los niños, puesto que nunca en la historia se les ha respetado menos y se les ha maltratado más. Quizá hubo siempre niños soldado, pero nunca los varios cientos de miles que existen ahora ante el pasmo de los bienpensantes, sin contar los niños sicarios, ni los utilizados por las mafias de la droga, del tráfico de armas, de órganos, de inmigrantes, de… Quizá ha habido siempre prostitución infantil, pero las cifras actuales, solo de Tailandia, superan los siglos de asco. Nunca ha habido tantos niños esclavos: los datos anuales de niños secuestrados en China o de supuestas huérfanas confiscadas valen también por las cifras de siglos. Nunca han muerto tantos niños: de hambre, de enfermedad y de todo género de muertes violentas, sin contar los millones de abortos. Pero detengo la enumeración en un fenómeno completamente nuevo: la pornografía infantil. Cuando, con Nacho de la Fuente, lanzamos en el 2008 la primera campaña contra esta ignominia en internet, realmente, no conocíamos la envergadura de la tragedia. Tampoco ahora sabemos cuántos millones de archivos circulan por la red para uso y disfrute de un número creciente de depravados que devoran la infancia de cientos de miles, quizá millones, de niños. Pero sí sabemos que, como los males enumerados antes, no podría darse sin la connivencia activa o pasiva de un buen número de personas, administraciones y empresas. Al menos, no en ese volumen. ¿No pueden hacer algo más las empresas que gestionan la red? ¿No pueden hacer algo más los gobiernos? ¿No podemos hacer algo más todos?
Si no, seremos recordados como la generación depredadora, la que lo consumía todo, incluso a sus hijos: la generación más sucia y perversa de la historia, la misma que acuñó el infame concepto de «hijo no deseado».

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Nuevos síndromes

Escrito por Paco Sánchez
14 de Noviembre de 2009 a las 9:58h

Parece que ya no podemos vivir ni dormir sin píldoras. El mundo consume más de cien millones diarios de psicofármacos. Por supuesto, hay que excluir de esa suma a casi toda África y buena parte de Asia, además de otros territorios a los que la farmacia apenas llega. Hay enfermedades que se resisten a los avances rapidísimos de la medicina. Síndromes que tienen mucho que ver con nuestra manera de encarar la vida y, sobre todo, el amor.

Entre los que se han manifestado últimamente, y que corresponden a estilos de vida nuevos, me ha interesado mucho el llamado «síndrome de Simon», descrito por el cirujano americano Mark Gorney, y brillantemente expuesto por el psiquiatra Enrique Rojas en un artículo reciente. Afecta solo a los varones con este perfil: «28 a 38 años aproximadamente, soltero o separado que pasa por soltero; inmaduro desde el punto de vista sentimental: solo quiere pasar un rato con las mujeres, en plural, divertirse y jugar como un donjuán que sale y entra. Pero no busca una mujer, sino que se busca a sí mismo. Está obsesionado con el éxito profesional y es, finalmente, un gran narcisista que se mira continuamente en el espejo». Seguro que nos suena.

Rojas analiza las cuatro conductas en que se descompone el síndrome: soltería, inmadurez (incapaz para el compromiso), obsesión por el éxito (que incluye el «culto al cuerpo») y narcisismo. Me detuve especialmente en la causa del narcisismo (vanidoso, creído, petulante): «Están muy acostumbrados a recibirlo todo de palabra y de hecho, a no ser corregidos ni criticados por sus progenitores», dice Rojas. Y añade que hay muchas mujeres desencantadas ante este tipo de hombre light . No sé si tantas.

Me gustaría saber con qué pastilla se cura el nuevo síndrome. Probablemente, con ninguna que se dispense en las farmacias.

Save de Children, con la Blogocampaña

Escrito por Paco Sánchez
12 de Noviembre de 2009 a las 16:56h

Copio de Nacho:

Este año también contamos con el gran apoyo de la ONG Save The Children. Mil gracias:

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