Estampas demagógicas 1: del taxi de Revilla a la Feijooneta
En todas las campañas y precampañas abundan tanto las proclamas de austeridad como las acusaciones de despilfarro y pasión por el lujo. Muchas veces suelen incluirse en el argumentario los parques móviles públicos. A partir de los vehículos que transportan a los mandatarios se ha llegado a montar algún que otro escándalo político. Algunos con fundamento -que diría Arguiñano-, otros no.
Se trata de un tema sensible que llega con facilidad a los electores. Y sirve en muchos casos para crear aureolas de honestidad y modestia. Es decir, son un instrumento político. Hay dirigentes que lo usan con maestría y desfachatez, como el populista presidente de Cantabria Miguel Ángel Revilla, famoso por sus incursiones en taxi a la Moncloa. Hay otros a los que traiciona el discurso y acaban patinando. ¿Es este el caso de Alberto Núñez Feijoo?
El futuro presidente de la Xunta demonizó en su día a Touriño por adquirir un Audi similar al de Fraga. Y proclamó más tarde que su vehículo oficial sería un Citröen. Era un guiño a la factoría gallega de la compañía francesa.
Feijoo ganó las elecciones. Le toca cumplir la promesa. Pero hay un problema: en Vigo solo se fabrican coches familiares (C4 y Xsara) y furgonetas (la Berlingo).
Evidentemente, Feijoo necesita una berlina (le pondrán blindaje). Tendrá que recurrir a un vehículo fabricado en Francia (el C6, como Sarkozy) para cumplir -a medias- su promesa farol. ¿Se acabó la diversión? Pues no. Hay gente con mucho sentido del humor que ha recreado en la Red, a partir de una furgoneta legendaria que sí se fabricó en Vigo, la C-15, el vehículo perfecto para el triunfador del 1-M: la Feijooneta.

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2 respuestas a “Estampas demagógicas 1: del taxi de Revilla a la Feijooneta”
marzo 5th, 2009 a las 8:03 am
[...] El coche de Feijoo: empezamos mal Un asunto menor caló entre la ciudadanía y se convirtió en un problema político: el presidente en funciones de la Xunta de Galicia, Emilio Pérez Touriño, había comprado en diciembre del 2007 un coche de casi 80 millones de las antiguas pesetas. Su negativa a confirmar el precio y el escudarse en “razones de seguridad” le menguaron votos el pasado domingo. Alberto Núñez Feijoo, victorioso líder del PP en la cita con las urnas, sacó el tema a relucir en plena campaña electoral y aseguró en Vigo que volvería a la ciudad en un Citroën fabricado allí mismo. [...]
marzo 6th, 2009 a las 1:18 pm
Oia, e a vostede déixanlle escribir isto neste xornal tan imparcial?? Digo eu que se o coche de Touriño deu para tanto no seu xornal, dándolle xogo ao PP, agora esta polémica debería de aparecer en primeira plana, non? Feixoó aínda non tomou posesión e xa está mentindo descaradamente.
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