La Voz de Galicia
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El regreso de los pañales de tela

Antes de convertirme en madre no había cambiado un pañal en mi vida. Solía observar divertida -pero a una distancia prudente- como las madres primerizas enloquecían girando el pañal para intentar ponerlo en el lugar correcto y en el menor tiempo posible. Me causaba también mucha gracias salir a la calle y toparme con alguna mujer que pegaba la nariz contra el culete del bebé aspirando fuertemente para intentar descubrir, sin sacrificar la higiene de los dedos, si el bebé se había hecho caca. La operación cambio de pañal no es precisamente divertida, pero la llegada de los desechables facilitó el proceso.

Y es que en los años 50 las casas en las que había un bebé solían identificarse por los interminables tendederos repletos de rectángulos de tela blancos y relucientes. Ahora no hacemos más que cambiar y tirar, pero en aquellos tiempos que el bebé «hiciera de vientre» … Seguir leyendo

Lecciones de sexo, primera parte

Todo empezó con un:

– Mamá, yo quiero un petilín.

Como la frase no me sugirió nada ignoré el comentario de la peque y seguí tecleando en el móvil mientras ella permanecía sentada en el orinal.

– Mamá, mamá, mamá… quiero un petilín.

Ante la insistencia dejé el teléfono y empezó el interrogatorio.

– ¿Un petit suisse?

– No mamá, un PE-TI-LÍN?

– A ver peque, ¿qué es un petilín?

– Es un palito con un puntito que tienen mis amigos del cole. Como Yago y Roberto.

Yo aún no caía en la cuenta de lo que la niña me estaba pidiendo.

– ¿Es un juguete?

La peque se ríe estrepitosamente y luego contesta:

– No mamá, no es un juguete, lo tienen Yago y Roberto en su vagina.

– Pero hija, Roberto y Yago no tienen vagina.

– Claro que sí mamá, solo que su vagina tiene un palito … Seguir leyendo

Del «tatata» o cómo nos comunicamos

El llanto es la primera forma de comunicación de los bebés después de nacidos, aunque durante la gestación existen algunos gestos y movimientos que revelan la intención del neonato por dar a conocer un estado de ánimo o un momento de incomodidad. Si la gestante, por ejemplo, se acuesta en una postura incómoda para el bebé, éste se moverá repetidamente hasta conseguir que ella cambie de posición. Es solo una forma de comunicarse.

Mientras aprenden y desarrollan el lenguaje hablado, los pequeños utilizan los balbuceos para expresarse. Un «tatata» o un «bababababa» tienen más significado de lo que cualquier adulto pudiera pensar. En su momento, me tocó escuchar monólogos completos de la peque cuando aún no cumplía el año, discursos que acompañaba con gestos y en los que insistía en una idea -seguramente bastante compleja- que esta aprendiz de madre no era capaz de descifrar.

Las conversaciones entre niños pueden … Seguir leyendo

La batalla de las madres

La maternidad me pilló justo en el período de mayor erupción de los blogs. En ese entonces practicaba con una bitácora de temas de actualidad, pero la fiebre por Google y las ansias por saber -a cada minuto- lo que pasaba con ese diminuto ser que latía dentro de mí, me impulsaron a buscar información sobre embarazo casi todos los días. Así fue como descubrí el fascinante mundo de las mamás blogueras. Hay de todo, para que negarlo, mujeres que son capaces de enriquecer nuestra experiencia con sus historias y otras que se desgastan intentando convencerte de que la forma en que ves la vida no es la correcta. Entonces, en un arrebato de efusividad justo después de la depresión post parto, decidí empezar un blog para compartir vivencias con otras mujeres primerizas. Casi dos años después, Aprendiz de Madre (que hasta hace una semana circulaba por libre), se suma … Seguir leyendo

Víspera navideña

Este año me apetece poco celebrar la Navidad pero si tienes en casa a una niña de 2 años y medio que es fan de Los Reyes Magos, Papa Noel y el reno Rodolfo, es imposible ignorar la algarabía navideña. Así que contra todo pronóstico me he sorprendido cantando Adestes fideles en varias ocasiones. Mi pequeño torbellino no para en todo el día. La ilusión es tanta que desde hace tres semanas los cuentos, las canciones, los juegos y hasta los berrinches, giran en torno a la Navidad.

Lo de los regalos es un capítulo aparte. Asigné un día específico para realizar las consagradas compras, así que trepamos al coche a la pequeña Jingle Bells y allá nos fuimos, porque el domingo, salvo que me toque guardia laboral, ella y yo no nos separamos ni por confusión. Cinco horas viendo, probando y comparando juguetes en tres centros comerciales, fue … Seguir leyendo