En estos días que los peajes se han visto desbordados y se han producido colas que no justifican el pago de una tasa por utilizar la autopista, muchos se han vuelto a plantear donde está el límite para que la concesionarias abran barreras de los peajes. Además, me pregunto de que servirá la propuesta del Ministro de Fomento, José Blanco. Como saben pretende elevar el límite de velocidad de circulación en autopistas de pago hasta los 140 kilómetros por hora. Pero para qué, si el tiempo que ganaríamos lo perderíamos en cualquier vetusto peaje.
Al hilo de esta cuestión encontré un video en la red que aborda un caso similar en Argentina. http://video.google.com/videoplay?docid=-8741953727253016956Después de verlo he intentado buscar el pliego de condiciones de alguna concesionaria española, pero no están en la red. Alguien nos podría aclarar que dicen al respecto de los colapsos de los peajes. ¿Existe alguna cláusula que obligue a las concesionarias a abrir los peajes en los que la demora supere un determinado tiempo?
Una de las pocas referencias a la palabra “tiempo” la he encontrado en el estudio que la concesionaria de la AP9 tiene en su web con el título “Movilidad y demanda de transporte. La AP9 como factor de localización empresarial”. Resalto el párrafo en el que textualmente dice: “Rentabilidad económica para el usuario, referidos al año 1995: Contempla una cuantificación del tiempo ahorrado respecto al uso alternativo de carreteras tradicionales, diferencias de costes de combustible y conservación del vehículo y ahorros asociados a la seguridad y confort. Los ahorros van desde 555 pesetas por viaje en el trayecto Pontevedra-Vigo, a las 8.675 pesetas en el tramo A Coruña-Vigo” Claro que esto era en el 95. A día de hoy, el tiempo que perdemos en los atascos de los peajes puede ser el equivalente al tiempo que perdíamos en las travesías de la vieja carretera, con lo cual el posible ahorro de diluye.
Pero además, la Asociación de Sociedades Españolas Concesionarias de Autopistas, Túneles, Puentes y Vías de Peaje, ASETA, (el enlace no tiene desperdicio) justifica la existencia de un peaje diciendo entre otras cosas que: “Las autopistas de peaje ofrecen grandes ventajas: servicio de calidad, seguridad, comodidad, ahorro de tiempo y de combustible, mantenimiento y conservación de la vía en perfecto estado, etc…” Y es entonces cuando me da la risa. A mi, e imagino que a todos aquellos que usan autopistas de peaje.
Si quieren seguir cobrando han de mejorar la eficiencia del mantenimiento y del servicio en general y la administración no puede mostrarse pasiva como hasta ahora. Y es que, sinceramente creo que falta mantenimiento y en este caso que nos ocupa, actualización de las “raquetas de peaje” para adaptarse a la actual intensidad de tráfico. El dato que revela la propia concesionaria de la AP9 nos da la razón. Y es que, en diez años la intensidad media diaria de tránsito de la autopista se ha duplicado. Mientras, las cabinas de pago (no lo cuentan en ningún lugar pero es obvio para todos los usuarios) se han reducido en número por la cuestión que explicamos en una entrada anterior. A lo del mantenimiento, calidad y seguridad, haremos referencia próximamente.