Lo que ven justo bajo estas dos lÃneas, lo contó en su dÃa Diariocritico.com,  pero a mi correo la campaña llegó formando parte de un “power point” de esos que van de correo en correo.
 Según Diario crÃtico todo esto formó parte de una campaña de protesta de los más de 8000 agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil que optaron por el humor como modo de expresar su repulsa por la situación a la que se veÃan abocados con el afán recaudador de la DGT a través de la instalación masiva de radares.
Pues bien, ahora la campaña podrÃa tener sentido de nuevo si finalmente, tal y como planea la Xunta de Galicia, se opta por reducir la velocidad máxima permitida en los viales de acceso a las ciudades para, dicen, reducir la contaminación acústica que soportan los vecinos que viven en esas zonas. Una de las medidas a adoptar, y la más barata desde luego, consistirá en reducir la velocidad máxima permitida en esos puntos colocando unas cuantas señales para que al final ocurra como en el perÃmetro de Barcelona, plagado de radares como el famoso de Santa Coloma que bate récords en la red.
Apuntan no obstante, que el proyecto de la Xunta para combatir la contaminación acústica en los viales, incluido en el Plan Move y con el que se pretenden reducir las molestias a los vecinos, también contempla instalar 3.000 metros de pantallas de contención acústica, dentro de un programa que se divide en medidas para reducir el ruido en la fuente emisora y en el medio transmisor. El primer ámbito engloba actuaciones de sustitución del firme, mejora de la capa de rodadura, modificación de la velocidad de circulación y ejecución de variantes y nuevas vÃas alternativas.
Todo me parece bien. Fabuloso excepto lo de poner más lÃmites de velocidad. Me parece absurdo, por una sencilla razón: en las zonas en las que se pretende actuar las velocidades máximas ya se autorregulan por los flujos de tráfico que soportan porque están sobresaturadas, sobre todo en horas punta. Asà que, miedo me da esa parte del plan. Establecer lÃmites de velocidad más estrictos y bajos puede despertar la tentación de buscarle la vÃa de la rentabilidad con la colocación de radares, pero no soluciona el problema acústico ni el de la seguridad. El de Santa Coloma, en el video, se dispara por encima de 80 Km/h. hora en una autovÃa, y a pocos metros de una señal en la que el lÃmite cambia de 120 a 80. ¿Le parece normal? ¿Se reduce mucho el ruido de un motor disminuyendo 10 Km/h. el lÃmite establecido? ¿Suena menos un motor a 40 que a 50 Km/h , o a 70 suena menos que a 80Km/h?
Defiendo el respeto de las normas de circulación y de los lÃmites de velocidad, pero hay que hacer las cosas con sentido común, que a veces en materia de tráfico parece se hacen, no precisamente con alguno de los sentidos y sÃ, probablemente, con otra parte del cuerpo.
Y si quieren campañas, con la siguiente viñeta no hay duda. La firma Manel F. pero desconozco su procedencia porque también forma parte de un power point que llegó a mi correo (la gente no para de producir) y no tengo más datos de su autor, por lo que pido disculpas al atreverme a utilizarla para ilustrar esta entrada.
Aunque el mensaje es fuerte, seguramente que muchas veces lo ha pensado o lo ha dicho sentado al volante de su coche. Eso sÃ, seguramente con menos sentido del humor.