¿De quién es ahora la calle?
Sábado, abril 28th, 2012Hace ya unas semanas, un empresario ferrolano me enviaba un correo que me hacÃa recordar algo que he percibido en más de una ocasión al pasear por la ciudad. Sobre todo, desde que la ley anti-tabaco extendió la prohibición de fumar en todos los establecimientos públicos. Y es que, poco a poco, casi sin darnos cuenta, hemos ido perdiendo espacio para pasear por las calles. De ahà la pregunta: ¿De quién es la calle ahora? Pues ni de coches, ni de peatones. Se dan cuenta de como han proliferado las terrazas y los toldos en los establecimientos hosteleros desde que no se puede fumar en bares y cafeterÃas. Los hay que ponen solo unos taburetes y una pequeña mesa con cenicero. Pero también los hay que, literalmente, ocupan toda la calle. Hay casos en los que atornillan mamparas en el pavimento, extendiendo sus locales hasta lÃmites insospechados, sin que de la impresión de que exista una mÃnima regulación al respecto. Suelo público, explotación privada, ¿dónde están los lÃmites?. En algunas de las siguientes fotos podemos ver casos de exceso, de termino medio y aceptables.
 El empresario me decÃa en su correo: ..Me he dirigido varias veces al Ayuntamiento de Ferrol debido a la dificultad de transitar peatones por la calle Dolores. Estamos en el número 2 de dicha calle y nuestros clientes tienen verdaderos problemas para acceder al local. Con todo el mobiliario urbano, bancos, árboles, jardines, papeleras, farolas, señales de tráfico verticales, fuente… el poner dos filas de mesas es hacer que una calle céntrica de Ferrol se convierta en una “corredoira”…
La foto que reproduzco a continuación es ese lugar ¿qué les parece?
 Por mi parte, conste que no estoy, en absoluto, en contra de las terrazas y de dar ambiente a las calles. Pero, una cosa es que peatonalicemos calles para retirar el tráfico de vehÃculos  y otra bien distinta que quitemos los coches y en su lugar pongamos mesas, sillas y mobiliario urbano, olvidándonos de los peatones y dejando mÃnimo espacio para el tránsito de personas y para acceder a aquellos establecimientos que tienen también su derecho estar cerca de la gente. Y es que como sigamos asÃ, el librero, el zapatero y el de la tienda de confección pondrán su toldo y sacarán también la mercancÃa al exterior para estar en la primera lÃnea de paso del viandante que pasea ante dichos establecimientos.
Un poco de medida y coherencia nos vendrÃan bien a todos. Mientras, me sigo preguntando: Y ahora ¿de quién es la calle?





