Peatonalizar a costa de eliminar aparcamiento en superficie sin crear zonas alternativas para estacionar los coches, usar el vehÃculo para todo,  aplicar tarifas de parking muy caras….  Todo esto y alguna cosa más, trae consigo que las ciudades se conviertan en auténticas selvas, tanto para peatones como para automovilistas. Claro que todo ha de tener ciertos lÃmites y alguien debe velar para que los problemas de los ciudadanos se vean aminorados con polÃticas de movilidad acertadas y medidas. Es cuestión de conocer bien las ciudades y no de que carÃsimos gabinetes hagan planes de movilidad que no sirven, en algunos casos,  más que para justificar que alguien se llene los bolsillos. Está de moda lo de los planes de movilidad para mejorar el tráfico. Suelen ser bonitas teorÃas sobre el papel, que llevadas a la práctica dejan de tener la supuesta practicidad que se les suponÃa. Entre otras cosas, porque para desarrollarlas se necesita dinero que previamente nos hemos gastado en la teorÃa que pasa directamente al cajón en el que se acumula todo ese tipo de trabajos teóricos realizados a kilómetros de distancia.
Lo que no es teorÃa, sino realidad es ver como aparca la gente en Ferrol, mi ciudad. Por eso me pregunto ¿Cómo aparcarán mis convecinos ferrolanos cuando van a otra ciudad? Me lo pregunto muchas veces cuando veo como están las aceras y las calles de Ferrol, en donde vivo. ¿Nos comportamos igual fuera de casa? Creo que la respuesta mayoritaria es no.
En un itinerario de poco más de quinientos metros cada dÃa me encuentro escenas como estas.










Los bolardos, vuelan. Las aceras, llenas de coches. La policÃa, a lo suyo. Los aparcamientos subterráneos, vacÃos salvo momentos puntuales. Las calles ¿peatonales?, son un decir.
¿Hasta cuándo? O mejor dicho, ¿cuándo la teorÃa se hará realidad en Ferrol? Depende también de ti y de mÃ.
Â