En ocasiones, la buena fortuna viaja como aliada
Sábado, mayo 1st, 2010Algunas cosas que he visto en estos últimos dÃas me han hecho recordar un accidente que sufrÃ, hace ya muchos años, por causa de un vehÃculo que circulaba justo delante del mÃo. Recuerdo que llevaba un pequeño remolque en el que transportaba unas planchas de madera de tipo conglomerado de grandes dimensiones. De hecho, sobresalÃan por encima del vehÃculo que las transportaba. Recuerdo, como si fuera hoy, como en cuanto el coche tomo una cierta velocidad el efecto pantalla de las planchas provoco que estas partiesen por la mitad y saliesen volando hacia mi parabrisas, cual si se tratase de un disco volador de grandes dimensiones. Procurando esquivar el impacto seguro, instintivamente, di un volantazo que me sacó fuera de la carretera sin que afortunadamente hubiera más consecuencias que para la chapa de mi vehÃculo. Fue cuestión de suerte, y es que 200 metros más adelante la salida de vÃa hubiese supuesto la caida por un precipicio y ya no se si estarÃa aquà para contarlo. El caso es que cada vez que veo un remolque o un camión con carga inestable y dando saltos en el desigual asfalto siempre me pongo en plan preventivo. No les darÃa un poco de miedo circular tras vehÃculos como estos. A los tres me los encontré en un mismo dÃa circulando por la AP9. La que más preocupó fue la furgoneta con el toldo encima, haciendo efecto vela. daba la impresion de que iba a salir volando. Los otros dos son una imagen algo más común en nuestras carreteras.



En la red también encontramos ejemplos algo más arriesgados de cosas que subimos a todo tipo de vehiculos sin pensar en las consecuencias de lo que podemos prococar .
No cabe duda de que, en ocasiones, la fortuna viaja como aliada.





