La noticia que ayer avanzó la edición digital de La Voz, referente a lo que está en estudio en Barcelona, no ha dejado a nadie indiferente. Contaba ayer La Voz que Barcelona estudia prohibir la circulación de los coches de más de diez años. Y claro, las reacciones de indignación no se han hecho esperar. Ayer tanto en la Web de La Voz, como mi correo, mi perfil de Facebook e incluso los comentarios de otros post de este blog, comenzaron a recibir opiniones referentes a esta cuestión. Lo primero que se me ocurrió al leer la noticia es que en este país se le está tomando demasiado gusto a conjugar el verbo prohibir.
Si nos metemos en la noticia ya vemos que de momento es solo un planteamiento, sin más. Pero como se suele decir, cuando el río suena, agua lleva. De momento lo que si van a hacer es pedir al gobierno que la ITV incluya el control de NO2 y de partículas PM10. El asunto es todavía un proyecto sin calendario fijado. Pero ya se sabe que en estas cosas todo es empezar.
De momento, un 91% de los internautas que han visitado el debate propuesto por la Voz dicen que verían mal prohibir la circulación de vehículos de más de diez años. Si bien, lo que pretende el consistorio Barcelonés no es prohibir la circulación de todos, sino de aquellos vehículos cuyos propietarios no tomen acciones correctoras o no alcancen a ser eficientes. Lo curioso de la noticia es que el objetivo de la medida es el de fomentar el transporte público y sacar de la calle los coches más contaminantes que generan casi el 12% de los Óxidos de Nitrógeno. Pero es que, según el consistorio, la media de antigüedad de las flotas dedicadas al transporte de mercancías y pasajeros (transporte público) tiene una media de 10 años, mientras para el resto la media es del 5%. Hay en cierto modo una contradicción en el asunto, puesto que según estos datos, los que más contaminan son autobuses, taxis y furgones de mercancías, y es precisamente el tipo de transporte que pretenden fomentar.
Pero ya entrando en materia. Hay vehículos circulando por nuestras calles con más de diez años sometidos a un correcto mantenimiento, contaminan menos que otros con menos antigüedad. Dense cuenta de que por nuestras calles circulan cada vez más vehículos (SUV), lo que muchos denominan todo terrenos, que en buena medida están contribuyendo a elevar el nivel de emisiones debido a sus características. Claro que, me da miedo decir esto. No vaya a ser que ahora los prohiban también. Por otra parte, en ocasiones no importa tanto la edad del vehículo, como sí su correcto mantenimiento. Y es que probablemente pueda llegar a ser más nocivo un coche de tres o cinco años mal mantenido que uno con diez (los de diez años son todos catalizados) con todas sus revisiones y mantenimiento al día. Y ejemplos los vemos cada día en nuestras calles viendo lo que sale de algunos escapes.
En el anterior post, 7777 nos deja un comentario al respecto del planteamiento del ayuntamiento de Barcelona en el que reflexiona del siguiente modo:
A mi, de antemano, me parecería una burrada, pero bueno, mi pensamiento es el siguiente:
Creo que lo que contaminaría más quizás es comprar un coche nuevo. ¿pero de donde creen que salen todos los materiales que se necesitan para construir un coche nuevo?
Vidrios, neumáticos (goma) un sinfín de plásticos de diferentes texturas, grosores, resistencias, aceros normales, de alta resistencia, aluminio, otros metales, baterías y otros líquidos corrosivos, cables de diferentes materiales… por no hablar en ocasiones del cuero (matar animales encima) o madera (deforestación. Los árboles con importantísimos para que todos podamos respirar, ya saben, oxígeno que parece importante) si los llevan.
Yo me pregunto
¿Cuántos cientos de años habría que circular con un coche llamado viejo, para que la contaminación que produce, fuese similar a la que se crea en absolutamente todo gran y largo proceso de la fabricación de un vehículo nuevo?
En un segundo comentario el mismo internauta nos dice:
Por no hablar de los catalizadores, que obviamente, tienen todos los coches nuevos (como muchos “viejos”).
Ya no me meto en las válvulas EGR y toda la historia, nuevos sistemas con líquidos para reducir contaminación, etc…
¿Saben con qué están hechos los catalizadores y de su complejidad? ¿Saben lo que cuesta construir uno? Me refiero entre otras cosas a sus materiales.
Por otro lado, sería una medida injusta, ya que la gente “pobre” sería la que no podría circular. Sólo podrían “en teoría” los ricos. Aunque como todos sabemos eso no tiene que ver, ya que a veces los que tienen coches más viejos son los que tienen más dinero… habrá de todo.
Pero bueno, para entendernos y redondear, que sería injustísima ya que la gente con menos medios es la que pagarían el pato.
Creo que habría que tomar otra solución que no perjudicase a nadie. La verdad, tener que estar discutiendo cosas tan obvias es triste y denota una falta quizás de educación de algún tipo, a mi entender.
A través de Facebook recojo este otro comentario de J.A.:
El procedimiento, muy simple, es el siguiente:la mayoría de no-pescadores prohíbe o limita hasta el extremo la pesca. La mayoría de no-cazadores prohíbe o limita hasta el extremo la caza. La mayoría de no-amigos de los coches clásicos prohíbe o limita hasta el extremo el uso de los mismos. La mayoría de no-propietarios de autocaravanas prohíbe o limita hasta el extremo el disfrute de las mismas. La mayoría de no-aficionados al todoterreno prohíbe o limita hasta el extremo esa actividad… Y así hasta el infinito. Sólo se salvan las basuras que son queridas por la mayoría, es decir: el fútbol y los “aquí hay tomate de turno”
Ahora planteo una pregunta. La primera ¿Para que sirven las ITV? ¿Sólo para pagar?. ¿No hacen un control de emisiones valido?
Por otra parte, a la hora de prohibir, se podría plantear también prohibir la celebración en Mayo del Gran Premio de F1 en el Circuit de Catalunya en Montmeló y el resto de las pruebas de velocidad que a lo largo del año se llevan a cabo en ese lugar próximo a Barcelona. ¿Eso no cuenta? Vaya que contaminan en torno a 1.500 g de CO2 por Km recorrido. Y ya puestos cerramos el aeropuerto del Prat para que lo utilicen sólo ultraligeros para vuelo sin motor, en tanto no inventamos el avión eléctrico. ¿Eso tampoco cuenta? Sabe usted lo que contamina un reactor. Quédese con este dato, las emisiones de la UE debidas a los vuelos internacionales subieron un 73% entre 1993 y 2003 y, según las predicciones, este incremento llegará al 150% el próximo año. Y además, restringimos la llegada de cruceros al puerto de Barcelona, que con la humareda que sale de esas grandes chimeneas nos tiznan toda la Ciudad Condal y el monumento a Colón.
En fin, si queremos soluciones, ataquemos el problema seriamente pero no hagamos pagar, como siempre, a la parte más débil.