El sitio de mi recreo
Jueves, septiembre 22nd, 2011Si sumamos los kilómetros que he recorrido en esa plaza de Caranza detrás de una pelota creo que podríamos llegar a algún exótico y lejano país. Guardo buenísimos recuerdos de mi infancia en Caranza y más concretamente de esa plaza. En ella he aprendido a montar en bici sin ruedines, a jugar a la chapa y a pedir a gritos a mi madre que me tirase el bocadillo por la ventana. Cuando el sol se iba poniendo, era habitual la clásica sinfonía de gritos de padres llamando a los retoños a voces por el balcón con la respuesta, no menos clásica, de; «¡Jo!…mamá…cinco minutos más!!».
Hoy he ido a hacer una foto cerca de allí y no me pude resistir a ver, después de muchos años, cómo estaba aquello. El caso es que, al parecer, ya no se puede jugar a la pelota poniendo la «propiedad privada» como excusa. Tengo curiosidad por saber quien es el nuevo «dueño» de la plaza. Quién es ese señor que le quiere poner puertas al mar.




