«Sex and the City»
Martes, febrero 15th, 2011
En el barrio ferrolano de Ultramar (o como diría un amigo mío, «beyond the sea») hay un sentimiento de desasosiego creciente. A las interminables obras, la falta de aparcamiento, etc. se le une la incomprensible carencia de un sex shop. Este vacío lo intentan cubrir impersonales máquinas de vending que lo mismo te despachan unos gusanitos o unos conguitos que unas bolas chinas o un consolador de medidas inquietantes. Creo que ya no queda un solo local de este tipo en Ferrol. Las poco estimulantes reuniones de tuppersex han venido a sustituirlos. Pero claro, no es lo mismo visitar un establecimiento repleto de picaronas portadas de deuvedés, pantallas de televisión con animadas parejas intentando conocerse un poco mejor, que recibir en tu casa a tus amigos para que alguien vaya sacando de un maletín objetos diseñados por el mismísimo Belcebú mientras con el rabillo del ojo no paras de mirar el escuchabebés porque Manolito en cualquier momento se puede despertar de la siesta. Al final pasas un mal rato, pasas la tarjeta de crédito y lo único que has ganado es un objeto que aún no tienes muy claro para que sirve y un buen puñado de cervezas vacías. Un infierno.


