Muchos de los diseñadores que ocupaban una buena parte de los cuarenta expositores en el Daisy Market nunca antes había acudido a un «showroom», -espacio dedicado a los profesionales de la moda para mostrar las nuevas tendencias a todos los públicos. Por ello, los profesionales más experimentados aprovecharon la ocasión este fin de semana para aconsejar a los que dan sus primeros pasos en el mundo de la moda. Y, de paso, a todos los que habían acudido a ExpoCoruña con el fin de descubrir las nuevas tendencias en la música, las prendas, las artes gráficas, y hasta en todo tipo de estética urbana.

La primera recomendación de estos profesionales, entre los que se encontraban diseñadores como Hugo Mila, Blanca González o Marta Ortiz, se resume en «lograr un estilo único» en los productos que se fabriquen. La segunda, «generar tráfico en Internet de la mano de los blogs, las revistas de tendencias y los portales web con el objetivo de reforzar la diferenciación» y, la tercera,«conocer a los competidores, lo que hacen, dónde lo venden y cómo».
Y qué mejor manera que «tender lazos de unión» entre estos grupos que en una feria de moda urbana de la categoría de Daisy Market, un escaparate que refleja las nuevas tendencias urbanas que los coruñeses han tenido la oportunidad de disfrutar estos días.
Marta Díaz se estrenó el año pasado en el «showroom» joven de Cibeles, Ego. Entre la treintena de promesas que llenaban la sala madrileña, el estilo descarado y atrevido de esta pontevedresa de Bueu, basado en la interpretación personal del mundo de los cuentos, caló entre el público especializado. Ahora, esta chica de veinticinco años sigue acudiendo a ferias de moda para «aprovechar las oportunidades de estas plataformas» a la hora de abrirse un pequeño hueco en un mercado muy exigente.
El caso de Sara Lage es muy similar al de Marta Díaz. Terminó de estudiar Diseño de Moda hace unos dos años y, junto a su compañera de estudios, Maru Calderon, decidieron crear la marca SaraMaru, que vio la luz en Cibeles Joven. Allí, su acogida fue espectacular, y después de llevar sus diseños por buena parte de la geografía española, estas lugueses hicieron escala en A Coruña. «A la gente le gusta conocer los estilos, probarlos, y saber qué se lleva. Con el tiempo, el mercado gallego se va abriendo cada vez más, y son muy pocos los que no quieren perder la oportunidad de conocer a nuevos creadores», comenta la joven diseñadora que no duda a la hora de mostrar sus creaciones. El vestido azul que lleva, es una de las niñas bonitas de su colección de invierno. Y de la que está más orgullosa.

No solo la moda gallega ha tenido repercusión en el Daisy Market. Silvia de Artza es de Vitoria. Ya lleva algunos añitos más en este mundo y, su estilo, es único: «Todas las piezas que hago son artesanales y muy naturales. El material que utilizo, la piedras, son semipreciosas», detalla. El cuello es el protagonista de sus diseños exclusivos, inspirados en la moda oriental.

Si entre los diseñadores había un tema por excelencia, ese era el de la venta del material. Y es que los diseños, además de ser creativos y diferenciados, tienen que ser vendibles. Al fin y al cabo, ese era el objetivo de Daisy Market: crear sinergias entre los compradores y los diseñadores, además de mostrar que, detrás de cada pieza con estilo, hay un alguien que le pone muchas ganas a su trabajo.
A Coruña, Moda