Poco después de medianoche. Moby se despide en su castellano nivel intermedio del público del festival Vigo Transforma y la fachada del Hotel Bahía, situado a pocos metros del escenario, se convierte en la pantalla de un videojuego a gran escala. Las ventanas centrales de la fachada quedan atrapadas en un laberinto de unos 400 metros cuadrados por el que comienza a moverse un comecocos, Pac-Man para los más anglicanos, de la estatura de un niño de unos cinco años.
Esta excentricidad, macro-proyección incluida en el programa cultural del festival musical, se le ocurrió al fotógrafo local Janite Lafuente, conocido por sus instantáneas de conciertos. Soñó con darle vida al edificio y conseguir que la gente pudiese con un simple joystick manejar, aunque solo fuese por unas horas, un comecocos que recorriese la fachada del hotel. Sus conocimientos técnicos no le permitían desarrollar la idea solo, así que echó mano de dos conocidos, Rubén Rodríguez y Santi Collazo.
Tras conseguir el permiso del hotel y hacer varias pruebas con la ayuda de un equipo experto en proyecciones, comprobaron que la fachada se adaptaba bien. Aprovechando los huecos entre ventanas se podía hacer unos caminos de algo más de un metro tanto en vertical como en horizontal.
Montaje
Solo quedaba que el invento funcionase el Día D. Unas horas antes, los autores de esta particular propuesta cruzaban los dedos. Mientras montaban el material reconocían que lo único que les importaba era que se pudiese ver bien la proyección y que se escuchase en la zona el sonido. Mientras no llegaba el momento del videojuego aprovecharon el equipo para proyectar barras que seguían el ritmo del concierto de Moby.
Para conseguir convertir la fachada del hotel en la pantalla del videojuego solo necesitaron un par de ordenadores, un equipo de sonido potente y un proyector profesional, que alquilaron para la ocasión. Es la parte más cara del equipo ya que el videojuego se ha elaborado todo con software libre, como explican Rubén y Santi.
Llegaron a plantearse otras ubicaciones pero escogieron el Hotel Bahía por su ubicación, justo en frente del muelle donde se celebran los conciertos del Vigo Transforma, y porque es “fácil para proyectar”. El edificio del Muelle de Trasatlánticos o el de la Xunta también les habrían valido pero creían que el Bahía era más llamativo. También tuvieron en mente otros juegos. “Tenían que ser de plataformas por la forma de la fachada. Así que también se nos habían ocurrido DonKey Kong o el Bomberman”, apunta Santi. “Quién sabe, igual otro año”, añade.
General, Vigo