Con quince minutos de retraso sobre la hora prevista, el telón que cubría el escenario Sónar Club caía y daba paso a unas coloristas proyecciones de motivos hindúes, con sonidos también tradicionales de fondo, y lo que parecía un recorrido iconográfico por diversas deidades. Mezclando voluntariamente lo Kitch, la estética de la década de los noventa, la cultura del comic y el videojuego y la tradición de su pueblo (la familia de M.I.A. procede de Sri Lanka), unos mantras repetitivos comenzaron el concierto, todavía sin la artista en el escenario. La línea que separa el pastiche del eclecticismo y el mestizaje se desdibuja y serpentea en la iconografía de la artista.
Con respecto a lo que fue su primera actuación «gallega», la del festival paredes de coura en 2007, una batería se había incorporado a su puesta en escena, asi como otros elementos decorativos, escaleras, un atril repleto de micrófonos, en una escenografía más elaborada. Sin embargo su maternidad, ocurrida entre aquel y este concierto, no parece haber mermado para nada su capacidad física, sin parar de bailar, saltar ni subirse a las torres de altavoces.
El concierto comenzó con Galang, uno de los singles que contenía aquel primero e innovador “Arular”. Desde entonces han venido otros dos discos más, en los que se ha ido acusando la influencia de Bollywood (Jimmy, del “Kala” es directamente una canción de una película india, aunque no sonó anoche).
Franqueada por su habitual acompañante y Afrikan Boy, que le ayudaron a llevar el peso vocal del concierto, salió vestida con chaqueta y pantalón con la bandera de su país de origen, prendas de las que fue desprendiéndose por la exigencia física de su actuación, no pasaban más de cinco minutos sin que se subiera a alguna de las torres de altavoces o bajara al público, con los consiguientes quebraderos de cabeza para el personal de seguridad. El sonido fue mejorable, agolpándose los elementos y con las voces que por momentos que se perdían, aunque eso no impidió a nadie disfrutar de la fiesta.
Uno de los momentos álgidos del set fue Paper planes, ese hit inconmensurable que cuenta con sample que lo sostiene y da pedigrí a la vez, el del comienzo de Straight to hell de los Clash. Lo tiene todo, base impecable, samples de disparos, máquinas registradoras, una letra más que combativa e incluso inesperadamente un rotundo éxito comercial (sobre todo extraña debido a esa combatividad), gracias a su inclusión en la película Slumdog millonaire. Aquí el vídeo:

YouTube Video
Durante todo el concierto las proyecciones reforzaron la esencia estética de la artista. Repasos a los accesorios fundamentales de un B boy (anillos de oro y diamantes, teléfonos de la década pasada con estrafalarias carcasas), llamadas al hermanamiento de África, Asia y América e imágenes de conflictos armados. Es conocido su espíritu combativo y su apoyo a causas como el movimiento Tamil, en el que su padre estuvo involucrado.
Llegando ya al final del concierto, continuó dando quebraderos de cabeza a la seguridad, promoviendo una masiva invasión del escenario en la que no menos de treinta personas la acompañaron, todo hay que decirlo, bastante respetuosamente.
YouTube Video
Uno de los principales reclamos del festival que no defraudó.
A Coruña, Sónar Galicia 2011