Los claroscuros de la cooperación en Haití
El devastador terremoto que azotó Haití hace más de una semana ha demostrado a la comunidad internacional que la única salida para un país que lo ha perdido todo pasa por la necesidad de disponer de “una ayuda organizada, planificada y distribuida bajo una sola coordinación. Es decir: una ayuda que llegue íntegra”. Una aspiración que ha puesto a prueba a oenegés, gobiernos y bancos, evidenciando la dificultad de que un euro que salga de España aterrice intacto a la isla caribeña. Así lo han manifestado los portavoces de las oenegés que trabajan codo con codo con Haití desde todos los rincones del mundo.
Para el portavoz de Intermón Oxfam en A Coruña, J. Luis Quintela, “es fastidiado buscar la coordinación, que siempre debe estar arbitrada por un Estado, cuando nos topamos con un país arrasado”. Por ello, voluntarios de oenegés como Unicef, Cruz Roja, Cáritas, Intermón, Solidaridad Internacional, Médicos del Mundo, Entreculturas y Acoes se han puesto manos a la obra para solventar los “problemas logísticos” y “trabajar en forma de red” con el fin de que la ayuda llegue de forma directa.
“Nosotros siempre destinamos el 100 por ciento del dinero que la gente dona a las emergencias”, explica Quintela, molesto por las críticas de los “escépticos” que piensan que la ayuda internacional se dispersa a medida que se acerca al país de destino. “Si eres socio, se supone que destinas también a las estructuras de la oenegé, por lo que un 8 por ciento del dinero va para los gastos propios, como puede ser el avión de los cooperantes, así como los gastos derivados de la estancia en el país”, aclara el portavoz de Intermón Oxfam. “La ayuda que gestionada por las grandes organizaciones de referencia llega íntegramente a Haití”, señala Quintela, “es más, llega, y sirve para paliar desde la situación difícil hasta cometer programas de reconstrucción y programas con la mirada puesta en una vida nueva”.
La organización de consumidores FACUA ha manifestado en estos días que es necesario que algunos bancos “dejen de lucrarse con las donaciones a Haití y eliminen las comisiones que están cobrando por las transferencias a cuentas destinadas a la ayuda humanitaria”. Estas acusaciones se deben a que, según como se haga la transferencia, el dinero puede verse envuelto en tasas interbancarias y, por ejemplo, de una donación de 20 euros, se pueden descontar hasta 5. Sin embargo, la Asociación Española de la Banca (AEB) ha aclarado que el problema se debe a que, ante una catástrofe, los sistemas informáticos “no deben cobrar comisiones si el banco notifica que la donación llega a una cuenta solidaria”. En esto también se muestra de acuerdo el portavoz de Intermón Oxfam: “En general, los bancos no cobran comisiones a las donaciones, ya que dan opciones solidarias. Otra cosa es que hagas un ingreso, por ejemplo, de Caixa Galicia a la cuenta solidaria del BBVA, algo absurdo y, por regla general, deben asesorarte para que no hagas”.
Tan solo en A Coruña, el gobierno municipal ha declarado que los coruñeses dedicarán cerca de 80.000 euros a proyectos de reconstrucción en Haití. En la reunión con representantes de oenegés que trabajan en el lugar de la catástrofe, el alcalde, Javier Losada, se ha comprometido a colaborar con un 40% del presupuesto municipal destinado a Ayuda al Exterior y cuya partida global asciende a 200.000 euros.
El siguiente paso para la reconstrucción de la Isla se ha puesto de manifiesto ayer en la cumbre de jefes de Estado en Montreal y pasa por la cancelación de la deuda externa de Haití, que asciende a los 740.000.000 de euros, ya que los riesgos de la recuperación haitiana están minados por la carga de la deuda y la crisis alimentaria -que ha llevado al país a importar el 40% de sus alimentos.
“Esperar que Haití desembolse millones de euros mientras lucha para superar uno de los peores desastres naturales de la historia reciente, no sólo es cruel, sino también innecesario” criticaba Ariane Arpa, directora general de Intermón Oxfam y la primera en alentar al Gobierno español, que este semestre asume la Presidencia de la Unión Europea, a que impulse una adopción de medidas que aseguren que la ayuda llegue al país caribeño. Y es que los organismos no gubernamentales lo tienen claro: “Una vez pasado lo peor, esta es una oportunidad única para que las cosas cambien en el nuevo Haití que se empieza a gestar”.
A Coruña, Solidaridad
























