Las previsiones se cumplieron y la playa de Samil registró en este domingo un abarrote total para presenciar el Festival Aéreo Internacional de Vigo. Durante más de cinco horas espectadores llegados de Galicia y Portugal pudieron observar distintas exhibiciones de aeronaves procedentes de seis países, como un Extra 300 del Ejército del Aire, un Boeing 52, del Ejército del Aire estadounidense, un F-18, un Harrier, un biplano Antonov o un helicóptero Puma.

Imagen de Xoan Carlos Gil
El broche final del Festival lo pusieron, como ya es tradicional, las acrobacias de la Patrulla Aguila, que sobrevoló la ría realizando distintos ejercicios, muy aplaudidos por el público.
En este enlace se podrán ver las mejores imágenes del colorido evento.




La Feira de Pacios que organizó la Asociación Castiñeiro Milenario de Begonte tuvo como espectáculo principal un partido de exhibición de baloncesto a caballo, una mezcla de baloncesto (con canastas más amplias), rugby y equitación. El horseball, nombre originario en inglés de este juego que ya cuenta con liga propia desde hace varios años en Galicia, resulta muy espectacular por las evoluciones de los caballos, y la habilidad que deben mostrar los jinetes al recoger el balón (lleva seis asas de cuero) del suelo, y pasárselo un mínimo de tres veces antes de intentar encestar. El partido lo jugaron miembros del equipo Cicasa de Santa Comba (A Coruña), líder de la liga gallega y que organizará el Campeonato de España los próximos 31 de julio y 1-2 de agosto.
En la Feira de Pacios también hubo exhibición canina, mercado de productos agropecuarios y mucha artesanía: hórreos, cestería, cerámica… además de juegos populares para los niños, concurso de dibujo y números de humor como el de Rodesindo da Barrosa.





Pocas ediciones de la Festa da Merluza de Celeiro reunieron a tantos comensales como los del sábado en el muelle del puerto mariñano. Hubo largas colas para degustar los mil kilos de merluza del pincho que la asociación Penalba puso a la venta, cocinadas de diversas formas. La merluza del pincho es un pescado de calidad excelente, y más a pie de puerto. La preparación más exquisita fue quizás la merluza en caldeirada, una especialidad de las cocineras de la zona.
Desde la tarde del viernes las integrantes de la asociación cultural y deportiva Penalba iniciaron la preparación de todos los platos en una de las antiguas lonjas del muelle de Celeiro.
Algunos cursillistas del seminario Gestes del mar: cultura y patrimonio, que organizó Terras de Viveiro, tuvieron la oportunidad de ver en directo cómo se pesca la merluza a anzuelo, con palangra. Salieron en el barco que sirve de aula tecnológica al sector, “Santiago Apóstol” de Puerto de Celeiro, para encarnar y largar el aparejo en la boca de la ría viveirense, levantándolo al día siguiente. Algunas pescadillas fueron capturadas, junto con otras especies. Picaron incluso algunos peces luna (peixes roda les llaman los marineros), que fueron devueltos al mar.




El trayecto siguió en dirección a Baiona y O Val Miñor:

El piloto, Pedro Díaz, y el fotógrafo de La Voz, Gustavo Rivas, admiran la que es la vista estrella de cualquiera vuelo por la costa de Vigo: As Illas Cíes y sus “playas caribeñas”.

Resumido en una sola palabra: ¡Impresionante!
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Aunque lo más esperado fuesen las vistas de la costa, el sur de la provincia de Pontevedra también fue digno de ser registrado por nuestras cámaras.

Y así se ve el río Miño:

Y su desembocadura en el mar:




Hoy centenas de personas buscan un hueco para su toalla en la disputada playa de Samil. La circulación de coches está cortada, pero todas las atenciones se centran en el cielo y los vigueses ya están listos para disfrutar de las cuatro horas y media de espectáculo gratuito que ofrece el Festival Aereo Internacional de Vigo a partir de las diez de la mañana.
Pero todos los años se escucha la misma pregunta en el arenal: ¿Cómo serán las vistas que los pilotos tienen de nuestra costa desde el aire?
Verano Móvil, invitado por la oenegé Alas Solidarias, hizo un pequeño vuelo por las Rías Baixas para comprobar cómo nuestra costa, vista desde arriba, no se queda atrás de las paradisíacas playas caribeñas.
Las Illas Cíes desde el aire:





