«El Dioni» detenido por la Guardia Civil en «Acorralados»
Actualización 17.00 horas: Según Telecinco.es, «El Dioni», uno de los «acorralados» en Asturias, ha sido detenido por la Guardia Civil que ha entrado en el programa para trasladarlo a un juzgado cercano. Según una reportera de Informativos Telecinco, la causa para llevarse a Dionisio Rodríguez Martín, es que tenía pendiente un delito contra la seguridad del tráfico por conducir ebrio y, tras prestar declaración y pagar una multa, al concursante se le ha retirado el carnet.
Desde el programa cuentan con que «El Dioni» se reincorpore al concurso. Se trata de la primera vez que se produce un hecho de estas características en un reality en España, algo que seguramente, relanzará la audiencia de las próximas galas, que tras un buen estreno, se desinfló la semana pasada.
La receta de «Acorralados»
Para hacer un «Acorralados» (Telecinco) los ingredientes son importantes, pero sí no se encuentran los aquí señalados pueden sustituirse por otros similares (o lo que se pueda hacer en el casting). Se necesitan:
- Un tertuliano, ex guardia civil, ex marido de hija de tonadillera
- Una vedette, ex circense, ex mujer, madre de aspirante a famosa y con controvertida vida amorosa
- Una cantante brasileña, muy conocida en Galicia por sus actuaciones en «Luar»
- Una hija de un vástago ilegítimo de Alfonso XIII
- Una ex estrella del mundo infantil que hace bolos en discotecas
- Una actriz porno
- Una ex gran hermana de recientes ediciones con ganas de guerra
- Un hombre con peluca, acusado de robar un furgón blindado que huyó a Brasil con el botín
- La madre de la ex gran hermana más polémica que saltó a la fama en un reciente reality
- Un modelo y actor que no conoce nadie
- Dos ex tronistas y pretendientes de «Mujeres, hombres y viceversa» (así para rellenar)
Elaboración:
Este plato es muy fácil, se mezcla todo bien, se añaden unas generosas cucharadas de ganas de notoriedad, con grandes dosis de gente que conoce bien la televisión y es experta en realities. Además se bate con fuerza en un bol que previamente se ha untado con vulgaridad y chabacanismo al gusto.
Se añade un puñado de insultos, un intento de apuñalamiento y varias discusiones a grito pelado. Se adereza con una relación «oculta» entre una concursante y la hija de otra.
Cuando está todo listo, se mete en un horno-casa encantada, que ponemos en Asturias (por ponerla en algún sitio), se decora con varios animales de granja (pobriños) y se deja un tiempo que varía según la audiencia que tengamos. Los propios ingredientes van dejando perlas antológicas con el paso de los días, del tipo «con quién mejor me llevo es con Daisy, la cerda» (Leticia Sabater) y otras lindezas del tipo.
Nota: Es importante que haya una chica guapa vestida con estilismos arriesgados (rural pero chic) controlando al personal «in situ», y un presentador polémico y visceral en plató, para que, si llega el momento, insulte a los familiares o a los propios concursantes y pierda su papel de neutral.
General


















