Mujeres y hombres y viceversa
En los tiempos que corren en los que las citas amorosas son tan rápidas y fugaces como un almuerzo de comida rápida, los métodos para conseguir uno de esos encuentros son cada vez más burdos e incluso televisados.
Prueba de ello son todos los nuevos formatos de búsqueda instantánea de pareja a través del tubo catódico que consiguen ahondar en las más profundas de las pasiones humanas en un intento tan absurdo como desesperado de exhibir toda la gama de sentimientos amorosos.
Los pioneros surgieron con las mismas cadenas privadas a comienzos de los años 90, espacios como «Su media naranja» de Tele5 o «Contacto, con tacto» presentado por Bertín Osborne o la mítica «Lo que necesitas es amor» con Jesús Puente, hicieron de los programas de búsqueda de pareja todo un género televisivo que, todo hay que decirlo, desprendían cierta frescura aunque sólo fuese por la novedad.
Pero más de una década después, las cosas han cambiado, y con toda el pescado vendido, en un panorama donde los realities han explotado al máximo la sensiblería y el amor televisado, no cabe ya un programa como el que Tele5 acaba de estrenar.
Su título no deja lugar a la imaginación; «Mujeres y hombres y viceversa» y su presentadora tampoco; Emma García. Su embarcación en proyectos televisivos de pésima calidad va en aumento y parece que no puede parar de aceptar proyectos cada vez peores.
El programa en cuestión, basado en un formato italiano de gran éxito y duración, un candidato ávido de encontrar una pareja seleccionará entre diversos concursantes que a lo largo de la semana deberán ir poniendo a prueba su capacidad de seducción. Los llamados «tronistas» contarán a lo largo del programa con el asesoramiento de «los consejeros» para no errar en la elección del mejor candidato o candidata a convertirse en el amor de sus vidas. El programa seleccionará a dos “tronistas”, término con el que designará al participante que podrá elegir a las personas o “pretendientes” a las que quiere conocer mejor a través de una cita que recogerán las cámaras del programa. Los telespectadores y el público presente en el plató podrán conocerlos a través de sendos vídeos de presentación, en los que explicarán sus intereses, motivaciones y cualidades. Después de esta introducción, un grupo de “pretendientes accederán al plató y ofrecerán una breve descripción de los rasgos más característicos de sus personalidades. Una vez efectuadas las presentaciones, cada “tronista” podrá seleccionar a dos candidatos para conocerles mejor a través de sendas citas que filmarán las cámaras del programa.
Emma García será la encargada de analizar los entresijo de cada una de las citas como buena alacahueta. Después de mantener los primeros contactos con sus “pretendientes”, cada “tronista” tendrá la posibilidad de repetir el encuentro o eliminar definitivamente a uno de los candidatos.
En la presentación del espacio era definido como «un programa que dé la oportunidad a hombres y mujeres que en la actualidad no tienen pareja de conocer a potenciales candidatos para formarla». No sé si seré muy escéptico pero dudo mucho que el método de conocer a una posible pareja rodeados de cámaras que no paran de filmar en ningún momento sea el mejor para mostrarse natural y encontrar el amor.
En cualquier caso, un formato caduco y rancio con concursantes no menos rancios y peculiares que exhiben sus encantos para cortejar a su presa manifiesta también que ni siquiera como programa de entretenimiento en la franja de la sobremesa de Tele5 debería tener un hueco.












