Andanzas de una aficionada al running
Este hombre de ahà arriba se llama Ajit Singh, es indio, vive en Inglaterra y a sus 80 años corre. Y vaya si lo hace. Entrena dos o tres veces por semana, unos 5 km cada dÃa. Y ha terminado 20 maratones de Londres. 20. Ahà es nada. Ajit, que seguro que sabe más por viejo que por cualquier otra cosa, resume la afición a correr en dos palabras: motivación y constancia. Sin ellas, confiesa, ni habrÃa corrido tantos maratones ni seguirÃa corriendo a su edad.
Motivación y constancia. Esto es lo que hacÃa correr al incombustible Julián Bernal. Es lo que hace correr y esforzarse a cualquiera que le guste esto. Es lo que a veces pierdes de vista y debes volver a buscar para centrarte de nuevo. Ayer, por ejemplo, tenÃa que ir al cajero. El más cercano está a unos 4 km. Lo más cómodo serÃa coger el coche, sacar la pasta y ya está. Pero como ayer tocaba correr, pensé: “Voy al cajero corriendo”. Y luego pensé también: “Me ahorro un viaje en coche y asà gasto menos gasolina”. Y, ya metida en harina, seguà pensando: “Que se fastidien (realmente la palabra que pensé fue otra más contundente) Gadafi y todos los dictadores con petróleo en sus paÃses y los dirigentes sin petróleo que miran para otro lado”. En fin, que con este minúsculo acto de rebelión me motivé y me puse a correr. Curiosamente, un poco antes de llegar al cajero vi esto:
Muy inspirador para los otros 4 km de vuelta.
La cuestión, por tanto, es motivarse (menos mal que el cajero no estaba fuera de servicio). Cómo, si no, podrÃa suceder algo asÃ:
(Vale, es un anuncio, pero a mà me emociona)
PD: ¿A vosotros qué os motiva?
Hoy me ha dado por una ruta nueva. Desde la entrada de Mera (Oleiros) hasta el faro. Ida y vuelta, unos 6 km, con algún rodeo incluido porque no fui todo el rato por la carretera, me metà entre las casas y me perdÃ, algo bastante habitual en mÃ, por otra parte. Pero la ruta no tiene pérdida. Hay que llegar a un faro, por lo que malo será no acabar viéndolo en algún momento.
Asà que al poco de empezar a trotar el faro estaba allà a lo lejos (ese puntito blanco sobre la loma):
Y 20 minutos después ya estaba ahÃ:
Una ruta tranquila (casualidad o no solo pasó un coche a mi lado), con unas vistas estupendas y con el frÃo justo (refrescando la cara y los alveolos, pero sin helarlos). Una ruta perfecta con esta canción (Your love is the place where I come from, Teenage Fanclub):
PD: ¿Qué otras rutas me recomendáis?
Lo mÃo es un poco como el Guadiana, aparezco, desaparezco y vuelvo a aparecer. Asà que hoy reaparezco después de que un catarrazo traicionero me haya dejado fuera de juego (a la hora de correr y de escribir) una semana. Justo cuando parecÃa que volvÃa a coger el ritmo (de correr y de escribir). Pero, aunque aún en reconstrucción, hoy ya he salido a correr. 6 km, junto a la playa. La temperatura era perfecta. Y aunque hubo algún momento que me apeteció hacer esto:
SÃ, pararme de repente, como Forrest, lo cierto es que seguà hasta el final. Como cada vez que pienso en pararme antes de tiempo. No me paro, no. Algunos, no obstante, están peor que yo. No los para ni una guerra declarada el dÃa de Año Nuevo:
PD: Ahora en serio y hablando de guerras. No creo que haya nadie que corra por placer estos dÃas en Libia. ¿Nadie va a hacer nada? ¿Hola? ¿Hay alguien ahÃ? A ver si cantando…
Asà se llama esa capa asquerosa de polución que se asienta sobre algunas ciudades. La boina suele camuflarse disipándose astutamente por la atmósfera, pero la ausencia de lluvia y de viento durante estos dÃas la ha dejado en evidencia, suspendida en todo su esplendor sobre Madrid y Barcelona. O sea que, gracias a un anticiclón, se puede ver perfectamente la “mierda“, con perdón, que genera la insensatez y el egoÃsmo humanos. Y tampoco vayamos a pensar que esto de la contaminación atmosférica es solo cosa de las grandes urbes: parece ser que los niveles de dióxido de nitrógeno no son tampoco muy recomendables en Ourense, aquà al lado (el Ayuntamiento, por supuesto, discrepa).
El caso es que los neumólogos recomiendan no hacer ejercicio en la calle con esta nube negra encima ante el riesgo que implica para los pulmones. ¿Os imaginais no poder correr fuera por la contaminación? Puede parecer exagerado, pero el propio Gebrsalassie, actual plusmarquista mundial de maratón y asmático, se negó a correrlo en los Juegos OlÃmpicos de PekÃn debido a la mala calidad del aire en la capital china. Y es que no me extraña. Cualquier dÃa pasa esto:

Yo también soy asmática (por supuesto, no soy plusmarquista de nada), pero afortunadamente este es el cielo que se veÃa el otro dÃa temprano:

Lo cierto es que poco a poco nos lo vamos cargando todo. Y que eso cambie es cuestión, intereses económicos aparte, de educación y de actitud. Hace poco vi a un chico con un café de máquina en la calle, lo revolvió con el palito de plástico, chupó el palito y acto seguido lo tiró a la acera. Y siguió tan pancho hablando con su amigo. Claro que justo después vi a una niña de instituto comerse un bollo de leche y tirar el envoltorio en una papelera. Casi me acerco y le doy un beso. Porque “no todo está perdido”:
PD: ¿A que no?
PD2: ¿Afectará a la boina que la gente fume más en la calle?
PD3: ¿Se forrarán con todo esto los fabricantes de cintas para correr?
Tras el chaparrón que me caló el viernes pasado, esta semana ha llegado el anticiclón, uno de esos que traen mucho sol pero también un frÃo que pela, todo hay que decirlo. Como me he propuesto retomar el ritmo de épocas pasadas y estoy en racha, me lancé emocionada a correr aprovechando el buen tiempo reinante. Abrigada, eso sà (apliqué a rajatabla la teorÃa de las capas para no perder calor: camiseta de manga larga, otra camiseta por encima, después el cortavientos y tira millas).
Â
Y, por una asociación de ideas, este sol tan luminoso me llevó directamente a correr por la playa. Ayer lo hice por el paseo junto a la de Sabón, 40 minutos al mediodÃa. Una vez más acabé roja, del esfuerzo y de los rayitos de sol (y eso que me puse protector en la cara, ¿quién dijo que el sol invernal no quema?). Lo mejor del recorrido, las olas que agitaban el mar y descubrir a algún nostálgico del verano apostado en un rincón de una calita:

Â
Y un dÃa antes corrà por la de Bastiagueiro, una playa menos agreste que la de la costa arteixana, menos sinuosa, más predecible, con sus surfers y sus grafitis marineros, cierto, pero entretenida también:


Â
Esto me recuerda (hablar de playa y de contrastes) el final de Amor a quemarropa (True romance), una de las pelÃculas que más me gustan (si no la habéis visto, saltaos el vÃdeo porque es el final) con una canción bien bonita (You’re so cool, de Hans Zimmer, la que suena cuando entran en México conduciendo un Cadillac rosa). Disfrutadla, yo mañana, para variar, me tiro al monte. Tengo que ir pensando en alguna carrera.
Â
PD: ¿Alguna sugerencia?
Bueno, parece que la cosa marcha. Me refiero a mi nuevo objetivo: volver a correr al ritmo de antes y, sobre todo, volver a disfrutar corriendo. Estoy igual de cansada, cierto, pero también estoy de mejor humor. Esta semana he ido a nadar un par de veces y otras tantas he salido a correr. Si hasta he vuelto a tener agujetas y, juro que no es masoquismo, me ha encantado sentir de nuevo ese dolorcillo en las piernas.
¿Y qué es lo que me ha subido la moral? Lo primero, contar que estaba baja de moral. Vamos, como si hubiese ido a terapia de grupo: “Hola, me llamo Susana y ya no me motiva correr”. “Hoooola, Susana” (estos son los que me han enviado ánimo a través de sus comentarios).
Lo segundo, una vez reconocido el “problema”, hacerme una lista de canciones “estimulantes”, es decir, cañeras, como me gustan a mÃ, para calzarme las zapatillas con alegrÃa. Por ejemplo, The big jump de The Chemical Brothers:
Y lo tercero para recuperar el ánimo, lo definitivo, fue encontrarme con el médico que me hizo el reconocimiento y la prueba de esfuerzo para el maratón. SÃ, aquel que me dio toda una clase sobre pulsaciones, que también corrÃa y que dudó de que pudiese acabarlo. “¿Se acuerda de mÃ? Soy la del maratón”, le dije a la entrada de un párking. “SÃ, sà [dudando, otra vez el tÃo]. Pero trátame de tú. ¿Y qué tal te fue?”, me dijo. “Pues lo terminé. Fue alucinante, deberÃas correr uno algún dÃa”. Ay, qué gustazo poder decÃrselo.
Y asÃ, tan animada, me puse a correr. Hoy lo hice durante 45 minutos en Sabón (Arteixo) y con mi lista de temas motivadores en los auriculares:

SÃ, me calé hasta los huesos y por momentos la lluvia incluso me hacÃa daño en la cara, pero qué más da (insisto, no soy masoquista). Como ya he dicho: la cosa marcha. Y las endorfinas ya me empiezan a hacer efecto.
PD: ¿Simple y efÃmero subidón o verdadero y definitivo regreso? ¿To be continued?
Buf, menos mal que yo dejé de fumar hace 5 años. Porque si llega a ser hoy… No ha sido un buen dÃa. Tampoco malo si lo comparas con los dramas que hay por el mundo adelante, pero hoy estoy algo depre. Para empezar, es lunes. También llevo unas semanas más cansada y estresada de lo normal (trabajo-niño-duermo poco-trabajo-niño-sigo durmiendo poco) y, casi sin darme cuenta, he entrado en otra especie de cÃrculo vicioso (falta de tiempo-falta de ganas-salgo poco a correr-engordo). Asà que hoy me he arrastrado hasta la piscina a nadar media hora y, para qué negarlo, me sentà como una ballena. Y eso que algún cetáceo, como esta orca, es capaz de desplazar su voluminosÃsimo y pesadÃsimo cuerpo hasta la orilla para comerse un par de focas (según mi hijo, la orca no es mala, está jugando a pillar a las foquitas):

No es mi caso, claro, pero bueno, no desespero. Mañana será otro dÃa, que dirÃa Escarlata. ¡Juro que cogeré el dichoso ritmo! Mientras, un poco de música para subir la moral (buenÃsimo este vÃdeo de REM):
PD: ¿Algún consejo para superar el bajón?
Llegado el ecuador del mes de enero, toca recordarme mi lista de deseos “running” a cumplir en el 2011. Empezamos:
1.-Correr más (y ojalá que algo más rápido)
2.-Comer menos (sobre todo mientras no se cumpla el deseo 1)
3.-Organizarme mejor (o, como me dirÃa el Sr. Miyagi, “simplemente organizarte un poco”)
4.-Actualizar este blog más a menudo (consecuencia lógica del deseo anterior)
5.-Participar en más carreras fuera de A Coruña (lo sé, lo sé, hay vida más allá del puente de A Pasaxe)
6.-Dos cositas más que mejor me las guardo para mà (son las más importantes)
Y como habÃa que empezar por algún sitio, el jueves salà a correr. 45 minutos a ritmo suave. Este es el recorrido en imágenes:

(Amenazaba lluvia, pero al final no cayó ni una gota)

(A veces toca asfalto, pero llevo mis rodilleras y plantillas)

(Además, enseguida cambias de terreno y acabas, por ejemplo, en la playa)

(Donde también encuentras a corredores acompañados de sus perros)

(De regreso, más asfalto con un toque de vegetación)
 
(Y, al terminar, beber agua y, por supuesto, estirar)
Este es Saul Williams y su List of demands. Buen tema para empezar el año (clicad dos veces si no veis el vÃdeo a la primera).
PD: ¿Y vosotros qué le pedÃs al 2011?
La del 31 de diciembre en A Coruña. La primera San Silvestre (oficial) coruñesa. Yo no sé si hubo conjunción astral, pero todo salió perfecto:
1.-Tiempo (meteorológico): lució el sol y corrimos con una temperatura muy agradable (¿pero es invierno?).
2.-Recorrido: casi 8 km junto al mar, con salida y llegada a la plaza de MarÃa Pita. Todo un lujo
3.- Ambiente: medio millar de personas, mucho sentido del humor, disfraces, gorros de Papá Noel y grandes dosis de buen rollo:

4.- Organización: esto casi merece un capÃtulo aparte. La camiseta era bonita y buena; el dorsal traÃa sus correspondientes imperdibles; en la meta habÃa botellines de agua y bebidas isotónicas, y hasta nos dieron un pedazo de roscón de reyes a cada uno (dios, me supo a gloria). Todo por 5 euros (ya he comprobado que lo gratis, a veces, sale caro) ¡Gracias, club Rialto!
5.- Tiempo (cronológico): hice la carrera en 43 minutos y 44 segundos, lo que quiere decir que corrà el kilómetro en 5 minutos y 41 segundos; lo que a su vez quiere decir que, dado mi nivel de aficionada y mi actual (y patético) estado de forma, no estuvo nada mal. Además, entré junto al Sr. Miyagi.
En resumen: la San Silvestre coruñesa fue tal que asÃ:
SÃ, ¡¡¡DE DIEZ!!!
PD: ¿Quién corrió en Fin de Año y no para hacer compras o coger un taxi de vuelta a casa?
Aviso legal Política de privacidad Condiciones generales Todos los derechos reservados por lavozdegalicia.es. Suscribirse a Entradas RSS o a Comentarios RSS.