Voyage, voyage
Martes, Octubre 20th, 2009No os lo he contado, pero en esta historia del maratón hay otro maratón. Es algo asà como las muñecas matruskas, una dentro de otra. La carrera es en Venecia, pero el Sr. Miyagi y yo no vamos a ir como las personas normales, es decir, no vamos en avión. Y no es que no volemos porque nos quieran hacer ir de pie o porque llevemos un bote muy grande de gel en nuestros viajes: simplemente no volamos porque nos da miedo, mucho miedo.
Asà que cogeremos el coche y conduciremos hasta Barcelona para subirnos a última hora de la tarde a un tren que nos lleve, de noche, hasta Milán. Una vez allà montaremos en otro tren rumbo a Venecia. Calculamos que estaremos allà el viernes para comer. Un buen plato de pasta, claro. ¡Mamma mia!
Y a la vuelta, otro tanto de lo mismo, solo que con 42 km y 195 m más en las piernecillas.
Y tampoco lo habÃa dicho, pero cuando el Sr. Miyagi y yo estemos pateando por Venecia y alrededores, sabed que un abonado a este blog, Francisco, podólogo deportivo, estará haciendo lo mismo corriendo el maratón de Bilbao. Bueno, él llegará mucho antes que yo a la meta. Y seguro que con una sonrisa. Mirad si no al del dorsal 50 hace un par de semanas en la llegada de la carrera Coruña 10 (la acabó en 43 minutos). Es él.

¡¡¡MUCHA SUERTE EN BILBAO!!! Â
PD: ¿Creéis que algún dÃa el Sr. Miyagi y yo correremos el maratón de Nueva York?