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VII Jornadas sobre Socorrismo y Soporte Vital Prehospitalario en el medio acuático

3 de diciembre de 2012 a las 12:59

El programa provisional de las “VII Jornadas sobre Socorrismo y Soporte Vital Prehospitalario en el medio acuático” ya está disponible. Se puede descargar en el siguiente enlace: “VII Jornadas”.

Esta 7ª edición se va a celebrar en Oleiros (A Coruña), en la Facultad de Ciencias del Deporte y la Educación Física (Bastiagueiro) y en Playas de Oleiros, durante los días 26, 27 y 28 de abril de 2013. El correo disponible para atender cualquier duda o pregunta es: giaas.udc@gmail.com. Como en anteriores ocasiones organiza el Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo y el Departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad de A Coruña, con la gestión de la Fundación Universidade da Coruña.

Práctica de mar en zona de corrientes

Las Jornadas llevan celebrándose desde el año 2006, con unos niveles de participación académica y profesional que se han incrementado año tras año. En esta 7ª edición se ofrecen novedades interesantes, tanto a nivel teórico como práctico, con el objetivo principal de asegurar la evolución y el futuro del socorrismo. Ponencias, prácticas, talleres, protocolos y experiencias seguirán desarrollándose mediante una metodología participativa y con aplicaciones prácticas directas.

Las Jornadas cuentan ya con el respaldo y colaboración de 15 entidades universitarias y 32 entidades públicas y privadas de 5 países diferentes. El Comité Organizador está formado por miembros del Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo y profesores del Departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad de A Coruña. Y el Comité Científico está formado por 31 doctores pertenecientes a 16 entidades universitarias y profesionales de 3 países.

Práctica de RCP en piscina

Los contenidos programados para esta edición cuentan con ponentes y profesores de un gran gran nivel académico y profesional. Las ponencias invitadas son las siguientes, clasificadas por ámbitos:

Ámbito educativo y formativo:
- “Actitudes y valores en el ámbito profesional del socorrismo”. Dr. Onofre Contreras.
- “La intervención del socorrista: el rescate acuático y su repercusión en la reanimación cardiopulmonar”. Cristian Abelairas.
- “La promoción del socorrismo profesional desde la Asociación Española de Técnicos en Salvamento Acuático y Socorrismo – AETSAS”. Prudencio Rojo.

Ámbito laboral:
- “Formación para el empleo en el campo de las emergencias y el socorrismo”. Mª Jesús Budiño.
- “Proceso y evolución del Decreto por el que se fija la formación mínima de los socorristas acuáticos y se crea y regula el Registro Profesional de Socorristas Acuáticos de Galicia”. José A. Grandas.
- “La regulación de los Certificados de profesionalidad en Socorrismo Acuático: convocatoria de cursos y acreditación mediante experiencia”. Marisa Mallo.

Ámbito de los primeros auxilios:
- “Los aspectos cualitativos de la RCP básica: ¿qué es calidad?”. Dr. Antonio Caballero.
- “Presentación del software sobre el aprendizaje de la RCP básica en teléfonos móviles”. Roberto Barcala y Ana Enríquez.
- “Calidad en la asistencia al paciente traumático desde el Servicio de Socorrismo”. Andoni Oleagordia.

Taller de Valoración Primaria en playa

Ámbito de la gestión:
- “La gestión de una empresa dedicada a la formación en actividades acuáticas y socorrismo”. Pedro Caldentey.
- “Unidad de Costa y Playa de la Policía Local del Concello de Vigo”. Francisco Javier Carballo.
- “24 años al servicio del Socorrismo: un modelo de gestión familiar”. Adolfo García.

Se ha programado, además, un tema de debate de gran interés en los tiempos de crisis económica que sufre España: “Repercusión de la crisis económica en los servicios de socorrismo y alternativas para disminuir su impacto negativo”, en el que se contará con la presencia de Coordinadores de los Servicios de Socorrismo de diversos municipios, empresas e instalaciones.

Los talleres prácticos programados son los cinco siguientes:
- “Soporte Vital Básico y atención prehospitalaria en el medio acuático”.
- “Rescate con embarcaciones y rescate en acantilados”.
- “Atención a personas en situación de discapacidad desde el Servicio de Socorrismo”.
- “Valoración física y nutricional del socorrista acuático y recomendaciones para su mejora”.
- “Actividad acuática educativa: una visión recreativa de la seguridad”.

Práctica con embarcaciones

Se ha convocado también la presentación de trabajos libres, en forma de Comunicaciones / Paneles / Pósters, para su exposición durante la celebración de las Jornadas. En el programa existe información sobre este tema y las fechas importantes a recordar son:
- Fecha límite de presentación de propuestas – 1 de marzo de 2013.
- Fecha de entrega del trabajo definitivo en texto completo (formato PDF) – 25 de marzo de 2013.

Rescates

Se han mantenido cuotas muy asequibles, puesto que el principal objetivo es que participen el mayor número de personas posible.
Los precios hasta el día 31 de marzo de 2013 son los siguientes:
- Comunidad Universitaria (UDC y Entidades Universitarias Colaboradoras) y Asociados a Entidades Colaboradoras: 100 euros.
- Comunidad universitaria de otras universidades, Centros de Formación Profesional y Profesionales vinculados a Servicios de Socorrismo: 120 euros.
- Resto de interesados: 150 euros.
- Autores de Comunicaciones/Paneles/Pósters aceptados por el Comité Científico: 80 euros.
- Inscripción de grupo (mínimo 10): 80 euros por inscrito.
Los precios desde el día 1 de abril de 2013 son los siguientes:
- Comunidad Universitaria (UDC y Entidades Universitarias Colaboradoras) y Asociados a Entidades Colaboradoras: 120 euros.
- Comunidad universitaria de otras universidades, Centros de Formación Profesional y Profesionales vinculados a Servicios de Socorrismo: 140 euros.
- Resto de interesados: 170 euros.
- Inscripción de grupo (mínimo 10): 100 euros por inscrito.

Preparación física

En el programa se puede consultar la oferta de hoteles próximos y en la última página se encuentra el boletín de inscripción, con la información suficiente para formalizarla.

Esperamos que las Jornadas sean de interés para todos y confiamos que podamos vernos en ellas.

Administraciones, Formación, General, Internacional, Laboral, Noticias, Prevención, Primeros auxilios
Escrito por José Palacios 1 Comentario
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Inaer se quedará con los “Pesca” de Mar por la mitad de lo que costaron

14 de noviembre de 2012 a las 13:40

El diario La Voz de Galicia publicaba el pasado 14 de noviembre la noticia de la cual hemos cogido prestado el titular, pues difícilmente se puede decir tanto con tan pocas palabras. En primer lugar os invitamos a que accedáis a su lectura en este enlace, pues explica con mucha claridad lo sucedido.

Si bien solemos incluir los enlaces a noticias del sector en el apartado correspondiente, ésta nos pareció lo suficientemente importante como para dedicar una entrada, y por otro lado está directamente relacionada con el artículo que nuestro compañero Pepe Palacios ha publicado recientemente sobre los ahogamientos en el verano de 2012, pues obedece a una pésima gestión de los recursos económicos de algunas administraciones.

Fotografía de Pepa Losada en la noticia de La Voz de Galicia

Para quien no conozca este tema, en España las labores de salvamento de la vida humana y reconocimiento desde el servicio aéreo cuenta con 11 helicópteros y 6 aviones gestionados por SASEMAR, además de sus respectivas tripulaciones (gestionadas por la empresa Inaer Helicópteros Offshore). Estas naves y tripulaciones se encuentran repartidas en las bases de Santander, Gijón, A Coruña, Cee, Santiago, Girona, Reus, Valencia, Palma de Mallorca, Almería, Jerez de la Frontera, Las Palmas de Gran Canaria y Tenerife Sur, según consta en la página oficial de Salvamento Maritimo.

Galicia fué pionera en este tipo de servicios, y por ello contaba con dos helicópteros en propiedad (Pesca 1 con base en Peinador-Vigo, y Pesca 2 con base en Viveiro), además de sus tripulaciones (gestionadas por la misma empresa Inaer), que pasan a propiedad de la empresa Inaer por las condiciones publicadas en el concurso de gestión de este servicio que actualmente explota la misma empresa. Para entendernos y que no haya dudas, el titular de este servicio (Consellería do Mar – Xunta de Galicia) destinó en su día 27 millones de euros para comprar las 2 aeronaves, y ha permitido que la empresa concesionaria del servicio se las quede en propiedad por la mitad de lo que han costado.  

Desde luego, para la empresa ha sido un magnífico trato, y para todo el pueblo gallego ha significado una nueva sinrazón que demuestra la nula capacidad de gestión de algunos de nuestros dirigentes, que dicho sea de paso, cada día nos deleitan con noticias similares en muchos sectores, y parece que la impunidad es la tónica general. Cualquier trabajador de este país pasa por un duro proceso de selección para poder traer a casa un salario digno, pero la vara para medir el rasero de algunos dirigentes parece ser muy distinta, y entre sus criterios de valoración deben figurar en cabeza la “nula capacidad que el aspirante debe demostrar para la gestión económica de los contribuyentes”, porque de otro modo no lo entiendo. Afortunadamente no todas las administraciones son iguales, y unas pocas localidades de esta querida Galicia nuestra se salvan de la “quema”, manteniendo su apuesta por no reducir ni un ápice las partidas destinadas a la seguridad pública y al salvamento de las vidas humanas, pero lo cierto es que son muy pocos casos.

Hoy en día nos hemos acostumbrado a escuchar como cientos o incluso miles de millones ocupan las noticias, y creo que hemos perdido ya la noción de lo que significan. Para que nos hagamos una idea sencilla, estos 13,5 millones de euros que la Xunta de Galicia ha regalado de nuestros bolsillos a una empresa, darían para comprar 1.350 embarcaciones de socorrismo costeras, que dicho sea de paso podrían renovar la flota que se “cae a cachos”, con motores demasiado viejos y cascos que tienen más parches que un barco pirata, y que dejan “tirados” día sí / día no a sus tripulaciones, y que precisan en muchas ocasiones de servicios de remolque o rescate de sus propios compañeros. Estos mismos 13,5 millones de euros darían para la contratación de todos los servicios de socorrismo de una gran ciudad (como Vigo o Coruña) DURANTE 30 TEMPORADAS. Decidme si esto es o no una barbaridad, porque desde luego lo parece.

Ningún servicio de seguridad, prevención, vigilancia o salvamento y socorrismo de vidas humanas debe verse afectado por una crisis económica que los ciudadanos no han creado, y desde luego no es justo que la vida de nadie se ponga en riesgo por una disminución de recursos. Este año hemos comprobado a través del estudio de Pepe Palacios como la crisis ha impactado de lleno en el número de ahogados, y ceder la propiedad de estas 2 aeronaves a la empresa concesionaria no aventura nada nuevo, pues los intereses de una empresa nunca serán los mismos de un titular de un servicio. Deseamos que esta medida de mala gestión no tenga en el futuro ninguna implicación en la seguridad de las tripulaciones que trabajan en las aeronaves,  ni un “cambio” de aeronaves cuando pasen definitivamente a manos privadas, aprovechándolas para otros servicios de la empresa, ni un peor servicio de mantenimiento de las mismas. Ojalá esto no suceda en el futuro y el servicio no se vea perjudicado, pero desgraciadamente contamos con algunas referencias que indican lo contrario:

-Pilotos de Salvamento de la Xunta obligados a trabajar ilegalmente

-El escaso entrenamiento, la falta de formación, y la fatiga, están detrás del accidente del Helimer 207 que costó tres vidas

Hemos de resaltar para quien no lo tenga del todo claro, que estos servicios SON EL ÚLTIMO RECURSO que cualquier ser humano espera en el medio marino, y bajo ningún concepto debe tener restricciones que dificulten o impidan que lleven a cabo el enorme trabajo que sus tripulaciones hacen cada día, pues se dejan la piel en cada operación o misión. Las personas que trabajan a bordo no se merecen estos chanchullos; sus familias no se lo merecen, y los náufragos no se lo merecen.

Desde este humilde espacio queremos destacar dos cuestiones:

-Necesidad de mejores gestores en la administración, que no escatimen recursos en nuestro sector.

-Apoyo incondicional a todas las tripulaciones de servicios aéreos y marítimos, así como a todos aquellos que dedican su tiempo de vida en cuidar la de los demás.

Debido a las noticias que se han publicado con posterioridad a esta entrada, y para facilitar una mayor comprensión de cómo han ido evolucionando las cosas, os adjuntamos algunos enlaces:

-15 de noviembre en La Voz de Galicia: “Cuatro muertos en la costa gallega en las últimas horas”

-16 de noviembre en La Voz de Galicia: “Inaer repone las guardias en la base de Celeiro tras 4 muertes en el mar”

-16 de noviembre en La Voz de Galicia: “La nave de la Costa da Morte no puede volar de noche por las características del helipuerto”

-17 de noviembre en La Voz de Galicia: “El rescate de un marinero frente a Burela pudo adelantarse 45 minutos”

-17 de noviembre en La Voz de Galicia: “Califican el contrato con Inaer como el mayor timo de la historia de la aeronáutica”

 

 

 

El medio acuático, Laboral, Materiales, Noticias
Escrito por Carlos Vales 6 Comentarios
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VI Congreso Internacional de Salvamento Acuático, rescate y RCP – UAI 2012

22 de octubre de 2012 a las 16:37

Como continuación al trabajo comenzado por mi compañero Carlos Vales, añadimos ahora un nuevo artículo sobre el “VI Congreso Internacional de Salvamento Acuático, rescate y RCP – UAI 2012″, que se ha celebrado en la Sede Centro de la Universidad Abierta Interamericana de Buenos Aires durante los días 19, 20 y 21 de octubre de 2012.

 

Una vez más tenemos que destacar el éxito de participación e implicación de los asistentes y disertantes. Tanto en los contenidos teóricos como en el desarrollo de las sesiones prácticas, las actitudes han demostrado una disposición abierta al aprendizaje de nuevas técnicas y conocimientos y una disponibilidad hacia el intercambio en todo tipo de técnicas que se relacionan con la prevención de accidentes y el éxito en los rescates.

También una vez más queremos recordar el gran trabajo del Director del Congreso, Martín del Gaiso, que sigue demostrando que es posible evolucionar de manera positiva. Como mi compañero Carlos Vales mencionó al final de las prácticas: “En la vida os vais a encontrar gente que os dirá que las cosas no se pueden cambiar, pero no les hagáis caso, porque todo es posible, y prueba de ello es que Martín ha sido el primero en meter un gomón (embarcación semirrígida) en una pileta para realizar prácticas de rescate. Es la primera vez en mi vida que dirigimos una práctica de embarcaciones en piscina”.

Es una satisfacción estar en un lugar del mundo, en este caso Buenos Aires, compartiendo objetivos relacionados con la vida con personas de diferentes países a los que no sólo nos une la pasión por esta profesión, sino también una fuerte amistad. Hemos compartido estas actividades con personas de Argentina, Chile, España, México, Perú y Uruguay.

También queremos informar que aprovechando la presencia en este Congreso de varios miembros del GIAAS, hemos llevado a cabo la primera reunión fuera de España de nuestro Grupo, con la participación de: Adrián Petrini, Martin del Gaiso, Luis Cortez, Juan Manuel Cuevas, María del Castillo, Carlos Vales y José Palacios, contando con la asistencia adicional de miembros de la Escuela Argentina Canina de Salvamento Acuático, del médico especialista en RCP Fabián Dardik, del Jefe de Guardavidas de Santa Teresita Atilio Mitta y de la guardavidas profesional española Sonia Prieto. En la reunión se trataron temas de gran interés y se llegaron a acuerdos que esperamos tengan sus frutos en los próximos meses, en relación a investigaciones que se pueden acometer y unificación de criterios en la formación y la capacitación de los guardavidas profesionales.

Enhorabuena a todos por esta gran actividad y hasta la próxima. ¡Estamos seguros que vamos a volver a vernos! Un fuerte abrazo

A continuación os presentamos los enlaces a todos los contenidos, tal y como os prometimos en el inicio del Congreso:

Enlace al bloque de contenidos general de los disertantes

Enlace a la disertación de María Castillo

Enlace a la disertación de José Palacios

 

Formación, Internacional, Prevención, Primeros auxilios
Escrito por José Palacios 1 Comentario
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Más recursos para el rescate de personas y menos para los bancos

21 de junio de 2012 a las 10:38

En esta época de crisis económica, de la que no somos culpables la inmensa mayoría de los ciudadanos, se están empeñando en las “altas esferas del poder” en el “rescate” de los bancos y, por lo que vemos, en muchos lugares se están olvidando de poner los medios suficientes para el RESCATE de las personas.
Es necesario recordar, aunque parezca una “perogrullada” (simpleza al decirlo), que los bancos son empresas, son entidades financieras, que no tienen vida propia y deberían estar para facilitar la vida de las personas. Sin embargo, es evidente que los ciudadanos sí tienen vida y también derecho a disfrutar con seguridad de su tiempo libre y del espacio acuático y, en muchos casos, dan sentido a los bancos.
En estos tiempos en los que constantemente nos están atosigando con cifras macroeconómicas, yo me he puesto a reflexionar acerca de unos sencillos cálculos matemáticos que he realizado y que ahora os cuento.
En España tenemos 2.940 playas. Si se contratan para cada playa a 5 socorristas acuáticos (de media) para cuidar de la seguridad de los ciudadanos, se necesitaría un total de 14.700 socorristas. Si calculamos el coste mensual por cada socorrista en 2.000 euros (sueldo, seguridad social, impuestos), se necesitaría un total de 29.400.000 euros para cubrir en todo un mes todas las playas de España. Sí, algo más de 29 millones de euros. Pero si seguimos calculando, vemos que para cubrir todo el año todas las playas de España se necesitarían “solo” 352.800.000 euros. Casi 353 millones de euros.
Y he dicho “solo” porque es una cifra ridícula comparada con los 20.000 millones de euros que según las noticias se han destinado a algún banco. Con una sencilla regla de tres nos damos cuenta de que en el hipotético caso de que se cubrieran durante todo el año todas las playas de España con 5 socorristas acuáticos en cada playa, “solo” se destinaría un 1,8% de lo que se ha destinado al rescate de un banco.
Creo que no me fallan los cálculos y puedo afirmar que con los 20.000 millones del rescate al banco tendríamos para casi 57 años con socorristas acuáticos en el total de las playas de España. Y con el beneficio fabuloso de asegurar 14.700 empleos durante 57 años.
¡Parece mentira! Por eso lo he repasado varias veces. No me lo podía creer.
Lo anterior es inconcebible e inadmisible, pero lo que voy a relatar a continuación es aún peor, porque se trata de la muerte de personas.
En varias entrevistas que me han realizado en este mes de junio diferentes medios de comunicación, yo ya he alertado sobre un tema que me preocupa mucho: es posible que este año los recortes que se están produciendo en los Servicios de Socorrismo provoquen un aumento en el número de muertos por accidentes acuáticos y ahogamientos en los espacios acuáticos de España.
He dejado claro personalmente, y también lo ha hecho ADEAC (la Asociación que en España se encarga de la Bandera Azul), que la disminución o anulación de los recursos del Servicio de Socorrismo en muchos municipios puede generar una “ola” de accidentes acuáticos y ahogamientos. Entre ellos, de personas que cuando vean a alguien en peligro, al no haber socorrista, se van a animar a intentar el rescate sin tener la preparación ni los conocimientos necesarios.
Por desgracia ya lo estamos viendo y, en este caso, me fastidia mucho tener razón y haber sido aciago. Apenas comenzado el verano ya tenemos una lista trágica de ahogados y entre ellos a varios que han muerto por intentar el rescate de otras personas, sin ser socorristas acuáticos ni estar preparados. De nuevo se les está poniendo como héroes y no voy a insistir más es lo equivocado que es hacerlo, pero sí voy a recordar mis artículos sobre los policías muertos en la playa del Orzán (A Coruña), publicados los días 1 y 5 de febrero de 2012.
A continuación incluyo una lista de los muertos por ahogamiento que he podido conocer a través de la alerta que tengo instalada en Google:

- 25 de mayo, hombre de 42 años muere en El Sauzal (Tenerife – Canarias). Se encontró a 10 m. de las rocas (http://www.abc.es).
- 27 de mayo, hombre muere en el Embalse de Sueca (Valencia – Comunidad Valenciana). Se sospecha de caída accidental por consumo de alcohol (http://www.lasprovincias.es).
- 27 de mayo, hombre de 73 años muere en el Embalse de Rute (Córdoba – Andalucía). Se desconocen las causas, hallado a las 16,30 h. (http://www.malagahoy.es).
- 11 de junio, hombre de 80 años es encontrado ahogado en la Playa Norte de Peñíscola (Castellón – Comunidad Valenciana). Sin servicio de socorrismo todavía (http://www.elmundo.es).
- 14 de junio, hombre de 17 años muere en Aguilas (Murcia) por zambullida en zona rocosa y sospecha de golpe en la cabeza (http://www.laverdad.es).
- 15 de junio, hombre de 80 años, alemán, muere ahogado en playa de Palmira de Peguera (Mallorca – Baleares), sobre las 13,40 h. (http://www.elmundo.es).
- 15 de junio, mujer de 27 años muere ahogada en el Embalse Camarasa de Lleida (Cataluña). Fue arrastrada por la corriente a las 17,00 h. (http://www.europapress.es / http://www.lamanyana.es).
- 17 de junio, hombre de 51 años fue encontrado ahogado en la playa de La Cicer de Las Palmas (Canarias). Ocurrió durante la mañana (http://www.laprovincia.es).
- 17 de junio, hombre de 33 años ahogado en el Embalse de Alcalá de Gurrea en Huesca (Aragón). Navegaba en embarcación hinchable y se tiró al agua para rescatar a su pareja (http://www.radiohuesca.com).
- 19 de junio, hombre de 40 años muere ahogado en la playa del Pinar en Castellón (Comunidad Valenciana). Perdió el conocimiento al chocar contra las rocas, por salvar a un menor con problemas en la playa, a las 16,45 h. (http://www.abc.es).
- 19 de junio, mujer de 62 años, rusa, muere ahogada al mediodía en la playa Moncayo de Guardamar de Segura (Alicante – Comunidad Valenciana). Fue rescatada por otro bañista (http://www.abc.es).
- 20 de junio, mujer de 70 años muere ahogada a las 10,34 h. en la playa Cala Murada en Manacor (Mallorca – Baleares). Un socorrista realizó sin éxito reanimación cardiopulmonar (http://www.mallorcadiario.com).
- 20 de junio, hombre, agente de la policía nacional, muere intentando rescatar a dos surfistas en playa de El Palmar en Vejer de la Frontera (Cádiz – Andalucía). Se encontraba en su día libre (http://www.cadenaser.com).

Todo lo anterior ha sucedido sin todavía haber comenzado la temporada de verano y vacaciones en Europa y con mal tiempo por el norte de España. A pesar de estas trágicas noticias sobre muertos que, en mi opinión, son evitables en casi todas las ocasiones, hay políticos que gobiernan y empresarios que gestionan espacios acuáticos que sin ningún tipo de rubor ni sentimiento de culpabilidad están reduciendo la inversión en los servicios de socorrismo porque afirman que con la crisis económica no hay dinero suficiente. Estos políticos y empresarios se olvidan de que en la seguridad de los ciudadanos es donde no hay que ahorrar ni dejar de invertir dinero. Se olvidan, o no se dan cuenta, de que pueden ser ellos mismos, sus familiares, sus amigos o sus votantes, los que salgan perjudicados por una decisión incorrecta, injusta y equivocada.
Ya lo dije en otro artículo y lo vuelvo a repetir. Si no hay dinero suficiente lo que deben hacer es modificar partidas presupuestarias eliminando gastos que no son necesarios y que no benefician a los ciudadanos, tales como muchos sueldos que se pagan, vehículos y gastos de representación injustificados, comidas innecesarias para su gestión, fiestas que buscan votos más que diversión educada, asesores múltiples nombrados a dedo entre sus fieles. Es decir, que anulen todos los gastos que no necesitamos los ciudadanos y que se gasten el dinero de los ciudadanos (a muchos se les olvida que el dinero es de todos los contribuyentes) en los propios ciudadanos.
En España, más que nunca, se necesita inversión en educación, en salud, en investigación y en seguridad. En estos conceptos no se puede ahorrar ni tampoco dejar de invertir. Y si alguien lo duda que piense en sí mismo o en sus familiares, que piense en que ese ahorro o esa dejadez de inversión, le puede causar la muerte, una mala salud, una incorrecta educación o una vida sin futuro.
Los ciudadanos, y no es necesario ser muy inteligente para darse cuenta, lo tenemos claro. Y casi todos los ciudadanos esperamos que también lo tengan claro los políticos a los que se eligen precisamente para que sirvan a los ciudadanos. Y si no es así, que lo dejen.
Todos podemos colaborar para conseguirlo. Es tan fácil como no callarse, tenemos derecho a hablar y a exigir respeto y responsabilidad a nuestros gobernantes.
Una vez más vuelvo a plantear las siguientes preguntas que nadie es capaz de contestar con cifras de dinero:
¿Cuánto vale la vida?
¿Cuánto vale tu vida?

El medio acuático, General, Noticias, Prevención
Escrito por José Palacios 12 Comentarios
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INVERTIR EN PREVENCIÓN Y FORMACIÓN: INVERTIR EN LOS VIVOS

5 de febrero de 2012 a las 0:54

Hoy, 4 de febrero de 2012, en la portada de “La Voz de Galicia” leo unas frases que me llaman la atención en el recorte “De Sol a Sol”: “Una vez más, pagan los trabajadores: menos sueldo, menos jornada, más impuestos, más paro. Mientras, sigue gastándose dinero a espuertas en obras suntuosas e innecesarias.” No sé quién escribe esta pequeña columna, pero creo que no se puede decir mejor con tan pocas palabras.
Después leo “El Faro de Vigo” y al llegar a la página 46 me encuentro con la noticia siguiente: “Salvamento mantiene la búsqueda del estudiante eslovaco desaparecido en la playa de A Coruña”. Como esta noticia me interesa mucho sigo leyendo y descubro que el operativo de búsqueda de un cadáver cuenta con los siguientes medios:
- Avioneta Serviola 303 de Salvamento Marítimo.
- Helicóptero Helimer 210 de Salvamento Marítimo.
- Helicóptero Abeja 28 de la Dirección General de Tráfico.
- Helicóptero Ángel 27 del Cuerpo Nacional de Policía.
- Helicóptero Ángel 29 del Cuerpo Nacional de Policía.
- Helicóptero Cuco de la Guardia Civil.
- Embarcación de intervención rápida Salvamar Mirfak de Salvamento Marítimo.
- Buque Sar Gavia de Salvamento Marítimo.
- Lancha Bianca de Cruz Roja.
- Buque Paio Gómez Chariño de la Xunta de Galicia.
- Embarcación Alcotán del Servicio de Vigilancia Aduanera.
- Embarcación Río Andarax de la Guardia Civil.
- Embarcación GCM-10 de la Guardia Civil.
Si la indignación que siento en estos momentos me deja sumar bien, creo que “únicamente” se están destinando 1 avioneta, 5 helicópteros y 7 embarcaciones a buscar un cadáver. Y eso con la crisis que nos está castigando.
Mi cabeza termina de procesar ambas noticias y encuentro una relación directa entre las obras suntuosas e innecesarias y el derroche de recursos destinados a buscar un cadáver. No puedo entender que haya tanto dinero para estos gastos que mi cabeza ha relacionado y, sin embargo, no haya inversión en dotar a los vehículos de la policía de unos sencillos y baratos materiales para el rescate, o se considere un derroche invertir en un servicio de emergencias acuáticas, o se recorte en la dotación de los socorristas acuáticos para las playas en la temporada de verano, o se piense que es un gasto muy grande e impensable poner retenes de socorristas para cubrir los fines de semana de buen tiempo en los que las playas se llenan de usuarios dispuestos a darse el primer baño del año (que algunas veces se convierte en el último por morir ahogados sin ayuda).

Y por todo esto es el título de mi artículo. Hay que invertir en los vivos, hay que invertir en prevención y en formación. Hay que dejar de lado los gastos innecesarios y suntuosos.
A estas alturas de mi vida, con mis años y mis experiencias, ya no estoy para cubrir expedientes, no necesito quedar bien con nadie en particular, ni estoy dispuesto a cambiar mi proceder habitual que siempre ha rechazado el engaño y la mentira. Es lo que pasa cuando uno lleva 36 años de dedicación al socorrismo acuático, como es mi caso, pasando por todo tipo de entidades y niveles, dedicando todo tipo de esfuerzos en dignificar nuestra profesión, consiguiendo que esta bella y humanitaria actividad tenga presencia en la Universidad y, entre otros logros, creando un Grupo de Investigación universitario del que están saliendo investigaciones, tesis doctorales, publicaciones de gran nivel, actividades formativas de enorme utilidad e intercambios internacionales que ya nadie podrá romper.
Y, como saben los que me conocen, “mojándome” siempre, siendo el primero en meterme al agua y el último en salir, compartiendo el esfuerzo, el frío, el calor o lo que haga falta con mis alumnos, y con los amigos y compañeros que viven el socorrismo con la misma vocación que yo. Cuando opino de algo es porque lo he vivido y experimentado antes, yo no soy de los del “sillón” o de los de la “orilla”, y si digo algo acerca del mar, del río, del frío, del esfuerzo o del calor, es porque sé lo que se siente y lo he sufrido o disfrutado antes.

En estos días, después de comprobar el nivel de participación en el debate que suscitó mi artículo: “3 policías mueren en la playa del Orzán intentando un rescate”, estuve pensando en hacer como mi compañero Carlos Vales, es decir agradecer y/o contestar alguno de los comentarios que iban entrando. Pero desistí por dos motivos: Carlos Vales lo ha hecho mucho mejor de lo que yo podría hacerlo y, además, pensé que era mejor aprovechar el tirón en el interés suscitado para escribir algo más completo, con otro artículo.
Y antes de seguir deseo agradecer a todos la participación, sin excepciones, sin tener en cuenta que yo esté o no de acuerdo con lo que se ha opinado. Nos gusta que la gente participe, con educación y respeto. Gracias.

Desde el 1 de marzo de 2010 tengo una alerta en mi correo de Google que me envía las noticias de los ahogados. Cuando la activé lo hice por dos motivos. El principal era recordarme a diario que todavía queda mucho por hacer, que todos los días siguen muriendo personas en el medio acuático y que debo seguir trabajando al máximo para intentar evitarlo. El otro motivo era el de llegar a conocer y poder analizar las causas de ahogamiento, para así elaborar propuestas o actuaciones que permitan evitarlas.
No voy a describir todas las noticias de ahogamientos que me han llegado, ni siquiera las de personas que han intentado un rescate, que no lo han conseguido y que, además, han muerto por intentarlo. Y no lo voy a hacer porque son muchísimas, en países diferentes (España, Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Italia, México, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela y muchos más) y por intentar rescatar a personas (niño, hermano, hijo, amigo, desconocido, cadáver y un largo etc.), a animales (caballo, perro, gato, novillo), o a cosas (pelota, gorra, sombrero, anzuelo). Todos los casos me parecen injustos e innecesarios. Injustos porque no es justo que mueran 2 o más en lugar de 1. E innecesario porque no hubo ningún resultado positivo, fue inútil la entrega.
Voy a dar algunos ejemplos como muestra del “heroísmo equivocado” que desde 1991 llevo poniendo en mis publicaciones como una causa de ahogamiento. Heroísmo porque han entregado su vida por intentar salvar la de otro, pero equivocado porque con su muerte no sólo no lo han conseguido sino que han añadido una víctima más a la ecuación.

- 19 de julio de 2010: Tres integrantes de una misma familia murieron ahogados en el pantano de Santolea, en el término municipal de Castellote (Teruel), cuando un hombre de 50 años de edad solicitó ayuda para poder salir del agua, acudiendo primero su hija, de 20 años, y, después, su mujer, de 51 años. Los tres perecieron ahogados.
- 26 de julio de 2010: Florián Matellanes, camionero jubilado, murió en las aguas del embalse de Valparaíso cuando intentaba rescatar de las aguas a un nieto de cinco años que había volcado con la barca que manejaba. El niño fue rescatado por un joven de 17 años. (laopinióndezamora.es)
- 8 de septiembre de 2010: Dos hombres de 45 y 65 años y nacionalidad extranjera murieron en la playa de Almuñécar (Granada). Uno de los fallecidos mostró que tenía problemas en el mar y el otro bañista más joven se lanzó al agua para intentar salvarlo. Ninguno pudo alcanzar la orilla con vida. (ELPAIS.com)
- 15 de noviembre de 2010: Dos jóvenes de 21 y 33 años perdieron la vida en la laguna de Zapata, en Michoacán (México), cuando intentaron rescatar el anzuelo de un pescador. (www.cambiodemichoacan.com.mx)
- 11 de octubre de 2011: Un abogado de 55 años murió ahogado en las aguas del canal de riego del Genil–Cabra en las inmediaciones de Santaella (Málaga) al intentar rescatar a su perro. (http://www.diariocordoba.com)
- 14 de febrero de 2011: Diego Liquen, de 36 años, falleció al intentar rescatar a la joven Melina Gaspar, de 18 años, que se encontraba bañándose en el espejo de agua de la finca Pompayan (Argentina). Ambos fallecieron de “asfixia por inmersión”. (http://www.cronica.com.ar)
- 2 de marzo de 2011: Fernando Veas, de 23 años, murió ahogado en un canal de regadío en Pirque (Chile) por intentar rescatar a su hermano, supuesto suicida, que fue sacado del lugar por efectivos de Carabineros. (http://www.chile.com)
- 1 de agosto de 2011: Un trabajador de la construcción trató de recuperar su cachucha en el arroyo de Camarones en su desembocadura en el mar en Puerto Vallarta (México), fue arrastrado por la corriente y murió ahogado. (http://www.informador.com.mx/jalisco)
- 3 de agosto de 2011: Alfredo Robinson Collazos Huamán, de 15 años, se ahogó en las aguas del río Santa en el poblado de Pingua, distrito de Mancos, provincia de Yungay (Perú) al intentar sacar el sombrero de una mujer que le ofreció dinero si lo recuperaba. (http://www.rpp.com.pe)
- 3 de agosto de 2011: Ángel Manuel Milla Saba, sevillano de 40 años, falleció en Zahara de los Atunes (Cádiz) cuando pretendía salvar a su hijo de 6 años. No consiguió nada y otra persona con una tabla pudo rescatar al niño. (http://www.diariodesevilla.es)
- 27 de agosto de 2011: Ramón Suárez Santana María, médico de 35 años, falleció ahogado tras ser arrastrado por la corriente del río Haina (República Dominicana), cuando se tiró a sacar el cuerpo de un amigo que flotaba en las aguas y que había desaparecido a comienzos de semana al intentar cruzar el río. (http://www.noticiassin.com)
- 18 de octubre de 2011: Jonathan Alfonso González, policía de 25 años, murió ahogado al intentar salvar a un hombre que se tiró al río en San Rafael (Argentina) después de discutir con su esposa. Este hombre fue arrastrado por la corriente y también falleció. (http://www.losandes.com.ar)
- 24 de octubre de 2011: Niu Zuotao, un soldado retirado de 31 años, se lanzó a las aguas de un río en Guangzhou (China) para tratar de salvar a una mujer. Ambos se ahogaron. (http://spanish.peopledaily.com.cn)
- 11 de diciembre de 2011: Gustavo Adolfo Orellana Leiva, de 32 años, murió ahogado al intentar rescatar una pelota en la playa Costa Azul, comuna de Cartagena (Chile). (http://www.soychile.cl)
- 26 de diciembre de 2011: Ciricia Reyes Cristóbal (de 52 años) se arrojó a las aguas del río Conchumayo (Perú), para salvar a su caballo que era arrastrado. Ambos perecieron en el intento. (http://diariocorreo.pe)
- 16 de enero de 2012: Diego Martín, de 30 años, se ahogó al buscar una pelota en una playa no habilitada del Paraná (Argentina). (http://www.el-litoral.com.ar)

Cansa ver tantos casos similares. Se repiten y, entonces, algo está fallando. Es como cuando en el mismo punto de una carretera mueren personas en accidentes que se repiten día sí y día también.

Debo advertir que las opiniones que damos en nuestro Grupo de Investigación surgen desde el conocimiento de la realidad de forma directa, interaccionando con ella y también, en muchas ocasiones, como fruto de investigaciones con metodología y rigor científicos.
En esta ocasión me he dejado llevar más por el sentimiento, aunque eso sí, con datos.
Hay accidentes desgraciados que se producen por causas que muchas veces no se conocen. Y porque somos personas no somos perfectos y nadie hay en este mundo que no tenga fallos.
Pero en el socorrismo hay que centrarse en prevenir accidentes, en recuperar vidas humanas, en rescatar personas, y no en preocuparse por cosas ni pertenencias físicas (sean embarcaciones o sea el mejor de los diamantes).

Hay que reconocer lo que es fácil ver y no hablar de lo que es difícil demostrar. Hay que estar orgulloso de lo que hace grande a una persona, a un pueblo o a un país. Hay que seguir con los esfuerzos útiles para conseguir la formación digna y profesional de las personas que se dedican a prevenir accidentes y salvar vidas en el medio acuático. Hay que dotar de recursos materiales a aquéllos que en ocasiones exponen sus vidas por intentar ayudar a los demás. Hay que mirar para el futuro y no pararse por desgracias que ya no tienen solución. Sí entristecerse, pero no lamentarse sin sentido o con revancha.
Yo estoy seguro de que los tres policías que han muerto, y a los que admiro por su entrega, si se pudiera retroceder en el tiempo, si hubieran recibido formación en socorrismo, si se les hubiera dotado de unos recursos para el rescate muy baratos y eficaces, en la misma situación hoy estarían vivos y es posible que, además, hubieran rescatado con vida al estudiante. Pero como no podemos cambiar el pasado, intentemos cambiar el futuro. Es de lo que he escrito y de lo que escribo ahora. Lo demás es secundario o anecdótico. Y el que lo quiera entender, pues muy bien. Y el que no quiera entender, o por su cuenta interprete de forma tergiversada lo que yo escribo, pues lo siento.
Yo voy a seguir trabajando para que haya más prevención y más formación.
Es lo que tengo más claro.

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3 policías mueren en la playa del Orzán intentando un rescate

1 de febrero de 2012 a las 11:30

Desde el día de la tragedia de la playa del Orzán (27 de enero de 2012), en la que los policías Rodrigo Maseda, José Antonio Villamor y Javier López murieron intentando el rescate de un estudiante (también desaparecido) que al parecer se encontraba en la playa celebrando el final de una larga noche de juerga, han sido muchas las personas que me han preguntado por qué todavía no habíamos escrito algo sobre este tema en nuestro blog.
En este caso he preferido esperar el paso de unos días para tratar este asunto de forma más tranquila y con el claro objetivo de que mi opinión pueda ser útil.
Puedo asegurar que los primeros días después de las muertes injustas e innecesarias de tres buenos policías no me sentía capaz de escribir por la rabia y la indignación que me desbordaban.
Ahora repaso los contenidos de nuestro blog y compruebo que algo parecido ya habíamos tratado en un artículo que escribimos juntos Martín del Gaiso y yo, titulado “Los héroes en Socorrismo Acuático” y publicado el 7 de julio de 2011.
Lo que decíamos en aquella ocasión me vale también ahora, ya que no estoy buscando debate, ni opiniones a favor o en contra, ni culpables o inocentes. Mi intención es honesta, no quiero ofender a nadie, mi opinión no va dirigida a nadie en particular y sí puede ser entendida por todos en general. Pero lo que tengo más claro es que no quiero que se vuelvan a repetir muertes tan injustas e innecesarias como las que hemos tenido en la playa del Orzán.
Está claro que es muy difícil tratar un tema en el que ha habido muertos, pero hay que hacerlo si queremos evitarlo en ocasiones futuras, tal y como se hace con los accidentes de tráfico en los que, precisamente, España es un modelo a seguir al haber conseguido una disminución enorme y constante en los últimos años (de 5.478 muertos en 2003 a 1.730 en 2010 y en torno a 1.400 en datos provisionales de 2.011).
Lo primero que quiero hacer es recordar que en casi todas mis publicaciones (ya desde 1991) siempre he incluido como una de las causas más frecuentes de ahogamiento la siguiente: “Heroísmo equivocado ante la visión de personas en peligro, a las que se intenta rescatar sin los conocimientos ni los medios adecuados”. Para que nadie se sienta ofendido aclararé que considero héroes a los 3 policías que han muerto, pero como experto tengo que decir que se equivocaron en su actuación. Y lo único que necesitaban para no haberse equivocado es muy sencillo: formación y recursos adecuados.
En esa formación es evidente que en lo primero que habría que incidir es en el orden de prioridades lógico e imprescindible ante cualquier accidente o situación de emergencia:
1º. Conservar la vida y la seguridad del propio rescatador (sin él no es posible que la víctima tenga posibilidades). Nada mejor que conocer las propias capacidades y limitaciones, así como el entorno en el que se interviene para asegurar este primer punto.
2º. Conservar la vida y la seguridad de los componentes del equipo de rescate (los compañeros siempre permiten incrementar las posibilidades de éxito ante cualquier intervención y sería imprudente cuando ya hay una víctima o persona en peligro poner a nuestros propios compañeros en esta situación). Nada mejor que haber practicado o entrenado en equipo cualquier tipo de intervención.
3º. Intentar rescatar lo mejor posible a la víctima del accidente, siempre y cuando se cumplan los dos puntos anteriores. Y la afirmación “lo mejor posible” significa tener y utilizar los recursos adecuados, a veces un sencillo sistema de tirantes y cuerda, o un buen par de aletas, o un Marpa o tubo de rescate, y en otras ocasiones más complicadas materiales más sofisticados como embarcaciones, motos acuáticas o helicópteros. Es fácil entender que un policía en su labor diaria no lleva encima ninguno de estos materiales, pero sí es factible que en el coche patrulla se disponga de algo tan sencillo y barato como un sistema de tirantes y cuerda.

Cuando muere una buena persona, sea un policía o un socorrista, en un rescate o a causa de él, a todos los que sentimos el socorrismo profesional nos invade la tristeza, pero siempre pensamos que se podría haber evitado, que es posible que no se tomaran todas las medidas preventivas necesarias, que nada habría sucedido si el compañero hubiera tenido más ayuda o más recursos materiales. Pensamos que seguramente las cosas hubieran sido diferentes si el policía o el socorrista hubiera tenido más descanso, o hubiera estado mejor preparado porque en su puesto de trabajo le han apoyado en su preparación, facilitándole tiempo y medios para hacerlo.
Sí, estamos convencidos de que con formación, preparación, descanso adecuado y con suficientes recursos materiales para el rescate es muy difícil (casi imposible) que suceda algo negativo a policías o a socorristas acuáticos. Y las pruebas que lo confirman son evidentes, ya que son innumerables las intervenciones que se realizan en muy diferentes espacios acuáticos todos los años sin ninguna complicación y sin desgracias personales.
Es difícil conocer y aceptar las limitaciones de cada uno en una situación en la que se ve en peligro a una persona, ya seas policía, bombero o socorrista, es algo que todos entendemos. Pero es imprescindible hacerlo cuando se está trabajando en emergencias y, sobre todo, cuando el espacio acuático se complica por olas, corrientes, temperatura del agua y otros posibles factores adversos.
Es muy difícil llegar a aceptar que no estás en condiciones para salvar la vida de alguien en peligro, pero más difícil y triste es ver que un compañero ha muerto al realizar o al intentar un rescate.
Mi reflexión final es un homenaje a Rodrigo, José Antonio y Javier: ¡ojalá vuestras muertes hayan sido tan útiles como vuestras vidas y nunca más suceda nada parecido!

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La necesidad de la formación continuada en socorrismo acuático

18 de abril de 2011 a las 14:28

Como se puede apreciar fácilmente en el blog Vigías, son constantes nuestros artículos y referencias a actividades de formación. Una prueba evidente es que hemos mantenido durante mucho tiempo la información sobre las “VI Jornadas”, que se van a celebrar en la Universidad de A Coruña durante los días 28, 29, 30 de abril y 1 de mayo, a las que esperamos que os animéis a asistir. El motivo de esta constancia está muy claro: estamos convencidos de que en la salud, y aún más en las emergencias, ámbito al que pertenece el socorrismo acuático, se debe insistir por razones lógicas en la necesidad de poseer una “formación actualizada”, que asegure conocimientos y habilidades para intervenciones que permitan el mejor resultado posible que beneficie a las personas o víctimas de accidentes y situaciones de emergencia.

En nuestra opinión, para este proceso es preferible utilizar el concepto de “formación continuada”, puesto que conlleva una idea de estabilidad y permanencia, de estar en un proceso formativo constante en el que no hay paradas o esperas como sucede en las actividades de formación puntual, muchas veces escasas e inútiles.

Por eso no nos gusta, ni utilizamos, la palabra “reciclaje”. Hay que decir que hoy día el verbo reciclar y la palabra reciclaje se usan más para materiales y cosas, siendo precisamente uno de los puntos clave de la moderna ecología (una de las tres “R”).

En formación y en personas nosotros preferimos hablar de “conocimientos actualizados”, de “formación actualizada”, y, mejor aún, de “formación continuada”.

Además, los denominados “reciclajes” en socorrismo acuático han estado unidos a un afán recaudatorio de algunas entidades y a exámenes puntuales (muchas veces sin sentido ni lógica), y sin un proceso formativo real y útil.

En este tema hay que decir que cuando un ciudadano consigue una certificación o una titulación, su validez legal es para siempre. Otra cosa distinta es que la entidad que convoca unos puestos de trabajo plantee un proceso en el que hay exámenes para comprobar el nivel y los conocimientos de los trabajadores que quiere contratar, pero legalmente no puede rechazar la formación certificada.

A nadie se le ocurre hacer “reciclajes” a los médicos, abogados, arquitectos, profesores universitarios, jueces, funcionarios o cualquier otro titulado o trabajador. Una vez que se consigue una formación, una acreditación y/o titulación, nadie puede anularla o menospreciarla. Insisto, sí se pueden hacer exámenes en convocatorias correctas y legalmente planteadas, así como también se pueden valorar las certificaciones presentadas en relación al puesto de trabajo. Pero no tiene sentido, ni creo que sea legal, exigir de antemano un “reciclaje”, que, además, habitualmente es insuficiente, de gran variabilidad y que siempre va acompañado de cuotas abusivas. No tiene ninguna justificación lógica ni funciona, ya que si después de pasado el “reciclaje” la persona ya no vuelve a acordarse de estar al día o entrenar, pues no sirve de nada.

Otro tema muy distinto es el de la “formación continuada”, que sí parece lo más adecuado y legal. Es la única forma de mantener a los profesionales en activo y actualizados, es la mejor forma para que los trabajadores estén al día y, además, mantengan su motivación.

La formación inicial es válida siempre como punto de partida, pero no es definitiva.

Nadie puede pensar que formándose en cualquier ámbito, sobre todo en el relacionado con la salud, las emergencias o el socorrismo, por muy completa que sea esa formación inicial, ya abarca todo el conocimiento y toda posible evolución en tecnología, procedimientos, protocolos y técnicas. Ninguna formación puede incluir todo el saber y, ni mucho menos, la evolución en el tiempo.

Por este motivo es esencial que al conocimiento inicial y a las experiencias que se van incorporando y que son la base para avanzar, se le añada una formación continuada a través de congresos, seminarios, cursos, jornadas diversas y, como refuerzo, la consulta de documentos y bibliografía contrastada y con rigor, lo que va a garantizar la puesta al día y la actualización en todas las novedades que van surgiendo y que hacen progresar cualquier ámbito del conocimiento.

Nosotros siempre insistimos en la obligación que tienen los profesionales de estar en el proceso de formación continuada. Y, en el ámbito del socorrismo acuático, siempre defendemos y divulgamos que es necesario “estar al día”, conectarse a una formación continuada que permita conocer las técnicas de socorrismo acuático más eficaces, que suelen ser las más sencillas de aprender y aplicar y, por tanto, las que permiten intervenciones más seguras y rápidas.

Utilización del Marpa en un rescate

En nuestro Grupo de Investigación hemos experimentado, analizado y estudiado muchas técnicas de socorrismo acuático, en multitud de situaciones simuladas y en bastantes ocasiones reales de rescates y accidentes. Llevamos ya varios años empleando y divulgado unas técnicas y unos procedimientos que son nada agresivos con las víctimas, puesto que entendemos que las intervenciones de los profesionales deben buscar el salvamento, pero logrando que las víctimas del accidente o situación de emergencia sufran lo menos posible. Son técnicas en las que se reduce el tiempo de intervención, con lo que se mejoran las posibilidades de supervivencia o recuperación de las víctimas, y también con la ventaja añadida de ser muy fáciles de aprender y dominar.

Inmovilización en tablero de una víctima con posible lesión cervical.

Sin embargo, comprobamos que todavía en muchos lugares se siguen aplicando técnicas obsoletas y que no tienen fundamento de ningún tipo, excepto el de “siempre se ha hecho así”, “me lo han enseñado en el curso” o “lo he visto en el libro”. Aquí habría que recordar que en socorrismo es necesario hacer realidad el lema que procede de la frase de Horacio (Epístolas, I, 14): “Nullius addictus jurare in verba magistri” (No me siento obligado a jurar por las palabras de maestro alguno). En una actividad como el socorrismo, en la que se previenen accidentes y se interviene para salvar vidas, es imprescindible buscar siempre lo mejor y el futuro, y no quedarnos en la comodidad de hacer siempre lo mismo, de anclarnos en el pasado.

Seguimos comprobando que se dan certificados de formación de socorrismo acuático para trabajar en cualquier espacio acuático sin que los alumnos hayan pasado por el mar, como si fuera igual hacer rescate en una piscina que en el mar.

Utilización de los tirantes de rescate en playa. El mar no es una piscina.

Extracción de víctima inconsciente en playa. El mar no es una piscina.

Seguimos comprobando que, a pesar de estar publicados ya los referentes en formación de las cualificaciones profesionales de socorrismo en instalaciones acuáticas (9 de marzo de 2004) y de espacios acuáticos naturales (1 de diciembre de 2007), se siguen realizando cursos de socorristas acuáticos utilizando planes de estudio antiguos, que no tienen en cuenta la formación por módulos y en los que ni siquiera se menciona la prevención.

Seguimos comprobando que los cursos de socorristas acuáticos se organizan con un afán recaudatorio, bajando al máximo el nivel de exigencia y sin ningún interés por conseguir el mayor nivel posible en los alumnos futuros socorristas.

Seguimos comprobando que las aletas no se utilizan o se utilizan muy poco, que apenas se enseña nada sobre ellas y que no se entrena ni su colocación ni casi nada con ellas.

Seguimos comprobando que se sigue utilizando la boya torpedo, un material más barato y que se conoce porque sale en una serie de televisión, pero que es muchísimo peor que cualquier Marpa o tubo de rescate, puesto que los riesgos que implica son mayores y su adaptación a víctimas conscientes e inconscientes es infinitamente menor.

Seguimos comprobando que los socorristas entran al agua de cabeza, olvidando que deben velar por su seguridad y por no perder de vista al entorno y a la víctima, y también sin darse cuenta que no ganan tanto tiempo.

Seguimos comprobando que se utilizan zafaduras como si rescatar a una persona en el medio acuático fuera una pelea o un combate de judo y no una acción humanitaria en la que el socorrista es el que domina el medio acuático y las técnicas y no necesita perder tiempo en acciones de lucha que pueden dañar a la víctima.

Seguimos comprobando que no se habla del control de la víctima y que no se enseña ni se practican unas técnicas en las que casi sin esfuerzo el socorrista no corre riesgos y la víctima es controlada perfectamente.

Control de víctima consciente utilizando el Marpa y la técnica del giro.

Control de víctima consciente utilizando Marpa y la técnica del giro. Enganche del mosquetón.

Seguimos comprobando que la extracción de la víctima se realiza de cualquier forma o utilizando una técnica que amplía muchísimo el tiempo y que, además, implica riesgos de dañar gravemente a la víctima.

Sí, por todas las razones anteriores y por muchas más que se nos pueden ocurrir, la formación continuada debería ser un deber de cualquier socorrista acuático y también un derecho, pero no un examen sin sentido y una forma de sacar dinero.

Y ahora la actividad más cercana de “formación continuada” son las “VI Jornadas sobre Socorrismo. II Ciclo Internacional de conferencias sobre Socorrismo Acuático”, que, como hemos dicho, tendrá lugar en Oleiros (A Coruña), durante los días 28, 29, 30 de abril y 1 de mayo de 2011, organizadas por el Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo de la Universidad de A Coruña.

Os esperamos.

El medio acuático, Formación, General, Laboral
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Embarcaciones para el rescate

21 de febrero de 2011 a las 12:19

Nuestro amigo y colaborador del Bote Salvavidas de Valparaíso, Luis Cortez Bosch, Capitán de esta entidad de tanto prestigio y tan necesaria en Chile, nos ha vuelto a enviar información relacionada con su servicio a la sociedad, que volcamos en nuestro blog con el deseo de divulgar lo más posible sus esfuerzos, que son de gran utilidad para todos.

 

Embarcaciones para el rescate

Autor: Luis Cortez Bosch

 

Durante la temporada  2010/2011, nuestros equipos de rescate de playa, a bordo de sus embarcaciones, han realizado a la fecha más de 50 rescates a personas que se encontraban en eminente peligro de inmersión. En la mayoría de los casos es producto de la irresponsabilidad de los usuarios de nuestras costas de la 5ª Región. Ciertamente  esta acción de rescate puede ser vista de varias formas: playa insegura, malas condiciones para el nado, irresponsabilidad y otras tantas, lamentablemente en estos casos la autoridad y los concesionarios tienen una visión de la imagen que puedan proyectar negativamente a partir de si en sus playas se realizan rescates. Lamentable error de apreciación: ¿no será  más productivo pensar  que en estas playas existen rescatistas preparados para evitar los accidentes acuáticos? 

Claro que sí, es una mirada con actitud positiva y que contribuye a mejorar las condiciones de inseguridad que presentan varias playas en mi país, y probablemente   sean  repetidas en otros lugares del mundo.

Embarcaciones y motos acuáticas para el rescate en el Bote Salvavidas de Valparaíso.

Embarcaciones y motos acuáticas para el rescate en el Bote Salvavidas de Valparaíso.

Claramente nuestra institución ha fortalecido en estos últimos años el trabajo de  RESCATISTAS que operan desde diferentes embarcaciones de rescate (botes neumáticos, motos acuáticas, semirrígidos, kayak). Esta modalidad nos ha confirmado la gran importancia que están adquiriendo hoy estas unidades de rescate, su velocidad, su maniobrabilidad, su capacidad y su operatividad, las hace hoy por hoy elementos de rescate fundamentales para el logro de la misión de salvar vidas humanas. Cientos de vidas salvan estas pequeñas embarcaciones que operan en condiciones  adversas y en diferentes medios acuáticos (playas, ríos, tranques, presas, lagunas, etc.). Ciertamente,  estas embarcaciones son operadas por rescatistas, los cuales arriesgan día a día su integridad física en pos del objetivo, personas entrenadas para actuar en diferentes escenarios, con una capacidad de vocación para salvar vidas que peligrosamente los hace ir varias veces más allá de los límites que el propio entrenamiento les enseña y les recomienda.

Es cierto, y muy cierto, que los rescatistas de playa (Salvavidas, Guardavidas)   preparados y entrenados son y serán vitales para este trabajo, que su labor es muchas veces incomprendida hasta por la misma víctima, y que son el primer interviniente en toda acción de accidente acuático y el más importante, pero requieren de más elementos para  aumentar su capacidad de  respuesta  ante  emergencias  acuáticas.

Rescate de un velero por el Bote Salvavidas de Valparaíso.

Rescate de un velero por el Bote Salvavidas de Valparaíso.

Es aquí  donde el complementar capacidades es vital para el futuro del rescate acuático,  el trabajo en conjunto  solo  entrega seguridad  y protección a las víctimas como también a los salvavidas o guardavidas que laboran en diferentes ambientes acuáticos. Sabemos que los costos de compra, operación y mantenimiento elevan los presupuestos locales, pero  de seguro serán inversiones  más  rentables en razón de la vida humana. Ojalá algún día los gobiernos y las empresas privadas que fabrican estas unidades de rescate acuáticas, puedan colocarse a pensar en la posibilidad de bajar los costos de  compra a los equipos de rescatistas, a los salvavidas, a los guardavidas del mundo o, en su defecto, subvencionarlas para fines de rescate.

¿Cuál sería el costo que una empresa podría aportar a esta noble misión? Probablemente  parece utópico, pero no imposible, sabemos  que el mercado tiene otros fines nobles desde su objetivo, pero también deben ser capaces de trabajar la responsabilidad social que les cabe en este mundo.

Creo que es una batalla que podemos realizar, si es que creemos en ella, yo creo en esa utopía, trabajemos por  reconocer la importancia que tienen las unidades a flote en salvar vidas, en el complemento que podemos lograr trabajando en conjunto con los salvavidas o guardavidas, sirviendo como plataforma de apoyo, de seguridad y de optimización a nuestros objetivos, demos la importancia que esto tiene  llevando el tema  a seminarios, cursos, reuniones y otros, buscando siempre el norte que cada uno nosotros tiene:  SALVAR VIDAS HUMANAS.

Embarcaciones para el salvamento y el rescate.

Embarcaciones para el salvamento y el rescate.

Internacional, Materiales, Noticias
Escrito por José Palacios 13 Comentarios
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Final feliz

13 de agosto de 2010 a las 15:56

Hace unos dìas nuestra compañera de Cruz Roja en Vigo, Esther alias “central”, nos envió el enlace de una noticia en la que se informaba de una niña que habìa salvado a su abuelo de morir ahogado. Cuando vì el titular me pareció extraño, pero al leer el contenido entero no daba crédito: la niña al ver a su abuelo boca abajo y no poder darle la vuelta, se le ocurrió darle varios empujones hasta que con el impulso el anciano llegó a una zona de rocas y a las puertas de perder la consciencia, pudo agarrarse a una roca, incorporarse y salir del agua.
Si los hechos se produjeron tal y como relatan los diferentes redactores, este hombre ha tenido una suerte fuera de lo común, pues el ingenio o la ocurrencia de su nieta le ha salvado la vida.
No seremos nosotros quien alentemos a los niños a ayudar a alguien de morir ahogado, pues lo más frecuente es que fallezcan todos, pero en esta ocasión hemos de quitarnos el sombrero pues se produjo una circunstancia posiblemente irrepetiblr que ha dado a esa familia un final feliz.
Como recordatorio necesario al margen del resultado, transmitid a todas las personas que podais y no sean profesionales, que ante un caso como este, deben pedir ayuda urgentemente; y a todos los profesionales de la vigilancia y rescate les deseamos una larga vida llena de ingenio y ocurrencia, pues está claro que nos puede valer de mucho. Una sola palabra retumba en mi cabeza cada dìa desde que se la escuché a otro “abuelo”, uno que se dedica a salvar vidas en la mar desde hace muuuuuchos años: esa palabra es RESOLVER…
Buen servicio a todos; buena guardia

Consejos
Escrito por Carlos Vales Comentar
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MAterial de Rescate Polivalente Acuático (MARPA)

4 de septiembre de 2009 a las 22:26

dibujo1

Autores:

Dr. D. José Palacios Aguilar

Coordinador del Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo, Profesor de la Universidade da Coruña

D. Carlos Vales Porto

Miembro del Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo, Coordinador de Servicios de Socorrismo en playas

Dra. Dña. María del Castillo Obeso

Miembro del Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo, Profesora de la Universidade da Coruña

Fotografías:

Dña. Beatriz Palacios Castillo

Socorrista Acuático

Colaboradores:

D. David Esteban Peresenda

Profesor y Coordinador de Salvamento Acuático en Argentina, Guardavidas

Dña. Laura Grande Moldés

Socorrista Acuático

D. C. Hugo Lorenzo Rodríguez

Socorrista Acuático y Monitor de Actividades Acuáticas

Nota

En este artículo aparecen imágenes de menores cuyos tutores legales han sido informados y han dado su consentimiento.

En el documento de presentación que subimos al apartado de Descarga de archivos, se da a conocer un nuevo material acuático adaptado principalmente a las necesidades del rescate, pero que, además, puede ser un recurso útil en el aprendizaje y perfeccionamiento de diversas técnicas de dominio del medio acuático, permitiendo un uso individual así como colectivo.

El MARPA (MAterial de Rescate Polivalente Acuático) es una modificación creada en el Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo (GIAAS) de la Universidad de A Coruña, a partir de anteriores elementos específicos de rescate (tubo de rescate), adaptada para dar respuesta a las múltiples exigencias que puede presentar un rescate acuático, así como a todo el proceso de aprendizaje y entrenamiento de técnicas acuáticas específicas, tanto para el técnico especialista en socorrismo como para cualquier persona que quiera llegar a dominar el medio.

Nuestro objetivo es animar a todos los técnicos a que usen este nuevo material y se beneficien de sus múltiples utilidades y ventajas.

En el Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo (GIAAS) de la Universidad de A Coruña una de las actividades a las que más atención se dedica es el socorrismo, porque entendemos que la primera condición de cualquier actividad que se desarrolle en el entorno acuático debe ser la seguridad. Tanto en actividades libres (el baño en espacios acuáticos naturales o artificiales) como en programas dirigidos (desde la iniciación hasta los programas más específicos) el usuario debe realizar su actividad sin poner en riesgo su integridad física; algo que en el agua es más difícil pues no es el medio propio del ser humano y cualquier pequeña incidencia puede terminar en un trágico ahogamiento. Así, las medidas de prevención y la intervención de rescate en caso de accidente son una de nuestras principales líneas de investigación.

Después de un largo proceso de estudio y experimentación en diferentes entornos y situaciones con varios prototipos, se ha obtenido un modelo definitivo del MARPA, que presenta múltiples ventajas.

En primer lugar, su color “amarillo flúor” es muy llamativo y fácilmente detectable incluso a grandes distancias, facilitando la identificación del socorrista y la comunicación en el servicio y con los usuarios del espacio acuático.

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La forma y el material del que está hecho el MARPA facilita también la protección del propio socorrista y la ejecución de técnicas de rescate adaptadas al socorrismo acuático actual, favoreciendo una mejor intervención y una mayor seguridad para la víctima o víctimas del accidente acuático.

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Y como novedad más importante, el MARPA tiene posibilidades de aplicación educativa, tanto en la actualización de los socorristas acuáticos como en los programas de actividades acuáticas, desde la iniciación hasta el entrenamiento.

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Convencidos de la importancia de estas aplicaciones queremos dar a conocer el MARPA al mayor colectivo posible de personas relacionadas con el mundo de las actividades acuáticas a través de este artículo.

Especificaciones: características y componentes

El MARPA es, en esencia, un flotador que se compone de diferentes elementos que permiten una gran versatilidad:

- El elemento flotante tiene una forma alargada y es flexible para poder adaptarse al cuerpo de una persona, si es necesario, y oponer la mínima resistencia al avance cuando se trata de desplazarse por el agua. Está cubierto por una funda de color “amarillo flúor” de material textil ligero y resistente al agua, que se puede retirar y sustituir en caso de deterioro.

- En un extremo del elemento flotante se ha incorporado un silbato, que permite enviar una señal sonora, tanto para avisar a los usuarios en labores de prevención como para comunicarse con los compañeros durante un rescate, o para facilitar la propia localización en situaciones de poca visibilidad.

dibujo5

- Desde ese mismo extremo, arranca una cinta con tres anillas situadas a diferentes distancias, que permite fijar el MARPA alrededor del cuerpo de una persona inconsciente, sea del tamaño que sea, mediante su correspondiente sujeción al mosquetón situado en el extremo opuesto. Ambos materiales están fabricados en acero inoxidable de gran resistencia.

- A partir de la última anilla (para posibles víctimas talla XXL) arranca un cabo de material flotante y del mismo color “amarillo flúor” que el cuerpo del MARPA, que finalmente se une, mediante una sujeción sin nudos, a la bandolera.

- La bandolera está dotada a su vez de velcro para poder mantenerse recogida alrededor del cuerpo del MARPA haciendo una función de “cierre” cuando no se está utilizando el material. Su longitud permite la colocación a modo de bandolera, pero también a modo de tirantes.

- Finalmente, en el cuerpo del MARPA se han incorporado los tres últimos elementos más innovadores: dos asas, dos bandas reflectantes y una ventana plástica. Las asas facilitan la sujeción de la victima consciente para no perder el apoyo en el elemento flotante, o del propio socorrista, bien durante el traslado o en situaciones de autoprotección. Las bandas reflectantes mejoran la visualización del elemento flotante en situaciones de poca luz y permitirían su localización en plena oscuridad bajo el reflejo de cualquier luz. La ventana plástica, que está diseñada para poder ser retirada si no se va a usar, está pensada para poder introducir información escrita, como puede ser, por ejemplo, desde el parte meteorológico hasta las reglas de un juego o el contenido de un entrenamiento; es decir, es una vía de información de gran utilidad.

dibujo7

Podeis descargar el documento completo de presentación en el apartado de Descarga de archivos. Son aproximadamente ocho megas por la cantidad de fotografías que incluye, pero creemos que la espera merece la pena.

Formación, Materiales, Prevención
Escrito por Carlos Vales 31 Comentarios
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