En nuestra primera gota de agua de este blog ya hicimos mención a este apartado, y os prometimos más. Pues bien, ahí vamos:
Cuatro pilares fundamentales sustentan la pesada carga de nuestra preparación: haber realizado un buen curso de capacitación, mantenerse debidamente actualizado, entrenamiento físico y entrenamiento psicológico.
Curso de capacitación:
Como os comentaba nuestro compañero Pepe Palacios en su entrada del 2 de Agosto, existen muchos lugares en España y otros países donde los cursos de formación incluyen un número muy escaso de horas. En la actualidad la referencia de calidad la están definiendo aquellos cursos de capacitación que siguen las directrices de las Cualificaciones Profesionales del sector, publicadas ya en el BOE (Socorrismo en Instalaciones Acuáticas y Socorrismo en Espacios Acuáticos Naturales). Para un segundo nivel de coordinación deberemos esperar un poco a la publicación de la Cualificación “Coordinación de Socorrismo en Instalaciones y Espacios Naturales Acuáticos”, actualmente en fase de contraste externo, que os adelantamos será de una altísima calidad técnica y de la que os tendremos debidamente informados en este blog.

Clase de Primeros Auxilios en curso de formación
En estos cursos se plantean fases de trabajo a distancia donde el alumno va asumiendo los contenidos teóricos y prácticos señalados por el profesorado, y siguiendo las indicaciones técnicas pertinentes a través de soportes actualizados, con el objetivo de adquirir el conocimiento y rendimiento básico para comenzar la fase presencial. En ésta, profesorado altamente cualificado se centra en los aspectos principales en el uso de materiales y de las técnicas y protocolos de Prevención, Vigilancia y Actuación en el medio terrestre y acuático, tanto en socorrismo como en primeros auxilios.
Mantenerse debidamente actualizado
Cada año el profesorado de los cursos y las nuevas promociones de socorristas deben mantenerse actualizados en los protocolos y estudios científicos que sugieren modificaciones o adaptaciones en las técnicas o estrategias de trabajo, siempre con el fin de mejorar la operatividad y disminuir el factor riesgo e incertidumbre. En la actualidad existen seminarios, cursos monográficos, jornadas y congresos a nivel nacional e internacional que permiten adquirir esos nuevos conocimientos y el modo de aplicarlos. Un referente en este campo son las actividades formativas que os hemos incluido recientemente en el blog, así como las organizadas por la Universidad de A Coruña y Vigo, de las que os iremos informando debidamente.

Curso de actualización en Las Palmas. Junio de 2.009
Un buen profesional del socorrismo debería replantearse continuamente si está equivocado en lo que hace o sus técnicas y materiales son los más novedosos. Una mente y actitud abierta y receptiva al cambio es la más adecuada para poder progresar y aprender de lo que tantos compañeros pueden enseñarnos con sus aportaciones. Por el contrario, una persona que cree que sus años de experiencia ya le han enseñado todo y “se cierra en banda” a cualquier nueva sugerencia, el tiempo acabará irremediablemente “enterrándolo profesionalmente”, y caerá en el olvido por lo anticuado de sus formas y métodos de actuación.
Entrenamiento físico y psicológico:

Socorristas preparándose para entrar al agua
Ambos son inseparables y deben acompañarnos cada día en nuestra rutina. Adentrarse en el mar con unas aletas y un FLOPY o MARPA, es una situación que requiere de nuestra mejor preparación. Presentarse ante una madre o un hermano de un fallecido en el agua es una situación que exige nuestra la mayor diligencia profesional.
Desde la arena las cosas normalmente se ven muy fáciles y no se advierte el peligro, pero una vez dentro del mar, este gigante azul nos recuerda quién manda y a quién debemos mostrar nuestro respeto, pues su fuerza es muy superior a la nuestra y mientras no comprendamos esto nunca entenderemos lo que de verdad es el socorrismo. La única manera de poder movernos con cierta autonomía en el medio natural y poder salvar en muchas ocasiones las vidas de terceros es pasarse horas y horas en las piscinas y en el entorno natural, nadando con y sin aletas, con y sin la cabeza fuera, haciendo apneas estáticas y dinámicas con resistencia, trasladando a compañeros y maniquíes, entrando y saliendo continuamente de olas en distintas playas, y un largo etcétera que no acabará nunca, os lo aseguro. Finalmente os recomendamos una reciente publicación de nuestro querido amigo Enrique Parada “Psicología y Emergencia”, publicado por Editorial Desclee De Brower.
Formación, General, Prevención