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Más recursos para el rescate de personas y menos para los bancos

21 de junio de 2012 a las 10:38

En esta época de crisis económica, de la que no somos culpables la inmensa mayoría de los ciudadanos, se están empeñando en las “altas esferas del poder” en el “rescate” de los bancos y, por lo que vemos, en muchos lugares se están olvidando de poner los medios suficientes para el RESCATE de las personas.
Es necesario recordar, aunque parezca una “perogrullada” (simpleza al decirlo), que los bancos son empresas, son entidades financieras, que no tienen vida propia y deberían estar para facilitar la vida de las personas. Sin embargo, es evidente que los ciudadanos sí tienen vida y también derecho a disfrutar con seguridad de su tiempo libre y del espacio acuático y, en muchos casos, dan sentido a los bancos.
En estos tiempos en los que constantemente nos están atosigando con cifras macroeconómicas, yo me he puesto a reflexionar acerca de unos sencillos cálculos matemáticos que he realizado y que ahora os cuento.
En España tenemos 2.940 playas. Si se contratan para cada playa a 5 socorristas acuáticos (de media) para cuidar de la seguridad de los ciudadanos, se necesitaría un total de 14.700 socorristas. Si calculamos el coste mensual por cada socorrista en 2.000 euros (sueldo, seguridad social, impuestos), se necesitaría un total de 29.400.000 euros para cubrir en todo un mes todas las playas de España. Sí, algo más de 29 millones de euros. Pero si seguimos calculando, vemos que para cubrir todo el año todas las playas de España se necesitarían “solo” 352.800.000 euros. Casi 353 millones de euros.
Y he dicho “solo” porque es una cifra ridícula comparada con los 20.000 millones de euros que según las noticias se han destinado a algún banco. Con una sencilla regla de tres nos damos cuenta de que en el hipotético caso de que se cubrieran durante todo el año todas las playas de España con 5 socorristas acuáticos en cada playa, “solo” se destinaría un 1,8% de lo que se ha destinado al rescate de un banco.
Creo que no me fallan los cálculos y puedo afirmar que con los 20.000 millones del rescate al banco tendríamos para casi 57 años con socorristas acuáticos en el total de las playas de España. Y con el beneficio fabuloso de asegurar 14.700 empleos durante 57 años.
¡Parece mentira! Por eso lo he repasado varias veces. No me lo podía creer.
Lo anterior es inconcebible e inadmisible, pero lo que voy a relatar a continuación es aún peor, porque se trata de la muerte de personas.
En varias entrevistas que me han realizado en este mes de junio diferentes medios de comunicación, yo ya he alertado sobre un tema que me preocupa mucho: es posible que este año los recortes que se están produciendo en los Servicios de Socorrismo provoquen un aumento en el número de muertos por accidentes acuáticos y ahogamientos en los espacios acuáticos de España.
He dejado claro personalmente, y también lo ha hecho ADEAC (la Asociación que en España se encarga de la Bandera Azul), que la disminución o anulación de los recursos del Servicio de Socorrismo en muchos municipios puede generar una “ola” de accidentes acuáticos y ahogamientos. Entre ellos, de personas que cuando vean a alguien en peligro, al no haber socorrista, se van a animar a intentar el rescate sin tener la preparación ni los conocimientos necesarios.
Por desgracia ya lo estamos viendo y, en este caso, me fastidia mucho tener razón y haber sido aciago. Apenas comenzado el verano ya tenemos una lista trágica de ahogados y entre ellos a varios que han muerto por intentar el rescate de otras personas, sin ser socorristas acuáticos ni estar preparados. De nuevo se les está poniendo como héroes y no voy a insistir más es lo equivocado que es hacerlo, pero sí voy a recordar mis artículos sobre los policías muertos en la playa del Orzán (A Coruña), publicados los días 1 y 5 de febrero de 2012.
A continuación incluyo una lista de los muertos por ahogamiento que he podido conocer a través de la alerta que tengo instalada en Google:

- 25 de mayo, hombre de 42 años muere en El Sauzal (Tenerife – Canarias). Se encontró a 10 m. de las rocas (http://www.abc.es).
- 27 de mayo, hombre muere en el Embalse de Sueca (Valencia – Comunidad Valenciana). Se sospecha de caída accidental por consumo de alcohol (http://www.lasprovincias.es).
- 27 de mayo, hombre de 73 años muere en el Embalse de Rute (Córdoba – Andalucía). Se desconocen las causas, hallado a las 16,30 h. (http://www.malagahoy.es).
- 11 de junio, hombre de 80 años es encontrado ahogado en la Playa Norte de Peñíscola (Castellón – Comunidad Valenciana). Sin servicio de socorrismo todavía (http://www.elmundo.es).
- 14 de junio, hombre de 17 años muere en Aguilas (Murcia) por zambullida en zona rocosa y sospecha de golpe en la cabeza (http://www.laverdad.es).
- 15 de junio, hombre de 80 años, alemán, muere ahogado en playa de Palmira de Peguera (Mallorca – Baleares), sobre las 13,40 h. (http://www.elmundo.es).
- 15 de junio, mujer de 27 años muere ahogada en el Embalse Camarasa de Lleida (Cataluña). Fue arrastrada por la corriente a las 17,00 h. (http://www.europapress.es / http://www.lamanyana.es).
- 17 de junio, hombre de 51 años fue encontrado ahogado en la playa de La Cicer de Las Palmas (Canarias). Ocurrió durante la mañana (http://www.laprovincia.es).
- 17 de junio, hombre de 33 años ahogado en el Embalse de Alcalá de Gurrea en Huesca (Aragón). Navegaba en embarcación hinchable y se tiró al agua para rescatar a su pareja (http://www.radiohuesca.com).
- 19 de junio, hombre de 40 años muere ahogado en la playa del Pinar en Castellón (Comunidad Valenciana). Perdió el conocimiento al chocar contra las rocas, por salvar a un menor con problemas en la playa, a las 16,45 h. (http://www.abc.es).
- 19 de junio, mujer de 62 años, rusa, muere ahogada al mediodía en la playa Moncayo de Guardamar de Segura (Alicante – Comunidad Valenciana). Fue rescatada por otro bañista (http://www.abc.es).
- 20 de junio, mujer de 70 años muere ahogada a las 10,34 h. en la playa Cala Murada en Manacor (Mallorca – Baleares). Un socorrista realizó sin éxito reanimación cardiopulmonar (http://www.mallorcadiario.com).
- 20 de junio, hombre, agente de la policía nacional, muere intentando rescatar a dos surfistas en playa de El Palmar en Vejer de la Frontera (Cádiz – Andalucía). Se encontraba en su día libre (http://www.cadenaser.com).

Todo lo anterior ha sucedido sin todavía haber comenzado la temporada de verano y vacaciones en Europa y con mal tiempo por el norte de España. A pesar de estas trágicas noticias sobre muertos que, en mi opinión, son evitables en casi todas las ocasiones, hay políticos que gobiernan y empresarios que gestionan espacios acuáticos que sin ningún tipo de rubor ni sentimiento de culpabilidad están reduciendo la inversión en los servicios de socorrismo porque afirman que con la crisis económica no hay dinero suficiente. Estos políticos y empresarios se olvidan de que en la seguridad de los ciudadanos es donde no hay que ahorrar ni dejar de invertir dinero. Se olvidan, o no se dan cuenta, de que pueden ser ellos mismos, sus familiares, sus amigos o sus votantes, los que salgan perjudicados por una decisión incorrecta, injusta y equivocada.
Ya lo dije en otro artículo y lo vuelvo a repetir. Si no hay dinero suficiente lo que deben hacer es modificar partidas presupuestarias eliminando gastos que no son necesarios y que no benefician a los ciudadanos, tales como muchos sueldos que se pagan, vehículos y gastos de representación injustificados, comidas innecesarias para su gestión, fiestas que buscan votos más que diversión educada, asesores múltiples nombrados a dedo entre sus fieles. Es decir, que anulen todos los gastos que no necesitamos los ciudadanos y que se gasten el dinero de los ciudadanos (a muchos se les olvida que el dinero es de todos los contribuyentes) en los propios ciudadanos.
En España, más que nunca, se necesita inversión en educación, en salud, en investigación y en seguridad. En estos conceptos no se puede ahorrar ni tampoco dejar de invertir. Y si alguien lo duda que piense en sí mismo o en sus familiares, que piense en que ese ahorro o esa dejadez de inversión, le puede causar la muerte, una mala salud, una incorrecta educación o una vida sin futuro.
Los ciudadanos, y no es necesario ser muy inteligente para darse cuenta, lo tenemos claro. Y casi todos los ciudadanos esperamos que también lo tengan claro los políticos a los que se eligen precisamente para que sirvan a los ciudadanos. Y si no es así, que lo dejen.
Todos podemos colaborar para conseguirlo. Es tan fácil como no callarse, tenemos derecho a hablar y a exigir respeto y responsabilidad a nuestros gobernantes.
Una vez más vuelvo a plantear las siguientes preguntas que nadie es capaz de contestar con cifras de dinero:
¿Cuánto vale la vida?
¿Cuánto vale tu vida?

El medio acuático, General, Noticias, Prevención
Escrito por José Palacios 12 Comentarios
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Actitudes profesionales y valores humanos

26 de febrero de 2012 a las 11:55

Este viernes pasado hemos comenzado dos nuevos cursos de Socorrismo en Instalaciones Acuáticas y Socorrismo en Espacios Acuáticos Naturales, en una de las aulas de la Facultad de Ciencias del Deporte y la Educación Física de la Universidad de A Coruña, que se encuentra en Bastiagueiro (Oleiros). Hemos comenzado con la misma dinámica que utilizamos el día 3 de febrero cuando se inició el curso en la Facultad de Ciencias de la Universidad de Vigo. Y es la misma que utilizaremos cuando en las semanas próximas comencemos los cursos en los municipios de Narón (A Coruña) y Ponferrada (León).

Llevamos ya bastantes años comenzando cada curso con una presentación, con la explicación de nuestro plan de formación y con una primera conferencia sobre las “Actitudes profesionales en Socorrismo Acuático”.

En esta primera conferencia he podido apreciar que un grupo numeroso de alumnos (27 en Vigo y 30 en Oleiros) se quedaban impresionados y parecía que “avergonzados” ante las imágenes obtenidas en situaciones reales que yo les iba mostrando en mi presentación para intentar concienciarles acerca de lo que NO debe hacerse cuando alguien está cumpliendo con un trabajo en el que la VIDA es el “leitmotiv”, el sentido central de todo lo que se hace.

En algunos alumnos he visto miradas de extrañeza y algo de desconfianza, como si no supieran bien dónde se metían. En otros, muchos, he visto miradas decididas, miradas de comprensión total acerca de lo que yo mostraba y explicaba, miradas que me comunicaban que estaban decididos a ponerse del bando de los auténticos socorristas profesionales, de aquéllos que van a entender bien la trascendencia de su trabajo, de los que están dispuestos a pasar frío o calor, de los que ya al comienzo tienen claro que quieren ser socorristas por el principal motivo de serlo: AYUDAR A LOS DEMÁS con sus conocimientos y su preparación.

Para los que veo que no están muy convencidos en esta primera conferencia, suelo decirles directamente: “Si todavía alguien tiene dudas, que intente imaginar que la persona que necesita de esta ayuda es ella misma o su familiar más querido, seguro que así ya no hay dudas”.

También les he puesto una frase del Premio Nobel de literatura en 1915, el escritor francés Romain Rollad (1866-1944): “Basta un instante para hacer un héroe, y una vida entera para hacer un hombre”. Y les he comentado a continuación que nosotros no queremos formar a héroes, y mucho menos a héroes que arriesguen su vida y lleguen a morir. Para hacerlo nos bastaría un instante. Nosotros queremos formar a profesionales, a hombres o mujeres que tengan una vida entera para demostrar que hacen bien su trabajo.

Y para conseguirlo necesitamos un tiempo amplio en el que ellos participen al máximo, de tal forma que en el proceso de enseñanza-aprendizaje lleguen a consolidar una base sólida de valores humanos y actitudes profesionales, que les estimularán para llegar a ser buenos socorristas acuáticos dominando el medio acuático, teniendo una condición física idónea y adquiriendo los conocimientos necesarios para intervenir con eficacia en situaciones de emergencia.

Con una base sólida de valores y actitudes se puede llegar a ser un buen profesional en socorrismo.


Los valores humanos y las actitudes profesionales que van a precisar son fáciles de entender y a todos nos gustaría ser tratados cumpliendo lo que significan: altruismo, apoyo, ayuda, compromiso, cooperación, dignidad, entrega, fraternidad, honestidad, honradez, humanidad, integridad, justicia, lealtad, protección, prudencia, seguridad, servicio, solidaridad, voluntariedad… Pero les he comentado que no tienen por qué memorizar todo, que es muy sencillo porque todos estos valores y actitudes se pueden englobar en dos:
RESPETO y RESPONSABILIDAD.

Respeto por la vida, respeto por las personas. Responsabilidad en el trabajo, responsabilidad en la vida.

Sí, es lo que he vuelto a hacer una vez más y no me canso de repetirlo. Es, quizá, lo más positivo de mi trabajo, el esfuerzo por comunicar que somos útiles, que podemos ser buenos profesionales del socorrismo y que gracias a nuestro trabajo podremos prevenir muchos accidentes acuáticos y, en algunas ocasiones, muy pocas, salvar la vida de alguien.

Me he empeñado en transmitirles lo difícil que es ser un buen socorrista y lo fácil que es caer en los errores de siempre, en los fallos que tantas veces hemos visto y fotografiado durante el horario de trabajo. Errores y fallos que afectan negativamente a la imagen del socorrismo, al servicio de socorrismo en el que trabajan, a sus compañeros y, por supuesto, a las personas a las que se dirige su trabajo. Tales como llegar tarde al puesto de trabajo, dormir en el puesto de vigilancia, hablar con amigos-as durante el trabajo, leer (novelas, periódicos, apuntes), tomar el sol, flirtear con personas del otro sexo, trabajar sin la vestimenta identificativa, jugar a todo tipo de actividades (fútbol, voleibol, golf, palas, cartas) y un largo etcétera que por desgracia hemos visto en directo y hemos podido fotografiar.

Socorrista tumbado tomando el sol en su horario de trabajo.


Socorristas jugando al golf en su horario de trabajo.


Y les he dicho que estamos hartos de comprobar que los socorristas que tienen motivos única y puramente económicos, mercantiles y materiales suelen ser los que más caen en estos errores y fallos.

Pero lo que tengo claro es que he puesto todo mi empeño en animarles a convertirse en buenos socorristas profesionales, que lleguen a pensar en su trabajo como un servicio a los demás, sabiendo que cuando menos lo esperas alguien te necesita al cien por cien y de ti depende el salvar la vida de una persona.

Socorrista vigilando y cumpliendo con su trabajo.


Sí, les he hablado de la vocación y de la satisfacción que produce hacer bien tu trabajo.

¡Bienvenidos al socorrismo!

Formación, Laboral, Prevención, Vigilancia
Escrito por José Palacios 8 Comentarios
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INVERTIR EN PREVENCIÓN Y FORMACIÓN: INVERTIR EN LOS VIVOS

5 de febrero de 2012 a las 0:54

Hoy, 4 de febrero de 2012, en la portada de “La Voz de Galicia” leo unas frases que me llaman la atención en el recorte “De Sol a Sol”: “Una vez más, pagan los trabajadores: menos sueldo, menos jornada, más impuestos, más paro. Mientras, sigue gastándose dinero a espuertas en obras suntuosas e innecesarias.” No sé quién escribe esta pequeña columna, pero creo que no se puede decir mejor con tan pocas palabras.
Después leo “El Faro de Vigo” y al llegar a la página 46 me encuentro con la noticia siguiente: “Salvamento mantiene la búsqueda del estudiante eslovaco desaparecido en la playa de A Coruña”. Como esta noticia me interesa mucho sigo leyendo y descubro que el operativo de búsqueda de un cadáver cuenta con los siguientes medios:
- Avioneta Serviola 303 de Salvamento Marítimo.
- Helicóptero Helimer 210 de Salvamento Marítimo.
- Helicóptero Abeja 28 de la Dirección General de Tráfico.
- Helicóptero Ángel 27 del Cuerpo Nacional de Policía.
- Helicóptero Ángel 29 del Cuerpo Nacional de Policía.
- Helicóptero Cuco de la Guardia Civil.
- Embarcación de intervención rápida Salvamar Mirfak de Salvamento Marítimo.
- Buque Sar Gavia de Salvamento Marítimo.
- Lancha Bianca de Cruz Roja.
- Buque Paio Gómez Chariño de la Xunta de Galicia.
- Embarcación Alcotán del Servicio de Vigilancia Aduanera.
- Embarcación Río Andarax de la Guardia Civil.
- Embarcación GCM-10 de la Guardia Civil.
Si la indignación que siento en estos momentos me deja sumar bien, creo que “únicamente” se están destinando 1 avioneta, 5 helicópteros y 7 embarcaciones a buscar un cadáver. Y eso con la crisis que nos está castigando.
Mi cabeza termina de procesar ambas noticias y encuentro una relación directa entre las obras suntuosas e innecesarias y el derroche de recursos destinados a buscar un cadáver. No puedo entender que haya tanto dinero para estos gastos que mi cabeza ha relacionado y, sin embargo, no haya inversión en dotar a los vehículos de la policía de unos sencillos y baratos materiales para el rescate, o se considere un derroche invertir en un servicio de emergencias acuáticas, o se recorte en la dotación de los socorristas acuáticos para las playas en la temporada de verano, o se piense que es un gasto muy grande e impensable poner retenes de socorristas para cubrir los fines de semana de buen tiempo en los que las playas se llenan de usuarios dispuestos a darse el primer baño del año (que algunas veces se convierte en el último por morir ahogados sin ayuda).

Y por todo esto es el título de mi artículo. Hay que invertir en los vivos, hay que invertir en prevención y en formación. Hay que dejar de lado los gastos innecesarios y suntuosos.
A estas alturas de mi vida, con mis años y mis experiencias, ya no estoy para cubrir expedientes, no necesito quedar bien con nadie en particular, ni estoy dispuesto a cambiar mi proceder habitual que siempre ha rechazado el engaño y la mentira. Es lo que pasa cuando uno lleva 36 años de dedicación al socorrismo acuático, como es mi caso, pasando por todo tipo de entidades y niveles, dedicando todo tipo de esfuerzos en dignificar nuestra profesión, consiguiendo que esta bella y humanitaria actividad tenga presencia en la Universidad y, entre otros logros, creando un Grupo de Investigación universitario del que están saliendo investigaciones, tesis doctorales, publicaciones de gran nivel, actividades formativas de enorme utilidad e intercambios internacionales que ya nadie podrá romper.
Y, como saben los que me conocen, “mojándome” siempre, siendo el primero en meterme al agua y el último en salir, compartiendo el esfuerzo, el frío, el calor o lo que haga falta con mis alumnos, y con los amigos y compañeros que viven el socorrismo con la misma vocación que yo. Cuando opino de algo es porque lo he vivido y experimentado antes, yo no soy de los del “sillón” o de los de la “orilla”, y si digo algo acerca del mar, del río, del frío, del esfuerzo o del calor, es porque sé lo que se siente y lo he sufrido o disfrutado antes.

En estos días, después de comprobar el nivel de participación en el debate que suscitó mi artículo: “3 policías mueren en la playa del Orzán intentando un rescate”, estuve pensando en hacer como mi compañero Carlos Vales, es decir agradecer y/o contestar alguno de los comentarios que iban entrando. Pero desistí por dos motivos: Carlos Vales lo ha hecho mucho mejor de lo que yo podría hacerlo y, además, pensé que era mejor aprovechar el tirón en el interés suscitado para escribir algo más completo, con otro artículo.
Y antes de seguir deseo agradecer a todos la participación, sin excepciones, sin tener en cuenta que yo esté o no de acuerdo con lo que se ha opinado. Nos gusta que la gente participe, con educación y respeto. Gracias.

Desde el 1 de marzo de 2010 tengo una alerta en mi correo de Google que me envía las noticias de los ahogados. Cuando la activé lo hice por dos motivos. El principal era recordarme a diario que todavía queda mucho por hacer, que todos los días siguen muriendo personas en el medio acuático y que debo seguir trabajando al máximo para intentar evitarlo. El otro motivo era el de llegar a conocer y poder analizar las causas de ahogamiento, para así elaborar propuestas o actuaciones que permitan evitarlas.
No voy a describir todas las noticias de ahogamientos que me han llegado, ni siquiera las de personas que han intentado un rescate, que no lo han conseguido y que, además, han muerto por intentarlo. Y no lo voy a hacer porque son muchísimas, en países diferentes (España, Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Italia, México, Paraguay, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Venezuela y muchos más) y por intentar rescatar a personas (niño, hermano, hijo, amigo, desconocido, cadáver y un largo etc.), a animales (caballo, perro, gato, novillo), o a cosas (pelota, gorra, sombrero, anzuelo). Todos los casos me parecen injustos e innecesarios. Injustos porque no es justo que mueran 2 o más en lugar de 1. E innecesario porque no hubo ningún resultado positivo, fue inútil la entrega.
Voy a dar algunos ejemplos como muestra del “heroísmo equivocado” que desde 1991 llevo poniendo en mis publicaciones como una causa de ahogamiento. Heroísmo porque han entregado su vida por intentar salvar la de otro, pero equivocado porque con su muerte no sólo no lo han conseguido sino que han añadido una víctima más a la ecuación.

- 19 de julio de 2010: Tres integrantes de una misma familia murieron ahogados en el pantano de Santolea, en el término municipal de Castellote (Teruel), cuando un hombre de 50 años de edad solicitó ayuda para poder salir del agua, acudiendo primero su hija, de 20 años, y, después, su mujer, de 51 años. Los tres perecieron ahogados.
- 26 de julio de 2010: Florián Matellanes, camionero jubilado, murió en las aguas del embalse de Valparaíso cuando intentaba rescatar de las aguas a un nieto de cinco años que había volcado con la barca que manejaba. El niño fue rescatado por un joven de 17 años. (laopinióndezamora.es)
- 8 de septiembre de 2010: Dos hombres de 45 y 65 años y nacionalidad extranjera murieron en la playa de Almuñécar (Granada). Uno de los fallecidos mostró que tenía problemas en el mar y el otro bañista más joven se lanzó al agua para intentar salvarlo. Ninguno pudo alcanzar la orilla con vida. (ELPAIS.com)
- 15 de noviembre de 2010: Dos jóvenes de 21 y 33 años perdieron la vida en la laguna de Zapata, en Michoacán (México), cuando intentaron rescatar el anzuelo de un pescador. (www.cambiodemichoacan.com.mx)
- 11 de octubre de 2011: Un abogado de 55 años murió ahogado en las aguas del canal de riego del Genil–Cabra en las inmediaciones de Santaella (Málaga) al intentar rescatar a su perro. (http://www.diariocordoba.com)
- 14 de febrero de 2011: Diego Liquen, de 36 años, falleció al intentar rescatar a la joven Melina Gaspar, de 18 años, que se encontraba bañándose en el espejo de agua de la finca Pompayan (Argentina). Ambos fallecieron de “asfixia por inmersión”. (http://www.cronica.com.ar)
- 2 de marzo de 2011: Fernando Veas, de 23 años, murió ahogado en un canal de regadío en Pirque (Chile) por intentar rescatar a su hermano, supuesto suicida, que fue sacado del lugar por efectivos de Carabineros. (http://www.chile.com)
- 1 de agosto de 2011: Un trabajador de la construcción trató de recuperar su cachucha en el arroyo de Camarones en su desembocadura en el mar en Puerto Vallarta (México), fue arrastrado por la corriente y murió ahogado. (http://www.informador.com.mx/jalisco)
- 3 de agosto de 2011: Alfredo Robinson Collazos Huamán, de 15 años, se ahogó en las aguas del río Santa en el poblado de Pingua, distrito de Mancos, provincia de Yungay (Perú) al intentar sacar el sombrero de una mujer que le ofreció dinero si lo recuperaba. (http://www.rpp.com.pe)
- 3 de agosto de 2011: Ángel Manuel Milla Saba, sevillano de 40 años, falleció en Zahara de los Atunes (Cádiz) cuando pretendía salvar a su hijo de 6 años. No consiguió nada y otra persona con una tabla pudo rescatar al niño. (http://www.diariodesevilla.es)
- 27 de agosto de 2011: Ramón Suárez Santana María, médico de 35 años, falleció ahogado tras ser arrastrado por la corriente del río Haina (República Dominicana), cuando se tiró a sacar el cuerpo de un amigo que flotaba en las aguas y que había desaparecido a comienzos de semana al intentar cruzar el río. (http://www.noticiassin.com)
- 18 de octubre de 2011: Jonathan Alfonso González, policía de 25 años, murió ahogado al intentar salvar a un hombre que se tiró al río en San Rafael (Argentina) después de discutir con su esposa. Este hombre fue arrastrado por la corriente y también falleció. (http://www.losandes.com.ar)
- 24 de octubre de 2011: Niu Zuotao, un soldado retirado de 31 años, se lanzó a las aguas de un río en Guangzhou (China) para tratar de salvar a una mujer. Ambos se ahogaron. (http://spanish.peopledaily.com.cn)
- 11 de diciembre de 2011: Gustavo Adolfo Orellana Leiva, de 32 años, murió ahogado al intentar rescatar una pelota en la playa Costa Azul, comuna de Cartagena (Chile). (http://www.soychile.cl)
- 26 de diciembre de 2011: Ciricia Reyes Cristóbal (de 52 años) se arrojó a las aguas del río Conchumayo (Perú), para salvar a su caballo que era arrastrado. Ambos perecieron en el intento. (http://diariocorreo.pe)
- 16 de enero de 2012: Diego Martín, de 30 años, se ahogó al buscar una pelota en una playa no habilitada del Paraná (Argentina). (http://www.el-litoral.com.ar)

Cansa ver tantos casos similares. Se repiten y, entonces, algo está fallando. Es como cuando en el mismo punto de una carretera mueren personas en accidentes que se repiten día sí y día también.

Debo advertir que las opiniones que damos en nuestro Grupo de Investigación surgen desde el conocimiento de la realidad de forma directa, interaccionando con ella y también, en muchas ocasiones, como fruto de investigaciones con metodología y rigor científicos.
En esta ocasión me he dejado llevar más por el sentimiento, aunque eso sí, con datos.
Hay accidentes desgraciados que se producen por causas que muchas veces no se conocen. Y porque somos personas no somos perfectos y nadie hay en este mundo que no tenga fallos.
Pero en el socorrismo hay que centrarse en prevenir accidentes, en recuperar vidas humanas, en rescatar personas, y no en preocuparse por cosas ni pertenencias físicas (sean embarcaciones o sea el mejor de los diamantes).

Hay que reconocer lo que es fácil ver y no hablar de lo que es difícil demostrar. Hay que estar orgulloso de lo que hace grande a una persona, a un pueblo o a un país. Hay que seguir con los esfuerzos útiles para conseguir la formación digna y profesional de las personas que se dedican a prevenir accidentes y salvar vidas en el medio acuático. Hay que dotar de recursos materiales a aquéllos que en ocasiones exponen sus vidas por intentar ayudar a los demás. Hay que mirar para el futuro y no pararse por desgracias que ya no tienen solución. Sí entristecerse, pero no lamentarse sin sentido o con revancha.
Yo estoy seguro de que los tres policías que han muerto, y a los que admiro por su entrega, si se pudiera retroceder en el tiempo, si hubieran recibido formación en socorrismo, si se les hubiera dotado de unos recursos para el rescate muy baratos y eficaces, en la misma situación hoy estarían vivos y es posible que, además, hubieran rescatado con vida al estudiante. Pero como no podemos cambiar el pasado, intentemos cambiar el futuro. Es de lo que he escrito y de lo que escribo ahora. Lo demás es secundario o anecdótico. Y el que lo quiera entender, pues muy bien. Y el que no quiera entender, o por su cuenta interprete de forma tergiversada lo que yo escribo, pues lo siento.
Yo voy a seguir trabajando para que haya más prevención y más formación.
Es lo que tengo más claro.

General, Noticias, Prevención
Escrito por José Palacios 24 Comentarios
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3 policías mueren en la playa del Orzán intentando un rescate

1 de febrero de 2012 a las 11:30

Desde el día de la tragedia de la playa del Orzán (27 de enero de 2012), en la que los policías Rodrigo Maseda, José Antonio Villamor y Javier López murieron intentando el rescate de un estudiante (también desaparecido) que al parecer se encontraba en la playa celebrando el final de una larga noche de juerga, han sido muchas las personas que me han preguntado por qué todavía no habíamos escrito algo sobre este tema en nuestro blog.
En este caso he preferido esperar el paso de unos días para tratar este asunto de forma más tranquila y con el claro objetivo de que mi opinión pueda ser útil.
Puedo asegurar que los primeros días después de las muertes injustas e innecesarias de tres buenos policías no me sentía capaz de escribir por la rabia y la indignación que me desbordaban.
Ahora repaso los contenidos de nuestro blog y compruebo que algo parecido ya habíamos tratado en un artículo que escribimos juntos Martín del Gaiso y yo, titulado “Los héroes en Socorrismo Acuático” y publicado el 7 de julio de 2011.
Lo que decíamos en aquella ocasión me vale también ahora, ya que no estoy buscando debate, ni opiniones a favor o en contra, ni culpables o inocentes. Mi intención es honesta, no quiero ofender a nadie, mi opinión no va dirigida a nadie en particular y sí puede ser entendida por todos en general. Pero lo que tengo más claro es que no quiero que se vuelvan a repetir muertes tan injustas e innecesarias como las que hemos tenido en la playa del Orzán.
Está claro que es muy difícil tratar un tema en el que ha habido muertos, pero hay que hacerlo si queremos evitarlo en ocasiones futuras, tal y como se hace con los accidentes de tráfico en los que, precisamente, España es un modelo a seguir al haber conseguido una disminución enorme y constante en los últimos años (de 5.478 muertos en 2003 a 1.730 en 2010 y en torno a 1.400 en datos provisionales de 2.011).
Lo primero que quiero hacer es recordar que en casi todas mis publicaciones (ya desde 1991) siempre he incluido como una de las causas más frecuentes de ahogamiento la siguiente: “Heroísmo equivocado ante la visión de personas en peligro, a las que se intenta rescatar sin los conocimientos ni los medios adecuados”. Para que nadie se sienta ofendido aclararé que considero héroes a los 3 policías que han muerto, pero como experto tengo que decir que se equivocaron en su actuación. Y lo único que necesitaban para no haberse equivocado es muy sencillo: formación y recursos adecuados.
En esa formación es evidente que en lo primero que habría que incidir es en el orden de prioridades lógico e imprescindible ante cualquier accidente o situación de emergencia:
1º. Conservar la vida y la seguridad del propio rescatador (sin él no es posible que la víctima tenga posibilidades). Nada mejor que conocer las propias capacidades y limitaciones, así como el entorno en el que se interviene para asegurar este primer punto.
2º. Conservar la vida y la seguridad de los componentes del equipo de rescate (los compañeros siempre permiten incrementar las posibilidades de éxito ante cualquier intervención y sería imprudente cuando ya hay una víctima o persona en peligro poner a nuestros propios compañeros en esta situación). Nada mejor que haber practicado o entrenado en equipo cualquier tipo de intervención.
3º. Intentar rescatar lo mejor posible a la víctima del accidente, siempre y cuando se cumplan los dos puntos anteriores. Y la afirmación “lo mejor posible” significa tener y utilizar los recursos adecuados, a veces un sencillo sistema de tirantes y cuerda, o un buen par de aletas, o un Marpa o tubo de rescate, y en otras ocasiones más complicadas materiales más sofisticados como embarcaciones, motos acuáticas o helicópteros. Es fácil entender que un policía en su labor diaria no lleva encima ninguno de estos materiales, pero sí es factible que en el coche patrulla se disponga de algo tan sencillo y barato como un sistema de tirantes y cuerda.

Cuando muere una buena persona, sea un policía o un socorrista, en un rescate o a causa de él, a todos los que sentimos el socorrismo profesional nos invade la tristeza, pero siempre pensamos que se podría haber evitado, que es posible que no se tomaran todas las medidas preventivas necesarias, que nada habría sucedido si el compañero hubiera tenido más ayuda o más recursos materiales. Pensamos que seguramente las cosas hubieran sido diferentes si el policía o el socorrista hubiera tenido más descanso, o hubiera estado mejor preparado porque en su puesto de trabajo le han apoyado en su preparación, facilitándole tiempo y medios para hacerlo.
Sí, estamos convencidos de que con formación, preparación, descanso adecuado y con suficientes recursos materiales para el rescate es muy difícil (casi imposible) que suceda algo negativo a policías o a socorristas acuáticos. Y las pruebas que lo confirman son evidentes, ya que son innumerables las intervenciones que se realizan en muy diferentes espacios acuáticos todos los años sin ninguna complicación y sin desgracias personales.
Es difícil conocer y aceptar las limitaciones de cada uno en una situación en la que se ve en peligro a una persona, ya seas policía, bombero o socorrista, es algo que todos entendemos. Pero es imprescindible hacerlo cuando se está trabajando en emergencias y, sobre todo, cuando el espacio acuático se complica por olas, corrientes, temperatura del agua y otros posibles factores adversos.
Es muy difícil llegar a aceptar que no estás en condiciones para salvar la vida de alguien en peligro, pero más difícil y triste es ver que un compañero ha muerto al realizar o al intentar un rescate.
Mi reflexión final es un homenaje a Rodrigo, José Antonio y Javier: ¡ojalá vuestras muertes hayan sido tan útiles como vuestras vidas y nunca más suceda nada parecido!

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Prevención y cualificación profesional

14 de enero de 2012 a las 18:14

Quiero comenzar con una de las cosas que cada día tengo más claras: ante ahogamientos y accidentes acuáticos se debe responder con prevención y cualificación profesional.
En el año 2011, que ha acabado hace unos días, me han preocupado mucho dos tipos de noticias insistentes, trágicas y evitables en su inmensa mayoría.
Una de las noticias, que me llegaba día sí y día también a través de la alerta que tengo en Google desde el 1 de marzo de 2010 y que me hace llegar todas las noticias en las que aparecen la palabra “ahogado” – “ahogada”, ha sido el ahogamiento de personas de edades muy diversas en todo tipo de espacios acuáticos. Los casos de muerte por ahogamiento, particularmente en España, han sido muy frecuentes durante 2011 y es fácil comprobarlo. No es extraño que hayan sido las zonas turísticas las que más casos han tenido, muchas veces con políticos y empresarios rechazando la necesidad de servicios de socorrismo dignos y completos. En algunos casos y lugares, con personas muertas en playas o piscinas, se empeñaban en decir que los gastos en socorrismo eran muy caros. Quizás nadie les preguntó cuánto valían sus propias vidas o las de sus seres más queridos.
Otra de las noticias que me ha llegado, casi diaria, era la muerte de niños entre 1 y 5 años en los más diversos y absurdos lugares con agua y en estos casos siempre por culpa del fallo de atención de los adultos que eran responsables de los niños. Con la misma alerta me han llegado noticias de niños que han muerto en los siguientes espacios acuáticos, algunos de muy pequeño tamaño: acequias, albercas, alcantarillas, aljibes, arroyos, baldes de agua, balsas de riego, bañeras, bebederos de perros, botes de pintura, calles, canales de riego, charcas, ciénagas, cisternas, cubetas, cubos de agua, desagües, diques, embalses, estanques de agua, estanques de peces, fosas de agua, fosas sépticas, fuentes, hoyos de letrina, lagos, lagunas, lavaderos, lavadoras, letrinas, muelles, ollas de riego, pantanos, parques acuáticos, pilas de agua, piletas, piscinas (públicas, privadas, familiares), piscinas de lona, piscinas de plástico, playas, poncheras, pozos de agua, ramblas, refrigeradores, rías, ríos, sumideros, tanques de agua y zanjas de agua.
¿Qué es lo que falla para que cientos de niños de menos de 5 años hayan muertos ahogados en lugares con agua tan diversos?
Sí: la vigilancia de los adultos responsables. ¿Dónde estaban mientras los niños se ahogaban?, ¿qué era más importante que la seguridad de los niños?

Ya no podemos hacer nada por las personas que han muerto por ahogamiento, casi siempre de forma injusta y evitable. Pero sí que podemos hacer mucho para evitar nuevos casos. Es muy sencillo y las acciones clave son dos: prevención y cualificación profesional.
Prevención que se consigue exigiendo más apoyo a los servicios de socorrismo en cada municipio y empresa.
Prevención que se consigue comprometiendo más la responsabilidad de los adultos que se encargan de atender y cuidar a los niños pequeños, de forma que cuando haya agua en los alrededores no dejen nunca de vigilarlos. Y para eso se hace preciso invertir más en educación y divulgación.
Prevención consiguiendo que los profesionales que se dedican al socorrismo acuático tengan una formación lo más completa posible y con unos niveles de exigencia en actitudes profesionales, en conocimientos y en capacidades físicas y técnicas acordes con la alta responsabilidad que representa su trabajo.

Es uno de los objetivos del Grupo de Investigación al que pertenecemos. Por eso, os informamos sobre los cursos de Socorrismo en Espacios Acuáticos Naturales y en Instalaciones Acuáticas que organiza nuestro Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo de la Universidad de A Coruña (GIAAS) para comenzar en el mes de febrero:

- Curso en Vigo – fines de semana – Profesor responsable: Carlos Vales Porto (629 541 718) – Email: valesporto@yahoo.es.

- Curso en la Facultad de Ciencias del Deporte y la Educación Física (Bastiagueiro) – tardes de lunes a jueves – Profesor responsable: David Pérez Vázquez (620 517 527) – Email: davidpv83@gmail.com.

- Curso en la Facultad de Ciencias del Deporte y la Educación Física (Bastiagueiro) – fines de semana – Profesor responsable: Cristian Abelairas Gómez (618 824 297) – Email: cristianabelairasgomez@gmail.com.

- Curso en Narón (A Coruña) – fines de semana – Profesor responsable: David Pérez Vázquez (620 517 527) – Email: davidpv83@gmail.com.

- Curso en Riveira (A Coruña) – fines de semana – Profesor responsable: André Fandiño Bonet (677 465 926) – Email: andre.fbonet@gmail.com.

Los interesados pueden contactar con los profesores responsables que les facilitarán la documentación necesaria para inscribirse, así como documentación de interés sobre el curso: boletín de inscripción, documento de declaración del alumno, procedimiento de acogida de los alumnos y pruebas de aptitud física que se deben superar durante el curso.

En estos cursos la reserva de plazas se realiza por riguroso orden de llegada de las inscripciones.

Las cuotas de los cursos que oferta el Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo son asequibles y posiblemente las más baratas en el campo profesional del Socorrismo Acuático. Además, en caso de no poder realizarse el curso se procede a la devolución inmediata de la cuota en la cuenta que indique el inscrito.

Otras ventajas adicionales son las siguientes:
- Se ofertan de forma conjunta y por separado las dos modalidades del socorrismo acuático profesional: Socorrismo en Espacios Acuáticos Naturales y Socorrismo en Instalaciones Acuáticas.
- Los cursos están aprobados por el Departamento de Educación Física y Deportiva de la Universidad de A Coruña.
- Todos los cursos tienen una validez académica de créditos de libre configuración por cada curso aprobado.
- Al estar avalados por la Universidad son válidos para puntuar en oposiciones.
- Se organizan e imparten con una metodología contrastada, en la que se valoran horas tutorizadas, horas presenciales y horas prácticas.
- Se entregan textos totalmente actualizados sobre socorrismo acuático profesional.
- Las clases teóricas se realizan con una dinámica de presentación y participación.
- Las clases prácticas se realizan en piscina y en mar, con altos niveles de exigencia.
- Los contenidos se imparten por profesores de la Facultad de Ciencias del Deporte y la Educación Física, por Licenciados especializados en Socorrismo Acuático y por profesionales con amplia experiencia en el campo profesional del socorrismo y las emergencias, todos con experiencia contrastada y colegiados en su profesión.
- Desde el momento de la presentación del curso los profesores facilitan a los inscritos entrenamientos diseñados para la superación de las pruebas que se exigen, realizando además una labor de tutorización con el objetivo de ayudar al alumno.

Hoy en día está suficientemente comprobado y aceptado que llevar a cabo medidas preventivas eficaces y lograr una preparación completa y adecuada en los responsables de las actividades acuáticas y del socorrismo, salva muchas más vidas y ahorra más dinero que tener que utilizar el tratamiento más avanzado y sofisticado ante accidentes.
En el GIAAS lo tenemos muy claro y por eso organizamos estos cursos.
En los casos de personas que ya tenéis la formación inicial, os animamos a la formación continuada.
Y para las personas que no tenéis pensado o no podéis acceder a esta formación, os recordamos que estamos a vuestra disposición para facilitaros la información que necesitéis en vuestra situación familiar o profesional.
Saludos. Que es, “únicamente”, el deseo de SALUD y VIDA para todos.

Consejos, Formación, General, Noticias, Prevención, Vigilancia
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Jornadas de Actividades Acuáticas Saludables en Narón (A Coruña)

27 de octubre de 2011 a las 18:29

Os informamos de una otra actividad formativa del Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo de la Universidad de A Coruña.
Se trata de las “Jornadas sobre Actividades Acuáticas Saludables”, que se realizan con la colaboración del Concello de Narón (A Coruña).
A continuación informamos de los aspectos más relevantes de esta nueva actividad de formación continuada:

- Lugar de Celebración: Narón (A Coruña).
- Curso intensivo de 3 días (16 horas teórico-prácticas).
- Fechas: 25, 26 y 27 de noviembre de 2011 (viernes, sábado y domingo).

Objetivos:
1. Conocer las últimas novedades en SVB.
2. Diferenciar y aplicar las herramientas adecuadas con el fin de poner en marcha diferentes programas de actividades acuáticas para diferentes colectivos.
3. Saber utilizar la metodología didáctica adecuada para las diferentes poblaciones.
4. Conocer la seguridad y el uso del material específico para cada tipo de alumno.
5. Experimentar de forma práctica los contenidos del programa.

Curso dirigido a:
- Técnicos de actividades acuáticas.
- Monitores de natación y de otras actividades acuáticas.
- TAFAD.
- Licenciados y Graduados en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte.
- Socorristas Acuáticos.
- Estudiantes de las formaciones relacionadas con las actividades acuáticas.

Requisitos de los alumnos:
- Enseñanza Secundaria Obligatoria.
- Mayoría de edad (18 años).
- Saber nadar (mantenerse con facilidad en agua profunda y desplazarse en una distancia mínima de 25 m.).
- Aportar el material de uso personal para las prácticas (bañador, gorro de baño, chanclas, gafas de nado y, si es posible, aletas).

Profesora coordinadora:
Dra. María del Castillo Obeso.

Profesores especialistas:
- Dr. José Palacios y D. David Pérez: Prevención de accidentes acuáticos. 2 horas.
- D. Andoni Oleagordia: Actualización en Soporte Vital Básico. 2 horas.
- Dña. Elsa Mª Méndez: Actividad Acuática y Embarazo. 2 horas.
- Dña. Rita Pinto: Actividad Acuática Infantil. 2 horas.
- Dña. Laura Grande: Actividad acuática y discapacidad. 2 horas
- D. Joao Santos: Gimnasia Acuática. 2 horas.
- Dra. María del Castillo: Actividad acuática de mantenimiento. 2 horas.
- Dra. Angels Soler: Actividad acuática para mayores. 2 horas.

Contenidos:
Teóricos:
• Prevención de accidentes acuáticos.
• Protocolo actualizado de soporte vital básico.
• Introducción al programa de actividad acuática para gestantes.
• Introducción al programa de educación acuática infantil.
• Introducción al programa de gimnasia acuática.
• Introducción al programa de actividad acuática de mantenimiento.
• Introducción al programa de actividad acuática para mayores.

Prácticos:
• Piscina poco profunda:
- Sesión de actividad acuática para gestantes.
- Sesión de educación acuática infantil.
- Sesión de gimnasia acuática.
- Sesión de actividad acuática para mayores.
• Piscina profunda:
- Sesión de gimnasia acuática.
- Sesión de actividad acuática de mantenimiento.
• Sala/gimnasio:
- Taller de soporte vital básico.

Criterio de evaluación:
- Asistencia – mínimo de 80% para aprobar.
- Participación en los talleres prácticos.

Horario y contenidos:

Viernes – 4 horas: Aula Externa – Nave de Formación:
16.30 a 17.00 – Presentación del curso e Introducción de los contenidos.
17.00 a 19.00 – Prevención de accidentes acuáticos – Aula.
19.00 a 21.00 – Actualización en Soporte Vital Básico – Sala/gimnasio.

Sábado – 8 horas: Piscina e Aula no Complexo Polideportivo:
10.00 a 12.00 – Actividad Acuática y discapacidad – Aula.
12.00 a 14.00 – Actividad Acuática y embarazo – De 12,00 a 13,00 en Aula y de 13,00 a 14,00 Piscina profunda.
16.30 a 18.30 – Actividad Acuática Infantil – Aula y piscina poco profunda.
18.30 a 20.30 – Gimnasia Acuática (Piscina Profunda y Piscina poco profunda).

Domingo – 4 horas:
10.00 a 12.00 – Actividad acuática para mayores – Aula y Piscina poco profunda.
12.00 a 14.00 – Actividad acuática de mantenimiento – Piscina profunda.

Cuotas de Inscripción:
Alumnos UDC y municipio de Narón: 80 euros.
Resto de interesados: 100 euros.
La cuota de inscripción incluye la asistencia y participación en clases teóricas y prácticas, y dos publicaciones en formato digital:
- “Actividades Acuáticas Saludables: 1as Jornadas de actualización” (ISBN 978-84-614-8589-5).
- “La atención a personas en situación de discapacidad” (ISBN 978-84-613-9427-2).

Plazas (por riguroso orden de inscripción):
Mínimo – 25
Máximo – 50

Información y formalización de inscripciones:
- Servicio de Deportes del municipio de Narón – Registro General del Ayuntamiento.
- María del Castillo Obeso: maria.castillo@udc.es
- José Palacios Aguilar: palacios@udc.es

El medio acuático, Formación, General, Prevención, Primeros auxilios
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Inversión en los Servicios de Socorrismo en zonas de baño público. Sí, gracias.

12 de julio de 2011 a las 18:53

Durante el mes de junio y lo que llevamos de julio, en España han muerto por ahogamiento muchas personas, prácticamente en todas las comunidades autónomas. Tengo leídas y recopiladas noticias de ahogamiento en la Comunidad Valenciana (donde van 19 muertos, superando ya en estas fechas claramente la cifra del año pasado pues en todo el verano de 2010 fueron 16), pero también han muerto por ahogamiento con diferentes cifras en Cataluña, en Baleares, en Canarias, en Andalucía, en Galicia, en Asturias, en Murcia y también en otras comunidades sin costa. Han muerto ahogados en playas, en ríos, en embalses y también en todo tipo de instalaciones acuáticas (parques acuáticos y piscinas).
Si alguien duda de estas malas noticias y cree que soy alarmista que se dé una vuelta por las páginas web de los medios de comunicación. Yo me he enterado por tener una alerta en Google que envía a mi correo todas las noticias en las que aparecen las palabras “ahogado” o “ahogada”.

A pesar de estas trágicas noticias sobre muertos que, en mi opinión, son evitables en casi todas las ocasiones, hay políticos que gobiernan y empresarios que gestionan espacios acuáticos que sin ningún tipo de rubor ni sentimiento de culpabilidad están reduciendo la inversión en los servicios de socorrismo porque afirman que con la crisis económica no hay dinero suficiente.
Estos políticos y empresarios ponen en juego la seguridad de los ciudadanos por temas económicos. Se olvidan de algo prioritario: en la seguridad de los ciudadanos es donde no hay que ahorrar ni dejar de invertir dinero. Se olvidan, o no se dan cuenta, de que pueden ser ellos mismos, sus familiares, sus amigos o sus votantes, los que salgan perjudicados por una decisión incorrecta, injusta y equivocada.
Si no hay dinero suficiente, pues que tomen la decisión de no subirse los sueldos, que ahorren en vehículos y gastos de representación injustificados, que no paguen comidas innecesarias para su gestión, que dejen de gastar en fiestas que buscan votos más que diversión educada, que eliminen los gastos por asesores múltiples nombrados a dedo entre sus fieles, es decir que anulen todos los gastos que no necesitamos los ciudadanos y que se gasten el dinero de los ciudadanos (a muchos se les olvida que el dinero es de todos los contribuyentes) en los propios ciudadanos.

El dinero de los ciudadanos debe ser invertido en la seguridad de los ciudadanos, en la salud, en la educación, y, ya puestos, en la investigación. En estos conceptos no se puede ahorrar ni tampoco dejar de invertir. Y si alguien lo duda que piense en sí mismo o en sus familiares, que piense en que ese ahorro o esa dejadez de inversión, le puede causar la muerte, una mala salud, una incorrecta educación o una vida sin futuro.
Los ciudadanos, y no es necesario ser muy inteligente para darse cuenta, lo tenemos claro. Y casi todos los ciudadanos esperamos que también lo tengan claro los políticos a los que se eligen precisamente para que sirvan a los ciudadanos. Y si no es así, que lo dejen.

Sin embargo, podemos dar ejemplos de correctas actuaciones, que es lo que se debe imitar, que es lo que debería extenderse por todos los municipios y empresas.

Es el caso del municipio de Oleiros (A Coruña), donde el Ayuntamiento lleva muchos años sin escatimar inversión y dinero en el Servicio de Socorrismo, con la temporada más amplia de Galicia, con un número adecuado en recursos humanos y con una dotación de recursos materiales cercana a lo ideal, con embarcaciones de rescate, Marpas y puestos dignos de primeros auxilios en los que hace ya años se cuenta con oxígeno y desfibrilador.

También es el caso de Vigo, ciudad en la que el Ayuntamiento ha ido incrementando año tras año su inversión en el Servicio de Socorrismo, apostando con firmeza por la mejora en los recursos humanos y materiales, y a pesar de la crisis económica duplicando en los últimos 4 años el presupuesto en este servicio.

Y a los dos buenos ejemplos anteriores se une Narón (A Coruña), donde el Ayuntamiento ha decidido no dedicar dinero a las fiestas del verano en este año por la situación de crisis económica y el dinero no gastado en este tema se invertirá en otros servicios a los ciudadanos más importantes: educación, salud, seguridad. Tuve la ocasión de compartir con el Alcalde de este municipio el acto de entrega de diplomas de socorristas acuáticos, le felicité públicamente y pedí que su ejemplo cundiera entre los demás políticos y gobernantes. También participé en una votación de un periódico, en la que más del 90% de los votantes estaban a favor de la decisión del ayuntamiento. Está claro que los ciudadanos saben lo que quieren. Por cierto, este Ayuntamiento lleva ya dos años organizando conjuntamente con nuestro Grupo de Investigación y la Fundación Universidad de A Coruña cursos de Socorrismo en Espacios Acuáticos Naturales y Socorrismo en Instalaciones Acuáticas, con un resultado muy positivo al cumplirse el objetivo de dar formación profesional de alto nivel a jóvenes y desempleados del municipio de Narón y de otros municipios limítrofes. Entre los aciertos del Ayuntamiento está el becar con dinero a los alumnos del municipio que logran aprobar el curso, demostrando así que sabe gastar dignamente el dinero público, puesto que nada mejor que invertir en la formación de personas que pueden prevenir accidentes y salvar vidas.

A los tres ejemplos anteriores quiero añadir uno más de fuera de España, concretamente el de Puerto Vallarta (Jalisco – México), donde en la segunda quincena de junio he estado dirigiendo un curso de Instructores de Salvamento Acuático y dos cursos de Perfeccionamiento y Capacitación en Salvamento y Rescate. Por adelantado mis felicitaciones a los instructores y guardavidas mexicanos con los que trabajé, prácticamente 12 horas diarias, ya que me demostraron profesionalidad, interés, Respeto y Responsabilidad. En la municipalidad de Puerto Vallarta se cuenta con un Servicio de Salvamento de un gran nivel durante todo el año, principalmente en recursos humanos, pero también en recursos materiales (torres de vigilancia, embarcaciones y motos acuáticas de rescate, tablas y kayaks de rescate, tubos de rescate, vehículos de apoyo, todos los guardavidas con aletas, etc.). Dirigidos, además, de forma excelente por Esteban Calderón, al que denominan “G 1”. Espero que en Puerto Vallarta sus habitantes y los turistas sepan apreciar la utilidad de este servicio, tal y como un ciudadano hizo en uno de los días de trabajo en playa, cuando se acercó y nos agradeció todo el esfuerzo que hacíamos, que se veía recompensado por llevar, según sus palabras, varios años sin ahogados, a lo que añadió que eso era bueno para todos, para el turismo, para la economía y para Puerto Vallarta. Sí, hay ciudadanos que lo tienen muy claro.

Son estos ejemplos mencionados los que deben guiar a quienes todavía dudan de si es necesario gastar (nos gusta más decir “invertir”) en los servicios de socorrismo de cualquier espacio acuático. Y, por supuesto, son los que deben influir en los que ya han decidido ahorrar dinero público o privado, dejando de invertir en la seguridad de los ciudadanos.

Todos podemos colaborar para conseguirlo. Es tan fácil como no callarse, tenemos derecho a hablar y a exigir respeto y responsabilidad a nuestros gobernantes. En este sentido, hace unos días se pudo ver en un municipio de la costa de Tarragona que los ciudadanos demandaban un Servicio de Socorrismo digno, hasta el punto de que salió en los informativos de algunas televisiones. No sabemos si se habrán atendido sus peticiones, pero confiamos en que no se espere a que haya muertos para hacer caso a los ciudadanos.

Sí, ya sabemos que hay crisis económica y que es necesario disminuir los gastos, pero que se ahorre en los gastos inútiles (como los que hemos mencionado anteriormente) y no en las inversiones útiles y necesarias. Si alguien todavía lo duda que conteste a mis preguntas:
¿Cuánto vale la vida?
¿Cuánto vale tu vida?

Administraciones, El medio acuático, General, Internacional
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La necesidad de la formación continuada en socorrismo acuático

18 de abril de 2011 a las 14:28

Como se puede apreciar fácilmente en el blog Vigías, son constantes nuestros artículos y referencias a actividades de formación. Una prueba evidente es que hemos mantenido durante mucho tiempo la información sobre las “VI Jornadas”, que se van a celebrar en la Universidad de A Coruña durante los días 28, 29, 30 de abril y 1 de mayo, a las que esperamos que os animéis a asistir. El motivo de esta constancia está muy claro: estamos convencidos de que en la salud, y aún más en las emergencias, ámbito al que pertenece el socorrismo acuático, se debe insistir por razones lógicas en la necesidad de poseer una “formación actualizada”, que asegure conocimientos y habilidades para intervenciones que permitan el mejor resultado posible que beneficie a las personas o víctimas de accidentes y situaciones de emergencia.

En nuestra opinión, para este proceso es preferible utilizar el concepto de “formación continuada”, puesto que conlleva una idea de estabilidad y permanencia, de estar en un proceso formativo constante en el que no hay paradas o esperas como sucede en las actividades de formación puntual, muchas veces escasas e inútiles.

Por eso no nos gusta, ni utilizamos, la palabra “reciclaje”. Hay que decir que hoy día el verbo reciclar y la palabra reciclaje se usan más para materiales y cosas, siendo precisamente uno de los puntos clave de la moderna ecología (una de las tres “R”).

En formación y en personas nosotros preferimos hablar de “conocimientos actualizados”, de “formación actualizada”, y, mejor aún, de “formación continuada”.

Además, los denominados “reciclajes” en socorrismo acuático han estado unidos a un afán recaudatorio de algunas entidades y a exámenes puntuales (muchas veces sin sentido ni lógica), y sin un proceso formativo real y útil.

En este tema hay que decir que cuando un ciudadano consigue una certificación o una titulación, su validez legal es para siempre. Otra cosa distinta es que la entidad que convoca unos puestos de trabajo plantee un proceso en el que hay exámenes para comprobar el nivel y los conocimientos de los trabajadores que quiere contratar, pero legalmente no puede rechazar la formación certificada.

A nadie se le ocurre hacer “reciclajes” a los médicos, abogados, arquitectos, profesores universitarios, jueces, funcionarios o cualquier otro titulado o trabajador. Una vez que se consigue una formación, una acreditación y/o titulación, nadie puede anularla o menospreciarla. Insisto, sí se pueden hacer exámenes en convocatorias correctas y legalmente planteadas, así como también se pueden valorar las certificaciones presentadas en relación al puesto de trabajo. Pero no tiene sentido, ni creo que sea legal, exigir de antemano un “reciclaje”, que, además, habitualmente es insuficiente, de gran variabilidad y que siempre va acompañado de cuotas abusivas. No tiene ninguna justificación lógica ni funciona, ya que si después de pasado el “reciclaje” la persona ya no vuelve a acordarse de estar al día o entrenar, pues no sirve de nada.

Otro tema muy distinto es el de la “formación continuada”, que sí parece lo más adecuado y legal. Es la única forma de mantener a los profesionales en activo y actualizados, es la mejor forma para que los trabajadores estén al día y, además, mantengan su motivación.

La formación inicial es válida siempre como punto de partida, pero no es definitiva.

Nadie puede pensar que formándose en cualquier ámbito, sobre todo en el relacionado con la salud, las emergencias o el socorrismo, por muy completa que sea esa formación inicial, ya abarca todo el conocimiento y toda posible evolución en tecnología, procedimientos, protocolos y técnicas. Ninguna formación puede incluir todo el saber y, ni mucho menos, la evolución en el tiempo.

Por este motivo es esencial que al conocimiento inicial y a las experiencias que se van incorporando y que son la base para avanzar, se le añada una formación continuada a través de congresos, seminarios, cursos, jornadas diversas y, como refuerzo, la consulta de documentos y bibliografía contrastada y con rigor, lo que va a garantizar la puesta al día y la actualización en todas las novedades que van surgiendo y que hacen progresar cualquier ámbito del conocimiento.

Nosotros siempre insistimos en la obligación que tienen los profesionales de estar en el proceso de formación continuada. Y, en el ámbito del socorrismo acuático, siempre defendemos y divulgamos que es necesario “estar al día”, conectarse a una formación continuada que permita conocer las técnicas de socorrismo acuático más eficaces, que suelen ser las más sencillas de aprender y aplicar y, por tanto, las que permiten intervenciones más seguras y rápidas.

Utilización del Marpa en un rescate

En nuestro Grupo de Investigación hemos experimentado, analizado y estudiado muchas técnicas de socorrismo acuático, en multitud de situaciones simuladas y en bastantes ocasiones reales de rescates y accidentes. Llevamos ya varios años empleando y divulgado unas técnicas y unos procedimientos que son nada agresivos con las víctimas, puesto que entendemos que las intervenciones de los profesionales deben buscar el salvamento, pero logrando que las víctimas del accidente o situación de emergencia sufran lo menos posible. Son técnicas en las que se reduce el tiempo de intervención, con lo que se mejoran las posibilidades de supervivencia o recuperación de las víctimas, y también con la ventaja añadida de ser muy fáciles de aprender y dominar.

Inmovilización en tablero de una víctima con posible lesión cervical.

Sin embargo, comprobamos que todavía en muchos lugares se siguen aplicando técnicas obsoletas y que no tienen fundamento de ningún tipo, excepto el de “siempre se ha hecho así”, “me lo han enseñado en el curso” o “lo he visto en el libro”. Aquí habría que recordar que en socorrismo es necesario hacer realidad el lema que procede de la frase de Horacio (Epístolas, I, 14): “Nullius addictus jurare in verba magistri” (No me siento obligado a jurar por las palabras de maestro alguno). En una actividad como el socorrismo, en la que se previenen accidentes y se interviene para salvar vidas, es imprescindible buscar siempre lo mejor y el futuro, y no quedarnos en la comodidad de hacer siempre lo mismo, de anclarnos en el pasado.

Seguimos comprobando que se dan certificados de formación de socorrismo acuático para trabajar en cualquier espacio acuático sin que los alumnos hayan pasado por el mar, como si fuera igual hacer rescate en una piscina que en el mar.

Utilización de los tirantes de rescate en playa. El mar no es una piscina.

Extracción de víctima inconsciente en playa. El mar no es una piscina.

Seguimos comprobando que, a pesar de estar publicados ya los referentes en formación de las cualificaciones profesionales de socorrismo en instalaciones acuáticas (9 de marzo de 2004) y de espacios acuáticos naturales (1 de diciembre de 2007), se siguen realizando cursos de socorristas acuáticos utilizando planes de estudio antiguos, que no tienen en cuenta la formación por módulos y en los que ni siquiera se menciona la prevención.

Seguimos comprobando que los cursos de socorristas acuáticos se organizan con un afán recaudatorio, bajando al máximo el nivel de exigencia y sin ningún interés por conseguir el mayor nivel posible en los alumnos futuros socorristas.

Seguimos comprobando que las aletas no se utilizan o se utilizan muy poco, que apenas se enseña nada sobre ellas y que no se entrena ni su colocación ni casi nada con ellas.

Seguimos comprobando que se sigue utilizando la boya torpedo, un material más barato y que se conoce porque sale en una serie de televisión, pero que es muchísimo peor que cualquier Marpa o tubo de rescate, puesto que los riesgos que implica son mayores y su adaptación a víctimas conscientes e inconscientes es infinitamente menor.

Seguimos comprobando que los socorristas entran al agua de cabeza, olvidando que deben velar por su seguridad y por no perder de vista al entorno y a la víctima, y también sin darse cuenta que no ganan tanto tiempo.

Seguimos comprobando que se utilizan zafaduras como si rescatar a una persona en el medio acuático fuera una pelea o un combate de judo y no una acción humanitaria en la que el socorrista es el que domina el medio acuático y las técnicas y no necesita perder tiempo en acciones de lucha que pueden dañar a la víctima.

Seguimos comprobando que no se habla del control de la víctima y que no se enseña ni se practican unas técnicas en las que casi sin esfuerzo el socorrista no corre riesgos y la víctima es controlada perfectamente.

Control de víctima consciente utilizando el Marpa y la técnica del giro.

Control de víctima consciente utilizando Marpa y la técnica del giro. Enganche del mosquetón.

Seguimos comprobando que la extracción de la víctima se realiza de cualquier forma o utilizando una técnica que amplía muchísimo el tiempo y que, además, implica riesgos de dañar gravemente a la víctima.

Sí, por todas las razones anteriores y por muchas más que se nos pueden ocurrir, la formación continuada debería ser un deber de cualquier socorrista acuático y también un derecho, pero no un examen sin sentido y una forma de sacar dinero.

Y ahora la actividad más cercana de “formación continuada” son las “VI Jornadas sobre Socorrismo. II Ciclo Internacional de conferencias sobre Socorrismo Acuático”, que, como hemos dicho, tendrá lugar en Oleiros (A Coruña), durante los días 28, 29, 30 de abril y 1 de mayo de 2011, organizadas por el Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo de la Universidad de A Coruña.

Os esperamos.

El medio acuático, Formación, General, Laboral
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DEA, Socorrismo y Educación

5 de febrero de 2011 a las 13:01

Agradecimiento

Queremos comenzar agradeciendo todos los comentarios que hemos recibido sobre el tema del DEA, los recibidos sobre el artículo elaborado por Martín del Gaiso: “Desfibrilador Externo Automático en playas de San Bernardo”,  los recibidos en relación a mi artículo: “El uso del Desfibrilador Externo Automático es parte de la RCP básica” y los recibidos en relación al artículo de Carlos Vales: “No nos hemos vuelto locos” (en orden cronológico).

Han sido más de 30 comentarios e imaginamos que aún faltan algunos por llegar. Está claro que esta participación demuestra que es un tema que interesa.

 

Educación

Cuando iniciamos el blog tuvimos claro que nuestro principal objetivo era crear un espacio como “punto de encuentro para los que vivimos con pasión las actividades acuáticas y el socorrismo”. Y, al parecer, ya estamos logrando este objetivo.

Queremos destacar lo de “punto de encuentro”, puesto que hemos montado un blog para trabajar en positivo por las actividades acuáticas, la educación, la seguridad y el socorrismo. Es nuestro objetivo y no deseamos ni comentarios ni opiniones que puedan romper esta idea positiva.

No admitimos las aportaciones que lleven más una idea de crítica destructiva que una intención de construir y de avanzar. Y, además, por nuestra experiencia sabemos que la motivación, lo positivo, los refuerzos que estimulan a avanzar son los que van acompañados de críticas constructivas y de aportación de opiniones respetuosas con los demás.

Es nuestra idea, es nuestro trabajo, es nuestro objetivo. El que no lo entienda es evidente que no puede participar. Para opiniones poco respetuosas, con crítica destructiva y con insultos ya hay otras páginas web y blogs en los que se puede participar, pero que a nosotros, sencillamente, no nos gustan y no participamos en ellas.

Desde que comenzamos el blog, que ya tiene más de 41.000 visitas (con 516.000 hits), 95 artículos y 350 comentarios, hemos desestimado algunos comentarios (muy pocos, no llegan a 10) en los que se veía claramente que la intención no era dar otra visión o realizar una crítica constructiva. Han sido muy pocas las ocasiones en las que hemos tenido que rechazar comentarios en los que el insulto era el objetivo. Pero no hemos dudado en hacerlo, ya que queremos insistir en que nuestro blog no admite los insultos o las ofensas.

Es decir, los que estén dispuestos a cooperar con nosotros deben aceptar los principios del respeto y de la responsabilidad. Estamos hartos de la gente que con maldad sólo comenta lo negativo, lo despectivo, lo ofensivo, utilizando el desdeño y buscando la humillación. Esta gente se olvida de que en este mundo, si se avanza, se debe, sobre todo, a los optimistas, a los educados, a los respetuosos, a los que están dispuestos a trabajar por los demás, a los que, a pesar de las dificultades, les importa más avanzar algo que quedarse atrás o en el pasado.

Está muy claro. El que lo entienda y comparta que participe con nosotros del proyecto y el que no, pues que nos deje en paz y que se vaya a otro sitio a poner sus escritos despreciativos.

 

Socorrismo

Después de esta introducción aclaratoria sobre los objetivos y el sentido del blog Vigías, nos gustaría seguir insistiendo en cosas que tenemos muy claras, pero que todavía algunos no entienden:

- Estamos a favor de una sólida base de valores y actitudes en socorrismo. Por este motivo nuestros cursos siempre comienzan con referencias a contenidos actitudinales.

- Trabajamos para conseguir en socorrismo una formación inicial lo más completa y de calidad posible. Por este motivo siempre hemos apostado por dedicar un número de horas suficientes para una formación de calidad. Hemos participado directamente para que los cursos en socorrismo acuático tengan el número de horas suficiente y para que la Cualificación Profesional de Socorrismo en Instalaciones Acuáticas lleve una carga horaria de 340 horas y la Cualificación Profesional de Socorrismo en Espacios Acuáticos Naturales otra de 360 horas.

- Estamos convencidos de lo imprescindible que resulta en socorrismo la formación continuada, que es lo más adecuado y legal. Para nosotros es la única forma de mantener a los profesionales en activo y actualizados, es la clave, tanto en aspectos teóricos como prácticos. No sirve de nada superar una prueba o un examen un día si después ya no se vuelve a estudiar o entrenar para estar disponible permanentemente. De hecho, las Guías de 2010 indican textualmente: Los conocimientos y habilidades en soporte vital básico y avanzado se deterioran en tan poco tiempo como tres a seis meses”.

 

Y en este sentido ya sabemos hacer RCP básica y ya sabemos utilizar el DEA, porque tenemos una sólida base de valores y actitudes, porque tenemos una formación inicial completa y de calidad y porque tenemos y mantenemos una formación continuada. Pero no porque tenemos un “cursito de 8 horas” y un carnet diferente en cada comunidad autónoma. ¿Queda claro?

Nosotros tenemos muy claros algunos de nuestros objetivos en la vida y el que nos une al socorrismo es el de contribuir a la disminución de los accidentes acuáticos y de las muertes por ahogamiento.

 

¿Sabéis por qué he utilizado el plural durante todo el texto?

Pues muy sencillo, porque sé que no estoy solo. Somos un numeroso grupo de personas que sabemos lo que es trabajar y que queremos hacer algo por los demás. No nos gusta perder el tiempo en lo que no es útil y por eso nos empeñamos en hacer realidad la frase: “Cualquier esfuerzo, cuando es útil, siempre merece la pena”.

 

Declaración

Y ahora, para finalizar, quiero volver al singular en el texto y, en parte, voy a copiar a uno de mis amigos y compañeros:

- Declaro estar absolutamente de acuerdo, como no puede ser de otra forma, con lo publicado en las Guías 2010: “El uso del DEA por personas sin capacitación previa puede ser beneficioso y salvar vidas, aunque con un poco entrenamiento se mejora”.

- Declaro que no tengo carnet para utilizar el DEA.

- Declaro, y estoy dispuesto a demostrarlo donde sea necesario, que sé utilizar el DEA perfectamente gracias a mi formación continuada y no por haber hecho un “cursito de 8 horas”.

- Declaro que no voy a dudar lo más mínimo en utilizar un DEA para intentar salvar la vida de alguien.

- Pido, por favor, si por cualquier circunstancia alguien tiene que aplicarme la RCP básica, que no dude en utilizar un desfibrilador, que no se preocupe por hacerlo, que es un aparato muy sencillo y que es imposible que me pueda hacer daño, por lo que no habrá ningún problema judicial.

- Pido, sobre todo, por favor, que se divulgue lo más posible el conocimiento y el entrenamiento en la aplicación de una RCP básica de calidad.

Formación, General, Primeros auxilios
Escrito por José Palacios 13 Comentarios
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El uso del Desfibrilador Externo Automático es parte de la RCP básica

29 de enero de 2011 a las 0:02

Se colocan los parches y se espera a que el DEA hable.

Se colocan los parches y se espera a que el DEA hable.

Debo confesar, en primer lugar, que yo no tengo ningún carnet ni nada parecido para usar el Desfibrilador Externo Automático (DEA). Pero también, inmediatamente, debo decir y declarar con total certeza y absoluta convicción que si algún día debo utilizar un DEA  para salvar la vida de alguien lo haré sin dudar lo más mínimo.

Me niego a tener 13 carnets (uno por cada Comunidad Autónoma de España que tienen normas reguladoras del DEA) para poder utilizar un aparato que no ofrece ningún tipo de problema, que es capaz de detectar de forma automática si es o no necesaria la descarga, y que es más sencillo de utilizar que cualquier electrodoméstico. Y, por supuesto, que ofrece menos peligro que usar, por ejemplo, un microondas, una plancha, un horno eléctrico o una cocina de gas.

¿Se exige un curso de “x” horas para poder usar el microondas? No, claro que no. Pues bien, un microondas usado de forma incorrecta puede ocasionar más accidentes que el DEA. Utilizar mal un microondas puede ocasionar explosiones y quemaduras de diferente consideración.

Y si mencionamos el ejemplo de la cocina de gas ya no cabe la menor duda del agravio comparativo, ya que las explosiones y los incendios ocasionados por las cocinas de gas han producido muchísimos accidentes y muertes. Evidentemente muchas más que las ocasionadas por el DEA, que de momento y que se sepa no ha ocasionado ninguna, ya que su utilización incorrecta es imposible, a no ser que se lance con mucha fuerza contra la cabeza de alguien.

Sin embargo, a nadie se le ocurre plantear que para tener una cocina de gas, un horno eléctrico o un microondas haya que realizar un “cursito” de 6 a 8 horas, como el que se exige para el DEA.

dea

Todos debemos tener claro que, básicamente, en el DEA lo que hay que enseñar y lo que de hecho se enseña es abrir una bolsa, ver unos dibujos en unos parches, pegar los parches según está dibujado en el propio parche, pulsar el botón de encendido y, a partir de entonces, seguir unas instrucciones que se oyen perfectamente.

No, no tiene ningún sentido. Es absurdo que yo, por ejemplo, según la normativa no pueda utilizar el DEA por no tener el “cursito” ese de 6 a 8 horas. De nada vale que lleve más de 30 años dirigiendo la formación de profesionales de Socorrismo Acuático ni que haya asistido a más de 100 congresos relacionados con las emergencias, protección civil y socorrismo. Todo esto no me permite, según la normativa, utilizar un DEA y eso a pesar de que no puedo calcular con exactitud la cantidad de horas y prácticas que he dirigido y realizado con el DEA y con la RCP, que seguro que no son menos de 500. Pero no, al parecer, no puedo utilizar un DEA por no tener un carnet o similar que te dan después de un “cursito” de 6-8 horas.

¡Por favor! Es algo tan absurdo que ni siquiera merece la pena perder el tiempo en debatirlo. Y es evidente que, como he dicho al comienzo, no voy a dudar lo más mínimo en utilizar un DEA  para salvar la vida de alguien.

Pero, atentos, para la tranquilidad de todos los que lean este artículo de opinión, no es necesario tener mi experiencia para usar bien un DEA. Os cuento un par de ejemplos:

 

- Actividad formativa para futuros maestros en Lugo, día 14 de enero de 2011. En cinco minutos se explica a un grupo de unas 70 personas qué es un DEA y cómo funciona. Se pide un voluntario que nunca antes haya visto este material que salva vidas. Sale una persona a la que se entrega el DEA cerrado, lo abre y comienza a usarlo sin cometer ningún error. Es posible que si no se hubiera explicado nada durante esos 5 minutos la persona voluntaria hubiera tardado algo más en usar correctamente el DEA, pero también es cierto que por mucho que se empeñara no lo hubiera podido utilizar mal, ya que es un aparato que no funciona si no es necesario. Todos los allí presentes, unos 70 alumnos y 6 profesores (entre ellos un médico), pudimos comprobar la certeza de lo que cuento.

Sesión formativa de RCP y DEA

Sesión formativa de RCP y DEA

- Actividad divulgativa sobre socorrismo acuático en un municipio de la costa gallega, verano de 2009. Se trata la RCP básica y se explica a los asistentes qué es un DEA y cómo funciona. Nadie había visto nunca ni tocado antes un DEA. Se pide que alguien salga y lo utilice. Sale una persona de mediana edad, que procede a abrirlo y, perdiendo un poco tiempo en ver lo que tiene, comienza a hacer lo que ve en los dibujos, acierta a encender el aparato ya que el botón de “On” se ve muy bien y hace bien lo que le dice el DEA que haga.

 

Son dos ejemplos que demuestran que no hacen falta muchos estudios para utilizarlo. Sí, es más sencillo de utilizar que cualquier electrodoméstico o teléfono móvil.

Todos los médicos que conozco con cierto nivel en emergencias y primeros auxilios, que os aseguro que son muchos, opinan lo mismo que yo, que el DEA debería ser de libre utilización, que no debería limitarse su uso para nadie, ya que no puede ocasionar ningún problema, que es imposible utilizar mal y que sí está demostrado lo contrario, es decir que correctamente utilizado es lo que salva la vida de la persona que ha sufrido un paro cardíaco súbito. Y uno de mis amigos médicos, posiblemente uno de los de más nivel en España en materia de primeros auxilios y RCP, afirma que tiene más riesgos para la víctima las compresiones torácicas que utilizar el DEA con ella.

 

Pero, por si acaso todavía no ha quedado suficientemente claro, habrá que recordar lo que señalan las Guías de RCP. Ya en el año 2005 se insistía en que: “Cada minuto de retraso en la desfibrilación se reduce la probabilidad de supervivencia en un 10-15%”. Las Guías han sido recientemente revisadas en 2010, en las que han participado cientos de investigadores y expertos en la materia que han evaluado, analizado y debatido miles de publicaciones con revisión científica externa. Veamos todo lo que está vigente en la RCP básica:

 

- La “desfibrilación rápida” es el tercer eslabón en la cadena de supervivencia.

- Si se dispone de Desfibrilador Externo Automático hay que:

  1. ENCENDER.
  2. COLOCAR PARCHES.
  3. SEGUIR LAS INSTRUCCIONES DEL DEA.
  4. REDUCIR AL MÁXIMO LA DURACIÓN DE LAS PAUSAS EN LAS COMPRESIONES TORÁCICAS.

- En la “Desfibrilación externa automática” (DEA) se debe:

      Reducir al máximo la duración de las pausas.

      Continuar las compresiones torácicas durante la carga del desfibrilador.

      Reanudar de inmediato las compresiones torácicas tras la desfibrilación.

- “El uso del DEA por personas sin capacitación previa puede ser beneficioso y salvar vidas, aunque con un poco entrenamiento se mejora”.

- “La clave para aumentar la supervivencia de las personas que han sufrido un paro cardíaco súbito es resaltar la importancia de una desfibrilación inmediata junto con la RCP de alta calidad”.

- “Para aumentar la tasa de supervivencia tras un paro cardíaco súbito extrahospitalario, se recomienda que los primeros respondientes encargados de la seguridad pública practiquen la RCP y utilicen un DEA”.

- “Si un reanimador es testigo de un paro cardíaco extrahospitalario y hay un DEA disponible in situ, debe iniciar la RCP con compresiones torácicas y utilizar el DEA lo antes posible”.

 

Yo tengo muy claro que soy “Socorrista” (sí, con mayúsculas), tengo muy claros los conocimientos que tengo y los materiales que conozco, sé que por mis actitudes ante la vida no voy a caer nunca en la “omisión del deber de socorro” y que mis valores me llevan a lo que ya en algunos países se denomina la “doctrina del buen samaritano”. Por todo esto sé que si algún día me encuentro con una persona con parada cardíaca súbita y tengo a mano un DEA no dudaré ni un momento en utilizarlo, digan lo que digan normativas absurdas y obsoletas.

 

Creo que con este artículo de opinión contesto la pregunta que mi amigo y compañero Carlos Vales realiza al final de su comentario en el artículo: Desfibrilador Externo Automático en PLAYAS DE SAN BERNARDO (Argentina)”.

Sé con certeza que no soy el único “Socorrista” que no dudará en este tema si llega el caso. Quizás deberíamos hacer una lista de los “Socorristas” que estamos dispuestos a utilizar el DEA porque ya sabemos cómo es y cómo funciona, porque ya hemos recibido y tenemos formación suficiente, y porque no necesitamos ningún “cursito” de 6-8 horas en el que se cobra una cuota abusiva para poder utilizar un aparato que ya sabemos cómo funciona.

La proximidad y la utilización inmediata del DEA puede salvar muchas vidas

La proximidad y la utilización inmediata del DEA puede salvar muchas vidas

Formación, General, Materiales, Primeros auxilios
Escrito por José Palacios 26 Comentarios
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