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ALERTA ROJA

4 de Febrero de 2014 a las 17:30

Llevamos un crudo invierno tras otro y las muertes por ahogamiento no cesan, y lamentablemente muchas de ellas podrían haberse evitado. Hoy martes 4 de febrero, La Voz de Galicia abre con “YA NO AGUANTO MÁS”, las últimas palabras que un niño de 15 años le dijo a su amigo antes de que el mar se lo llevase en Foz.

El pasado domingo, a la vuelta de casa de mis padres en Santa María de Oia, pudimos observar con tristeza y preocupación, como una verdadera romería popular asistía en el borde de varios rompeolas, a la búsqueda de la mejor instantánea para colgar en sus redes sociales, el mismo día en que numerosas páginas de meteorología informaban de la ALERTA ROJA, dejando absolutamente clara la existencia de un riesgo extremo provocado por la suma de la altura de las olas con las mareas vivas.

Os juro que al pasar junto a esos cientos de personas pensé: “Alguien morirá de nuevo hoy”, y no es un macabro vaticinio, ES el efecto del sentido común cuando suma dos más dos igual a cuatro.

La tragedia de nuevo nos impactó al llegar a casa al conocer la noticia del chico desaparecido y del milagrosamente salvado y en estado de shock.

¿Qué estamos haciendo mal? ¿Por qué TODO EL MUNDO no siente miedo a acercarse junto al mar si hay publicada UNA NUEVA ALERTA ROJA y ya han fallecido varias personas recientemente? ¿Cómo es posible que Protección Civil y Cuerpos de Seguridad instalen barreras limitando los accesos y haya cientos de personas saltándoselos?

El video de una chica bailando en la arena mientras el mar avanza cabalgando hacia ella ¿Qué esconde? ¿La estupidez de la condición humana?

El video de las personas en Gijón al borde del mar cuando les alcanza la ola ¿qué refleja? ¿La valentía por estar en lugar más peligroso en el momento menos adecuado, o la absoluta ingorancia de lo que puede suceder?

Los cientos de fotografías y videos que se han obtenido este invierno en nuestras costas, cuando son vistos por algunos ¿qué efecto causan en ellos? ¿Curiosidad para acercarse al mar a comprobar si es cierto?

¿Qué demonios pensaba la familia de la fotografía acercándose al dique con sus hijos?

Cortesía de INFO EMERGENCIAS

Si los medios de comunicación informasen de un escape de gas incontrolado en una zona, no creo que nadie tuviese la osadía de acercarse a obtener fotografías, salvo claro está y a una distancia prudencial, los reporteros. En el caso del mar, sucede todo lo contrario, cuanto más bravo se pone, más gente se acerca a verlo.

Las miles de personas que trabajan a destajo cada día en este país intentando evitar más ahogamientos y accidentes, nos hacemos una y otra vez las mismas preguntas: ¿Qué hace que una persona se acerque a un peligro extremo cuando ha sido alertada de dicho peligro? ¿Qué más podemos hacer para evitar estos ahogamientos?

Hoy, martes 4 de febrero de 2014 aún no tenemos respuestas a estas preguntas, y lo peor de todo es que tenemos la inquietante sensación de que las víctimas de estos días no serán las últimas. Ojalá nos equivoquemos, de veras…

www.redvigias.org

Consejos, Meteorología, Prevención
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LA PREVENCIÓN NO SOLO ES PARA EL VERANO

24 de Enero de 2014 a las 14:56

Recientemente hemos invertido algo de tiempo a reflexionar sobre las últimas imprudencias en la costa, que desgraciadamente han tenido en algún caso consecuencias trágicas. Llegadas estas fechas, es costumbre compartir noticias y videos de temeridades que a punto están de llevar por delante la vida de alguien,  así como dedicar algunas palabras sentidas cuando la tragedia pasa a primera plana. Pero bien es cierto que tenemos más asumido relacionar las conductas preventivas con los accidentes puramente “veraniegos”, contando ya a día de hoy con un bagaje de “recetas” que repetimos una y otra vez. Lo que no es tan común es definir unos principios que establezcan esta relación de causa-efecto en la temporada de otoño-invierno, y casi siempre recurrimos al socorrido “sentido común” para argumentar la falta de prevención.

Carla Elías. La Voz de Galicia

Pues bien, hemos decidido en esta ocasión intentar plasmar lo que para muchos es evidente, pero para otros claramente insuficiente dado que año tras año siguen incrementándose los accidentes.

 

-No conducir por la vía pública observando el mar:

Para los que afortunadamente disponemos de una vivienda en plena costa gallega, es muy frecuente toparnos en nuestras idas y venidas con bastantes vehículos a velocidad anormalmente reducida, y confirmar en nuestra maniobra de adelantamiento, que piloto y acompañantes tienen sus miradas dirigidas al maravilloso oleaje. La imprudencia que se comete es enorme, y todos deberíamos saber que el cuerpo y la máquina se dirigen hacia donde lo hace la mirada. En apenas unos segundos, la reacción ante una conducción despistada puede ser fatal para todos los pasajeros.

Recomendaciones:

-Cualquier circunstancia especial que invite a admirar el mar, debe ser tenida en cuenta en toda su magnitud, prestando toda la atención posible, y ello implica que se debe estacionar en el lugar adecuado y desde allí dedicar el tiempo necesario para recrear la vista. Afortunadamente hay gran cantidad de miradores y vías públicas en nuestras costas para ser tenidos en cuenta, y con dedicar un poco de tiempo en internet, podremos localizar los más ideales y seguros para cada gusto y ubicación.

 

-Identificar con claridad el peligro de una circunstancia extraordinaria:

No siempre el riesgo viene dado por un fenómeno concreto e identificado, como por ejemplo Mar de Fondo en la costa de magnitud 1,5 a 2 metros. Conviene relacionar cada fenómeno teniendo en cuenta las circunstancias “ordinarias” del entorno en que se produce. Es decir, que si en invierno la costa gallega presenta normalmente estos valores, las personas que acudan a los “rompeolas” a ver el mar, seguirán las mismas costumbres en cuanto al lugar donde estacionar el vehículo, la distancia de “seguridad” hasta el mar para garantizar que no les alcance, etc. Si esta misma situación se produce en una costa de otra comunidad donde ni de lejos se alcancen normalmente estos valores, implicará que las distancias tomadas no sean las adecuadas, los miradores estén demasiado cerca del mar, las vías públicas no sean seguras, y un largo etcétera que puede hacer identificar una “escena” como segura cuando no lo es, y finalmente observar desde los medios de comunicación como las olas atraviesan tal o cual carretera, los vehículos estacionados junto a un río aparecen flotando dentro, o las personas son arrastradas por el oleaje cuando ni apenas se han dado cuenta de que podía haber algún peligro.

Recomendaciones:

-Conocer e identificar el espacio en el que vivimos y al cual nos desplazamos en ocasiones para disfrutar de él.

-Establecer pautas de conducta “reconocidas” en todos los aspectos que puedan representar un peligro, identificando los “peligros comunes” y por tanto reconociendo cualquier anomalía que se salga de la normalidad y pueda significar un riesgo “no común”. El ser humano suele adaptarse a lo que conoce y establece conductas seguras en la vida cotidiana, pero ante la novedad, es frecuente cometer algún error, y en ocasiones uno sólo de ellos puede ser fatal.

 

-Consultar y respetar las alertas meteorológicas:

Realmente el espacio acuático natural implica SIEMPRE un peligro, existan o no alertas especiales, pero de lo que no hay duda es que cuando se informa a la población de ellas es que existe una anomalía con capacidad suficiente de generar un peligro como para que se tenga en cuenta. Si la consecuencia de conocer dicha alerta invita a acercarse a la costa para comprobar “in situ” su efecto, esto es claramente una mala idea y desde luego una IMPRUDENCIA. Las alertas meteorológicas están estandarizadas en niveles amarillo, naranja y rojo.

El nivel amarillo identifica un riesgo meteorológico NO GENERAL para toda la población, pero sí para una actividad concreta, lo que debe implicar que los usuarios o personas dependientes de esa actividad tengan en cuenta el peligro que puede conllevar.

El nivel naranja identifica un riesgo meteorológico IMPORTANTE, con fenómenos no habituales y con riesgo y peligro para las actividades habituales de la población.

El nivel rojo identifica un riesgo meteorológico EXTREMO, no habitual y de intensidad excepcional, implicando un riesgo elevado para la población en general.

La Agencia Estatal de Meteorología dispone en su página web de un espacio dedicado a todas las alertas del Estado, fácilmente comprobable desde cualquier dispositivo. A nivel autonómico, las diferentes Agencias Meteorológicas disponen igualmente de dicho servicio que puede aportar mayor nivel de detalle en cada región o localidad.

Por tanto a día de hoy DISPONEMOS de la información y es accesible. Únicamente queda que la población general relacione estas alertas con cambios en su comportamiento. Si hoy hay alerta roja por fuertes viento en la costa donde yo vivo, y tengo prevista una salida en bicicleta de carretera para entrenar, debo modificar mi conducta y entrenar en casa con el rodillo. En caso de no tener en cuenta la medida y pensar “malo será”, pues al final “malo ES” y la evidencia se produce en forma de accidente.

Recomendaciones:

-Disponer de los enlaces adecuados en los diferentes dispositivos informáticos, de manera que los avisos de dichas alertas en el ordenador o teléfono móvil, puedan anticipar un peligro.

-Asumir el riesgo como posible y modificar la conducta en base a las recomendaciones de las entidades locales como Protección Civil.

-Ante la  duda, siempre adoptar la medida más prudente frente a la más temeraria. No nos convertiremos en aventureros pero seguiremos vivos…

 

 

-En el espacio natural, precaución extrema: “¡Esta agua vive en Mombasa, Msabu!”

Esta frase de “Memorias de África” representa para muchos el respeto a la naturaleza, a su fuerza y principios elementales, en contraposición de los efectos que en ella causa el ser humano.

Miles de cauces de ríos se han reconducido por donde no es natural que lo haga, respondiendo estas obras a muchos condicionantes económicos y estructurales, que en ocasiones no respetan la especial virulencia de la naturaleza. Lo mismo sucede con la eliminación de grandes complejos dunares en nuestras playas,  sustituyéndolos por paseos marítimos. Estos cambios “antinaturales” del ser humano eliminan las barreras que la propia naturaleza ha creado durante siglos para protegerse a sí misma de sus peligros, y cuando “de siempre” en la costa han existido Galernas, ahora hay que sustituir el nombre por Ciclogénesis explosiva para que parezca que la naturaleza se ha vuelto loca y convertido en un monstruo de destrucción. Nada más lejos de la realidad, pues es el ser humano el monstruo que ataca sin cesar a quien únicamente intenta continuar sobreviviendo. Por todo ello, debemos intentar respetar entre todos estos principios, y contar con el peor de los casos posibles cuando nos acercamos a un río en invierno, o cuando queremos dar un paso más en el acantilado para observar mejor el mar.

Recomendaciones:

-Estacionar los vehículos a una distancia más que prudencial de los cauces de los ríos (aunque sean “viejos” o en desuso).

-No adentrarse en sendas cercanas a ríos o mar, carentes de visibilidad suficiente como para identificar cualquier peligro, y por supuesto tener clara una vía de escape si el nivel de agua o marea alcanza valores peligrosos.

-Tener en cuenta los flujos de la marea en la costa y las cotas de pleamar y bajamar, que varían con la fase lunar y están disponibles diariamente en los partes meteorológicos.

-No identificar como seguros los paseos marítimos en presencia de alertas, por muy sólidos o fuertes que parezca su construcción.

 

-Nunca acudir sólo al entorno natural:

Hay determinadas aficiones o deportes en el espacio acuático natural que llevan implícito un nivel de riesgo, pero es cierto que en verano los medios de prevención, vigilancia e intervención son mayores en nuestras costas, y gran parte de los accidentes se resuelven de manera eficaz y sin graves consecuencias. Pero estas mismas aficiones realizadas en otoño e invierno multiplican exponencialmente el riesgo, dado que estos equipos no suelen estar disponibles, y las condiciones meteorológicas complican aún más el estado del espacio en el que se llevan a cabo. Aficiones como la pesca submarina o desde la costa, el deporte a vela, el surf, la natación de travesía, el rafting, el descenso de cañones en ríos, y un sinfín de actividades más, están totalmente influenciadas por las “normales condiciones” de dichos espacios en estas estaciones, debiendo practicarlas con especial prudencia, en grupos controlados y con personal cualificado.

Recomendaciones:

-No acudir sólo a un entorno natural.

-Aún en grupo o por parejas, es conveniente avisar a familiares con los que se convive de la zona que se va a visitar, los tiempos estimados de práctica de la actividad, y la hora prevista de regreso.

-Llevar consigo SIEMPRE un teléfono móvil debidamente protegido de las inclemencias del tiempo, y notificar cualquier retraso o imprevisto que cambie el plan inicial.

-Respetar las alertas meteorológicas y suspender la actividad en su caso, o cuando el espacio no parezca seguro.

 

-Escapar de los “puntos negros”:

Al igual que en la vía pública se identifican puntos especialmente peligrosos por su “histórico de tragedias”, en nuestras costas y ríos sucede lo mismo, aunque por desgracia no están tan identificados en los medios de comunicación. Un mero vistazo en internet sobre la zona que pretendemos visitar puede alertarnos sobre un índice elevado de accidentes o noticias que llamen la atención sobre un riesgo que desconocemos. Esta medida puede parecer exagerada en entornos cercanos de los que tenemos suficiente información, pero puede ser nuestra salvación en unas vacaciones o viaje fuera de nuestra localidad. Todos conocemos espacios donde cada año, una y otra vez hay accidentes y requieren de la intervención de los equipos de rescate. Si esto sucede, POR ALGO ES, y lo normal sería interesarnos por ese peligro si la curiosidad nos invita a visitarlo. Hay grandes rocas en la costa a las que nunca alcanza el oleaje salvo en un par de ocasiones en los que las mareas vivas sumadas al fuerte mar de fondo, dan con una combinación mortal. Si en esos casos concretos alguien se ha decidido a visitarlas, el accidente es seguro.

Recomendaciones:

-No fiarse de la aparente seguridad de una zona por muy separada o distante que parezca de los elementos.

-En caso de acudir a una zona no conocida, dedicar unos minutos en internet a su análisis, buscando posibles noticias de accidentes o riesgos potenciales, que hagan recapacitar o al menos comprobar que en esa fecha el riesgo no existe.

-Ante la duda, consultar a residentes locales sobre la seguridad o peligros de una zona.

 

-En el espacio natural, no perder nunca de vista a los niños:

Para ellos la naturaleza suele ser motivo de “aventurillas” y “exploraciones” a las que por desgracia no suelen estar acostumbrados. En el pasado, la mayoría de los niños se educaban en un entorno natural, y podían conocer con el tiempo la relación entre una conducta y sus posibles peligros, pero hoy en día el porcentaje de niños que viven en entorno rural es mucho menor, y eso conlleva a que se acerquen normalmente a conocerlo en jornadas festivas, en las que los padres y familiares suelen “querer descansar” mientras los niños corretean de aquí para allá. No pretendemos sugerir que se eviten estas visitas, pero es necesario que a los niños se les transmita un mayor conocimiento de dicho entorno, identificando los posible peligros y riesgos, es decir, “marcando los límites”. Pero estas medidas no garantizan la seguridad de los más pequeños, y tan sólo una vigilancia constante de sus movimientos, puede evitar finalmente ese accidente que todos queremos evitar.

Recomendaciones:

-Al menos uno de los adultos debe mantener siempre la vigilancia de los niños.

-Establecer a los niños espacios de juego y movimiento con límites claros que no deben pasar, y que estarán siempre dentro del campo de visión de los adultos.

-En los lugares próximos a la costa, todos los niños deberían saber nadar, y en caso contrario llevar medios de flotación auxiliar como un chaleco salvavidas para niños. Esta medida puede incentivar que ellos mismos subestimen el peligro del agua e invitarlos a que se bañen, pero aquí deberán primar las normas familiares en cuanto a prevención.

El medio acuático, Meteorología, Noticias, Prevención
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ALERTAS

9 de Enero de 2014 a las 16:59

Numerosos medios de comunicación se han hecho eco estos días de una nueva tragedia en la parroquia de Meirás, donde el mar se ha llevado a tres personas de una misma familia. Antes de nada, deseamos transmitir nuestro sincero y sentido pésame a todo su entorno, pues el profundo respeto que tenemos por la vida humana es lo que nos guía cada día en nuestro trabajo.

Francisco Fernández Cervera

Esta noticia de fatales consecuencias nos lleva a preguntarnos de nuevo qué lleva al ser humano a asumir un riesgo innecesario para sí mismo o sus allegados. Esta duda acompaña nuestros pensamientos en dos momentos muy marcados del año: en el período de fuertes borrascas de otoño/invierno, y en el de baño en espacios acuáticos naturales en primavera/verano.

Quienes dedicamos tiempo y esfuerzo a las emergencias, hemos visto una y otra vez el resultado que determinadas conductas pueden acarrear en las vidas de las personas, y quizás por esta cercanía, o incluso por haberlo vivido a veces en nuestras propias carnes, establecemos fácilmente una relación de causa-efecto, que muy probablemente otros no puedan ver con tanta claridad.

Es de sentido común que muy pocos tomarían la decisión de acercarse a un acantilado si pensasen realmente que el mar iba a arrastrarlos, pero la sola “duda razonable” fundamentada por toda la información de esos días, entendemos que es suficiente como para que “el por si acaso” forme parte de nuestras decisiones.

En muchos casos no existe modo alguno de poder prever una situación trágica, pero de igual modo en otros muchos, la mayoría de seres humanos que vivimos en el “primer mundo” tenemos acceso a prácticamente toda la información necesaria para poder emitir un juicio fundamentado de lo que puede llegar a suceder. Otra cosa distinta es el uso que hagamos de esa información…

Mientras todavía no han aparecido los cuerpos de dos familiares en Meirás, siguen apareciendo fotografías y vídeos en la costa Gallega, en los que algunas personas son golpeadas por el oleaje en acantilados, incluso en uno de ellos con un carrito de un niño pequeño. ¿Qué tipo de persona no ha visto las noticias estos días, publicando la tragedia de Meirás? ¿Quién no se ha enterado de que hemos tenido alertas amarillas, naranjas y rojas en la costa gallega? ¿Quién no ha escuchado los records de registro de oleaje en las boyas de nuestras costas? ¿Alguien no ha entendido los mensajes de peligro de Protección Civil, de la Axencia Galega de Emerxencias, o de cualquier medio de comunicación?

El espectáculo de las olas en "Seixo Branco" (Oleiros), con personas asumiendo riesgos innecesarios el día 6 de enero de 2014.

Estas y mil preguntas más nos hacemos quienes dejamos la piel una y otra vez en prevenir que sucedan accidentes como estos, y quienes nos la dejaremos intentando salvar a quien no ha tenido la prudencia suficiente. No comprendemos cómo una persona de avanzada edad sin conocimientos del medio acuático se dirige una y otra vez nadando hasta las boyas en verano, en vez de hacerlo en paralelo cerca de la orilla; no comprendemos como cada día soleado hay decenas de adolescentes saltando al mar de todas las maneras desde cada puente de nuestra costa; no nos entra en la cabeza como algunos padres (casi siempre son hombres, hay que reconocerlo) se emperran en saltar las olas con los niños cuando hay bandera amarilla o roja en la playa; no entendemos como se crean manifestaciones enteras de personas en los diques rompeolas de toda Galicia, en los días que las autoridades aconsejan no acercarse; y francamente, no tenemos ni pajolera idea de qué se le puede pasar a una madre por la cabeza para en plena ALERTA ROJA acercarse a un acantilado con un niño en un carrito. Que alguien nos lo explique, por favor.

El mar puede convertirse en un auténtico espectáculo, pero nada hay tan bello como la vida. Una imagen más de "Seixo Branco" (Oleiros), el día 6 de enero de 2014.

Una vez más, recordamos a todos que la administración dispone de todos los servicios meteorológicos para avisarnos con tiempo a través de internet, radio y televisión cuando existe algún peligro para la población. Recordamos que especialmente el mar se comporta de una forma descontrolada, y aunque hay variables que se pueden anticipar con alguna aproximación, su virulencia total es ciertamente desconocida por el ser humano. Rogamos encarecidamente a todos lo que tengan la inquietud de acercarse “un poco más para verlo mejor”, que tengan en cuenta que puede ser la última decisión que tomen en su vida.

Seguir el instinto natural del miedo es lo que ha mantenido a salvo al ser humano en toda su existencia. Sigamos manteniendo este principio básico tan ligado a la prevención, y divulguemos entre todos las medidas a tener en cuenta en casos de peligro, por favor.

Una vez más, nuestro reconocimiento a todos los servicios de emergencias que trabajan sin descanso en nuestro país para hacer todo lo posible en evitar tragedias innecesarias. Gracias de corazón a todos ellos por su dedicación.

ENLACES:
-Jugándose la vida ante las olas. La Voz de Galicia 

-Se formó la ola perfecta. La Voz de Galicia

-¿Por qué hubo olas gigantes en Galicia?. V Televisión

Localizado en unas rocas el cadáver del pescador desaparecido en Corrubedo. El Pais

-La costa gallega en alerta roja por el temporal. El país

-La Ola gigante que trajo el temporal hasta A Guarda. Faro de Vigo

-Una joven se ríe del mar y acaba siendo arrastrada por la corriente

Meteorología, Noticias, Prevención
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Alerta roja en Galicia

19 de Enero de 2013 a las 11:36

Para los que vivimos en Galicia y ayer apreciamos la enorme cantidad de agua que cayó, informaros que hoy tendremos otra jornada similar, con mucho viento y en la que  el mar alcanzará valores muy peligrosos.

En los últimos años, no suelen fallar los sistemas de alertas, informando a la población sobre los peligros de adversos meteorológicos como éste, y ayer mismo la TVE dedicó una buena parte a explicar los motivos y el alto riesgo que hoy tendríamos. Por tanto, el testigo está ahora en las manos de todos los ciudadanos, y debemos aplicar el sentido común para extremar las precauciones:

Modelos de predicción numérica de Meteogalicia

En cuanto al viento:

Debemos recoger cualquier elemento en el exterior que aporte “una vela” y consiga que se mueva de sitio con el consiguiente deterioro (carpas, cenadores, sombrillas que queden aún del verano, etc). Hay muchas casas aún que las tienen sin recoger y hoy es el momento (cuanto antes).

Debemos recoger todos los elementos que estén a cierta altura y puedan caer por el efecto del viento (plantas y macetas de las ventanas o pared, por ejemplo)

Mantener las debidas precauciones en todos los desplazamientos en coche, y francamente, hoy no es día para salir en moto y menos aún a rodar en la bici.

Tener mucho cuidado en general, en la conducción por carretera, pero sobre todo en zonas cercanas a la costa, o donde sea frecuente la presencia de viento. Si tenemos que pasar por zonas rurales y arboladas, mucho cuidado ante la presencia de ramas o troncos que hayan caido o puedan caer aún.

Aviso de alerta roja en Meteogalicia

En cuanto a las precipitaciones:

Aunque en este tierra nuestra tan húmeda ya tenemos costumbre de estar pasados por agua, hoy las cifras serán extremas, por tanto mucho cuidado en la conducción, evitando ir a velocidades elevadas, o usar de manera brusca el freno y que esto nos haga derrapar. Si llegamos a un punto donde hay mucha acumulación de agua en una carretera, y se oculta bajo el grueso del agua, es mejor parar antes y comprobar con otros métodos si se puede pasar o no, pues como el coche pase y el agua alcance la altura del tubo de escape, “tendremos una buena liada”. Ni qué decir tiene que debemos evitar circular por zonas colindantes con ríos, pues ya ayer tuvimos muchos desbordamientos, y las presas están aliviando agua seguido y con mucha fuerza, por lo que el caudal general está subiendo a cotas que ni nos atrevemos a pensar. Los ríos que vemos a diario han cambiado, y llevan la fuerza original que en realidad tienen.

Este fin de semana y como mínimo hasta el martes no es tiempo de practicar deportes acuáticos en ríos o mar, salvo que seais campeones mundiales de deporte extremos y lleveis medidas de seguridad para aburrir. Quitando a esos cuatro locos, el resto debemos dejar tranquilo el material y pensar en sesiones de chimenea y caldito, o leer algún libro. Salir hoy al mar no es una opción, y esto va también para los amantes de la fotografía y de los miradores en la costa. Hoy no es un día para estar tan cerca del mar, así que echad mano de los objetivos y del zoom digital, pero no os acerqueis mucho porque “rasca” de verdad.

Si creéis que “no es para tanto”, y os apetece echar un ojo a los partes meteorológicos, aquí os dejo algunos enlaces:

-Cómo se forma una ciclogénesis explosiva, en V Televisión

-Estado del mar en la página web surf-forecast.com (predicción para Patos, en Nigrán)

-Informe de adverso meteorológico en Meteogalicia

-Imágenes de satélite en Meteogalicia

-Enlace a modelos numéricos de predicción de viento, precipitaciones y oleaje en Meteogalicia

Insisto en que tengamos todos mucho cuidado, y vale más pasarse avisando que quedarse corto. Seguro que al final diremos: ¡Va… non foi para tanto… ten chovido máis!, pero eso es lo que tiene que pasar, y no lamentarse de alguna tragedia.

Un cordial saludo a todos

 

 

 

 

 

Meteorología
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Esta agua vive en Mombasa, msabu…

29 de Septiembre de 2012 a las 16:34

Es la tercera vez que repetimos título de entrada, y es que no se me ocurre modo alguno para describir una vez más la situación que se está viviendo en el sureste de la península, y que probablemente se vivirá en breve en Tarragona. Los que hayáis visto los telediarios de ayer y hoy, estaréis al tanto de las noticias. De nuevo una tormenta con fuertes lluvias ha provocado daños humanos irreparables, con al menos 10 personas fallecidas según los medios de comunicación estatales, y cuantiosos daños materiales que ponen en una dificilísima situación a muchas familias, más aún en estos complicados tiempos.

www.teinteresa.es

Mi reflexión gira siempre en torno al mismo argumento: la prevención (o quizás la falta de ella sería más correcto). ¿Cómo es posible que una fuerte borrasca que lleva entrando desde hace varios días provoque este fatal desenlace? Los que vivimos en Galicia hemos compartido la alerta naranja y varias alertas amarillas al paso por nuestra zona, y de igual modo se ha podido ver como las agencias estatales meteorológicas lanzaban alertas en la zona previamente afectada. Si el aviso no ha fallado, ¿qué ha sido?

Evidentemente son las vidas humanas perdidas las que acaparan toda la atención, pero quizás el problema de base haya sido el mismo para todos los casos, y no puede ser otro que la falta de prevención. Os informo que hay dos cargueros varados en la zona de El Saler que podían haber causado un nuevo desastre natural, en este caso en el Parque Natural de La Albufera de Valencia, y aunque desconozco las medidas tomadas con antelación en este caso, el resultado es claro y rotundo. Me parece inconcebible que los capitanes de ambos barcos , sabiendo  lo que venía, no hubiesen tomado las medidas oportunas para capear el temporal, y me parece inconcebible también que las autoridades pertinentes no exijan una mayor prevención en estas situaciones. Pero si un bien tan preciado con un carguero y su carga no es tomado en serio ante una alerta meteorologica, es asumible pensar que las personas tampoco son capaces de ver el riesgo real en sus vidas rutinarias.

Israel Sanchez. Agencia EFE

Quizás poco se pueda hacer con localidades que han crecido en zona de pocas lluvias, y cuando se producen estos fenómenos meteorológicos los ríos vuelven a pasar por donde lo han hecho durante siglos.

Quizás dispongamos de muchos planes de emergencia metidos en los cajones, y una vez hay que actuar no sabemos muy bien por donde empezar ni disponemos de medios humanos y materiales para afrontarlos (en videos emitidos por televisión se ven a miembros de Protección Civil en el agua con ropa de “tierra” y cascos de “bicicleta” en la cabeza)

Quizás el ser humano esté llegando a un punto en el que se cree superior a todo, alentado por el uso y control de la información y la tecnología, pero de nada sirve disponer de esa información “casi infinita e inmediata” si no se usa con juicio y sentido común.

Quizás hoy en día el abaratamiento de costes y la imperiosa necesidad de incrementar los beneficios en todas las entidades, disponga únicamente de efectivos humanos para “la rutina diaria”, y no seamos capaces de afrontar cualquier anomalía que se salga de ella.

Desconozco las respuestas, pero lo que es indudable son los resultados, y a día de hoy hay varias personas que han fallecido, y mi pregunta es: ¿Servirá de algo o el año que viene volveremos a comentar que una nueva tormenta se ha llevado por delante casas, choches, barcos y personas?

Enlace a la página de alertas meteorológicas de AEMET

Enlace a noticia publicada en EL PAIS

Enlace a fotografias cargueros varados

Enlace a TEINTERESA

Enlace a imágenes de las inundaciones en Andalucía, Murcia y Valencia

Enlace a videos de las inundaciones

Enlace al apartado de noticias de SALVAMENTO MARÍTIMO

 

Parque natural frente al que han varado los cargueros CELIA y BSLE SUNRISE

Derrota del CELIA antes de varar

Derrota del BSLE SUNRISE antes de varar

 

Meteorología, Noticias
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Prevención, por favor

7 de Junio de 2010 a las 13:21

Buenos días a todos:

En los últimos días los medios de comunicación están copando las portadas con noticias sobre búsquedas de personas que han salido a pescar, nadar o caminar por la costa. Sabemos que en la mayoría de los ayuntamientos al menos de Galicia, los servicios de socorrismo se inician el 15 de junio, coincidiendo con la “temporada oficial” de playas y quizás debamos cuestionar si las fechas de inicio deban adelantarse a primeros de Junio como algún Ayuntamiento ya hace (Oleiros por ejemplo), o disponer de retenes profesionales durante los meses de mayor posibilidad de buen tiempo, pero lo cierto es que cada verano antes del inicio de campaña leemos los mismos titulares.

Posiblemente la manera de evitar accidentes se base en un paquete de medidas, en las que se incrementen los medios humanos y materiales de emergencia, pero estamos convencidos que la inversión en educación y prevención permite salvar vidas humanas.

Dominar el medio acuático es el principio fundamental de prevención para todos los bañistas, y por desgracia tenemos noticias recientes en las que un chico se ha ahogado por acudir a una playa de fuerte oleaje sin saber nadar e informar de ello a sus amigos.

Pero hay otras cuestiones que puedan salvar nuestra propia vida o la de terceros, como conocer la zona donde uno se baña: esta sencilla y completa regla es importantísima para saber si existen corrientes, influencia de las mareas, remolinos, fuerza del mar, etc. Cuanto más conozcamos el medio que visitamos, más probabilidad existe de identificar sus peligros y nuestra eficacia en ese medio.

No acudir solo al mar es otra recomendación vital: a cualquiera de nosotros se nos puede presentar un problema en el agua (un “tirón”, la pérdida de una o ambas aletas, pérdida de las gafas o cualquier otro elemento que nos aporte seguridad…), que necesite de ayuda externa. Tanto si acudimos sólos a pescar, como si vamos a entrenar, es conveniente hacerlo siempre por parejas como mínimo, pues lo que es un simple susto con un compañero puede conducir al fallecimiento si estamos sólos.

No infravalorar la fuerza del mar: la práctica de actividad deportiva y de ocio acerca cada día a más usuarios a las playas, zonas rocosas y mar en general. Debemos por tanto estudiar la climatología antes de salir de casa, observar los partes de mareas, comprobar la intensidad estimada de las olas y su altura, además de valorar si nuestras capacidades nos permiten llevar a cabo con satisfacción y seguridad la actividad que vayamos a realizar en esas condiciones. Un error de cálculo en este sentido puede ser fatal.

Llevar los materiales adecuados: tanto si vamos a pescar, como a nadar o bucear, es conveniente llevar los mejores materiales posibles, que garanticen que ante cualquier problema podremos afrontarlo con garantías. Hoy en día existen fundas estancas de gran calidad para incluso poder llevar un teléfono móvil en la boya de buceo, interior del traje o un arnés. La alerta inmediata al 112 en cuanto estemos en peligro puede dar a los servicios de emergencias una información valiosísima en esos primeros momentos de confusión en los que no queda claro si la persona está en el agua o simplemente no ha avisado en su salida, y esos minutos pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

El lunes pasado se ha recuperado el cuerpo de un chico en Sayanes (Vigo); el fin de semana no ha dado tregua a los medios de salvamento marítimo y Protección Civil, entre el chico desaparecido en la Isla de Ons, el pescador de Fisterra, y el localizado sin vida en el embalse de Bande (Ourense), y eso que la temporada no ha hecho más que empezar.

Desde aquí insistimos de nuevo en que vale la pena esforzarse y dedicar tiempo a la prevención, así que os rogamos a todos que transmitais vuestros conocimientos y experiencias en vuestros lugares de trabajo, a fín de evitar más accidentes en el medio acuático.

De nuevo un abrazo cordial a todos, y agradeceros la labor que haceis cada uno. A los que comiencen playas, os deseo un buen inicio de servicio, y sabeis que estamos para ayudar en lo que podamos.

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La Voz de Galicia, 8 de junio: Los buzos rescatan, a cuatro metros de profundidad, el cadaver del pescador que desapareció en Ons

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¡Esta agua vive en Mombasa, msabu!

21 de Febrero de 2010 a las 21:27

Ya hemos titulado en otra ocasión un comentario del mismo modo, pero creo sinceramente que de nuevo es el adecuado. Nuestra civilización “moderna”, temporal y fugaz construye casas, barriadas y ciudades por donde SIEMPRE el agua ha pasado, y que lleve sin circular un siglo no es tiempo suficiente para nuestro planeta, sino una pequeña anécdota. No me canso de reflexionar sobre este punto y podría estar todo el día hablando de ello, pero creo que las palabras y el video que nos ha enviado nuestro querido amigo y gran profesional Javi Costas lo dicen todo. Gracias de nuevo, Javi, por tu ayuda. Podeis visionar el video desde la carpeta de descargas, con el número 21 de archivo.Un abrazo cordial.

Comentario de Javi Costas:
Hola compañeros, me gustaría compartir unas fotos y un vídeo del temporal y riada de Tenerife de los pasados días, que me ha llegado al correo, y con él una pequeña reflexión.

Las imágenes, me hacen tener una mínima idea de la intensidad del temporal. Personalmente me hace una vez más, recordar el gran respeto que debemos tener a la naturaleza. Supongo que deberíamos buscar un equilibrio, si nosotros la cuidamos nos ofrece las maravillas de cada día, y si la maltratamos muchas veces supongo que también se queja.

Desde nuestra profesión tenemos una clara vinculación al agua, y en este caso al mar, solo hay que contemplarlo y conocerlo un poco, para sentir gran admiración por su belleza y por todo lo que nos aporta, y al mismo tiempo, un profundo respeto por su grandeza. Sabemos que si no lo respetamos puede ser peligroso, por ello todos sabemos que el  principio básico en nuestra profesión es la prevención, siendo tan necesario  observarlo, conocerlo, y aprender de él,  para así poder seguir mejorando en nuestra labor preventiva.
En este caso, viendo las imágenes,  creo que el mismo respeto deberíamos tener por otros fenómenos de la naturaleza, que en este caso llega en forma de riada. Esta claro, que hay veces que la naturaleza se presenta con una intensidad difícil de predecir y de prevenir. Pero…  me quedan grabadas varias imágenes, principalmente me llaman la  atención las terrazas al lado del mar, de las cuales sale el agua en cascada por sus balcones. Y con ellas, se me presentan varias dudas…. Sabiendo que no es la primera vez que la naturaleza se presenta así, conociendo las consecuencias en forma de desgracias…, ¿por qué no nos paramos a observar?, ¿por qué no nos hacemos conscientes de lo que pasa?, ¿por que nos cuesta tanto  aprender?…  Supongo que en este caso, el cuidado de la naturaleza, y la prevención debería venir en forma de cuidado y respeto de donde y de que forma construimos… ¿aun nos sorprende esas cascadas de agua saliendo por los balcones y en su lógico recorrido hacia el mar?, ¿Hay forma de prevenir o minimizar esto?.
Lamentando profundamente esta catástrofe en Canarias, sólo espero que poco a poco, nos paremos más a observar, y a ser más conscientes del cuidado y respeto que merece, el mundo  nos rodea.
Un abrazo enorme,
Javi

El medio acuático, Meteorología
Escrito por Carlos Vales 2 Comentarios
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Ojo a la “Meteo”

4 de Agosto de 2009 a las 18:24

Es muy recomendable adquirir la costumbre de consultar diariamente la información de la zona geográfica donde trabajamos. Esa rutina nos aportará información actualizada de las variables meteorológicas, que a fin de cuenta intervienen de manera notable en las condiciones del medio acuático natural.
Existen deportes o aficiones acuáticas en las que influyen notablemente algunas de estas variables (vela, submarinismo, surf, etc), pero no las trataremos aquí en su totalidad, abordando tan sólo algunos conceptos básicos que los socorristas en espacios acuáticos naturales debemos tener presentes por su relación con los posibles accidentes. Aunque las fuentes principales sean las páginas web especializadas en la red, no debemos olvidar que en el canal 16 de banda marina existen partes constantes que alertan de las principales cuestiones meteorológicas que pueden afectar a la navegación.

http://www.aemet.es/es/portada

http://www.aemet.es/es/portada

Adverso meteorológico.
Por causa de fuertes vientos, lluvia intensa o temporal, las principales páginas web que tratan estos temas, tienen la costumbre de informar de estas circunstancias calificándolas en grados de intensidad, que normalmente alcanzan sus grados máximos en alertas amarillas y naranjas. Dado el caso, lo normal en estas situaciones es verificar que la administración local dispone de esta información y si es necesario enviársela. El segundo paso sería transmitir esta información a los responsables de equipo y valorar en grupo las posibles repercusiones a nivel local en cada espacio acuático, aportando nuevos medios si fuese preciso. Por último deberíamos usar los medios disponibles para informar debidamente a los usuarios que visitan nuestros espacios, a través de la megafonía, paneles informativos, etc, a fin de prevenir de la mejor forma posible las situaciones de riesgo.

Nubosidad.
Otro aspecto que podemos observar es el grado de nubosidad o en su caso la posibilidad de lluvia. Esto nos determinará la afluencia de usuarios en la playa e incluso podremos ajustar los medios humanos y materiales con cierta antelación.

Mareas.
En playas con variaciones intermareales, conocer las horas de pleamar y bajamar, así como la altura de cada una de ellas, nos definirá el movimiento de la masa de agua a lo largo del día, el espacio disponible y la concentración de usuarios en el arenal, y las posibles repercusiones sobre el oleaje y corrientes. Este dato además es uno de los que más nos consultan en la playa los bañistas.

http://www.meteogalicia.es

http://www.meteogalicia.es

Viento.
La dirección e intensidad del viento nos podrá ayudar a calcular la sensación térmica del día y el grado de “satisfacción” de los usuarios. Un día de “mucho viento” es fácil que los bañistas aguanten poco en la playa si no están preparados. Otro día despejado con una “brisa suave” nos indicará que debemos incidir más en la debida protección a la radiación ultravioleta, pues la sensación térmica es más agradable y el efecto de la radiación es mayor al no percibirla tan intensamente y permanecer más tiempo al sol. Además este efecto se incrementa al depositar el viento sobre nuestra piel restos de la sal del mar, potenciando aún más el efecto de exposición solar.

Mar de viento y mar de fondo.
A efectos de socorrismo en playas, el primero viene dado por el efecto del viento sobre la superficie del agua mientras mantiene la intensidad. Se producen los típicos “borreguillos” o espuma sobre la lámina de agua, pero que en general no presenta mayor peligro. Una vez cesa el viento el mar suele quedar en calma.
El mar de fondo es el que más nos debe preocupar, puesto que durante un cierto tiempo y a una intensidad, el viento ha ejercido su efecto en una zona concreta de alta mar, normalmente a muchas millas de donde nosotros estamos, y en el momento que ha cesado (uno o varios días después), ha transmitido parte de su energía al agua, llegando hasta nuestras costas y afectando a los espacios acuáticos que vigilamos. Este mar de fondo se caracteriza por la intensidad con la que se mueve, generando olas de gran altura y resacas importantes en playas con desnivel. Cuando esta circunstancia se dé, debemos permanecer atentos a su evolución a lo largo de los días, fijándonos especialmente en la altura de las olas que los partes meteorológicos señalan. Por supuesto es un dato relevante que ha de transmitirse a los responsables de equipo y a su vez a todos los socorristas.

Índice de radiación ultravioleta.
En la página web de AEMET, entre otras, podremos informarnos diariamente de los valores máximos previstos para la jornada, que varían normalmente en verano desde 7 hasta 10. Este dato nos aportará información muy valiosa para hidratarnos con regularidad, aprovechar el máximo tiempo de sombra posible, y utilizar las cremas de protección solar adecuadas. Hoy en día, la exposición incontrolada a la radiación ultravioleta provoca innumerables secuelas en nuestra piel, y con el tiempo acaban “pasando factura”. Podéis acceder a la información de nuestro compañero Fran, de Novocontorno, en los Ayuntamientos de Nigrán y Vigo, donde dedica grandes esfuerzos a la prevención en este campo. En el apartado de enlaces teneis un acceso con su contacto e información meteorológica local de Vigo al instante.

Cámaras web en playas.
Hay gran cantidad de playas de nuestra costa que ya disponen hoy en día de cámara web permanente. Acceder a sus imágenes nos permite observar de inmediato el comportamiento del mar, la altura aproximada de las olas, etc. Nos vale de complemento diario a los partes que bajamos de la red.

http://www.waira.net/patoswebcam.htm

http://www.waira.net/patoswebcam.htm

Aplicación práctica.
Pero lo más importante de todo es que no pensemos que debemos ser meteorólogos, sino que aprendamos a relacionar los datos que nos aportan los diferentes partes con lo que observamos en nuestros espacios acuáticos. Poco a poco seremos capaces de preveer situaciones de riesgo simplemente con una ojeada a las web que visitamos, pudiendo modificar las banderas del estado del mar, reforzar con personal las playas más peligrosas, o adaptar los medios materiales por las inclemencias del tiempo. Entonces, queridos vigías, habremos ganado un tiempo valiosísimo en nuestras acciones, y habremos aplicado la prevención a un concepto tan importante como es la meteorología.

Meteorología, Prevención
Escrito por Carlos Vales Comentar
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