Tevagustar.es Tevagustar.es Tevagustar.es Tevagustar.es
La Voz de Galicia
Blogs de lavozdegalicia.es
Vigías

Archivo para ‘General’ categoría

Repaso al año 2013 en Vigías

31 de diciembre de 2013 a las 14:18

En primer lugar, nuestros deseos de que el año 2014 sea mejor para TODOS, incluidos los que menosprecian nuestro trabajo.

En el ámbito del socorrismo hay personas de todo tipo. Nosotros nos relacionamos con muchas que apoyan incondicionalmente toda nuestra labor, hay también muchísimas que nos valoran en función de las circunstancias y de actividades concretas que sacamos adelante, y también hay unas cuantas tóxicas (menos mal que son pocas) que intentan una y otra vez infravalorar y ridiculizar nuestro trabajo.

Para todos, nuestros mejores deseos y nuestra voluntad de compartir esfuerzos para alcanzar los objetivos que nos mueven: educar, prevenir, formar, capacitar, investigar y, si fuera preciso, rescatar y salvar.

Para el socorrismo acuático, al menos en Galicia, este año que está a punto de terminar ha sido muy positivo. Pero todavía queda mucho camino por recorrer.

En Vigías seguimos haciendo el esfuerzo de divulgar información que consideramos de gran interés para las actividades acuáticas y el socorrismo. Desde que iniciamos nuestro blog en julio del año 2009 llevamos 186 artículos publicados, hemos recibido 937 comentarios y la media de accesos al mes está casi en 5000.

En un repaso de Vigías durante el año 2013 queremos comenzar con lo que más nos ha entristecido:

- La muerte de Nelson Mandela, gran persona a la que siempre podremos recurrir como modelo y ejemplo de humanidad y de lucha por la igualdad y la fraternidad.

- Las preocupantes cifras de muertes en el medio acuático que se producen en España durante los meses de verano. Algo hay que hacer al respecto, porque tantas muertes no tienen sentido al ser muchas de ellas evitables. Esperamos que las administraciones competentes comiencen a responsabilizarse, a lanzar campañas preventivas como ya lo hacen con los accidentes de tráfico, a apoyar aún más a los servicios de socorrismo en playas y, por qué no, a comenzar con unidades profesionales de rescate acuático operativas durante todo el año. Sí, durante todo el año. Y defendemos esta postura porque las muertes en el medio acuático no han sucedido solo entre junio y septiembre. Todos los meses han tenido noticias trágicas y las dos últimas hace muy poco: el día 26-12-13, a las 12,15 h., un hombre de 80 años falleció ahogado en la playa de Cocho das Dornas de Samil (Vigo) cuando el fuerte oleaje lo arrastró a 50 metros de la orilla siendo rescatado por varias personas que se encontraban en la zona; y el día 29-12-2013, a las 10,30 h., una mujer de 67 años fallecía ahogada en la playa de Poniente de Benidorm, a la altura del Parque de Elche después de adentrarse en el mar vestida. Nuestros mayores siguen muriendo en el medio acuático, incluso en invierno.

En el año 2013 se han producido demasiadas muertes en el medio acuático en España

Y en este repaso de 2013 tenemos la satisfacción de poder decir que hemos publicado en Vigías muchos más temas positivos, como son los siguientes:

- La notificación, y correspondiente felicitación,  sobre los bien merecidos Premios Extraordinarios de Doctorado de Sergio López y Cristian Abelairas, que con sus tesis doctorales han permitido seguir dando pasos de gigante en la joven investigación sobre socorrismo en España.

- La consecución del “Tercer Premio Nacional de Investigación en Medicina Deportiva”, otorgado por la Universidad de Oviedo a un grupo de investigadores y profesores de la Red Vigías, todos ellos de los Grupos de Investigación REMOSS y GIAAS.

- El compromiso que la Bandera Azul en España tiene con el socorrismo en playas, gracias a la labor que realiza la Asociación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), que ha ido exigiendo cada vez más en el criterio relacionado con la seguridad, el socorrismo y los primeros auxilios.

- La información constante que hemos proporcionado sobre la convocatoria en Galicia del reconocimiento de las competencias profesionales adquiridas a través de la experiencia laboral, que ha finalizado en la playa de Santa Cristina (Oleiros) el día 15 de diciembre con las pruebas de rescate en mar. Seguro que todavía hay algunos profesionales disgustados con este tema, pero tarde o temprano tendrán que reconocer los beneficios profesionales y laborales que conseguirán al acceder a los certificados de profesionalidad con un procedimiento que ha sido liderado por el Instituto Gallego de las Cualificaciones. Para el año 2014 ya hay una nueva convocatoria (plazo de entrega durante el mes de marzo) y volvemos a animar a todos los que puedan participar por su experiencia profesional y/o formación no formal.

Página web del Instituto Galego das Cualificacións

- La insistencia en la sencillez y utilidad de los desfibriladores. Nos quedamos con las maravillosas noticias de las personas que lograron salvar sus vidas gracias a tener cerca un desfibrilador, casi siempre utilizado por un primer interviniente sin formación médica específica.

Señal internacional de desfibrilador promovida por el ILCOR

- La información aportada sobre cómo aprender RCP básica desde aplicaciones de teléfono móvil: RCP Coach. Un producto que la empresa ZIBLEC ha diseñado de forma excelente con el apoyo de los Grupos de Investigación REMOSS de la Universidad de Vigo y GIAAS de la Universidad de A Coruña.

Aplicación RCP Coach: una forma fácil y al alcance de todos para aprender RCP básica

- La insistencia en que no se debe causar daño a la víctima durante las acciones de rescate. Los profesionales deben tener la suficiente formación y preparación para realizar los rescates con rapidez, sencillez y sin causar daño; no conseguirlo así demuestra poca profesionalidad.

- Las actividades que seguimos realizando en Argentina gracias a las gestiones de nuestro amigo y compañero Martín del Gaiso, entre las que destacamos la que llevó por título “aprender a crecer con la actividad acuática”.

"Aprender a crecer con la actividad acuática" en Buenos Aires

- Las “VII Jornadas sobre socorrismo” celebradas en la Universidad de A Coruña y organizadas por el GIAAS, que este año han tenido un éxito de participación y nivel como nunca antes se había alcanzado, y que han permitido incorporar a nuestro grupo de trabajo a grandes profesionales del socorrismo expertos en ahogamiento y RCP, como son los doctores Bierens, Caballero y Szpilman.

- La información sobre todo tipo de actividades y jornadas que se han celebrado en diferentes entornos, lugares y centros académicos: Pontevedra, Gijón, Ponferrada, Salamanca, entre otros.

- La insistencia en la prevención de lesiones medulares por zambullidas, que tuvimos que iniciar ante el éxito de programas de televisión absurdos de saltos al agua, que estimulan conductas de riesgo y en los que no se hacía nunca mención al correcto proceder en las entradas al agua.

Las zambullidas incorrectas en el medio acuático pueden causar graves lesiones medulares

- La información sobre “el socorrismo desde el punto de vista del género”, conferencia de María del Castillo y José Palacios, en la que se intenta demostrar con datos la idoneidad de la mujer para el socorrismo.

- Y dejamos para el final la información que hemos aportado sobre la nueva web de la Red Vigías, que tan magistralmente administra nuestro compañero Carlos Vales. Una nueva página web (www.redvigias.org) que facilita de forma gratuita todo tipo de documentos, presentaciones, artículos, protocolos, noticias, fotos y mucho más, siempre con la intención de divulgar y acercar a todos lo que a nosotros nos llega.

Inicio en la página web de Red Vigías

En fin, que estamos satisfechos con el trabajo efectuado y que lo seguiremos realizando, con el apoyo de los incondicionales, con la valoración de los participantes en nuestras actividades, con las críticas constructivas de los que quieren ayudar y sin que tengan éxito los tóxicos que solo buscan desacreditar.

Para todos: ¡FELIZ AÑO NUEVO!

General, Internacional, Noticias, Publicaciones
Escrito por José Palacios 3 Comentarios
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Desfibriladores: más fáciles de usar que cualquier teléfono móvil

16 de diciembre de 2013 a las 18:21

Sigo encontrándome en diferentes actividades y reuniones con personas que manifiestan su opinión contraria al uso libre de los desfibriladores. Cuando les digo y pregunto: “si a ti te diera una parada cardiaca repentina, es decir estás muerto si nadie hace nada, ¿no te gustaría que alguien cercano te intentara salvar la vida con un desfibrilador, independientemente de si tiene carnet o no?”

Todos suelen contestar que sí, excepto los que se empeñan en opiniones sin sentido y en la idea de morir antes que “incumplir una normativa obsoleta y absurda”. Son muy pocos, porque lo normal es que no se necesite mucha inteligencia para elegir la posibilidad de seguir con vida.

Pero, como digo, este debate se suele repetir con frecuencia y me trae recuerdos de debates ya superados, por ejemplo los que se solían producir sobre voluntarios o contratados para ejercer el trabajo profesional del socorrismo acuático. Debates que como recordaran los más veteranos del socorrismo se prolongaban con algunas personas defendiendo posturas ilegales e injustas, casi todas ellas, eso sí, contratadas y con buenos sueldos (defendían el voluntariado para los demás, pero no para ellas mismas).

En cuanto al desfibrilador, en esas actividades y reuniones en las que surge el tema, también suelo afirmar: “tú me estás hablando de normas y yo te estoy hablando de la vida”. Suelen refugiarse en la posibilidad de ser denunciados judicialmente si utilizan el desfibrilador sin el correspondiente carnet, ya innecesario en algunas comunidades autónomas y en muchísimos países. Por cierto, denuncias judiciales que no existen, ya que de momento no ha habido ni una sola al respecto y sí que es cierto que se han utilizado desfibriladores en muchísimas ocasiones y por todo tipo de personas, salvando vidas sin pensar en el carnet que se tenía en ese momento.

Yo suelo decir que utilizar un desfibrilador es más sencillo que utilizar un microondas y no digamos ya un teléfono móvil, aparato al que todo el mundo tiene acceso y posibilidad de uso. Ayer mismo daban la noticia de que ya hay en el mundo más teléfonos móviles que habitantes.

También suelo recordar en las actividades en las que participo que estoy cansado de comprobar en muchos cursos y jornadas que personas que nunca han visto un desfibrilador son capaces de tenerlo preparado en menos de 2 minutos y usarlo sin apenas fallos. Un amigo me informó que su hija de 7 años fue capaz de ponerlo en marcha y usarlo sin ningún fallo.

En fin, que los que defendemos la idea de ayudar a quien lo necesita y los que seguimos opinando que no hay nada más preciado que la vida, debemos seguir insistiendo en dos temas:

- Animar a todos a utilizar el desfibrilador cuando las circunstancias lo requieran, sin preocuparse por causar ningún mal, ya que es un aparato que no funciona si no es necesario y sin temer denuncias judiciales que no existen. No es una opinión, es una evidencia ya publicada en la principal revista científica sobre el tema, Resuscitation, hace 10 años: “La víctima no resultará dañada porque el botón de choque no se activará si el ritmo cardíaco no es susceptible de descarga” (Jorgensen, DB; Skarr, T.; Russell, J.K. et al., 2003). Recordemos que cuando el desfibrilador sí puede funcionar es cuando un corazón está fibrilando, que es como estar muerto.

- Intentar entre todos que se deroguen normas absurdas y que no inciden positivamente en las vidas de los que han sufrido una parada cardíaca. Es una pena y un atraso evidente que todavía haya normas de este tipo, contrarias a la evidencia y a la lógica y con intereses económicos evidentes.

Desfibrilador en la Conserjería de la Facultad de Ciencias del Deporte y la Educación Física - Universidad de A Coruña (foto de Miguel Saavedra)

Cada año, en Estados Unidos, 300.000 personas sufren un paro cardiaco repentino, de 5.000 a 7.000 niños por año, muchos en temas deportivos. En el mundo son más de 700.000. En España son 25.000 las paradas cardíacas repentinas, lo que equivale a una cada 21 minutos. Menos del 7% logra sobrevivir, casi siempre por no llegar a tiempo los servicios médicos.

En Estados Unidos se podrían salvar 40.000 vidas cada año si hubiera un acceso generalizado a los desfibriladores (American Hearth Association, 2010).

Desfibrilador en la Facultad de Ciencias de la Educación y del Deporte de la Universidad de Vigo (foto de Roberto Barcala)

Debemos recordar que la RCP es una técnica muy importante y que “antes de la llegada del personal médico, debería ser divulgada en todas partes, ya que incrementa significativamente la probabilidad de un buen resultado” (Organización Mundial de la Salud, 2008), pero por si sola no restablece el ritmo cardiaco normal. La descarga o “choque” del desfibrilador es la forma más eficaz de restablecer el ritmo normal de bombeo del corazón.

También se debe recordar que las posibilidades de la víctima aumentan si recibe la descarga antes de transcurridos 5 minutos después de la parada. La probabilidad de que la resucitación tenga éxito se reduce aproximadamente un 10% cada minuto transcurrido.

El 34% de todos los que han implementado un programa de desfibrilador ya han utilizado el dispositivo en al menos una ocasión para salvar una vida (American College of Occupational and Environmental Medicine, 2003). Son muchas las evidencias y los trabajos que aportan argumentos en este sentido: Yu et al. (2002) en Circulation; Eftesol, T. Sunde, K., Steen, PA (2002) en Circulation; Snyder et al. (2004) en Congress of the European Council; Snyder, DE & Morgan, C (2004) en Congress of the European Council; Snyder, DE & Morgan, C (2004) en Critical Care Medicine, además de los ya mencionados anteriormente y de otros muchos.

Desfibrilador en el aeropuerto de Bilbao

Pero quizás el principal argumento se da en el Decálogo del Consenso “La implantación de desfibriladores en zonas públicas: protocolos de uso y recomendaciones”, del Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar y Fundación Gaspar Casal, que puede descargarse en este enlace. Decálogo al que están adheridos:

- Sociedad Española de Cardiología

- Sociedad Española de Urgencias y Emergencias

- Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias

- Sociedad Española de Anestesiología

- Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria

- Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria

- Sociedad Española de Médicos Generales

- Consell Català de Ressuscitació

- Grupo Español de RCP Pediátrica y Neonatal

- Cruz Roja Española

- Fundación IAVANTE

- Fundación Instituto de Estudios de Ciencias de la Salud de Castilla y León

- EPES061 Andalucía

- Asociación de Estudios de Prevención y Salud Laboral

- Asociación de Pacientes Coronarios

- Asociación Española de Centros Comerciales

- Servicios Aeroportuarios. Dirección de Operaciones y Sistemas de Red. AENA

- SUMMA112

Antes del verano de 2013 también se ha adherido a este Decálogo la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor, responsable en España de la Bandera Azul y que lleva ya años sugiriendo a playas y puertos deportivos la recomendación de contar con un desfibrilador en el puesto de socorrismo.

El Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo, que coordino en la Universidad de A Coruña, por supuesto también se adhiere a este Decálogo y esperemos que finalmente, entre todos, podamos conseguir que se imponga la evidencia y la razón, al menos en los 4 puntos siguientes:

Punto 3 del Decálogo: “Es necesario que exista, a nivel normativo, una autorización explícita para el uso del DEA por parte de personal no sanitario, que permita eliminar los reparos existentes a su implantación o el miedo a su utilización por parte de la población general (no está penalizado). Dada la inocuidad del DEA para los pacientes y su facilidad de uso, la población mayor de edad debería estar habilitada para el uso de los DEA sin que sea necesaria formación específica.”

Punto 5 del Decálogo: “La formación excesivamente compleja que se exige para la implantación de DEAs supone un serio obstáculo (por su coste y por las dificultades relacionadas con la gestión de RRHH) para la implantación de los desfibriladores en áreas públicas.”

Punto 6 del Decálogo: “La exigencia de registros administrativos y la obligatoriedad en la disponibilidad de personal formado a través de excesivos procesos formativos son una barrera para la instalación de los DEAs. Sería aconsejable liberalizar su instalación con mínimos requerimientos administrativos y transformar en recomendación la obligatoriedad de disponer de personal formado o simplificar los contenidos formativos.”

Punto 9 del Decálogo: “Como objetivo a medio/largo plazo, la formación en resucitación debería comenzar en la escuela y continuar en el ámbito socio sanitario, para continuar con los posibles primeros intervinientes no sanitarios en un caso de emergencia como la parada cardíaca. En la escuela, es aconsejable la formación de los profesores para que difundan el conocimiento a los escolares.”

Cartel en una instalación deportiva de Ferrol, indicando que se dispone de desfibrilador

Un accidente, una enfermedad súbita o una situación de emergencia son sucesos inesperados, por lo que nunca se sabe cuándo van a suceder. Por eso hay que estar preparados para cuando sucedan.

Para conseguir mejores resultados en la prevención de accidentes, enfermedades súbitas y situaciones de emergencia se debería dotar de posibilidades a la población en general y, por supuesto, de recursos materiales como los desfibriladores.

Yo seguiré insistiendo y nunca me convencerán los que afirman tener miedo de denuncias judiciales.

La vida es el bien más preciado que tenemos y todos podemos hacer algo para que otros puedan seguir con vida.

Consejos, Formación, General, Internacional, Materiales, Noticias, Prevención, Primeros auxilios
Escrito por José Palacios 5 Comentarios
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Nelson Mandela: “La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”.

6 de diciembre de 2013 a las 13:33

Nelson Mandela ha muerto en Johannesburgo (Sudáfrica) el día 5 de diciembre de 2013. Mandela deja este mundo después de haber demostrado que es posible alcanzar grandes metas de forma pacífica, con entereza, con integridad, con paciencia, con equilibrio, con humildad y con sabiduría (la sencilla, la llana, la emocional).

Estuvo encarcelado 28 años (1962-1990) por tener ideales y querer hacerlos realidad. Sus ideales no eran absurdos o imposibles, eran tan sencillos y necesarios como querer “una sociedad democrática y libre donde todas las personas vivan juntas en armonía y en igualdad de oportunidades”.

Es posible que Mandela haya sido uno de las personas que más se han merecido el Premio Nobel de la Paz, que lo recibió en 1993. No se puede decir lo mismo de otras muchas personas que han recibido este reconocimiento y que lo envilecieron.

Si la palabra Paz tiene algún sentido y significado es porque se forma con personas como Mandela.

Nos deja el legado de su vida, de su trabajo incansable, de su plena dedicación a conseguir un mundo más justo. Nos deja también muchas frases, pero por nuestra relación con la educación y el socorrismo destacamos la frase que encabeza esta reseña y otra en la que afirmaba: “Son los cambios que hemos provocado en las vidas de los demás lo que determina el significado de la nuestra”

Y aprovechamos otra de sus frases para despedirnos de él.

“La muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que él considera como su deber para con su pueblo y su país, puede descansar en paz. Creo que he hecho ese esfuerzo y que, por lo tanto, dormiré por toda la eternidad”.

Que descanses en paz Mandela. Tu ejemplo quedará para siempre.

Nelson Mandela, un ejemplo de ser humano.

General, Internacional, Noticias
Escrito por José Palacios 2 Comentarios
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Otra tesis de la Red Vigías premiada: Cristian Abelairas – Premio Extraordinario de Doctorado

21 de noviembre de 2013 a las 9:52

El pasado 25 de abril de 2013 Cristian Abelairas Gómez daba por finalizado el constante y gratificante proceso que supone la elaboración y lectura de una tesis doctoral.

En este mes de noviembre Cristian Abelairas ha sido distinguido por la Universidad de Vigo con el Premio Extraordinario de Doctorado por su tesis doctoral titulada: “Influencia del material de rescate en el socorrista acuático: Análisis fisiológico, espaciotemporal y RCP”.

Le hemos pedido que elabore una reseña sobre este tema, que añadimos a continuación.

Gracias Cristian, por tu colaboración y por tu trabajo.

Cristian Abelairas en una fase de la lectura de su tesis doctoral

Reseña de Cristian Abelairas:

Frases del tipo “el salvamento acuático no es algo de interés para la sociedad científica” o “todo lo que hacéis es fruto de conjeturas y opiniones” no paraban de salir por las bocas de aquellos irrespetuosos e incapaces de ver más allá de su ámbito de trabajo. Afortunadamente, al campo del salvamento acuático pertenecen personas que para demostrar, no solo hablan, sino que trabajan. Muestra de ello enumero a continuación las tesis doctorales defendidas en España en materia de salvamento acuático y primeros auxilios:

- José Palacios Aguilar (1999): Salvamento acuático: un estudio de la realidad del salvamento y socorrismo en las playas de Galicia con Bandera Azul.

- José Luís García Soidán (2000): Elaboración y evaluación de un programa de innovación para la formación inicial de maestros especialistas en Educación Física: la formación de Primeros Auxilios para la Educación Primaria.

José Arturo Abraldes Valeiras (2002): Salvamento acuático y deporte: un estudio de los recursos humanos en las playas de Galicia, intervenciones en los rescates y su relación con el ámbito deportivo.

José Antonio Prieto Saborit (2003): Metabolismo energético y preparación física en el salvamento acuático: influencia fisiológica y biomecánica del material auxiliar en los rescates del mar. Propuesta de un nuevo diseño.

Roberto Barcala Furelos (2004): Elaboración y aplicación de un programa de formación en autoprotección y pautas básicas ante accidentes, adaptado a niños ciegos y deficientes visuales.

Luis Francisco Pascual Cordero (2004): Salvamento Acuático Profesional en piscinas y su relación con el salvamento acuático deportivo en aguas cerradas.

Rubén Navarro Patón (2008): Estudio del efecto de materiales audiovisuales de educación para la salud, sobre la prevención de accidentes en niños/as del primer ciclo de primaria.

Antonio Bores Cerezal (2011): Análisis de la eficacia en la intervención del socorrista acuático profesional.

Sergio López García (2012): Atención a personas en situación de discapacidad desde el servicio de socorrismo en espacios acuáticos naturales.

Cristian Abelairas Gómez (2013): Influencia del material de rescate en el socorrista acuático: Análisis fisiológico, espaciotemporal y RCP.

Cristian Abelairas junto a su Director y Miembros del Tribunal de su tesis doctoral

Un total de diez tesis doctorales leídas en los últimos catorce años, y tres de ellas en los últimos tres años. Exceptuando a uno, los autores de estas tesis doctorales guardan una muy estrecha relación y son miembros activos de los dos grupos de investigación relacionados con el socorrismo acuático en la Comunidad Autónoma de Galicia. Por un lado, el GIAAS (Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo) de la Universidad de A Coruña, en el que su coordinador es el Dr. José Palacios Aguilar. Y por otro lado, el REMOSS (Grupo de Investigación Rendimiento y Motricidad del Salvamento y Socorrismo), de la Universidad de Vigo, que es coordinado por el Dr. Roberto J. Barcala Furelos.

Ahí están parte de los hechos que demuestran que este grupo de personas, independientemente de las trabas que les ponga la vida, u otras “personas”, van a seguir  luchando por sus ideales y por lo que creen.

A todo esto se les ha sumado una serie de buenas noticias que sucedieron desde  finales del pasado año:

- Sergio López García consiguió el Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad de Vigo por su Tesis Doctoral en el curso 2011/12.

- Javier Costas Veiga, Sergio López García, José Antonio Prieto Saborit, José Palacios Aguilar, Antonio Bores Cerezal, Roberto Barcala Furelos y Cristian Abelairas Gómez eran galardonados en febrero de 2013 con el 3er premio en los XV Premios Nacionales de Investigación en Medicina del Deporte de la Universidad de Oviedo, por el trabajo: “Influencia de la fatiga física en la calidad de la RCP después de un rescate acuático: Impacto del material de apoyo en el grado de supervivencia”.

- Cristian Abelairas Gómez consiguió el Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad de Vigo por su Tesis Doctoral en el curso 2012/13. A principios de este mes de noviembre de 2013, la Universidad de Vigo publicaba el acta de propuesta de concesión de los Premios Extraordinarios de Doctorado del ámbito jurídico-social. El tribunal, por unanimidad, decidió otorgar este único premio.

Con esta reseña no pretendo alardear (ni mucho menos) sobre los premios o éxitos conseguidos por unos o por otros, sino que trato de dar un reconocimiento a todos aquéllos que los han conseguido, animarles a continuar trabajando de esta manera, y a no pelear contra los que se oponen o nos dificultan el camino, sino a intentar abrirles los ojos y demostrarles que para avanzar, sea en el ámbito que sea, hay que remar en la misma dirección.

Hay un proverbio chino que dice: “Si caminas solo, irás más rápido; si caminas acompañado, llegarás más lejos”.

Enhorabuena por todo lo conseguido hasta ahora, y mucho ánimo para seguir trabajando así.

Dejo para el final una de las citas que utiliza habitualmente mi profesor y amigo Pepe Palacios:

“La mayor parte es trabajo duro y dedicación: el que no busca, no encuentra. En resumen, casi todo es trabajar mucho, tener paciencia y ser algo obsesivo” (Juan Martín Maldacena, físico argentino que lidera el Índice Einstein, 2012).

En socorrismo acuático la mayor parte es trabajo duro, paciencia y obsesión por ayudar a los demás

El medio acuático, Formación, General, Noticias
Escrito por José Palacios 1 Comentario
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

NUEVA CONVOCATORIA DE ACREDITACIONES PROFESIONALES

12 de noviembre de 2013 a las 12:09

La Consellería de Traballo e Benestar de la Xunta de Galicia ha publicado en el DOG de 12 de noviembre de 2013 una NUEVA CONVOCATORIA para el Procedimiento de Evaluación y Acreditación de las Competencias Profesionales adquiridas a través de la Experiencia Laboral o de vías no formales de formación. Se convocan un total de 300 plazas para la Cualificación Profesional de “Socorrismo en Espacios Acuáticos Naturales” y otras 300 para la de “Socorrismo en Instalaciones Acuáticas”, estableciendo la administración como plazo de entrega de la documentación DEL 1 AL 31 DE MARZO DE 2.014.

Os adjuntamos el enlace al documento completo, en el cual podéis consultar la normativa de referencia, los puntos donde os podrán informar con mayor detalle, los requisitos de participación, las baremaciones, los anexos para cumplimentar toda la documentación, y en general todo aquello que necesitáis para comprender con claridad el Procedimiento.

Una vez más, debemos insistir en la GRAN IMPORTANCIA de este procedimento, que afecta no sólo a las Cualificaciones Profesionales de Socorrismo, sino a todas las del Estado y a las de todas las Familias Profesionales, siendo en la actualidad un requisito y principio básico, que todos aquellos que no dispongan de un Título o un Certificado de Profesionalidad, deben adquirir éste último para el ejercicio de su profesión, siguiendo evidentemente los criterios marcados por cada una de las normativas.

Recalcamos una vez más la relevancia de conseguir dicha Certificación, y desde este espacio os pedimos de nuevo que divulguéis al máximo la información que adjuntamos, pues multiplicamos de este modo el efecto y llegaremos sin duda a todos los interesados de nuestro sector.

Os recordamos igualmente que en Galicia tenemos una fecha límite en el 2.017, antes de la cual todos debemos conseguir estos Certificados de Profesionalidad en caso de querer seguir ejerciendo la profesión, tanto en Espacios Acuáticos Naturales como en Instalaciones Acuáticas.

Si tenéis alguna duda o consulta, por favor, trasladadla a través de los comentarios de este blog o al correo habilitado de nuestros Grupos de Investigación: info@redvigias.org

Recordad que tenemos tiempo de sobra para preparar toda la documentación, pero que eso no se convierta en un problema y llegado el mes de marzo nos olvidemos de la convocatoria ;) )

Gracias a todos por vuestra colaboración y un cordial saludo de todo el equipo de RED VIGIAS

Enlace a la convocatoria

Administraciones, Consejos, Formación, General, Noticias
Escrito por Carlos Vales Comentar
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Vamos a peor: 155 muertes en el medio acuático en España entre el 1 de junio y el 31 de agosto.

13 de septiembre de 2013 a las 13:11

El ahogamiento es una de las causas de muerte accidental que se sitúa en los primeros lugares de las estadísticas (Organización Mundial de la Salud, 2002) y en algunos tramos de edad llega a situarse como la primera, por delante de los accidentes de tráfico. Esta alta incidencia hace que organismos internacionales como la UNESCO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo califiquen de asunto de salud pública que reclama atención mundial (OMS, 2008).  Además, estos mismos organismos advierten que las cifras reales de muerte por ahogamiento pueden estar subestimadas pues la clasificación y la forma de registro no es universal ni sistemática en todos los países.

También sucede en España, país en el que no contamos con una estadística sistemática y fiable de muertos en el medio acuático. Los datos que aporta el Instituto Nacional de Estadística con varios años de retraso aparecen reflejados en un apartado denominado “ahogamiento, sumersión y sofocación accidentales”, clasificándolos en varones y mujeres, por edades, por comunidades autónomas y por meses. Pero sin aportar datos de gran interés para poder realizar acciones de prevención como son el lugar donde suceden, la hora y las circunstancias relacionadas con la muerte.

Y esto a pesar de que en España todos los veranos asistimos a un flujo permanente de noticias de personas que pierden su vida en el espacio acuático. El verano de 2012 se contabilizaron 186 muertes entre el 1 de junio y el 30 de septiembre. Para conseguir estos datos se utilizaron las noticias que llegaban a través de la alerta en el buscador “Google” con las palabras “ahogado/ahogada”. De esta forma llegan diariamente enlaces a las páginas web en las que se informa de estas noticias, que son en su mayoría de medios de comunicación digitales (periódicos, revistas, canales de televisión y radio), regionales, nacionales o internacionales.

Teniendo en cuenta esta fuente de información indirecta es necesario reconocer que nuestro estudio sólo refleja una parte de la realidad, aquella que aparece en los medios de comunicación y que llega por la alerta establecida. Por lo tanto, deberíamos admitir casi con absoluta seguridad que la cifra total de casos de muertos en el medio acuático en nuestro país durante los meses de verano puede ser aún mayor. Además, es preciso advertir que sólo se han analizado las noticias en relación a actividades de ocio y tiempo libre, quedando fuera del estudio los casos relacionados con la inmigración ilegal (el intento de alcanzar la costa española en patera), los accidentes laborales, como los que pueden sufrir los pescadores profesionales, o grandes catástrofes como inundaciones o riadas.

El estudio realizado en el verano de 2012 se está realizando de nuevo en este verano de 2013. Y sin ánimo de alarmar, pero sí con una evidente preocupación, podemos empezar diciendo que este verano puede ser peor teniendo en cuenta los datos recopilados entre el 1 de junio y el 31 de agosto de 2013. Aunque el estudio se finalizará cuando acabe el mes de septiembre, hasta el 31 de agosto las noticias de muertes en el medio acuático se elevan a la preocupante cifra de 155.

Nuestro objetivo es divulgar los datos que conseguimos en el estudio realizado para intentar prevenir y, con ello, reducir o eliminar estas injustas muertes que suceden en un espacio que debería ser siempre maravilloso y saludable.

Insistimos en que si se desea solucionar un problema, lo primero que debe hacerse es aceptar que existe el problema. Y es aquí donde se falla, ya que son muchos (entidades públicas y privadas, personas que gobiernan o dirigen, profesionales que no ven o no quieren ver la realidad, dudosos expertos) los que todavía no aceptan que las muertes en el medio acuático son un grave problema, un asunto de salud pública, como indica la UNESCO y la OMS.

Comentarios sobre los datos obtenidos entre el 1 de junio y el 31 de agosto de 2013:

El mal tiempo durante el mes de junio de este año alejó a las personas del medio acuático y de ahí la baja cifra de muertes en este mes, pero fue comenzar el buen tiempo y se dispararon los trágicos sucesos, como se comprueba en las 70 personas que murieron en los 31 días de julio, más de dos diarios, con días fatídicos, como el 6 de julio con 7 muertos y los días 5, 14 y 20 de julio con 5 muertos cada día.

La inmensa mayoría de las muertes en el medio acuático se dan en hombres, el 79% (122 casos), mientras que en mujeres son el 21% restante (33). Este reparto coincide con lo sucedido en 2012 y con otras estadísticas a nivel nacional e internacional. 

No existe una razón que pueda explicar esta enorme diferencia; es, más bien, un conjunto de factores, entre los que podemos enumerar los siguientes:

- Los hombres practican más actividades acuáticas de riesgo que las mujeres.

- A los hombres les gusta demostrar que son y siguen siendo competentes, aunque pasen los años.

- Los hombres son más competitivos que las mujeres y por alguna razón necesitan demostrar su capacidad, a veces a través de retos absurdos que se auto-imponen.

- Los hombres no perciben bien las consecuencias de los riesgos que asumen, o sobrevaloran su capacidad frente a situaciones potencialmente peligrosas.

- Los hombres sienten con más facilidad que las mujeres el concepto de invulnerabilidad (las desgracias sólo les ocurren a otros).

Si analizamos la edad de los ahogados, los datos también son muy claros y contundentes. Son los más pequeños y los más mayores los que reúnen un mayor número de muertes y es evidente que de 0 a 9 años y por encima de 60 años son las edades más sensibles a problemas relacionados con el medio acuático. En estas edades están las personas que menos llaman la atención cuando tienen un problema y llegan a morir en silencio.

Las zonas de baño naturales son los espacios en los que se producen la mayoría de las muertes, algo que es lógico si se tiene en cuenta que las condiciones del medio son más inestables que en instalaciones acuáticas y, además, en verano son las zonas con mayor afluencia de bañistas y usuarios.

Sin embargo, deberían preocupar las 31 muertes que han ocurrido en piscinas, que son considerados espacios acuáticos seguros. En el reparto, no es casualidad que 23 hayan sido en piscinas privadas, que carecen de socorristas, mientras que 1 ha sucedido en piscina de hotel y 7 en piscinas públicas, lo que es también alarmante y más si tenemos en cuenta que durante todo el verano pasado no hubo ningún muerto en este último tipo de piscinas que cuentan obligatoriamente con socorristas.

Pero algo que debe tenerse muy en cuenta para prevenir este tipo de muertes es que suceden en cualquier espacio acuático y no solo en los consideramos “oficialmente” como zonas de baño. Así lo demuestran las noticias de muertos en ríos, embalses, zonas de mar que no son playas, canales, estanques, acequias, puertos, balsas de riego, pozos y aljibes. Es un tremendo error considerar que un espacio acuático carece de peligro porque tenga poca agua.

A las autoridades les debería preocupar los datos obtenidos en cuanto a municipios, provincias y comunidades autónomas. El mapa que se presenta de España con puntos rojos en 47 provincias y en 17 comunidades autónomas diferentes no es para quedarse “relajados” ante los muertos en el medio acuático. Si se hiciera suficiente prevención, las autoridades que gobiernan sí que podrían pensar que los casos son inevitables y que nada más pueden hacer, pero es evidente que los esfuerzos en prevención son mínimos y casi nulos si los comparamos con lo que sucede en relación al tráfico de vehículos.

Los puntos rojos señalan las provincias españolas en las que hubo algún muerto en el medio acuático. Los puntos verdes indican las provincias en las que no se tiene noticia al respecto.

Y en cuanto a comunidades autónomas, este año destacan negativamente Andalucía con un 20% de los muertos en espacios acuáticos (31 casos), Comunidad Valenciana con el 16% (25 casos), Cataluña con el 13,5% (21 casos) y Galicia con el 11% (17 casos).

En cuanto a las franjas horarias, el mayor número de muertos se agrupa en las horas centrales del día, tanto de 10,00 a 15,00 h., como de 15,00 a 20,00 h., ambas con un 37% de los casos. Y es lógico que suceda así, puesto que son las horas con mayor afluencia de bañistas y usuarios de espacios acuáticos. Este verano vuelve a suceder lo que ya pasaba en el verano de 2012. Una vez más insistimos en que debería preocupar que  un 74% de los muertos en el medio acuático sucedan de 10,00 a 20,00 h.

Sobre la nacionalidad de los muertos, que no se menciona en muchas noticias (38), se debería pensar en que puede afectar negativamente al turismo, principal fuente de ingresos en España, el hecho de que haya muertos de 16 nacionalidades diferentes. Aunque es evidente que a cualquier persona con un mínimo de valores le debe dar igual la nacionalidad del muerto.

Entre los datos obtenidos es posible que haya uno que por su interés destaque sobre los demás, nos referimos al hecho de que la inmensa mayoría de las muertes, el 68% (106 casos), suceden en lugares en los que no había servicio de socorrismo o fuera del horario de este servicio, mientras que un 32% (49 casos) sucede en espacios con la presencia de socorristas, que inician las maniobras de reanimación pero sin éxito.

En el verano pasado el 63% de todas las muertes sucedieron en espacios acuáticos sin socorristas, o fuera del horario del servicio de socorrismo, y, por lo que vemos, este verano se ha superado este porcentaje. Este dato debería relacionarse con una falta de prevención de los usuarios, al elegir lugares u horario que no disponen de suficiente seguridad, y también es obligatorio denunciar que todavía son muchos los lugares destinados al baño público que no disponen de servicio de socorrismo, o que este servicio tiene un horario insuficiente.

En cuanto a los 49 casos de muertes que suceden en espacios acuáticos que cuentan con servicio de socorrismo también deberían incidir en una disposición para intentar aún más este tipo de muertes. Y, en este sentido, no nos cansaremos de insistir en la necesidad de una vigilancia permanente y eficaz, y tampoco dejaremos de repetir la importancia que tiene el detectar cuanto antes la situación de emergencia y, en caso necesario, iniciar lo antes posible la RCP básica, ya que las posibilidades de supervivencia se incrementan enormemente.

Otra circunstancia que no debería tranquilizar lo más mínimo es saber que en 42 casos (27%) las víctimas con sacados del agua por bañistas o testigos presenciales que se encontraban en el espacio acuático, porque en ocasiones este afán por ayudar se puede convertir en una trampa mortal, como de hecho sucede con 4 personas que murieron intentando el rescate de otras, en un acto de heroísmo equivocado, injusto e innecesario. Para realizar rescates en el medio acuático es preciso tener formación, preparación, conocimientos y, casi siempre, recursos materiales adecuados para garantizar la seguridad de rescatador y víctima.

Como ya se ha mencionado, el dato más preocupante, y el que a nosotros nos parece más injusto y trágico, es el relacionado con los niños. Es desolador que 17 niños de 0 a 9 años hayan muerto en diferentes espacios acuáticos, porque cuando un niño muere en cualquier espacio acuático siempre es una muerte evitable, bastaba con haber prevenido de una forma tan sencilla como vigilando de cerca. Los niños murieron en piscinas privadas (10 casos), en piscinas públicas (3 casos), en ríos (3 casos) y en playa (1 caso). Quién puede contestar a estas preguntas: ¿dónde estaban los adultos que deberían estar vigilándolos?, ¿qué educación preventiva recibieron en relación al medio acuático?, ¿de qué sirven las lamentaciones cuando ha llegado la muerte del niño?

Es muy interesante conocer que en 45 de las noticias (29%) se informa que la víctima se encontraba inconsciente y “flotando boca abajo”, ya que refleja una circunstancia que todos deberíamos tener en cuenta. Es decir, a la víctima se la detecta demasiado tarde, siendo una patraña lo de creer que todas las víctimas en el medio acuático piden auxilio de forma llamativa, lo que sucede únicamente en 3 casos (2%). Y la posición de la víctima “flotando boca abajo” debería tenerse en cuenta en las dos primeras acciones del rescate, que deberían ser colocarla “boca arriba” y comenzar a insuflar aire con la técnica del boca a boca, sin esperar a llegar a la orilla. Quizás estas dos primeras acciones salvarían a muchos de la muerte.

Los datos obtenidos también nos informan de otra farsa, que es la de creer que los muertos suceden solo en espacios acuáticos peligrosos. En 13 casos (8%) se informa que en el momento de la muerte el mar estaba en calma y en la playa ondeaba la bandera verde, mientras que 3 casos (2%) suceden cuando en la playa ondeaba bandera amarilla. Fueron 6 casos (4%) los que sucedieron en zonas de baño prohibido, o cuando en la playa ondeaba la bandera roja, y en 3 casos (2%) se informa que la víctima se encontraba en zonas de fuerte oleaje.

Únicamente son 6 las noticias (4%) que informan que se sospecha de una parada cardiorrespiratoria por sobre-esfuerzo o patología previa, aunque imaginamos que esta causa está relacionada con muchos más casos, sobre todo entre los más mayores.

Y otros casos que son más difíciles de evitar de forma externa a las víctimas son los que suceden por caídas accidentales (10), los ocasionados por realizar prácticas de buceo (4), prácticas de vela o kayak (4), o los que suceden por haber consumido drogas y/o alcohol (3). Aunque sí es cierto que en todos estos casos, la muerte se hubiera evitado con conductas preventivas, muchas de ellas desconocidas por no existir suficiente divulgación.

Consejos para evitar las muertes en espacios acuáticos:

  1. Organizar un servicio de socorrismo en los espacios acuáticos en los que existan afluencia de bañistas, en horario comprendido entre las 10,00 y las 20,00 h., informando mediante carteles de este horario y aconsejando no bañarse fuera del mismo.
  2. Bañarse en espacios acuáticos que cuenten con servicio de socorrismo y dentro del horario en el que se presta este servicio.
  3. Prevenir (prohibir) las conductas de riesgo y el baño en zonas peligrosas por corrientes, oleaje, temperatura, rocas, etc.
  4. Ante situaciones en las que se ve en peligro a otras personas, no hay que intervenir sin plena seguridad, hay que aceptar las limitaciones, pensar en los recursos y preparación que se tiene y activar el sistema de emergencias.
  5. Nunca hay que dejar a los niños solos o bajo el cuidado de otros niños, ni siquiera un momento, y en ningún tipo de espacio acuático por muy pequeño que sea.
  6. La vigilancia de los niños en el espacio acuático debe realizarse a distancia “de contacto”, de forma que si hay que intervenir, alargando el brazo se pueda agarrar al niño.
  7. Los adultos que vigilan a niños deben estar centrados sólo en eso, sin distraerse con otras ocupaciones (hablar por teléfono, charlar con amigos, atender otras tareas de casa, tomar el sol, leer).

Consejos para los socorristas:

  1. Realizar una vigilancia activa, permanente y completa.
  2. Vigilar con mayor atención a los hombres, principalmente a los niños y a los más mayores.
  3. Vigilar con constancia y paciencia el espacio acuático, sobre todo en lugares naturales, de tal forma que se intervenga de manera inmediata ante la situación de emergencia y no solo por avisos de usuarios o bañistas.
  4. Comenzar a insuflar aire con la técnica del boca a boca nada más llegar a la víctima si se encuentra inconsciente y “boca abajo”, sin esperar a llegar a la orilla.
  5. Exigir condiciones dignas de trabajo, con recursos materiales suficientes y con un reparto adecuado entre trabajo y descanso.

Conclusiones:

En España, en tres meses, después de transcurridos 92 días han muerto 155 personas en el medio acuático. No nos cansaremos de repetir que la mayor parte de estas muertes se podrían haber evitado si el espacio acuático en el que han sucedido hubiera contado con un Servicio de Socorrismo suficiente y digno, o si estas personas hubieran preferido bañarse en lugares con este servicio.

Los profesionales que tenemos relación directa con la seguridad, la educación, la medicina y las emergencias nunca deberíamos olvidar que nuestro objetivo principal es la vida y la salud de nuestros ciudadanos. Debemos hacer todo lo posible por conseguir este bello, noble y humanitario objetivo.

La función del socorrista acuático es actuar como primer interviniente en cualquier suceso o situación de emergencia que se produzca en el medio acuático, con independencia de la causa u origen. En todos los casos interviene en un espacio que le obliga a una formación actualizada y al uso de materiales con los que mejora su nivel de eficacia y la calidad de su trabajo. El socorrista acuático debe cumplir y exigir tanto la formación actualizada como los materiales de intervención (aletas, Marpas, embarcaciones, tirantes y cuerda, oxígeno, desfibrilador, férulas semirrígidas, manta térmica, collarín, tubos oro-naso-faríngeos, etc.).

Las inversiones en educación, en salud, en investigación y en seguridad no se deben reducir, ni por la crisis ni por nada. Como ciudadanos, tenemos derecho a exigir seguridad en los espacios acuáticos en los que nos bañamos o nadamos, de igual forma que reclamamos la seguridad en nuestras carreteras o ciudades.

La vida es algo que no tiene precio. Y para recordarlo nada mejor que una frase de Tomas Moro: “Creo que la vida de un hombre es superior a todas las riquezas que pueda proporcionar la fortuna”, que se puede encontrar en su libro Utopía, escrito en 1516, en el que también podemos leer esta otra sentencia llena de sabiduría: “Es propio del sabio prevenir el mal, más que emplear remedios para curarlo.”

Gracias a todos los que día a día realizan esfuerzos para hacer realidad la prevención en los espacios acuáticos.

Se puede acceder al artículo completo en el siguiente enlace.

Consejos, El medio acuático, Formación, General, Internacional, Noticias, Prevención, Vigilancia
Escrito por José Palacios Comentar
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Desde el 11 de julio otras 17 noticias más de muertos en el medio acuático en España. Algo está fallando.

19 de julio de 2013 a las 12:58

Yo no me voy a cansar de divulgar estas noticias y cifras de muertes en el medio acuático que a todos nos deberían preocupar.

Os aseguro que es muy duro llevar a cabo este control trágico, independientemente del trabajo y del tiempo que supone leer todas las noticias, analizarlas y clasificarlas, asegurándome de que no hay fallos (errores en fechas, duplicidad, noticias contradictorias, etc.). Pero me he empeñado en seguir haciéndolo porque creo que debo esforzarme al máximo para intentar remediar este despropósito y parar este continuo goteo de muertes, casi todas evitables si las cosas se hicieran bien.

En mi anterior artículo aportaba el dato de que entre el 1 de junio y el 11 de julio de 2013 las noticias de muertes en el medio acuático se elevaban a la preocupante cifra de 54. Y subtitulaba mi artículo con la frase: “Todos deberíamos hacer algo más para evitar tantas muertes”.

Pues no se ha debido hacer mucho, porque en solo 7 días (desde el 12 al 18 de julio, ambos inclusive) me han llegado las noticias de 17 muertos más en el medio acuático en España. Y la suma total ya llega a 71 personas en 48 días.

Estas 17 nuevas noticias de muertos ofrecen los siguientes datos:

- 11 hombres y 6 mujeres.

- Con edades comprendidas entre los 7 y los 84 años, pero 9 por encima de 60 años. Seguimos comprobando que son nuestros ciudadanos más mayores los que más mueren en el medio acuático.

- El lugar de la muerte es diverso, aunque destacan los 10 en playa, pero también hay 2 en piscina, 2 en río, 1 en embalse, 1 en estanque y 1 en aljibe. Es decir, en cualquier espacio acuático puede haber riesgos.

- La mayor parte de estas muertes, 10, suceden en espacios acuáticos sin servicio de socorrismo o fuera del horario de este servicio y 7 ocurren en lugares con servicio de socorrismo que intervino realizando reanimación sin éxito.

- Y los dos nuevos casos de niños vuelven a tener los descuidos en su vigilancia como causa directa de la muerte.

¿Qué más puedo hacer?

No me canso de divulgar estas noticias y cifras, que he enviado a un montón de medios de comunicación, a mis contactos de correo electrónico, subido al blog Vigías y a la página web Red Vigías, y, además, se las he remitido al Ministerio de Sanidad. Pero sí que siento algo de impotencia y de incomprensión.

Veo que no es suficiente. Y creo que es necesario que se conozca aún más lo que está pasando. Hay algunos que se atreven a acusarme de alarmar de manera innecesaria, quizás sin pensar en las personas que ya han muerto, ni en sus familiares y amigos, quizás sin pensar que el siguiente puede ser alguien de su familia o de sus amigos.

Espero que haya alguien que me entienda y que desde su puesto de responsabilidad haga todo lo posible por cambiar estos datos dramáticos.

Prevenir nuevas muertes no será posible sin contar con la colaboración de todos. Anular esta tendencia terrorífica hacia la muerte en el medio acuático únicamente será posible si se acepta el problema y se ponen los recursos humanos y materiales necesarios.

El medio acuático puede convertirse en un lugar para morir si no se tienen en cuenta medidas preventivas sencillas y lógicas.

Todos deberíamos tener la certeza de que en nuestra conciencia no quedara la más mínima duda de habernos esforzado al máximo para evitarlo.

Y no es difícil, ya que se trataría de cumplir con los consejos que ya adelanté en mi anterior artículo y que resumo en:

-       Bañarse en espacios acuáticos que cuenten con servicio de socorrismo y dentro del horario en el que se presta este servicio.

-       No arriesgar la vida “tontamente” por bañarse en zonas peligrosas (corrientes, oleaje, temperatura, rocas), o por intentar realizar esfuerzos para los que no se está preparado.

-       Nunca dejar solos a los niños, ni bajo el cuidado de otros niños, ni siquiera un momento, y en ningún tipo de espacio acuático por muy pequeño que sea.

Y mis consejos a los socorristas:

-       Vigilar con constancia, paciente y permanentemente, el espacio acuático, para intervenir de manera inmediata ante cualquier situación de emergencia y no solo por avisos de usuarios o bañistas.

-       Vigilar con mayor atención a los hombres, principalmente a los niños y a los más mayores.

Termino con la esperanza de no tener la necesidad de escribir dentro de poco un nuevo artículo de este tipo.

Mi agradecimiento a las personas que demuestran respeto por la vida y por los demás, manteniendo su responsabilidad en el trabajo y en la vida.

Mi repugna hacia las personas que no lo hacen.

Consejos, El medio acuático, Formación, General, Noticias, Prevención, Vigilancia
Escrito por José Palacios 4 Comentarios
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

54 muertos en España en el medio acuático en 41 días. Todos deberíamos hacer algo más para evitar tantas muertes.

13 de julio de 2013 a las 10:50

Con el inicio del verano en España comenzamos a recibir noticias de personas que pierden su vida en el espacio acuático. Pasa todos los años. Ya el verano pasado contabilizamos un total de 186 muertes entre el 1 de junio y el 30 de septiembre. Este verano puede ser aún peor.

Entre el 1 de junio y el 11 de julio de 2013 las noticias de muertes en el medio acuático se elevan a la preocupante cifra de 54, mientras que en el mismo periodo el pasado año eran 50. Lamentablemente, y si no se pone remedio, este año vamos a peor.

En el estudio que estamos llevando a cabo no consideramos las noticias de muertos a causa de catástrofes naturales (riadas, inundaciones o maremotos), ni tampoco a causa del desempeño laboral en los innumerables trabajos que hay relacionados con el medio acuático. Únicamente analizamos las noticias de muertes que ocurren en un espacio de ocio y de tiempo libre, el acuático, que en numerosos casos se convierte en la trampa final hacia la muerte.

No es nuestro deseo, como algunos creen, generar una alarma inexistente; no tenemos ningún interés en hacerlo. Pero sí creemos que es nuestra obligación divulgar los datos que conseguimos en nuestro estudio para intentar prevenir y, con ello, reducir o eliminar estas injustas muertes que suceden en un espacio que debería ser siempre maravilloso y saludable.

La UNESCO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) sí alertan en su publicación World report on child injury prevention (2008) sobre el ahogamiento y concluyen en que es un asunto de salud pública que reclama atención mundial. En este sentido, consideramos que todos deberíamos hacer algo más para frenar estas trágicas noticias que suceden en España.

Cuando un problema se desea solucionar, lo primero que debe hacerse es aceptar que existe el problema. Y es aquí donde insistimos, ya que son muchos en nuestra sociedad (entidades públicas y privadas, personas que gobiernan o dirigen, profesionales que no ven o no quieren ver la realidad, dudosos expertos) los que todavía no aceptan que las muertes en el medio acuático son un grave problema, un asunto de salud pública, como indica la UNESCO y la OMS. Y así nunca vamos a poder reducir o eliminar estas muertes en el medio acuático, que se hubieran podido evitar con facilidad.

Nosotros no queremos ser partícipes de este desinterés que, por desgracia, vemos bastante generalizado a nuestro alrededor, y este verano volvemos a repetir el estudio realizado el verano pasado titulado: “Estudio descriptivo sobre epidemiología del ahogamiento en España en la temporada de verano”.

Es evidente y conocida nuestra preocupación por el creciente aumento de los muertos que en España se producen en el medio acuático. También es evidente y conocida nuestra alarma por la disminución de los recursos económicos, humanos y materiales que los municipios y las empresas están haciendo en los servicios de socorrismo. Y, por supuesto, si todavía alguien lo duda, queremos dejar evidencia y conocimiento de que haremos todo lo posible para concienciar sobre este grave problema, al entender que es la vía más directa hacia la prevención.

Los datos preocupantes:

Desde el día 1 de junio hasta el 11 de julio de 2013 han muerto en España en el medio acuático un total de 54 personas, mientras que en el mismo periodo del año pasado fueron 50.

2012

2013

Junio

40

28

Julio (hasta día 11)

10

26

Total

50

54

El año pasado murieron 40 personas en el mes de junio y en este año en el mismo mes han sido 28, lo que tiene una explicación muy sencilla: el mal tiempo durante el mes de junio de este año ha alejado a las personas del medio acuático. Pero ha sido empezar el buen tiempo y se han disparado los trágicos sucesos, como se comprueba en las 26 personas que han muerto en solo 11 días de julio. Los días 5 y 6 de julio fueron fatídicos, con 5 y 6 muertos respectivamente.

De estas personas, 45 son hombres (83%) y 9 son mujeres (17%). Una inmensa mayoría de hombres que ya se comprobó en 2012 y que suele coincidir con otras estadísticas.

El reparto por edades ha sido diverso: 12 entre 0 y 9 años, 8 entre 10 y 20 años, 4 entre 30 y 39 años, 4 entre 40 y 49 años, 2 entre 50 y 59 años, 10 entre 60 y 69 años, 7 entre 70 y 79 años y 4 entre 80 y 89 años. No se informa de la edad en 3 casos. Como sucedía en 2012, se confirma que ninguna edad está libre de morir en el medio acuático, pero vuelve a ser preocupante que son los niños y los más mayores los que más caen en la trampa mortal que a veces representa el agua.

En cuanto al espacio acuático en el que ocurre la muerte, no es único y, como ya sucedía en 2012, la diversidad es elevada. Ningún lugar con agua está libre de riesgos, pero son las playas los lugares con más casos (26), seguidos por otros espacios naturales, los ríos (11). En cuanto a instalaciones acuáticas, son las piscinas privadas las que más casos tienen (9), seguidas por piscinas públicas (3). Otros casos suceden en el mar, pero fuera de playas (2), embalse (2) y canal (1).

Espacio acuático

Número

Porcentaje

Playa

26

48%

Río

11

20%

Piscina privada

9

17%

Piscina pública

3

5%

Mar

2

4%

Embalse

2

4%

Canal

1

2%

Total

54

100

 

Las muertes han sucedido en 52 municipios distintos, de 27 provincias y 12 comunidades autónomas diferentes. Destacan en el trágico balance provincial A Coruña, con 6 muertes y Valencia con 5. Y en cuanto a comunidades autónomas, de momento, este año son Andalucía y Galicia las que encabezan la clasificación de muertes en el medio acuático, con 10 cada una, seguidas por Cataluña con 8 y Comunidad Valenciana con 7.

Con el horario, este verano vuelve a suceder lo que ya pasaba en el verano de 2012, ya que se puede comprobar que una amplia mayoría de personas muere en horario “normal”: un 75% de 10,00 a 20,00 h., mientras que 25% sucede entre las 20,00 y las 08,00 h. En 2 casos no se comenta la hora del suceso.

Tramo horario

Número

Porcentaje

08,00 a 10,00

4

8%

10,00 a 15,00

18

35%

15,00 a 20,00

21

40%

20,00 a 22,00

8

15%

22,00 a 08,00

1

2%

No se indica

2

4%

 

Sobre la nacionalidad de los muertos, no se menciona en 12 noticias y el resto se reparte de la siguiente forma: 27 de España, 3 de Marruecos, 2 de Alemania, 2 de Argelia, 2 de Francia, 1 de Armenia, 1 de Gran Bretaña, 1 de Irlanda, 1 de Paquistán, 1 de República Dominicana y 1 de Rumania.

Finalmente, en este adelanto del estudio que vamos a completar durante el verano, aportamos los datos más preocupantes, los que se relacionan directamente con nuestra intención de prevenir las muertes en el medio acuático y los ahogamientos.

Son 41 los casos que suceden en lugares en los que no había servicio de socorrismo o fuera del horario de este servicio. Representa un demoledor 76%, de momento superior a los datos del verano pasado (63%).

En 13 casos (24%) las muertes suceden en espacios con la presencia de socorristas, que inician las maniobras de reanimación pero sin éxito.

Son preocupantes los 23 casos (43%) en los que las víctimas son rescatadas por no profesionales, la mayor parte de las veces por bañistas o usuarios del espacio acuático. En la mayor parte de estos casos se han limitado a sacar del agua a personas inconscientes o ya muertas, pero hay 4 casos (7%) en los que han muerto las personas que intentaban el rescate.

Y dejamos para el final el dato que más debería preocupar a todos, que es el relacionado con los niños: en 17 casos (31%) la muerte del niño sucede por un evidente fallo de la vigilancia de los adultos responsables.

Comentarios:

Las razones que explican la enorme diferencia entre ahogados hombres y ahogadas mujeres son un conjunto de factores. En nuestra opinión, entre estos factores se encuentran los siguientes:

-       Los hombres practican más actividades acuáticas de riesgo que las mujeres.

-        A los hombres les gusta demostrar que son y siguen siendo competentes, aunque pasen los años.

-       Los hombres son más competitivos que las mujeres y por alguna razón necesitan demostrar su capacidad, a veces a través de retos absurdos que se autoimponen.

-       Los hombres no perciben bien las consecuencias de los riesgos que asumen, o sobrevaloran su capacidad frente a situaciones potencialmente peligrosas.

-       Los hombres sienten con más facilidad que las mujeres el concepto de invulnerabilidad (las desgracias sólo les ocurren a otros).

Si nos fijamos en la edad de los ahogados, los datos también son muy claros y contundentes. Son los más pequeños y los más mayores los que reúnen un mayor número de muertes y es evidente que de 0 a 9 años y por encima de 60 años son las edades más sensibles a problemas relacionados con el medio acuático. En estas edades están las personas que menos llaman la atención cuando tienen un problema y llegan a morir en silencio.

Las zonas de baño naturales son los espacios en los que se producen la mayoría de las muertes, algo que es lógico si se tiene en cuenta que las condiciones del medio son más inestables que en instalaciones acuáticas y, además, en verano son las zonas con mayor afluencia de bañistas y usuarios.

Sin embargo, son preocupantes las 12 muertes que han ocurrido en piscinas, que son considerados espacios acuáticos seguros. En el reparto no es casualidad que 9 hayan sido en piscinas privadas, que carecen de socorristas, mientras que solo 3 han sucedido en piscinas públicas, mucho menos pero también alarmante y más si tenemos en cuenta que en el verano pasado no hubo ningún ahogado en este último tipo de piscinas que cuentan obligatoriamente con socorristas.

En cuanto a las franjas horarias, el mayor número de ahogados se agrupa en las horas centrales del día, tanto de 10,00 a 15,00 h. (35%), como de 15,00 a 20,00 h. (40%). Y es lógico que suceda así, puesto que son las horas con mayor afluencia de bañistas y usuarios de espacios acuáticos.

En el verano pasado casi el 63% de todas las muertes sucedieron en espacios acuáticos sin socorristas, o fuera del horario del servicio de socorrismo. Durante los primeros 41 días de este verano el porcentaje de muertos en estos espacios sin servicio de socorrismo sube a un preocupante 76% (41 casos), dato que va a condicionar nuestros dos primeros consejos para evitar las muertes en los espacios acuáticos.

Los 13 casos de muertes que suceden en espacios acuáticos que cuentan con servicio de socorrismo también deben preocupar, y en este sentido no nos cansaremos de insistir en la necesidad de una vigilancia permanente y eficaz, y tampoco dejaremos de repetir la importancia que tiene el detectar cuanto antes la situación de emergencia y, en caso necesario, iniciar lo antes posible la RCP básica, ya que las posibilidades de supervivencia se incrementan enormemente.

Relacionado con lo anterior, no tranquiliza saber que 23 muertos (43%) son sacados del agua por bañistas o usuarios del espacio acuático, que no son profesionales del rescate. Y no tranquiliza si, además, sabemos que 4 personas mueren intentando el rescate de otras, en un acto de heroísmo equivocado, injusto e innecesario, al no tener ni la preparación, ni los conocimientos, ni los materiales adecuados para garantizar la seguridad de rescatador y víctima.

Finalmente, nos parece muy triste y desolador que 17 niños hayan muerto en diferentes espacios acuáticos y nos surgen unas cuantas preguntas: ¿dónde estaban los adultos que deberían estar vigilándolos?, ¿qué educación preventiva recibieron en relación al medio acuático?, ¿de qué sirven las lamentaciones cuando ha llegado la muerte del niño?

Cuando un niño muere en cualquier espacio acuático siempre es una muerte evitable, bastaba con haberle prevenido y haberle vigilado de cerca.

Consejos para evitar las muertes en espacios acuáticos:

1. Organizar un servicio de socorrismo en los espacios acuáticos en los que existan afluencia de bañistas, en horario comprendido entre las 10,00 y las 20,00 h., informando mediante carteles de este horario y aconsejando no bañarse fuera del mismo.

2. Bañarse en espacios acuáticos que cuenten con servicio de socorrismo y dentro del horario en el que se presta este servicio.

3. Prevenir (prohibir) las conductas de riesgo y el baño en zonas peligrosas por corrientes, oleaje, temperatura, rocas, etc.

4. Ante situaciones en las que se ve en peligro a otras personas, no hay que intervenir sin plena seguridad, hay que aceptar las limitaciones, pensar en los recursos y preparación que se tiene y activar el sistema de emergencias.

5. Nunca hay que dejar a los niños solos o bajo el cuidado de otros niños, ni siquiera un momento, y en ningún tipo de espacio acuático por muy pequeño que sea.

6. La vigilancia de los niños en el espacio acuático debe realizarse a distancia “de contacto”, de forma que si hay que intervenir, alargando el brazo se pueda agarrar al niño.

7. Los adultos que vigilan a niños deben estar centrados sólo en eso, sin distraerse con otras ocupaciones (hablar por teléfono, charlar con amigos, atender otras tareas de casa, tomar el sol, leer).

Consejos para los socorristas:

1. Realizar una vigilancia activa, permanente y completa.

2. Vigilar con mayor atención a los hombres, principalmente a los niños y a los más mayores.

3. Vigilar con constancia y paciencia el espacio acuático, sobre todo en lugares naturales, de tal forma que se intervenga de manera inmediata ante la situación de emergencia y no solo por avisos de usuarios o bañistas.

4. Exigir condiciones dignas de trabajo, con recursos materiales suficientes y con un reparto adecuado entre trabajo y descanso.

Conclusiones:

En España en 41 días han muerto 54 personas en el medio acuático. No nos cansaremos de repetir que la mayor parte de estas muertes se podrían haber evitado si el espacio acuático en el que han sucedido hubiera contado con un Servicio de Socorrismo profesional, o si estas personas hubieran preferido bañarse en lugares con este servicio.

Los profesionales que tenemos relación directa con la seguridad, la educación, la medicina y las emergencias nunca deberíamos olvidar que nuestro objetivo principal es la vida y la salud de nuestros ciudadanos. Debemos hacer todo lo posible por conseguir este bello, noble y humanitario objetivo.

La función del socorrista acuático es actuar como primer interviniente en cualquier suceso o situación de emergencia que se produzca en el medio acuático, con independencia de la causa u origen. En todos los casos interviene en un espacio que le obliga a una formación actualizada y al uso de materiales con los que mejora su nivel de eficacia y la calidad de su trabajo. El socorrista acuático debe cumplir y exigir tanto la formación actualizada como los materiales de intervención (aletas, Marpas, embarcaciones, tirantes y cuerda, oxígeno, desfibrilador, férulas semirrígidas, manta térmica, collarín, tubos oro-naso-faríngeos, etc.).

Las inversiones en educación, en salud, en investigación y en seguridad no se deben reducir, ni por la crisis ni por nada. Como ciudadanos, tenemos derecho a exigir seguridad en los espacios acuáticos en los que nos bañamos o nadamos, de igual forma que reclamamos la seguridad en nuestras carreteras o ciudades.

La vida es algo que no tiene precio. Y para recordarlo nada mejor que una frase de Tomas Moro: “Creo que la vida de un hombre es superior a todas las riquezas que pueda proporcionar la fortuna”, que se puede encontrar en su libro Utopía, escrito en 1516, en el que también podemos leer esta otra sentencia llena de sabiduría: “Es propio del sabio prevenir el mal, más que emplear remedios para curarlo.”

 

Consejos, El medio acuático, Formación, General, Laboral, Noticias, Prevención, Vigilancia
Escrito por José Palacios 11 Comentarios
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

En España ha comenzado el verano, pero también las muertes en el medio acuático

28 de junio de 2013 a las 19:08

Comienza el verano en España y, por desgracia, comenzamos a recibir noticias de muertos en el espacio acuático. Las noticias no son de muertos a causa de catástrofes naturales como pueden ser riadas, inundaciones o maremotos, ni tampoco a causa del desempeño laboral en los innumerables trabajos que hay relacionados con el medio acuático. Son, sencillamente, muertes que ocurren en un espacio de ocio y de tiempo libre que debería ser siempre maravilloso y saludable, el acuático, pero que en numerosos casos se convierte en la causa final de la muerte.

No deseamos generar una alarma inexistente, pero sí coincidimos con la UNESCO y la Organización Mundial de la Salud en que el ahogamiento es un asunto de salud pública que reclama atención mundial. Y, en este sentido, consideramos que debemos hacer todo lo posible para disminuir el alarmante número de muertos en el medio acuático que suceden en España. Como en cualquier problema que se desea solucionar, lo primero que debe hacerse es aceptar que existe el problema, ya que si la sociedad, las entidades y las personas que gobiernan no aceptan que las muertes en el medio acuático son un grave problema (asunto de salud pública), nunca se podrá dar solución al mismo.

Por nuestra parte, e insistiendo en que no queremos generar alarma, haremos todo lo posible por demostrar que son numerosas las muertes en el medio acuático sucedidas en tiempos y espacios dedicados al ocio y al disfrute del tiempo libre. Así es que durante este verano volveremos a repetir el estudio que realizamos el verano pasado, titulado: “Estudio descriptivo sobre epidemiología del ahogamiento en España en la temporada de verano”. Es evidente y conocida nuestra preocupación por el creciente aumento de los muertos que en España se producen en el medio acuático. También es evidente y conocida nuestra gran preocupación por la disminución de los recursos económicos, humanos y materiales que los municipios y las empresas están haciendo en los servicios de socorrismo.

Seguiremos considerando las palabras “ahogado-ahogada” como genéricas para señalar a las personas que mueren en el medio acuático o a consecuencia de él, siguiendo referencias internacionales. Además, así aparecen en los medios de comunicación y también consideramos que de no haber estado en el medio acuático posiblemente el resultado sería diferente.

En ocasiones es posible identificar a una persona que se está ahogando, pero en otras muchas mueren sin llamar la atención.

Pues bien, desde el día 1 hasta el día 25 de junio de 2013, en España ya van 22 personas muertas en el medio acuático, 19 son hombres (86%) y 3 son mujeres (14%). Inmensa mayoría de hombres que ya se comprobó en 2012.

Han muerto personas de edades muy diversas: 3 menores de 10 años, 5 entre 11 y 20 años, 2 entre 21 y 50 años, 4 entre 51 y 60 años, y 6 con más de 61 años. Como sucedía en 2012, se vuelve a confirmar que ninguna edad está libre de morir en el medio acuático, pero también vuelve a ser preocupante que son los más jóvenes y los más mayores los que más caen en la trampa mortal que a veces representa el agua.

Lo mismo sucede con el espacio acuático en el que ocurre la muerte, no es único, es diverso. El mar es el espacio acuático en el que más muertes hay, un total de 11 (50%). Pero también hay muertes en ríos (5), piscinas privadas (3), embalses (2) y canal de agua (1).

En piscinas las muertes suelen ocurrir en las que no están vigiladas por socorristas.

Las muertes han sucedido en 21 municipios distintos, de 15 provincias y 9 comunidades autónomas diferentes. Ya hay muertos en Andalucía (5), Aragón (1), Baleares (4), Canarias (1), Castilla-León (1), Cataluña (1), Extremadura (1), Galicia (5) y Valencia (3).

Como sucedía el verano pasado, comprobamos que la inmensa mayoría muere en horas “normales”: 2 de 8,00 a 10,00, 6 de 10,00 a 15,00 h., 9 de 15,00 a 20,00 h., y 3 de 20,00 a 24,00 h.

En las noticias no se menciona la nacionalidad de los muertos en 8 casos, pero se conoce la nacionalidad en los restantes, con el siguiente reparto: España (4), Marruecos (3), Alemania (1), Argelia (1), Armenia (1), Francia (1), Irlanda (1), Paquistán (1), República Dominicana (1).

Y en este adelanto del estudio que completaremos durante el verano, llegamos al dato que es más preocupante, el que se relaciona directamente con nuestra intención de prevenir las muertes en el medio acuático y los ahogamientos. Son 19 los casos que suceden en lugares en los que no había servicio de socorrismo, un demoledor 86%, que nos conduce a divulgar una vez más la necesidad de que la gente busque lugares de baño en los que pueda encontrar socorristas. En el verano pasado fueron 117 muertes (63% del total), por ahogamiento o por otras causas, las que sucedieron en espacios acuáticos sin socorristas.

Únicamente se dan 3 casos de personas que han muerto en lugares donde los socorristas han intervenido sin alcanzar éxito en las maniobras de resucitación.

La función del socorrista acuático es actuar como primer interviniente en el accidente o situación de emergencia, con independencia de la causa u origen. En todos los casos se interviene en un espacio determinado, el acuático y sus inmediaciones. Por eso, insistimos en la mejora de la formación del socorrista acuático y en la incorporación de materiales que le ayudan a mejorar su intervención, tanto en el rescate (aletas, Marpa, embarcación, tirantes y cuerda), como en los primeros auxilios (oxígeno, desfibrilador, férulas semirrígidas, manta térmica, collarín, tubos oro-naso-faríngeos, etc.).

Todos los profesionales que tenemos relación directa con la seguridad, la educación, la medicina y las emergencias no debemos olvidar que nuestro objetivo principal debe ser la vida y la salud de nuestros ciudadanos. Hagamos todo lo posible por conseguir este bello, noble y humanitario objetivo.

En menos de un mes, en España ya ha sucedido todo lo que hemos relatado. Y una vez más no nos cansaremos de repetir que la mayor parte de estas muertes se podrían haber evitado si el espacio acuático en el que han sucedido hubiera contado con un Servicio de Socorrismo profesional.

Y otra vez más, volvemos a pedir  que los responsables de la gestión de estos espacios no se olviden de la seguridad de los ciudadanos, entre los que se encuentran ellos mismos y  sus familiares, sus amigos y sus votantes.

Y seguiremos insistiendo en nuestra petición de que las inversiones en educación, en salud, en investigación y en seguridad no se reduzcan. Tenemos derecho a exigir seguridad en los espacios acuáticos en los que nos bañamos o nadamos, de igual forma que reclamamos la seguridad en nuestras carreteras o ciudades.

La vida es algo que no tiene precio. Y para recordarlo nada mejor que una frase de Tomas Moro: “Creo que la vida de un hombre es superior a todas las riquezas que pueda proporcionar la fortuna”, que se puede encontrar en su libro Utopía, escrito en 1516, en el que también podemos leer esta otra sentencia llena de sabiduría: “Es propio del sabio prevenir el mal, más que emplear remedios para curarlo.”

El medio acuático, Formación, General, Noticias, Prevención
Escrito por José Palacios 1 Comentario
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

El compromiso de la Bandera Azul con el Socorrismo

24 de mayo de 2013 a las 10:09

Se acaban de dar los resultados del Programa Bandera Azul para la temporada 2013 y los medios de comunicación reflejan la noticia de manera inmediata, aportando datos de playas y puertos deportivos, de municipios, de comunidades autónomas y de países participantes. Las noticias hacen mención a las cifras, a los resultados y a los éxitos o fracasos en ganar o perder la tan deseada Bandera Azul.

La Bandera Azul ondeará en 551 playas y 97 puertos deportivos de España durante 2013

Sin embargo, salvo excepciones, los medios de comunicación no han reflejado la insistencia que en la rueda de prensa (23-5-2013), han realizado el Presidente de ADEAC, José Ramón Sánchez Moro, y el Vicepresidente de ADEAC, José Palacios Aguilar, sobre la relación de la Bandera Azul con la vida y la salud de los ciudadanos. Ambos han dejado claro que uno de los objetivos prioritarios de ADEAC y del Programa Bandera Azul es la creación de playas seguras y promotoras de salud, al entender que el Servicio de Socorrismo constituye un puesto avanzado en el área de salud pública de cualquier municipio.

En este sentido, José Ramón Sánchez Moro sugería como uno de los titulares en este año el nuevo paso que da ADEAC al adherirse al “Decálogo del Consenso: la implantación de desfibriladores en zonas públicas, protocolos de uso y recomendaciones”, del Consejo Español de Resucitación Cardiopulmonar y Fundación Gaspar Casal.

ADEAC lleva ya años aconsejando a los municipios que cuenten con desfibriladores en las playas, puesto que es a ellas donde se desplazan millones de ciudadanos en verano.  Ahora, con la adhesión y divulgación del Decálogo, se pretende destacar los beneficios indiscutibles de los desfibriladores desde la perspectiva científica y sociosanitaria, se pide que se generalice su utilización dada su inocuidad y facilidad de uso, y se aconseja priorizar la implantación de los desfibriladores en lugares públicos de gran afluencia, como son las playas y puertos deportivos.

Como ya pasa en los aeropuertos el desfibrilador debería encontrarse en las playas al ser espacio público con gran afluencia de ciudadanos. En la imagen desfibrilador en el aeropuerto de Bilbao.

Otro tema destacado en la mencionada rueda de prensa ha sido el de la presencia del Servicio de Socorrismo en las playas con Bandera Azul.  Para introducir la necesidad de este Servicio, se aportaron las cifras más relevantes del estudio que realizamos el verano pasado, entre el 1 de junio y el 30 de septiembre, sobre las muertes por ahogamiento aparecidas en prensa. Se recordó que un total de 186 personas (152 hombres y 34 mujeres, 82% y 18% respectivamente) murieron por esta causa. El peor mes fue agosto con 62 muertos, que es el mes con mayor afluencia turística. En playas y mar sucedieron 135 casos, el 73%. Sobre los horarios de los sucesos, de 10,00 a 15,00 h. murieron 76 personas, y de 15,00 a 20,00 h. fueron 45, es decir 121 (65%) muertos en los horarios considerados “normales”. Y también se recordó que 37 de los casos eran de nacionalidad extranjera y que 117 (63%) sucedió en espacios sin socorristas acuáticos.

Por todo esto, ADEAC siempre ha incluido entre sus criterios la presencia de socorristas en las playas con Bandera Azul. Pero en los últimos años ha ido más allá y ha exigido un mínimo de dos socorristas por playa, independientemente de su tamaño y peligrosidad, al entender que el trabajo del socorrismo es un trabajo de equipo y al considerar con toda lógica que un solo socorrista no puede atender con garantías el Servicio de Socorrismo en una playa (¿qué pasa si está haciendo un rescate?, ¿qué sucede si tiene necesidades fisiológicas?, ¿quién vigila si está realizando una intervención de primeros auxilios?, ¿es posible atender todo lo que puede suceder en una playa de manera ininterrumpida y sin descanso, ni colaboración?).

El socorrismo en playas es un trabajo de equipo. No puede entenderse de otra forma.

Precisamente, José Ramón Sánchez Moro informó que en esta campaña han sido bastantes las playas que han perdido la Bandera Azul por no asegurar la presencia del mínimo de dos socorristas.

Por otra parte, también se ha informado que ADEAC ha incluido en los criterios para la obtención de la Bandera Azul para playas la exigencia de que el Servicio de Socorrismo disponga de profesionales contratados, como corresponde legalmente a un trabajo digno y de tanta trascendencia como es el de los socorristas. Este tema no termina de convencer a algunos responsables municipales, que siguen contando con voluntarios en sus playas sin justificación de ningún tipo. Y también por este motivo algunos municipios han perdido la Bandera Azul. Municipios en los que otros trabajadores sí tienen contrato: policías locales, bomberos, técnicos municipales, personal de limpieza y, en algunos casos, los propios coordinadores del Servicio de Socorrismo. ¿Por qué se sigue manteniendo esta injusticia? ADEAC no puede contestar esta pregunta, pero al menos impide que el que la comete pueda tener Bandera Azul.

Finalmente, ADEAC apoya iniciativas que contribuyen a divulgar la formación en RCP básica, tal y como sugiere la Organización Mundial de la Salud y en este sentido se ha destacado en la rueda de prensa el diseño de la aplicación para teléfonos móviles “RCP Coach”, en el que han intervenido la empresa ZIBLEC y los Grupos de Investigación REMOSS de la Universidad de Vigo y GIAAS de la Universidad de A Coruña. Esta aplicación guía el aprendizaje, el entrenamiento y la intervención sobre RCP básica, y por eso se considera interesante que cualquier ciudadano pueda tenerla y pueda llegar a intervenir en situaciones que aconsejen la aplicación de este protocolo.

La aplicación "RCP Coach" para móviles es una buena forma de aprender, entrenar e intervenir.

Sí, está demostrado, la Bandera Azul y ADEAC tienen un claro compromiso con el Socorrismo, porque la vida y la salud de los ciudadanos es lo que más importa.

En algunos municipios tienen claro el compromiso con la calidad del Servicio de Socorrismo. Puesto de Socorrismo de la playa de Luanco, municipio de Gozón en Asturias.

Administraciones, El medio acuático, Formación, General, Internacional, Laboral, Materiales, Noticias, Prevención
Escrito por José Palacios 4 Comentarios
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net