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Vigías

Desde el 11 de julio otras 17 noticias más de muertos en el medio acuático en España. Algo está fallando.

19 de julio de 2013 a las 12:58

Yo no me voy a cansar de divulgar estas noticias y cifras de muertes en el medio acuático que a todos nos deberían preocupar.

Os aseguro que es muy duro llevar a cabo este control trágico, independientemente del trabajo y del tiempo que supone leer todas las noticias, analizarlas y clasificarlas, asegurándome de que no hay fallos (errores en fechas, duplicidad, noticias contradictorias, etc.). Pero me he empeñado en seguir haciéndolo porque creo que debo esforzarme al máximo para intentar remediar este despropósito y parar este continuo goteo de muertes, casi todas evitables si las cosas se hicieran bien.

En mi anterior artículo aportaba el dato de que entre el 1 de junio y el 11 de julio de 2013 las noticias de muertes en el medio acuático se elevaban a la preocupante cifra de 54. Y subtitulaba mi artículo con la frase: “Todos deberíamos hacer algo más para evitar tantas muertes”.

Pues no se ha debido hacer mucho, porque en solo 7 días (desde el 12 al 18 de julio, ambos inclusive) me han llegado las noticias de 17 muertos más en el medio acuático en España. Y la suma total ya llega a 71 personas en 48 días.

Estas 17 nuevas noticias de muertos ofrecen los siguientes datos:

– 11 hombres y 6 mujeres.

– Con edades comprendidas entre los 7 y los 84 años, pero 9 por encima de 60 años. Seguimos comprobando que son nuestros ciudadanos más mayores los que más mueren en el medio acuático.

– El lugar de la muerte es diverso, aunque destacan los 10 en playa, pero también hay 2 en piscina, 2 en río, 1 en embalse, 1 en estanque y 1 en aljibe. Es decir, en cualquier espacio acuático puede haber riesgos.

– La mayor parte de estas muertes, 10, suceden en espacios acuáticos sin servicio de socorrismo o fuera del horario de este servicio y 7 ocurren en lugares con servicio de socorrismo que intervino realizando reanimación sin éxito.

– Y los dos nuevos casos de niños vuelven a tener los descuidos en su vigilancia como causa directa de la muerte.

¿Qué más puedo hacer?

No me canso de divulgar estas noticias y cifras, que he enviado a un montón de medios de comunicación, a mis contactos de correo electrónico, subido al blog Vigías y a la página web Red Vigías, y, además, se las he remitido al Ministerio de Sanidad. Pero sí que siento algo de impotencia y de incomprensión.

Veo que no es suficiente. Y creo que es necesario que se conozca aún más lo que está pasando. Hay algunos que se atreven a acusarme de alarmar de manera innecesaria, quizás sin pensar en las personas que ya han muerto, ni en sus familiares y amigos, quizás sin pensar que el siguiente puede ser alguien de su familia o de sus amigos.

Espero que haya alguien que me entienda y que desde su puesto de responsabilidad haga todo lo posible por cambiar estos datos dramáticos.

Prevenir nuevas muertes no será posible sin contar con la colaboración de todos. Anular esta tendencia terrorífica hacia la muerte en el medio acuático únicamente será posible si se acepta el problema y se ponen los recursos humanos y materiales necesarios.

El medio acuático puede convertirse en un lugar para morir si no se tienen en cuenta medidas preventivas sencillas y lógicas.

Todos deberíamos tener la certeza de que en nuestra conciencia no quedara la más mínima duda de habernos esforzado al máximo para evitarlo.

Y no es difícil, ya que se trataría de cumplir con los consejos que ya adelanté en mi anterior artículo y que resumo en:

–       Bañarse en espacios acuáticos que cuenten con servicio de socorrismo y dentro del horario en el que se presta este servicio.

–       No arriesgar la vida “tontamente” por bañarse en zonas peligrosas (corrientes, oleaje, temperatura, rocas), o por intentar realizar esfuerzos para los que no se está preparado.

–       Nunca dejar solos a los niños, ni bajo el cuidado de otros niños, ni siquiera un momento, y en ningún tipo de espacio acuático por muy pequeño que sea.

Y mis consejos a los socorristas:

–       Vigilar con constancia, paciente y permanentemente, el espacio acuático, para intervenir de manera inmediata ante cualquier situación de emergencia y no solo por avisos de usuarios o bañistas.

–       Vigilar con mayor atención a los hombres, principalmente a los niños y a los más mayores.

Termino con la esperanza de no tener la necesidad de escribir dentro de poco un nuevo artículo de este tipo.

Mi agradecimiento a las personas que demuestran respeto por la vida y por los demás, manteniendo su responsabilidad en el trabajo y en la vida.

Mi repugna hacia las personas que no lo hacen.

Consejos, El medio acuático, Formación, General, Noticias, Prevención, Vigilancia
Escrito por José Palacios 4 Comentarios
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54 muertos en España en el medio acuático en 41 días. Todos deberíamos hacer algo más para evitar tantas muertes.

13 de julio de 2013 a las 10:50

Con el inicio del verano en España comenzamos a recibir noticias de personas que pierden su vida en el espacio acuático. Pasa todos los años. Ya el verano pasado contabilizamos un total de 186 muertes entre el 1 de junio y el 30 de septiembre. Este verano puede ser aún peor.

Entre el 1 de junio y el 11 de julio de 2013 las noticias de muertes en el medio acuático se elevan a la preocupante cifra de 54, mientras que en el mismo periodo el pasado año eran 50. Lamentablemente, y si no se pone remedio, este año vamos a peor.

En el estudio que estamos llevando a cabo no consideramos las noticias de muertos a causa de catástrofes naturales (riadas, inundaciones o maremotos), ni tampoco a causa del desempeño laboral en los innumerables trabajos que hay relacionados con el medio acuático. Únicamente analizamos las noticias de muertes que ocurren en un espacio de ocio y de tiempo libre, el acuático, que en numerosos casos se convierte en la trampa final hacia la muerte.

No es nuestro deseo, como algunos creen, generar una alarma inexistente; no tenemos ningún interés en hacerlo. Pero sí creemos que es nuestra obligación divulgar los datos que conseguimos en nuestro estudio para intentar prevenir y, con ello, reducir o eliminar estas injustas muertes que suceden en un espacio que debería ser siempre maravilloso y saludable.

La UNESCO y la Organización Mundial de la Salud (OMS) sí alertan en su publicación World report on child injury prevention (2008) sobre el ahogamiento y concluyen en que es un asunto de salud pública que reclama atención mundial. En este sentido, consideramos que todos deberíamos hacer algo más para frenar estas trágicas noticias que suceden en España.

Cuando un problema se desea solucionar, lo primero que debe hacerse es aceptar que existe el problema. Y es aquí donde insistimos, ya que son muchos en nuestra sociedad (entidades públicas y privadas, personas que gobiernan o dirigen, profesionales que no ven o no quieren ver la realidad, dudosos expertos) los que todavía no aceptan que las muertes en el medio acuático son un grave problema, un asunto de salud pública, como indica la UNESCO y la OMS. Y así nunca vamos a poder reducir o eliminar estas muertes en el medio acuático, que se hubieran podido evitar con facilidad.

Nosotros no queremos ser partícipes de este desinterés que, por desgracia, vemos bastante generalizado a nuestro alrededor, y este verano volvemos a repetir el estudio realizado el verano pasado titulado: “Estudio descriptivo sobre epidemiología del ahogamiento en España en la temporada de verano”.

Es evidente y conocida nuestra preocupación por el creciente aumento de los muertos que en España se producen en el medio acuático. También es evidente y conocida nuestra alarma por la disminución de los recursos económicos, humanos y materiales que los municipios y las empresas están haciendo en los servicios de socorrismo. Y, por supuesto, si todavía alguien lo duda, queremos dejar evidencia y conocimiento de que haremos todo lo posible para concienciar sobre este grave problema, al entender que es la vía más directa hacia la prevención.

Los datos preocupantes:

Desde el día 1 de junio hasta el 11 de julio de 2013 han muerto en España en el medio acuático un total de 54 personas, mientras que en el mismo periodo del año pasado fueron 50.

2012

2013

Junio

40

28

Julio (hasta día 11)

10

26

Total

50

54

El año pasado murieron 40 personas en el mes de junio y en este año en el mismo mes han sido 28, lo que tiene una explicación muy sencilla: el mal tiempo durante el mes de junio de este año ha alejado a las personas del medio acuático. Pero ha sido empezar el buen tiempo y se han disparado los trágicos sucesos, como se comprueba en las 26 personas que han muerto en solo 11 días de julio. Los días 5 y 6 de julio fueron fatídicos, con 5 y 6 muertos respectivamente.

De estas personas, 45 son hombres (83%) y 9 son mujeres (17%). Una inmensa mayoría de hombres que ya se comprobó en 2012 y que suele coincidir con otras estadísticas.

El reparto por edades ha sido diverso: 12 entre 0 y 9 años, 8 entre 10 y 20 años, 4 entre 30 y 39 años, 4 entre 40 y 49 años, 2 entre 50 y 59 años, 10 entre 60 y 69 años, 7 entre 70 y 79 años y 4 entre 80 y 89 años. No se informa de la edad en 3 casos. Como sucedía en 2012, se confirma que ninguna edad está libre de morir en el medio acuático, pero vuelve a ser preocupante que son los niños y los más mayores los que más caen en la trampa mortal que a veces representa el agua.

En cuanto al espacio acuático en el que ocurre la muerte, no es único y, como ya sucedía en 2012, la diversidad es elevada. Ningún lugar con agua está libre de riesgos, pero son las playas los lugares con más casos (26), seguidos por otros espacios naturales, los ríos (11). En cuanto a instalaciones acuáticas, son las piscinas privadas las que más casos tienen (9), seguidas por piscinas públicas (3). Otros casos suceden en el mar, pero fuera de playas (2), embalse (2) y canal (1).

Espacio acuático

Número

Porcentaje

Playa

26

48%

Río

11

20%

Piscina privada

9

17%

Piscina pública

3

5%

Mar

2

4%

Embalse

2

4%

Canal

1

2%

Total

54

100

 

Las muertes han sucedido en 52 municipios distintos, de 27 provincias y 12 comunidades autónomas diferentes. Destacan en el trágico balance provincial A Coruña, con 6 muertes y Valencia con 5. Y en cuanto a comunidades autónomas, de momento, este año son Andalucía y Galicia las que encabezan la clasificación de muertes en el medio acuático, con 10 cada una, seguidas por Cataluña con 8 y Comunidad Valenciana con 7.

Con el horario, este verano vuelve a suceder lo que ya pasaba en el verano de 2012, ya que se puede comprobar que una amplia mayoría de personas muere en horario “normal”: un 75% de 10,00 a 20,00 h., mientras que 25% sucede entre las 20,00 y las 08,00 h. En 2 casos no se comenta la hora del suceso.

Tramo horario

Número

Porcentaje

08,00 a 10,00

4

8%

10,00 a 15,00

18

35%

15,00 a 20,00

21

40%

20,00 a 22,00

8

15%

22,00 a 08,00

1

2%

No se indica

2

4%

 

Sobre la nacionalidad de los muertos, no se menciona en 12 noticias y el resto se reparte de la siguiente forma: 27 de España, 3 de Marruecos, 2 de Alemania, 2 de Argelia, 2 de Francia, 1 de Armenia, 1 de Gran Bretaña, 1 de Irlanda, 1 de Paquistán, 1 de República Dominicana y 1 de Rumania.

Finalmente, en este adelanto del estudio que vamos a completar durante el verano, aportamos los datos más preocupantes, los que se relacionan directamente con nuestra intención de prevenir las muertes en el medio acuático y los ahogamientos.

Son 41 los casos que suceden en lugares en los que no había servicio de socorrismo o fuera del horario de este servicio. Representa un demoledor 76%, de momento superior a los datos del verano pasado (63%).

En 13 casos (24%) las muertes suceden en espacios con la presencia de socorristas, que inician las maniobras de reanimación pero sin éxito.

Son preocupantes los 23 casos (43%) en los que las víctimas son rescatadas por no profesionales, la mayor parte de las veces por bañistas o usuarios del espacio acuático. En la mayor parte de estos casos se han limitado a sacar del agua a personas inconscientes o ya muertas, pero hay 4 casos (7%) en los que han muerto las personas que intentaban el rescate.

Y dejamos para el final el dato que más debería preocupar a todos, que es el relacionado con los niños: en 17 casos (31%) la muerte del niño sucede por un evidente fallo de la vigilancia de los adultos responsables.

Comentarios:

Las razones que explican la enorme diferencia entre ahogados hombres y ahogadas mujeres son un conjunto de factores. En nuestra opinión, entre estos factores se encuentran los siguientes:

–       Los hombres practican más actividades acuáticas de riesgo que las mujeres.

–        A los hombres les gusta demostrar que son y siguen siendo competentes, aunque pasen los años.

–       Los hombres son más competitivos que las mujeres y por alguna razón necesitan demostrar su capacidad, a veces a través de retos absurdos que se autoimponen.

–       Los hombres no perciben bien las consecuencias de los riesgos que asumen, o sobrevaloran su capacidad frente a situaciones potencialmente peligrosas.

–       Los hombres sienten con más facilidad que las mujeres el concepto de invulnerabilidad (las desgracias sólo les ocurren a otros).

Si nos fijamos en la edad de los ahogados, los datos también son muy claros y contundentes. Son los más pequeños y los más mayores los que reúnen un mayor número de muertes y es evidente que de 0 a 9 años y por encima de 60 años son las edades más sensibles a problemas relacionados con el medio acuático. En estas edades están las personas que menos llaman la atención cuando tienen un problema y llegan a morir en silencio.

Las zonas de baño naturales son los espacios en los que se producen la mayoría de las muertes, algo que es lógico si se tiene en cuenta que las condiciones del medio son más inestables que en instalaciones acuáticas y, además, en verano son las zonas con mayor afluencia de bañistas y usuarios.

Sin embargo, son preocupantes las 12 muertes que han ocurrido en piscinas, que son considerados espacios acuáticos seguros. En el reparto no es casualidad que 9 hayan sido en piscinas privadas, que carecen de socorristas, mientras que solo 3 han sucedido en piscinas públicas, mucho menos pero también alarmante y más si tenemos en cuenta que en el verano pasado no hubo ningún ahogado en este último tipo de piscinas que cuentan obligatoriamente con socorristas.

En cuanto a las franjas horarias, el mayor número de ahogados se agrupa en las horas centrales del día, tanto de 10,00 a 15,00 h. (35%), como de 15,00 a 20,00 h. (40%). Y es lógico que suceda así, puesto que son las horas con mayor afluencia de bañistas y usuarios de espacios acuáticos.

En el verano pasado casi el 63% de todas las muertes sucedieron en espacios acuáticos sin socorristas, o fuera del horario del servicio de socorrismo. Durante los primeros 41 días de este verano el porcentaje de muertos en estos espacios sin servicio de socorrismo sube a un preocupante 76% (41 casos), dato que va a condicionar nuestros dos primeros consejos para evitar las muertes en los espacios acuáticos.

Los 13 casos de muertes que suceden en espacios acuáticos que cuentan con servicio de socorrismo también deben preocupar, y en este sentido no nos cansaremos de insistir en la necesidad de una vigilancia permanente y eficaz, y tampoco dejaremos de repetir la importancia que tiene el detectar cuanto antes la situación de emergencia y, en caso necesario, iniciar lo antes posible la RCP básica, ya que las posibilidades de supervivencia se incrementan enormemente.

Relacionado con lo anterior, no tranquiliza saber que 23 muertos (43%) son sacados del agua por bañistas o usuarios del espacio acuático, que no son profesionales del rescate. Y no tranquiliza si, además, sabemos que 4 personas mueren intentando el rescate de otras, en un acto de heroísmo equivocado, injusto e innecesario, al no tener ni la preparación, ni los conocimientos, ni los materiales adecuados para garantizar la seguridad de rescatador y víctima.

Finalmente, nos parece muy triste y desolador que 17 niños hayan muerto en diferentes espacios acuáticos y nos surgen unas cuantas preguntas: ¿dónde estaban los adultos que deberían estar vigilándolos?, ¿qué educación preventiva recibieron en relación al medio acuático?, ¿de qué sirven las lamentaciones cuando ha llegado la muerte del niño?

Cuando un niño muere en cualquier espacio acuático siempre es una muerte evitable, bastaba con haberle prevenido y haberle vigilado de cerca.

Consejos para evitar las muertes en espacios acuáticos:

1. Organizar un servicio de socorrismo en los espacios acuáticos en los que existan afluencia de bañistas, en horario comprendido entre las 10,00 y las 20,00 h., informando mediante carteles de este horario y aconsejando no bañarse fuera del mismo.

2. Bañarse en espacios acuáticos que cuenten con servicio de socorrismo y dentro del horario en el que se presta este servicio.

3. Prevenir (prohibir) las conductas de riesgo y el baño en zonas peligrosas por corrientes, oleaje, temperatura, rocas, etc.

4. Ante situaciones en las que se ve en peligro a otras personas, no hay que intervenir sin plena seguridad, hay que aceptar las limitaciones, pensar en los recursos y preparación que se tiene y activar el sistema de emergencias.

5. Nunca hay que dejar a los niños solos o bajo el cuidado de otros niños, ni siquiera un momento, y en ningún tipo de espacio acuático por muy pequeño que sea.

6. La vigilancia de los niños en el espacio acuático debe realizarse a distancia “de contacto”, de forma que si hay que intervenir, alargando el brazo se pueda agarrar al niño.

7. Los adultos que vigilan a niños deben estar centrados sólo en eso, sin distraerse con otras ocupaciones (hablar por teléfono, charlar con amigos, atender otras tareas de casa, tomar el sol, leer).

Consejos para los socorristas:

1. Realizar una vigilancia activa, permanente y completa.

2. Vigilar con mayor atención a los hombres, principalmente a los niños y a los más mayores.

3. Vigilar con constancia y paciencia el espacio acuático, sobre todo en lugares naturales, de tal forma que se intervenga de manera inmediata ante la situación de emergencia y no solo por avisos de usuarios o bañistas.

4. Exigir condiciones dignas de trabajo, con recursos materiales suficientes y con un reparto adecuado entre trabajo y descanso.

Conclusiones:

En España en 41 días han muerto 54 personas en el medio acuático. No nos cansaremos de repetir que la mayor parte de estas muertes se podrían haber evitado si el espacio acuático en el que han sucedido hubiera contado con un Servicio de Socorrismo profesional, o si estas personas hubieran preferido bañarse en lugares con este servicio.

Los profesionales que tenemos relación directa con la seguridad, la educación, la medicina y las emergencias nunca deberíamos olvidar que nuestro objetivo principal es la vida y la salud de nuestros ciudadanos. Debemos hacer todo lo posible por conseguir este bello, noble y humanitario objetivo.

La función del socorrista acuático es actuar como primer interviniente en cualquier suceso o situación de emergencia que se produzca en el medio acuático, con independencia de la causa u origen. En todos los casos interviene en un espacio que le obliga a una formación actualizada y al uso de materiales con los que mejora su nivel de eficacia y la calidad de su trabajo. El socorrista acuático debe cumplir y exigir tanto la formación actualizada como los materiales de intervención (aletas, Marpas, embarcaciones, tirantes y cuerda, oxígeno, desfibrilador, férulas semirrígidas, manta térmica, collarín, tubos oro-naso-faríngeos, etc.).

Las inversiones en educación, en salud, en investigación y en seguridad no se deben reducir, ni por la crisis ni por nada. Como ciudadanos, tenemos derecho a exigir seguridad en los espacios acuáticos en los que nos bañamos o nadamos, de igual forma que reclamamos la seguridad en nuestras carreteras o ciudades.

La vida es algo que no tiene precio. Y para recordarlo nada mejor que una frase de Tomas Moro: “Creo que la vida de un hombre es superior a todas las riquezas que pueda proporcionar la fortuna”, que se puede encontrar en su libro Utopía, escrito en 1516, en el que también podemos leer esta otra sentencia llena de sabiduría: “Es propio del sabio prevenir el mal, más que emplear remedios para curarlo.”

 

Consejos, El medio acuático, Formación, General, Laboral, Noticias, Prevención, Vigilancia
Escrito por José Palacios 11 Comentarios
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