Tevagustar.es Tevagustar.es Tevagustar.es Tevagustar.es
La Voz de Galicia
Blogs de lavozdegalicia.es
Vigías

Inversión en los Servicios de Socorrismo en zonas de baño público. Sí, gracias.

12 de julio de 2011 a las 18:53

Durante el mes de junio y lo que llevamos de julio, en España han muerto por ahogamiento muchas personas, prácticamente en todas las comunidades autónomas. Tengo leídas y recopiladas noticias de ahogamiento en la Comunidad Valenciana (donde van 19 muertos, superando ya en estas fechas claramente la cifra del año pasado pues en todo el verano de 2010 fueron 16), pero también han muerto por ahogamiento con diferentes cifras en Cataluña, en Baleares, en Canarias, en Andalucía, en Galicia, en Asturias, en Murcia y también en otras comunidades sin costa. Han muerto ahogados en playas, en ríos, en embalses y también en todo tipo de instalaciones acuáticas (parques acuáticos y piscinas).
Si alguien duda de estas malas noticias y cree que soy alarmista que se dé una vuelta por las páginas web de los medios de comunicación. Yo me he enterado por tener una alerta en Google que envía a mi correo todas las noticias en las que aparecen las palabras “ahogado” o “ahogada”.

A pesar de estas trágicas noticias sobre muertos que, en mi opinión, son evitables en casi todas las ocasiones, hay políticos que gobiernan y empresarios que gestionan espacios acuáticos que sin ningún tipo de rubor ni sentimiento de culpabilidad están reduciendo la inversión en los servicios de socorrismo porque afirman que con la crisis económica no hay dinero suficiente.
Estos políticos y empresarios ponen en juego la seguridad de los ciudadanos por temas económicos. Se olvidan de algo prioritario: en la seguridad de los ciudadanos es donde no hay que ahorrar ni dejar de invertir dinero. Se olvidan, o no se dan cuenta, de que pueden ser ellos mismos, sus familiares, sus amigos o sus votantes, los que salgan perjudicados por una decisión incorrecta, injusta y equivocada.
Si no hay dinero suficiente, pues que tomen la decisión de no subirse los sueldos, que ahorren en vehículos y gastos de representación injustificados, que no paguen comidas innecesarias para su gestión, que dejen de gastar en fiestas que buscan votos más que diversión educada, que eliminen los gastos por asesores múltiples nombrados a dedo entre sus fieles, es decir que anulen todos los gastos que no necesitamos los ciudadanos y que se gasten el dinero de los ciudadanos (a muchos se les olvida que el dinero es de todos los contribuyentes) en los propios ciudadanos.

El dinero de los ciudadanos debe ser invertido en la seguridad de los ciudadanos, en la salud, en la educación, y, ya puestos, en la investigación. En estos conceptos no se puede ahorrar ni tampoco dejar de invertir. Y si alguien lo duda que piense en sí mismo o en sus familiares, que piense en que ese ahorro o esa dejadez de inversión, le puede causar la muerte, una mala salud, una incorrecta educación o una vida sin futuro.
Los ciudadanos, y no es necesario ser muy inteligente para darse cuenta, lo tenemos claro. Y casi todos los ciudadanos esperamos que también lo tengan claro los políticos a los que se eligen precisamente para que sirvan a los ciudadanos. Y si no es así, que lo dejen.

Sin embargo, podemos dar ejemplos de correctas actuaciones, que es lo que se debe imitar, que es lo que debería extenderse por todos los municipios y empresas.

Es el caso del municipio de Oleiros (A Coruña), donde el Ayuntamiento lleva muchos años sin escatimar inversión y dinero en el Servicio de Socorrismo, con la temporada más amplia de Galicia, con un número adecuado en recursos humanos y con una dotación de recursos materiales cercana a lo ideal, con embarcaciones de rescate, Marpas y puestos dignos de primeros auxilios en los que hace ya años se cuenta con oxígeno y desfibrilador.

También es el caso de Vigo, ciudad en la que el Ayuntamiento ha ido incrementando año tras año su inversión en el Servicio de Socorrismo, apostando con firmeza por la mejora en los recursos humanos y materiales, y a pesar de la crisis económica duplicando en los últimos 4 años el presupuesto en este servicio.

Y a los dos buenos ejemplos anteriores se une Narón (A Coruña), donde el Ayuntamiento ha decidido no dedicar dinero a las fiestas del verano en este año por la situación de crisis económica y el dinero no gastado en este tema se invertirá en otros servicios a los ciudadanos más importantes: educación, salud, seguridad. Tuve la ocasión de compartir con el Alcalde de este municipio el acto de entrega de diplomas de socorristas acuáticos, le felicité públicamente y pedí que su ejemplo cundiera entre los demás políticos y gobernantes. También participé en una votación de un periódico, en la que más del 90% de los votantes estaban a favor de la decisión del ayuntamiento. Está claro que los ciudadanos saben lo que quieren. Por cierto, este Ayuntamiento lleva ya dos años organizando conjuntamente con nuestro Grupo de Investigación y la Fundación Universidad de A Coruña cursos de Socorrismo en Espacios Acuáticos Naturales y Socorrismo en Instalaciones Acuáticas, con un resultado muy positivo al cumplirse el objetivo de dar formación profesional de alto nivel a jóvenes y desempleados del municipio de Narón y de otros municipios limítrofes. Entre los aciertos del Ayuntamiento está el becar con dinero a los alumnos del municipio que logran aprobar el curso, demostrando así que sabe gastar dignamente el dinero público, puesto que nada mejor que invertir en la formación de personas que pueden prevenir accidentes y salvar vidas.

A los tres ejemplos anteriores quiero añadir uno más de fuera de España, concretamente el de Puerto Vallarta (Jalisco – México), donde en la segunda quincena de junio he estado dirigiendo un curso de Instructores de Salvamento Acuático y dos cursos de Perfeccionamiento y Capacitación en Salvamento y Rescate. Por adelantado mis felicitaciones a los instructores y guardavidas mexicanos con los que trabajé, prácticamente 12 horas diarias, ya que me demostraron profesionalidad, interés, Respeto y Responsabilidad. En la municipalidad de Puerto Vallarta se cuenta con un Servicio de Salvamento de un gran nivel durante todo el año, principalmente en recursos humanos, pero también en recursos materiales (torres de vigilancia, embarcaciones y motos acuáticas de rescate, tablas y kayaks de rescate, tubos de rescate, vehículos de apoyo, todos los guardavidas con aletas, etc.). Dirigidos, además, de forma excelente por Esteban Calderón, al que denominan “G 1”. Espero que en Puerto Vallarta sus habitantes y los turistas sepan apreciar la utilidad de este servicio, tal y como un ciudadano hizo en uno de los días de trabajo en playa, cuando se acercó y nos agradeció todo el esfuerzo que hacíamos, que se veía recompensado por llevar, según sus palabras, varios años sin ahogados, a lo que añadió que eso era bueno para todos, para el turismo, para la economía y para Puerto Vallarta. Sí, hay ciudadanos que lo tienen muy claro.

Son estos ejemplos mencionados los que deben guiar a quienes todavía dudan de si es necesario gastar (nos gusta más decir “invertir”) en los servicios de socorrismo de cualquier espacio acuático. Y, por supuesto, son los que deben influir en los que ya han decidido ahorrar dinero público o privado, dejando de invertir en la seguridad de los ciudadanos.

Todos podemos colaborar para conseguirlo. Es tan fácil como no callarse, tenemos derecho a hablar y a exigir respeto y responsabilidad a nuestros gobernantes. En este sentido, hace unos días se pudo ver en un municipio de la costa de Tarragona que los ciudadanos demandaban un Servicio de Socorrismo digno, hasta el punto de que salió en los informativos de algunas televisiones. No sabemos si se habrán atendido sus peticiones, pero confiamos en que no se espere a que haya muertos para hacer caso a los ciudadanos.

Sí, ya sabemos que hay crisis económica y que es necesario disminuir los gastos, pero que se ahorre en los gastos inútiles (como los que hemos mencionado anteriormente) y no en las inversiones útiles y necesarias. Si alguien todavía lo duda que conteste a mis preguntas:
¿Cuánto vale la vida?
¿Cuánto vale tu vida?

Administraciones, El medio acuático, General, Internacional
Escrito por José Palacios 3 Comentarios
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net

Los héroes en Socorrismo Acuático

7 de julio de 2011 a las 0:13

Hace ya casi tres meses que recibí de Martín del Gaiso, amigo y compañero de la Universidad Abierta Interamericana de Buenos Aires (Argentina), el comentario a una trágica noticia que decidí no subir de forma inmediata a nuestro blog, esperando que pasara un tiempo prudencial que nos permitiera ver y analizar el tema de una forma más fría y útil para todos.
Ahora, cuando el verano ha entrado de lleno en el hemisferio norte del mundo y en España los socorristas acuáticos están desempeñando su trabajo por playas, parques acuáticos, piscinas y todo tipo de espacios acuáticos, he decidido dar a conocer la opinión de Martín y también me he animado a dar la mía propia.
No sabemos si nuestros comentarios provocarán debate, con opiniones a favor o en contra, como ya ha pasado con otros temas en el blog Vigías, pero sí sabemos que nuestras intenciones son honestas, no queremos ofender a nadie y, por encima de todo, nos mueve el objetivo de evitar muertes como la sucedida en Mar del Plata.

MUERE UN GUARDAVIDAS DESPUÉS DE UN SALVAMENTO
¿Crónica de una muerte anunciada?
Autor: Martín del Gaiso
“El martes 1º de marzo, un guardavidas de 57 años falleció luego de realizar un salvamento en una playa céntrica de Mar del Plata, Argentina.
El trágico desenlace ocurrió en la Playa Popular 2, ubicada a la altura de Belgrano y la costa, donde Tulio César López trabajaba desde hacía 20 años. Él, junto a otros dos guardavidas, había ingresado al mar para rescatar a un bañista que era arrastrado por la corriente. Finalizado el rescate, mientras se dirigían de regreso a su casilla, López “le hizo señas a un compañero y avisó que se sentía mal. Luego se desvaneció”, según comentó Daniel Mestralet, coordinador del operativo, al diario El Atlántico.
“Al ver la gravedad de la situación, sus compañeros decidieron no esperar a la ambulancia y lo llevaron de urgencia hasta el puesto sanitario situado en la rambla, a la altura de la calle Las Heras. Pese a que fue sometido a tareas de reanimación, no pudo recuperarse y murió. Tulio estaba casado y tenía dos hijos. Le faltaban algunos años para jubilarse, pues no había reunido el mínimo de 25 temporadas trabajadas para acceder a ese beneficio.”
No tuvimos la posibilidad de conocer a Tulio.
Tampoco pertenecemos a la Municipalidad de Mar del Plata.
Sin embargo, la pasión es la misma: el salvamento y la playa.
Lamentamos su deceso. Evidentemente, sus experiencias vividas quedarán en las anécdotas diarias de sus más allegados.
Sin embargo, varias preguntas giran en torno a una respuesta:
– ¿Pudo tener un final diferente este guardavidas de tan extensa carrera?
– ¿Por qué no estaba a cargo de otras tareas menos riesgosas, más seguras y pasivas?
– ¿En la Municipalidad donde trabajaba le realizaban todos los años exámenes pre-ocupacionales?
– ¿Estaba en condiciones de llevar adelante esfuerzos extremos con sus 57 años?
Nuestra intención no es inmiscuirnos en el trabajo de otros municipios que desconocemos. Sin embargo, la realidad argentina siempre va ligada a las tragedias. Siempre actuamos luego de un hecho catastrófico. Nunca suponemos. Nunca nos adelantamos a los problemas. Y esto es un problema. Un profesional de 57 años trabajó de guardavidas hasta que su corazón dijo basta.
Ojalá que esta muerte no sea un apellido más que se sume a la lista de profesionales, cada vez que recordamos el día de los guardavidas.

EN RECUERDO Y HOMENAJE A TULIO CÉSAR LÓPEZ
Con la esperanza de que su muerte sirva para prevenir otros accidentes y muertes
Autor: José Palacios
– El tema es difícil y seguramente habrá muchas personas y muchos profesionales del socorrismo que no lo entiendan bien.
– En el socorrismo acuático no es mejor socorrista el que más rescates realiza sino el que más accidentes previene y, en caso necesario, el que mejor realiza su intervención en el rescate, sea como socorrista principal o como socorrista ayudante.
– En el socorrismo acuático (y en cualquier emergencia) el orden lógico ante cualquier accidente es el siguiente:
1º. Conservar la vida y la seguridad del propio socorrista (sin él no es posible que la víctima tenga posibilidades).
2º. Conservar la vida y la seguridad de los componentes del equipo de rescate (los compañeros siempre permiten incrementar las posibilidades de éxito ante cualquier intervención y sería estúpido cuando ya hay una víctima o persona en peligro poner a nuestros propios compañeros en esta situación).
3º. Intentar rescatar lo mejor posible a la víctima del accidente.
– En muchos lugares (playas, parques acuáticos y zonas de baño público) se producen muchos rescates, incluso se llega a alardear de estadísticas en las que los rescates son numerosos y más cada año. En estos casos hay un evidente fallo de prevención, puesto que los accidentes y la necesidad de hacer rescates sigue produciéndose o incrementándose. Y los propios datos de los que se alardea demuestran y siguen demostrando que no se hace nada para prevenir los accidentes y los rescates.
– Cuando muere un compañero socorrista acuático (un guardavidas) en una de sus intervenciones o a causa de ellas, a todos los que sentimos esta profesión nos invade la tristeza, pero también pensamos que quizá se podría haber evitado, que es posible que no se tomaran todas las medidas preventivas necesarias, que el accidente no hubiera sucedido si el compañero hubiera tenido más ayuda o más recursos materiales (aletas, Marpas o tubos de rescate, embarcación o moto acuática). Pensamos que seguramente las cosas hubieran sido diferentes si el socorrista hubiera tenido más descanso, o hubiera estado mejor preparado porque en su puesto de trabajo le han apoyado en su preparación, facilitándole tiempo y medios para hacerlo.
– Sí, estamos convencidos de que con preparación, con descanso adecuado y con suficientes recursos materiales para el rescate es muy difícil (casi imposible) que suceda algo negativo a los socorristas acuáticos o guardavidas.
– En cuanto a la edad, los rescates, sobre todo si son complicados por sus exigencias físicas, se deben realizar por personas en plenitud de condiciones y capacidades. En determinadas profesiones, como socorristas, bomberos, policías, rescatadores de helicóptero y otras parecidas, la intervención directa debe ser realizada por las personas que demuestren encontrarse en un alto nivel de condición física. Y esto no tiene por qué suponer una jubilación anticipada, ya que puede haber otros puestos de trabajo que no impliquen el máximo en el rendimiento físico, y, sin embargo, sí requieren de gran nivel de experiencia y capacidad psicológica, como puede ser el coordinador y otros puestos parecidos.
– Es difícil aceptar las limitaciones de cada uno, pero es imprescindible cuando se está trabajando en emergencias y en socorrismo acuático. Es muy difícil llegar a aceptar que uno ya no está en condiciones para hacer lo que ha estado haciendo durante muchos años, pero más difícil y triste es ver que un compañero ha muerto al realizar un rescate.
– Tulio: ¡ojalá tu muerte haya sido tan útil como tu vida!

Formación, General, Internacional, Laboral, Noticias, Prevención
Escrito por José Palacios 10 Comentarios
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net