Tevagustar.es Tevagustar.es Tevagustar.es Tevagustar.es
La Voz de Galicia
Blogs de lavozdegalicia.es
Vigías

La necesidad de la formación continuada en socorrismo acuático

18 de abril de 2011 a las 14:28

Como se puede apreciar fácilmente en el blog Vigías, son constantes nuestros artículos y referencias a actividades de formación. Una prueba evidente es que hemos mantenido durante mucho tiempo la información sobre las “VI Jornadas”, que se van a celebrar en la Universidad de A Coruña durante los días 28, 29, 30 de abril y 1 de mayo, a las que esperamos que os animéis a asistir. El motivo de esta constancia está muy claro: estamos convencidos de que en la salud, y aún más en las emergencias, ámbito al que pertenece el socorrismo acuático, se debe insistir por razones lógicas en la necesidad de poseer una “formación actualizada”, que asegure conocimientos y habilidades para intervenciones que permitan el mejor resultado posible que beneficie a las personas o víctimas de accidentes y situaciones de emergencia.

En nuestra opinión, para este proceso es preferible utilizar el concepto de “formación continuada”, puesto que conlleva una idea de estabilidad y permanencia, de estar en un proceso formativo constante en el que no hay paradas o esperas como sucede en las actividades de formación puntual, muchas veces escasas e inútiles.

Por eso no nos gusta, ni utilizamos, la palabra “reciclaje”. Hay que decir que hoy día el verbo reciclar y la palabra reciclaje se usan más para materiales y cosas, siendo precisamente uno de los puntos clave de la moderna ecología (una de las tres “R”).

En formación y en personas nosotros preferimos hablar de “conocimientos actualizados”, de “formación actualizada”, y, mejor aún, de “formación continuada”.

Además, los denominados “reciclajes” en socorrismo acuático han estado unidos a un afán recaudatorio de algunas entidades y a exámenes puntuales (muchas veces sin sentido ni lógica), y sin un proceso formativo real y útil.

En este tema hay que decir que cuando un ciudadano consigue una certificación o una titulación, su validez legal es para siempre. Otra cosa distinta es que la entidad que convoca unos puestos de trabajo plantee un proceso en el que hay exámenes para comprobar el nivel y los conocimientos de los trabajadores que quiere contratar, pero legalmente no puede rechazar la formación certificada.

A nadie se le ocurre hacer “reciclajes” a los médicos, abogados, arquitectos, profesores universitarios, jueces, funcionarios o cualquier otro titulado o trabajador. Una vez que se consigue una formación, una acreditación y/o titulación, nadie puede anularla o menospreciarla. Insisto, sí se pueden hacer exámenes en convocatorias correctas y legalmente planteadas, así como también se pueden valorar las certificaciones presentadas en relación al puesto de trabajo. Pero no tiene sentido, ni creo que sea legal, exigir de antemano un “reciclaje”, que, además, habitualmente es insuficiente, de gran variabilidad y que siempre va acompañado de cuotas abusivas. No tiene ninguna justificación lógica ni funciona, ya que si después de pasado el “reciclaje” la persona ya no vuelve a acordarse de estar al día o entrenar, pues no sirve de nada.

Otro tema muy distinto es el de la “formación continuada”, que sí parece lo más adecuado y legal. Es la única forma de mantener a los profesionales en activo y actualizados, es la mejor forma para que los trabajadores estén al día y, además, mantengan su motivación.

La formación inicial es válida siempre como punto de partida, pero no es definitiva.

Nadie puede pensar que formándose en cualquier ámbito, sobre todo en el relacionado con la salud, las emergencias o el socorrismo, por muy completa que sea esa formación inicial, ya abarca todo el conocimiento y toda posible evolución en tecnología, procedimientos, protocolos y técnicas. Ninguna formación puede incluir todo el saber y, ni mucho menos, la evolución en el tiempo.

Por este motivo es esencial que al conocimiento inicial y a las experiencias que se van incorporando y que son la base para avanzar, se le añada una formación continuada a través de congresos, seminarios, cursos, jornadas diversas y, como refuerzo, la consulta de documentos y bibliografía contrastada y con rigor, lo que va a garantizar la puesta al día y la actualización en todas las novedades que van surgiendo y que hacen progresar cualquier ámbito del conocimiento.

Nosotros siempre insistimos en la obligación que tienen los profesionales de estar en el proceso de formación continuada. Y, en el ámbito del socorrismo acuático, siempre defendemos y divulgamos que es necesario “estar al día”, conectarse a una formación continuada que permita conocer las técnicas de socorrismo acuático más eficaces, que suelen ser las más sencillas de aprender y aplicar y, por tanto, las que permiten intervenciones más seguras y rápidas.

Utilización del Marpa en un rescate

En nuestro Grupo de Investigación hemos experimentado, analizado y estudiado muchas técnicas de socorrismo acuático, en multitud de situaciones simuladas y en bastantes ocasiones reales de rescates y accidentes. Llevamos ya varios años empleando y divulgado unas técnicas y unos procedimientos que son nada agresivos con las víctimas, puesto que entendemos que las intervenciones de los profesionales deben buscar el salvamento, pero logrando que las víctimas del accidente o situación de emergencia sufran lo menos posible. Son técnicas en las que se reduce el tiempo de intervención, con lo que se mejoran las posibilidades de supervivencia o recuperación de las víctimas, y también con la ventaja añadida de ser muy fáciles de aprender y dominar.

Inmovilización en tablero de una víctima con posible lesión cervical.

Sin embargo, comprobamos que todavía en muchos lugares se siguen aplicando técnicas obsoletas y que no tienen fundamento de ningún tipo, excepto el de “siempre se ha hecho así”, “me lo han enseñado en el curso” o “lo he visto en el libro”. Aquí habría que recordar que en socorrismo es necesario hacer realidad el lema que procede de la frase de Horacio (Epístolas, I, 14): “Nullius addictus jurare in verba magistri” (No me siento obligado a jurar por las palabras de maestro alguno). En una actividad como el socorrismo, en la que se previenen accidentes y se interviene para salvar vidas, es imprescindible buscar siempre lo mejor y el futuro, y no quedarnos en la comodidad de hacer siempre lo mismo, de anclarnos en el pasado.

Seguimos comprobando que se dan certificados de formación de socorrismo acuático para trabajar en cualquier espacio acuático sin que los alumnos hayan pasado por el mar, como si fuera igual hacer rescate en una piscina que en el mar.

Utilización de los tirantes de rescate en playa. El mar no es una piscina.

Extracción de víctima inconsciente en playa. El mar no es una piscina.

Seguimos comprobando que, a pesar de estar publicados ya los referentes en formación de las cualificaciones profesionales de socorrismo en instalaciones acuáticas (9 de marzo de 2004) y de espacios acuáticos naturales (1 de diciembre de 2007), se siguen realizando cursos de socorristas acuáticos utilizando planes de estudio antiguos, que no tienen en cuenta la formación por módulos y en los que ni siquiera se menciona la prevención.

Seguimos comprobando que los cursos de socorristas acuáticos se organizan con un afán recaudatorio, bajando al máximo el nivel de exigencia y sin ningún interés por conseguir el mayor nivel posible en los alumnos futuros socorristas.

Seguimos comprobando que las aletas no se utilizan o se utilizan muy poco, que apenas se enseña nada sobre ellas y que no se entrena ni su colocación ni casi nada con ellas.

Seguimos comprobando que se sigue utilizando la boya torpedo, un material más barato y que se conoce porque sale en una serie de televisión, pero que es muchísimo peor que cualquier Marpa o tubo de rescate, puesto que los riesgos que implica son mayores y su adaptación a víctimas conscientes e inconscientes es infinitamente menor.

Seguimos comprobando que los socorristas entran al agua de cabeza, olvidando que deben velar por su seguridad y por no perder de vista al entorno y a la víctima, y también sin darse cuenta que no ganan tanto tiempo.

Seguimos comprobando que se utilizan zafaduras como si rescatar a una persona en el medio acuático fuera una pelea o un combate de judo y no una acción humanitaria en la que el socorrista es el que domina el medio acuático y las técnicas y no necesita perder tiempo en acciones de lucha que pueden dañar a la víctima.

Seguimos comprobando que no se habla del control de la víctima y que no se enseña ni se practican unas técnicas en las que casi sin esfuerzo el socorrista no corre riesgos y la víctima es controlada perfectamente.

Control de víctima consciente utilizando el Marpa y la técnica del giro.

Control de víctima consciente utilizando Marpa y la técnica del giro. Enganche del mosquetón.

Seguimos comprobando que la extracción de la víctima se realiza de cualquier forma o utilizando una técnica que amplía muchísimo el tiempo y que, además, implica riesgos de dañar gravemente a la víctima.

Sí, por todas las razones anteriores y por muchas más que se nos pueden ocurrir, la formación continuada debería ser un deber de cualquier socorrista acuático y también un derecho, pero no un examen sin sentido y una forma de sacar dinero.

Y ahora la actividad más cercana de “formación continuada” son las “VI Jornadas sobre Socorrismo. II Ciclo Internacional de conferencias sobre Socorrismo Acuático”, que, como hemos dicho, tendrá lugar en Oleiros (A Coruña), durante los días 28, 29, 30 de abril y 1 de mayo de 2011, organizadas por el Grupo de Investigación en Actividades Acuáticas y Socorrismo de la Universidad de A Coruña.

Os esperamos.

El medio acuático, Formación, General, Laboral
Escrito por José Palacios 1 Comentario
Facebook Tuenti Twitter Google Buzz Meneame.net