La Voz de Galicia
Tecnología y productividad en movilidad

Direcciones IP y direcciones físicas. Si te busco…te encuentro

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Hasta no hace tanto tiempo todos teníamos una dirección, esa era la palabra que se refería al conjunto de datos que de un vistazo identificaban el sitio donde tú vivías: Calle, portal, piso, puerta, escalera, código postal, ciudad, provincia y país. Cualquier persona con estos datos podía ubicar tu domicilio y de ahí a saberlo todo sobre ti todo es un pequeño paso… Es “sencillo”.

En los tiempos actuales, además de tener una dirección como la que he descrito antes, también nos rodean direcciones IP, que son el conjunto de datos que identifican la máquina desde la que escribimos. Las direcciones IP son etiquetas que sirven para identificar equipos que estén en una red de ordenadores que utilicen el protocolo IP (Internet Protocol). Estas direcciones pueden ser asignadas aleatoriamente y de esta forma ser variables, o bien, para sitios en los que se tiene que estar conectado de forma permanente se asignan IPs fijas. Una dirección IP es del estilo: 192.168.120.134

Gracias a la indexación de contenidos por parte de los buscadores, como Google, podemos buscar direcciones IP y obtener de ellas los siguientes datos:

País, ciudad, latitud y longitud y también ISP (proveedor de servicios de Internet) del usuario que está “detrás de esa IP”. Ya veis que son fácilmente identificables mediante Google Maps

Estos días atrás en el blog tuvimos la visita de una persona que dejó varios comentarios críticos (aprobados) y otros muy desagradables y con insultos (marcados como Spam). Resulta que los hizo con distinto nombre de usuario (nick), sin embargo cada uno de ellos quedó identificado por su dirección IP; era la misma para todos los nick: error de novato.

Movido por la curiosidad de ver que el ISP de esa dirección IP era el famoso “operador de cable gallego”: R, hice una búsqueda para ver desde dónde estaban viniendo esos comentarios…el resultado fue que venían desde un sitio de la ciudad de A Coruña. Más curiosidad todavía…era alguien “cercano”.

Lancé una pregunta en Twitter: ¿Alguien ha recibido en su blog un comentario desde la dirección IP “X”?

Enseguida me contestaron varios amigos indicándome quién era el sujeto que había comentado en sus blogs, por supuesto con otro nick y otro correo electrónico diferente al que utilizó en este blog.

Este “nuevo” nick del comentarista en otros blogs se me hizo conocido, y a poco que busqué, me encontré con ese nick, su Twitter y su nombre de pila al alcance de la mano. Por si fuera poco, también con su sitio web…todo en una única búsqueda en Google: acongojado con el buscador y su facilidad para atar cabos.

Me fui al sitio web de su empresa y por supuesto allí aparecía una dirección física, de las que he comentado en el inicio del blog y que también ubiqué de manera inmediata gracias a Google Maps. Y sabéis qué…la dirección de la empresa y la ubicación de la IP en el Google Maps coinciden: asombroso.

De esta forma, con una dirección IP identificada en los comentarios de un blog, he sido capaz de obtener la dirección física completa del sujeto, he visto fotografías de su aspecto físico “lustroso” y hasta he podido bucear en su MySpace viendo sus “hazañas” en torno a su afición.

No me digáis que no estamos viviendo una época de cambios en el manejo de la información. Aprovecho también para recomendar a los comentaristas “malignos” que se enmascaran tras una IP, que sean más discretos y que piensen siempre que los dígitos de su dirección no son más que un modo sencillo de ubicarlos en  el mundo real.

Espero que esta relación entre direcciones IPs y físicas sirva de ayuda a no iniciados en el mundo IP y sirva de pista para elevar el caché de los comentaristas “anónimos”, ¡variad de IPs amigos!

Saludos

David Serantes