Vacaciones escolares, perrea, perrea
Lunes, marzo 17th, 2008Cuando los niños están de vacaciones se agradece, seguro, el no tener esas prisas matutinas del «Venga, desayuna», «Corre, que cierran la puerta», «Rápido, a peinarte»… se agradece también que a la hora de que se vayan a la cama puedan andar remoloneando sin necesidad de agobiarlos ni de que te agobien. Asà que las vacaciones en principio se suponen relajantes. Ahora sólo falta conciliarlas con las de los padres, porque ahà donde tu crÃo de, pongámosle de 3 años, tiene todo un calendario fijado ya a principio de curso con parones cada aproximadamente dos meses, tú andas escasito para pillarte unos dÃas en medio del año, si contamos que en el verano dispones de ese mes tan deseado. Es entonces en ese momento cuando te asalta un grito de guerra: ¡Vacaciones escolares, perrea, perrea! 1. Los carnavales. 2. Semana Santa. 3. El veranito. 4. La Navidad…, perrea, perrea. Y sÃ, los padres perrean y berrean porque no saben qué hacer con ellos.No se trata tanto de deshacerse de los niños, porque den la lata, sino de cómo poder estar con ellos si tú estás trabajando. Las vacaciones son sagradas y los niños seguramente las necesitan (no sé si tantas), pero durante ese tiempo de ocio feliz, tú, infeliz, tienes que seguir con tu rutina laboral. Asà que o te las apañas con los abuelos (que no trabajen) o comienzas a recurrir a todo ese tipo de actividades enfocadas a los niños que se están poniendo de moda, como ludotecas, parques infantiles, campamentos urbanos, etcétera, con distinto éxito, según los padres, y que no abarcan, como es lógico, todo el perÃodo vacacional y no son gratuitos. Hay otro inconveniente todavÃa más grave, que es el que realmente impide la conciliación con los niños en estas fechas: no todos los padres dejan de trabajar en los dÃas supuestamente festivos. Las enfermeras y enfermeros seguirán cuidando de los pacientes, los médicos estarán de guardia, el periódico, fresquito en el quiosco, algún centro comercial abrirá sus puertas, el pan lo recibirá calentito, las tiendas de comestibles abrirán algún dÃa festivo y el sábado, los taxis seguirán funcionando, los autobosuses, también, los restaurantes, los hoteles, las cafeterÃas… El mundo no se para en dÃas festivos, pero durante once dÃas en Semana Santa los niños estarán en casa, porque se lo merecen, y sus padres se merecen poder estar también con ellos. ¿Cómo?